SaBoris

SaBoris

Si estás buscando un rincón auténtico donde probar la cocina búlgara, SaBoris es tu sitio. Ubicado en Carrer d'Agustí i Milà, 30, en Sant Andreu, Barcelona, este pequeño restaurante tiene un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa. Su carta es un festival de sabores: no te puedes perder su musaca, un sabroso hummus o sus ensaladas caseras. Además, la cerveza que aquí ofrecen es bastante famosa entre los que lo visitan, y a la hora del café, la experiencia es simplemente sensacional.

Si te guías por las opiniones en Google, ya verás que SaBoris ha conquistado a muchos. Con un menú diario variado, todo está bien preparado y tiene un precio justo que te hará volver sin dudarlo. El local es tranquilo y agradable, ideal para una comida sin prisas. Ya lo han mencionado: el trato es amable y cercano, algo que siempre se agradece. Así que, si buscas un plan diferente o simplemente quieres saborear algo rico, no dudes en pasar por allí. ¡100% recomendado! ️

SaBoris

Restaurante búlgaro
⭐4,7
390Reseñas
Fotos
Carrer d'Agustí i Milà, 30, Sant Andreu, 08030 Barcelona
640 50 86 17

Horarios SaBoris

DíaHora
lunes8:00–16:30
miércoles8:00–16:30
jueves8:00–16:30
viernes8:00–16:30
sábado10:00–16:30
domingo9:00–16:30
nan8:00–16:30 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación SaBoris

Dónde se encuentra el restaurante SaBoris en Barcelona

¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar diferente y acogedor para disfrutar de una buena comida, no dejen de visitar SaBoris, un restaurante búlgaro que se encuentra en Carrer d'Agustí i Milà, 30, Sant Andreu, 08030 Barcelona. Este sitio es sencillito, pero de esos que te hacen sentir como en casa desde el primer momento. La carta no es muy extensa, pero lo que tienen está diseñado para dejarte bien satisfecho. Podrían decir que es ideal para ir en grupo y disfrutar de una buena charla mientras degustan algo riquísimo.

El servicio es de 10. Los camareros son súper amables y atentos. Te hacen sentir bienvenido y si no tienes idea de qué pedir, no dudes en preguntar. Te explican cada plato con mucho gusto, y eso ¡se agradece un montón! Y hablando de platos, no pueden dejar de probar la musaka de carne, es una verdadera delicia. Les puedo asegurar que es una experiencia que les hará querer volver por más.

Me encanta que también tienen opciones de tapas y un menú diario que vale la pena probar. Una vez pedimos unas empanadas variadas con sus salsas, y un menú para compartir entre dos que incluía Dolmas y más musaka, y son de esos platos que te hacen sentir que has encontrado un tesoro. Lo mejor es que todo esto te costará aproximadamente 35€ entre dos. Así que si buscan un buen sitio sin arruinarse, SaBoris es altamente recomendable.

Además, el ambiente es genial. Siempre que entro, me recibe el olor de la comida recién hecha, y eso siempre es una buena señal. La terraza es ideal para disfrutar de una comida tranquila, sobre todo si el clima acompaña. En resumen, si alguna vez se encuentran preguntándose "¿Dónde se encuentra el restaurante SaBoris en Barcelona?", ya lo saben: Carrer d'Agustí i Milà, 30. Prueben y luego me cuentan, ¡les va a encantar!

Qué tipo de cocina se ofrece en SaBoris

¡Te juro que si no has estado en SaBoris, te estás perdiendo un auténtico tesoro en Sant Andreu! Este restaurante búlgaro está ubicado en una callecita bastante discreta, en Carrer d'Agustí i Milà, 30, y para nada te esperas que tras esa puerta se esconde un paraíso de la gastronomía búlgara. Ya te advierto que la relación calidad-precio es inmejorable; por unos 10-20 € por persona, puedes disfrutar de un festín de comida casera que, sinceramente, no tiene nada que envidiarle a un hogar búlgaro.

Hablando de la comida, lo que más me sorprendió fue la variedad de sabores auténticos que ofrecen. Si te pasas por allí, no te puedes perder el humus de berenjena, que es simplemente la bomba. También pedimos una empanada gigante llamada Burek y unas Banitsas con diferentes rellenos, ¡y todos estaban riquísimos! Pero el que nos dejó flipados fue uno relleno de una especie de membrillo de rosas. El propietario, muy amable, nos explicó que Bulgaria tiene una tradición con el aceite de rosas, y menuda delicia esa empanada que prepara con pétalos. ¡No hay manera de que no te encante!

Además, el ambiente es bastante tranquilo, ideal para disfrutar de una buena comida. La atención es de diez, cercana y rápida, lo que se agradece muchísimo. A veces es un poco complicado encontrar parking, pero vale la pena el pequeño esfuerzo de dar un par de vueltas por la zona peatonal. Si te gusta la idea de probar algo diferente, SaBoris es sin duda una fantástica propuesta para conocer la cocina búlgaro, y te aseguro que si vas, ¡repetirás!

¿Y qué tipo de cocina se ofrece en SaBoris? Pues lo que encontrarás es una comida tradicional, casera y riquísima de Bulgaria, con platos contundentes y sabrosos. En cuanto tengas la oportunidad, no dudes en dejarte llevar y dejar que los sabores de Bulgaria te sorprendan. ¡Vas a salir encantado y con ganas de volver por más!

Cuáles son algunos de los platos recomendados en el menú de SaBoris

No te lo vas a creer, pero encontré este lugar SaBoris, un pequeño tesoro en Carrer d'Agustí i Milà, 30, Sant Andreu. Fue todo gracias a Maps, que me lo recomendó. La verdad, ¡fue un descubrimiento brutal! El sitio es acogedor y pequeño, lo que le da un ambiente muy íntimo. Y el trato... ¡inmejorable! El chico que nos atendió fue súper amable, lo que siempre suma en la experiencia.

Si eres vegeta como yo, aquí estás de suerte porque el menú diario tiene varias opciones para elegir, y son muy sabrosas y caseras. Además, el precio me sorprende cada vez: ¡solo 11.50€ por un menú que incluye primero, segundo, postre, pan y bebida! La relación calidad-precio es increíble, así que seguro que volveré. Estoy pensando en añadirlo a mi lista de restaurantes para llevar a la familia, ya que he leído que tienen un salón más grande de lo que parece.

Hablando del menú, tengo que decirte que lo que probamos nos encantó. Merece una mención especial el hummus de berenjena y el de pimientos, acompañados de un pan pita que volamos. Y ni te cuento de la butifarra búlgara, ¡ahumada y súper rica! También tienen chuletas de cerdo y alitas de pollo para los que buscan algo más clásico. En general, la musaka fue un hit, igual que la ensaladilla y el tabulé de verduras. Así que sí, si te preguntas qué pedir, puedes ir a la fija con alguna de estas delicias que están wow.

En fin, necesito volver a SaBoris y seguir explorando más de sus platos, ¡porque la experiencia fue de 5 estrellas! Y sí, si no comes mucho, puedes pedirte un tupper para llevarte lo que sobre. ¿A quién no le gusta disfrutar de buena comida en casa también? Sin duda, un sitio 100% recomendado para cualquier amante de la buena mesa.

Qué bebida es famosa entre los visitantes de SaBoris

Y si hablamos del ambiente, ¡madre mía! Este lugar es súper acogedor y climatizado, perfecto para quedarte a disfrutar de una buena comida en buena compañía. La atención es impresionante, de esos sitios donde te hacen sentir como en casa, y lo mejor de todo: los precios son súper asequibles. El menú diario no llega a 10€, así que no te puedes quejar. Es uno de esos descubrimientos que entusiasman, ¿no crees?

Ahora, centrándonos en la comida, ¡es una maravilla! Si no has probado la Moussaka, ya estás tardando. Es de lo mejorcito que tienes que pedir, y las raciones son generosas, así que ve preparado a disfrutar de un festín. La calidad de los platos es impresionante, todo casero y bien elaborado, sin duda se nota el cariño que hay detrás en cada bocado. Todo esto lo hace un lugar 100% recomendable y perfecto para cualquier ocasión.

Y ojo, que no nos olvidemos de los bocadillos y productos exclusivos que también tienen. Siempre tienen una sonrisa y son super amables, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. En cuanto a limpieza, es un sitio muy bien cuidado, solo un pequeño apunte sobre la higiene: un poco más de atención en los detalles como los manteles sería ideal, pero en general, todo está muy bien.

Ah, y para acompañar esa deliciosa comida, muchos visitantes no pueden resistirse a probar la "rakia," una bebida típica búlgara que se ha vuelto bastante popular entre quienes visitan SaBoris. ¡Así que ya sabes, si quieres disfrutar al máximo de la experiencia búlgaro, no te olvides de pedirla!

Cómo es el ambiente del restaurante SaBoris

Y hablando de SaBoris, ¡qué descubrimiento! Este restaurante búlgaro en Carrer d'Agustí i Milà, 30, Sant Andreu es de esos lugares que te sorprenden para bien. Si buscas un sitio espacioso y acogedor, aquí lo tienes. El servicio es súper amable, te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Y lo mejor de todo, la comida es totalmente casera y a un precio increíble. En serio, no te vas a dejar el sueldo allí; entre 10 y 20 euros por persona y sales rodando de lo bien que comes.

Lo primero que tienes que probar son las banitzas, que son una maravilla. ¡Qué tentación! También está la ensalada Snezhanka, conocida como “Blancanieves”, que está tan rica que podrías comer diez platos si el estómago no te lo impidiera. A mí me encantó, pero sí, ¡llena bastante! Es una pena que el menú no ofrezca más platos búlgara, como un buen kebapche o un tarator para aquellos que buscamos un poquito más de autenticidad. Las albóndigas que probé estaban deliciosas, aunque más tirando hacia una mezcla de especias sencillas que a la comida búlgara auténtica que conozco, pero estaban tremendas con un toque de comino.

Y para aquellos que piensan que la comida no es espectacular, quizás deberían darle otra oportunidad. No hay que esperar lujos, pero sí se encuentran sabores que sorprenden en su menú de día a un precio excepcional. Un lugar para ir de vez en cuando y disfrutar de algo diferente. Es ideal si buscas un restaurante donde se respire tranquilidad y un buen servicio, ¡porque eso también se aprecia! Aquí la calidad es muy buena, el ambiente es relajado, y todo muy limpio y organizado. De verdad, yo vivo a más de 100 kilómetros, pero no descarto volver pronto porque la experiencia fue de 10.

Fotografías SaBoris

Artículos relacionados