Can sagal

Can sagal

¿Buscas un plan chulo para disfrutar de buena comida en un entorno natural? Entonces Can Sagal en Crta D'orrius Km 2'7 S/n, 08430 La Roca del Vallès es el sitio ideal. Este restaurante de montaña es conocido por sus deliciosos cargols y una parrillada de verduras con salsa de calçots que dejará huella en tu paladar. La experiencia se complementa con un ambiente acogedor y unas vistas brutales, perfecto para ir con la familia o disfrutar de una buena comida con amigos.

Si te gustan las carnes, no puedes dejar de probar el chuletón y las especialidades de comida argentina, como las empanadas criollas y la entraña de ternera. A todo esto, puedes sumarle unos postres caseros que son el cierre perfecto. Con una terraza exterior que invita a relajarse, Can Sagal te promete una experiencia gastronómica en un espacio que respira tranquilidad. ¡Definitivamente querrás volver!

Can sagal

Restaurante
⭐3,6
146Reseñas
Fotos
Crta D'orrius Km 2'7 S/n, 08430 La Roca del Vallès, Barcelona
938 42 29 44

Horarios Can sagal

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles10:00–17:00
jueves10:00–2:00
viernes10:00–2:00
sábado10:00–2:00
domingo9:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Can sagal

Dónde se encuentra el restaurante Can Sagal

¡Hey! Si buscas un lugar para comer en un ambiente relajado y acogedor, Can Sagal es una opción que no puedes dejar pasar. Este restaurante está en Crta D'orrius Km 2'7 S/n, 08430 La Roca del Vallès, y el entorno es simplemente espectacular. Imagínate una masía en plena naturaleza, con vistas a la montaña que te quitan el aliento y una gran terraza exterior donde puedes disfrutar de tu comida al aire libre. Es el tipo de lugar donde te sientes en casa, rodeado de un ambiente familiar, perfecto para ir con la familia o un grupo de amigos.

No voy a mentir, la cocina casolana aquí es una delicia. La mayoría de las reseñas son bastante positivas y tienen razón sobre los platos recomendados, como el calamar a la brasa o los caracoles y cansalada. Y si tienes un espacio en tu estómago para el postre, el tiramisú y la tarta Tatin son imperdibles. La comida es de calidad y el fuego de leña le da un toque especial que no vas a encontrar en cualquier sitio. Si de precios hablamos, andan entre 30-40 € por persona, pero muchos coinciden en que vale lo que pagas.

Eso sí, he notado que hay opiniones dispares sobre el tema de las guarniciones. Algunos se sorprenden al ver que se cobran aparte, pero ¡vamos! ¡Mira bien el menú, no es un secreto! Las porciones son generosas, así que si te fijas bien, puedes sacar el provecho. Y el servicio, déjame decirte, es apto para VIPs. El personal es súper amable y están atentos a lo que necesites sin agobiarte.

Entonces, la pregunta clave: ¿Dónde se localiza Can Sagal? Está en La Roca del Vallès, muy accesible para una escapada desde Barcelona. Si buscas un lugar que combine buena comida, un ambiente mellow y unas vistas que enamoran, ya sabes. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la especialidad culinaria de Can Sagal

Y así, después de cenar en Can Sagal, la verdad es que todavía tengo sentimientos encontrados. Por un lado, las vistas son impresionantes, eso no se puede negar, ideal para poner en Instagram. La comida, en general, está bien, pero la falta de guarnición en los platos principales te deja un poco con ganas, sobre todo cuando te encuentras ante el precio de algunos platos. ¡9,80 € por dos alcachofas a la brasa?! Vamos, que me sentí un poco estafado. Y ni hablar del servicio; no fue para tirar cohetes. Comí allí, y aunque la comida me pareció buena, claramente le daría a la experiencia un 5/10 en comida, y un 3/10 en servicio.

Por otro lado, hubo quien tuvo una experiencia malísima, y me cuesta entender cómo puede pasar algo así en un restaurante con 4 estrellas. Cuando el cocinero es nuevo y el dueño no da la cara, ya sabes que algo no va bien. Las galtas de cerdo crudas y esas patatas fritas tan saladas no son precisamente el tipo de plato que esperas, y mucho menos por lo que pagas. ¿Montar un plato que no solo no estaba bien cocido, sino que además era un verdadero lío? ¡Sin comentarios! Y claro, el pan tostado llegó como si hubiera tenido miedo al fuego... imagínate la escena. Si a eso le sumas el ruido de la carretera y las moscas en la terraza, el chill out dejó de serlo.

Respondiendo a la famosa pregunta, la especialidad culinaria de Can Sagal se inclina hacia el cerdo, ahí tienen sus galtas, pero parece que quizás deberían optar por un poco más de formación para sus cocineros. Aunque la experiencia de muchos estuvo lejos de ser genial, a veces el lugar tiene buenas promesas, especialmente en esas vistas y un ambiente que, aunque algo desmejorado, podría dar mucho de sí si mejoran un par de cosas. Así que, si decides ir, ve con precaución y tal vez no te dejes llevar solo por las buenas críticas. ¡Suerte!

Qué platos destacados se recomiendan en el menú

La verdad es que Can Sagal es un lugar que no pasa desapercibido. Aunque he leído de todo sobre este sitio, mi experiencia fue bastante positiva. Es un restaurante acogedor con unas vistas espectaculares que te hacen sentir que estás en un rincón especial, lejos del bullicio. La última vez que fui, me lancé a probar el entrecot y ¡madre mía! Nunca había probado uno tan jugoso y enorme. Te aseguro que el resto de la comida tiene que ser igual de generosa en porciones. Además, ¿te he mencionado que el personal fue super amable? Nos dejaron pasar a comer a pesar de que ya era un poco tarde, lo que siempre se agradece.

Por otro lado, no todo el mundo opina igual y es comprensible. Hay quienes han tenido experiencias menos gratas y parece que ha habido algunos líos con el servicio. Gente que ha pedido galtas y ha recibido una pata de cerdo fría, y además, el tema de los precios ha dejado a más de uno con un mal sabor de boca. Eso sí, vale la pena mencionar que en mi visita no sentí que el sitio estuviera sobrecargado de precios. Pero entiendo que helados y galletas en su carta pueden subir rápidamente la cuenta. Para aquellos que buscan un buen trato y están dispuestos a pagar un poco más, podría ser una buena opción, pero si vas con un grupo grande, ¡mejor que estéis al tanto!

Ya que hablas de los platos que destacan, te puedo decir que el entrecot es un must. También he escuchado que las butifarras suelen ser un acierto, aunque algunas reseñas sugieren que podrían llegar un poco simples y sin guarnición alguna. Por lo que parece, es bueno preguntar por esas cosas antes de hacer tu pedido. Otra cosa que no te deberían faltar son las costillas de cordero, que si vienen bien elaboradas, suelen estar riquísimas. Pero, en serio, asegúrate de preguntar por los extras para que no te lleves sorpresas. Así que, si decides darte una vuelta por Can Sagal, ¡buena suerte y que disfrutes de la comida!

Se puede encontrar comida vegetariana en Can Sagal

Y hablando de Can Sagal, ¡vaya revelación! Si buscas un sitio donde cenar de maravilla sin salir arruinado, este restaurante es el lugar ideal. La comida a la brasa es de calidad inmejorable, y los platos son impresionantes. No te puedes perder el calamar a la brasa y la langosta en salsa, que son sencillamente espectaculares. ¿Te imaginas disfrutando de esos sabores con las vistas alucinantes de la montaña? Perfecto para una cena en familia o una velada romántica. La atención es espectacular, el personal siempre está disponible sin ser cargante, lo que te da una sensación de confort total.

Ahora, en cuanto a precios, puedes irte pensando en gastar entre 30 y 40 euros por persona, que, sinceramente, está más que bien para lo que ofrecen. Ojo, hay quienes han tenido experiencias no tan agradables. Algunos han mencionado que ciertos platos son pobres y caros, como las costillas de cordero que vienen sin guarnición. Pero, honestamente, mi experiencia fue de lo mejor, así que no dejes que esos comentarios te desanimen.

Y si te interesa el tema de la comida vegetariana, bueno, la verdad es que Can Sagal no es el mejor sitio para encontrar opciones en ese sentido. Aunque puede que muestren algo en el menú, parece que su fuerte es la carne a la brasa y los mariscos. Así que si llevas a alguien vegetariano, tal vez tendrás que planear una alternativa. Sin embargo, si lo que buscas es una experiencia gastronómica deliciosa en un entorno tranquilo, este es definitivamente un lugar que deberías considerar. ¡Te prometo que te va a encantar!

El restaurante Can Sagal ofrece opciones para familias

Y mira, después de una buena excursión, redescubrimos el restaurante Can Sagal en la Crta D'Orrius Km 2.7 y fue un auténtico acierto. Primero, la comida a la brasa está de lujo; ¡es que estaban de vicio las alcachofas y las butifarras! Y lo mejor de todo: el camarero fue súper amable y hasta nos recomendó un vino que complementó perfectamente cada plato. Las vistas de la montaña mientras comíamos eran impresionantes, lo que hacía que la experiencia fuera aún más especial. Por todo esto, no es sorpresa que lo puntuemos con 5 estrellas.

Pero no solo eso, siempre tienen una gran variedad de platos y se nota que están siempre innovando, sobre todo con los postres. Tienes que probarlos, ¡porque cada vez que vamos nos sorprenden con algo nuevo! Además, el equipo de Can Sagal es genial; Santi y Nicole siempre hacen que uno se sienta como en casa. En resumen, hemos comido en varias ocasiones y siempre hemos salido satisfechos, ¡definitivamente otro 5 estrellas!

Lo que nos encanta también es poder disfrutar de comida catalana clásica a la brasa, y aquí lo hacen de maravilla. Las patatas fritas son 100% artesanas, y el all i oli y los mongetes son el complemento perfecto. Por unos 30€ por cabeza, salimos más que contentos y con el estómago lleno. Cada plato es una delicia y, por si fuera poco, el ambiente del restaurante es acogedor.

Y aquí viene lo mejor: si estás buscando un lugar para ir con la familia, Can Sagal es ideal. Por ejemplo, nosotros fuimos con un niño que tiene autismo y el personal nos facilitó las cosas al darnos un buen sitio en la terraza para estar tranquilos. Eso, sumado a la atención exquisita y la comida riquísima, hace que queramos volver sin duda. Así que, sí, lo recomiendo para familias sin dudarlo. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Can Sagal

Si estás pensando en visitar Can Sagal, prepárate para una experiencia que podría ser un poco decepcionante, a pesar de que el ambiente parece estar bien. Una estrella es la calificación que le daría al servicio, y no es para menos. Imagina estar sentado allí durante 50 minutos sin que te traigan ni la carta. Te sacan de quicio ver cómo el jefe, Santi, trata a sus empleados, que son muy pocos y, por lo tanto, desbordados. Es lamentable que observe cómo llegan otros clientes y, ¡puf!, les sirven inmediatamente. Lo que se siente es un total desinterés por parte del equipo hacia quienes no parecen ser "clientes habituales". Así que si tienes tiempo, ¡posiblemente más que paciencia! considera si vale la pena.

Y no solo eso. La organización del local es un caos genuino. El que parece ser el propietario (un tipo mayor con zapatillas) se dedica a recoger los pedidos en un ambiente de frustración. La espera se siente interminable, como si estuvieras en la sala de espera de un dentista. Cuando preguntas sobre tu comida, lo haces casi con miedo a la respuesta, ya que el tío parece que te está haciendo un favor por contestar. Todo muy raro, sinceramente. Si tienes la suerte de darle a Nicole, una de las camareras amables que realmente intentan ayudar, tal vez salgas de allí con una experiencia menos amarga.

La comida en sí no es terrible, aunque tampoco es recordable. Las verduras de primero podían haber sido mejores y la carne estuvo un poco pasada por la espera. Y te cuento que, al final, nos cobraron por unas butifarras que nunca llegaron, ¡un desastre total! Lo último que necesitas es llegar cansado de trabajar y encontrarte con estas sorpresas. Al menos, el lugar tiene un ambiente que se podría decir que es acogedor y agradable, pero el estrés del servicio y el trato al cliente tiran todo por la borda. Definitivamente no es el tipo de ambiente que esperas cuando decides disfrutar de una buena comida fuera de casa. Así que, si vas, ve preparado para esperar y, tal vez, mejor busca otra opción si anhelas una experiencia tranquila y correcta.

Hay opciones de postres disponibles en el menú

¡Vaya, qué sorpresa nos llevamos con Can Sagal! Primero que todo, el ambiente es bastante acogedor. A pesar de estar en Crta d'Orrius Km 2'7 S/n, 08430 La Roca del Vallès, la verdad es que te hace sentir como en casa. El dueño, Santi, se nota que le pone todo su empeño, y eso se siente en el trato. Recuerdo que fuimos un domingo a las 5 de la tarde y no solo nos atendió como reyes, sino que la comida estaba _deliciosa_ y a buen precio. Nos costó entre 20-30€ por persona, y salimos tan satisfechos que casi necesitábamos un descanso antes de dar el paseo de vuelta.

Y hablando de la comida, ¡no te puedes perder el trinchat! Es uno de esos platos que aún se me hace agua la boca solo de pensarlo. La carne que sirven, además, es de una calidad excelente. Más de una vez hemos hablado de este sitio con amigos y yo siempre lo recomiendo. El servicio fue impecable, así que nada que ver con las quejas que he oído de otros lugares. La verdad, les doy un 5 estrellas en todo.

Desafortunadamente, hay otros testimonios que son bastante menos positivos. Una chica comentaba que vivió una experiencia bastante mala, ¡y lo que menos entendí fue que se quejó de que las galtas llegaron crudas! Lo triste es que no solo el plato no era bueno, sino que nunca aparecieron a ofrecer disculpas. Sin duda, duele ver un lugar con tanto potencial recibir esas críticas. Esa tacañería en las porciones puede dar una imagen negativa.

Y, para finalizar, en cuanto a postres, parece que hay un par de opciones disponibles en el menú. Aunque no tengo todos los detalles, hay quien ha mencionado que los helados estaban muy buenos. Así que, si te apetece algo dulce, siempre es una buena idea preguntar. ¡Vamos a ver cómo te va si decides probarlo!

Se puede disfrutar de una comida al aire libre en Can Sagal

Y, bueno, si te soy sincero, Can Sagal tiene sus altibajos. Por un lado, el lugar es precioso, con unas vistas increíbles que te hacen sentir en medio de la naturaleza. Pero la experiencia gastronómica puede dejarte un poco confundido. Lo que más me chocó fue el tema de los precios. Un entrecot a 30 euros debería ser una maravilla, pero cuando lo abres y ves que tiene un 60% de grasa y nervio, pues la alegría se esfuma. Y ni hablemos de la patatas fritas a 4.50 euros y el pan que se siente más como un lujo que como una guarnición. Al final, la cuenta se dispara, casi 140 euros por tres personas sin nada del otro mundo.

Por otro lado, no todo fue una mala experiencia. Recuerdo una ocasión que solo queríamos unas cervezas, y acabamos pidiendo unas bravas, alcachofas y butifarras a la brasa. Todo estaba delicioso y el ali-oli, ¡madre mía! De hecho, en esa visita, fue todo un acierto, ya que el ambiente, el servicio y la calidad de la comida fueron sobresalientes. Si estás buscando algo ligero, con un precio más razonable (unos 20-30 euros por persona), definitivamente me atrevería a recomendarlo.

Ahora, si lo que te preguntas es si puedes disfrutar de una comida al aire libre en Can Sagal, la respuesta es que sí, aunque hay que tener en cuenta algunas cosas. El restaurante está en un entorno privilegiado, casi en medio del bosque, pero no permiten que lleves a tus perros. Eso puede ser un poco frustrante, especialmente si planeabas una escapada familiar. Aún así, el área es perfecta para disfrutar del buen tiempo y la buena compañía. Así que, si decides ir, ¡escoge bien qué pedir y disfruta de las vistas!

Cuál es la dirección exacta de Can Sagal

Como te decía, el otro día pasé por Can Sagal, y la verdad, mis expectativas se fueron al garete. Llegamos a las 14h, y me atrevería a decir que no salimos de ahí hasta las 17h. ¡Sin haber comido! Y lo peor de todo, 60€ por tres coca colas, una escalivada y unos caracoles. ¡Patético! No sólo el precio me dejó en shock, sino que el servicio fue nefasto. En fin, digamos que fue toda una experiencia, pero no la más recomendable.

Por otro lado, también hay algo de historia aquí. Este restaurante lleva muchos años en pie, ofreciendo cocina catalana y platos a la brasa. Tiene su fama, y hay quienes dicen que los caracoles son de lo mejor. Pero tengo que ser sincero: las raciones son bastante pequeñas, y los precios son un poco excesivos, sobre todo si te fijas en cosas como el All i Oli a 2,5 € y un simple pan a 1,5 € por tostada. Sin mencionar que, al final, una cuenta de 17 € sólo por tostar pan y aliño parece un poco excesiva, ¿no crees?

Lo que sí es verdad es que el lugar está en una zona preciosa, rodeado de naturaleza, lo cual es un buen punto a su favor. Al menos el ambiente es amplio y fresco. Y aunque los platos de la carta son escasos, algunos visitantes mencionan que el servicio es rápido y la comida a la brasa es totalmente un acierto. El vino que pedimos era de una calidad inesperada para vino de la casa, aunque no estaba del todo claro qué pagaríamos por él. Un detalle a tener en cuenta si decides lanzarte a pedir algo que no esté en el menú.

Si estás pensando en ir, la dirección exacta de Can Sagal es Crta D'orrius Km 2'7, S/n, 08430 La Roca del Vallès, Barcelona. Así que, ya sabes, lleva tu paciencia y más que nada, prepárate para una experiencia que podría ser mejor. ¡Mucha suerte!

Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante

¡No sabes lo que me alegra hablar de Can Sagal! Después de tanto tiempo sin ir, ¡vaya que ha valido la pena volver! La comida está genial, de verdad. Esos sabores de antes te envuelven y te hacen sentir como en casa. La carne a la brasa es simplemente buenísima, y no te olvides de probar los caracoles, que están muy sabrosos. Las patatas fritas recién cogidas del campo son el toque final perfecto. Con un precio que ronda los 30-40 € por persona, saldrás contento y con ganas de repetir.

Y no solo eso, el servicio es de 5 estrellas. Una atención tan cuidada que te sientes como en un verdadero festín. El chef Alberto tiene un don para hacer que cada plato sea especial. Estoy seguro de que cualquier cosa que pidas te va a sorprender. Sin duda, la experiencia es más que apetecible, especialmente con un ambiente tan agradable. Ah, y si tienes la suerte de ir en verano, ¡cenar en la terraza es otra forma de disfrutar del sitio!

Sobre el tema de las reservas, pues te cuento que, si estás pensando en ir a comer, lo mejor es reservar. Aunque el lugar cuenta con aparcamientos gratuitos y es bastante amplio, nunca está de más asegurarte tu mesa, especialmente los fines de semana cuando se llena de gente disfrutando de su comida casera. Así que, ¡mejor prevenir que lamentar! ¡Nos vemos allí!

Fotografías Can sagal

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