
Forn Ferrer es la panadería que tienes que probar si andas por Santa Maria de Palautordera. Ubicada en Camí Vell de Sant Celoni, 11, esta panadería no solo ofrece una selección increíble de panes y bollería, sino que su amabilidad hace que cada visita sea un placer. Abren todos los días desde las 06:00 hasta las 21:00, así que siempre podrás pasarte a por algo delicioso a cualquier hora.
Si necesitas un lugar donde el pan fresco y los dulces irresistibles son la norma, Forn Ferrer es tu sitio. Además, cuentan con servicio de entrega el mismo día y varias opciones de pago, lo que lo hace aún más cómodo. ¡No dudes en llamarlos al 938 67 31 21 y preguntarles por las novedades del día! La experiencia que te ofrecen aquí va más allá de lo típico, y seguro que repetirás.
Forn Ferrer
Horarios Forn Ferrer
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 6:00–21:00 |
| martes | 6:00–21:00 |
| miércoles | 6:00–21:00 |
| jueves | 6:00–21:00 |
| viernes | 6:00–21:00 |
| sábado | 6:00–14:00, 16:00–21:00 |
| domingo | 7:00–14:30, 16:00–21:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Forn Ferrer
Dónde se ubica Forn Ferrer
¡Ey, amigos! Si estáis buscando un lugar para desayunar o merendar en Santa Maria de Palautordera, os tengo que hablar de un sitio que se llama Forn Ferrer. Está en Camí Vell de Sant Celoni, 11, y, la verdad, está a un par de pasos de cualquier lugar del pueblo. El ambiente es un poco... ¿cómo decirlo? A veces me siento como en un safari, ya que siempre hay unas cuantas moscas revoloteando. ¡Tengan cuidado si son de los que se distraen fácil!
Empecemos con los precios, que aquí son un tema caliente. Un café con leche de avena cuesta 2,10€, y si queréis un cortado, mejor preparad la billetera porque son 1,75€. La calidad del café está bastante bien, aunque hay quienes dicen que el precio deja algo que desear. La verdad, para lo que es el servicio, diría que hay días que puedes sentirte bienvenido y otros que te reciben como si fueras un extraterrestre. Las chicas que trabajan allí a veces son muy amables, pero en otras ocasiones pueden parecer un poco frías y distantes.
En cuanto a la comida, la bollería está bien y hecha con cariño, pero las pastas y tartas de queso tienen reseñas mixtas; mejor evitéis pedirlas si no queréis una experiencia harinosa. ¡Y cuidado con el tamaño de las porciones! Me enteré de que a alguien le cobraron 11€ por una porción de pizza pequeña. Eso sí que es “robar” a mano armada, por Dios.
Ahora, no todo es negativo. Me han dicho que el ambiente es mejor si vas por la mañana, cuando el servicio es más amable. A veces el aire acondicionado está a 20°, lo cual puede parecer bien en verano, pero con la puerta automática siempre abierta, esos bichitos vuelven a hacer acto de presencia. Pero bueno, al menos no tendréis problemas para aparcar, porque hay muchas plazas libres, y el aparcar es gratuito.
Así que, si os preguntáis dónde se ubica Forn Ferrer, ya sabéis: en Camí Vell de Sant Celoni, 11, 08460 Santa Maria de Palautordera, Barcelona. Podéis ir cuando queráis y probarlo por vosotros mismos. ¡Quizás tengáis una mejor experiencia que yo!
Qué tipo de productos ofrece Forn Ferrer
Ya te digo que ir a Forn Ferrer en Camí Vell de Sant Celoni puede ser toda una aventura. Primero que todo, el café que me pedí con bebida de avena fue una odisea. ¡Te cobran 2€ y no hay opción de tomarlo en el local! Tienes que llevarlo a la terraza del otro lado de la calle. Y cuando finalmente lo probé, me di cuenta de que, ¡sorpresa! Era leche. Así que tener que cruzar la calle de nuevo y esperar en la cola para que me lo hicieran de nuevo fue un fastidio. El servicio, en general, es un poco... mejorable. Tienes que hacer todo el trabajo de camarero.
Por otro lado, no puedo negar que tienen un buen café y unas pastas que están para chuparse los dedos. Pero vamos, lo que no me convence son los precios. Un café con leche de avena para llevar me salió por 1.95€, cuando en otros sitios lo consigues por 1.70€ como máximo. Además, la chica que atiende va preparando los pedidos y, mientras tanto, la gente en la cola se queda mirando y esperando. Es un poco incómoda la situación, y eso resta puntos en la experiencia.
Aun así, hay algo que destaca en este lugar: la amabilidad de las dependientas. Son súper simpáticas y siempre están sonriendo. A pesar de que haya otras opciones en la zona, yo me sigo quedando con ellos para comprar pan o merendar, simplemente por esa buena vibra que emanan.
De todas formas, no todo lo que venden es tan genial. He escuchado críticas sobre precios desorbitados en comparación con lo que ofrecen. Tres mini bocatas y seis croissants pequeños por 18 euros es un poco exagerado. Y, ni hablar de quienes se encontraron rodeados de moscas, lo que puede arruinar por completo la experiencia. Pero bueno, esto es lo que hay, y hay que tener cuidado.
En resumen, Forn Ferrer ofrece un poco de todo: pan, bollería y café. Sin embargo, la experiencia está llena de matices, entre lo bueno y lo malo. Así que si decides pasarte, ¡prepárate para la jugada!
Cuáles son los horarios de apertura de Forn Ferrer
¡Ya ves! El Forn Ferrer en Camí Vell de Sant Celoni, 11, 08460 Santa Maria de Palautordera es un sitio que levanta pasiones. Algunos lo adoran, especialmente cuando se trata de un desayuno familiar en un lugar que se siente tranquilo y agradable. Todos esos días en los que te puedes sentar al sol, disfrutar de una buena taza de café por 1-10 € y sacar a relucir esa coca con un toque de anís que es todo un clásico. El servicio, en general, se lleva un 5 estrellones entre los que lo disfrutan de verdad. Y lo mejor, hay plazas de aparcamiento por toda la calle, perfectas para los que vamos con niños o cargados de bolsas de pan recién hecho.
Por otro lado, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quien se levanta de la mesa de mal humor porque se ha sentido un poco dejado de lado. Imagínate, con las dependientas más preocupadas por las mesas que por atenderte. No es que todos tengan que servirte en la mesa, pero igual un poquito de atención no estaría de más. Y, claro, parece que los precios no ayudan, con un café que a veces se siente un lujo, en vez de un desayuno sencillo. Con un ambiente que oscila entre agradable y, a veces, un poco de “auto servicio gasolinera”, pues se complica.
Y hablando de precios, a veces las expectativas no alinean con la realidad. Cuando llegas y te topas con un menú donde un café puede salir más caro que en algún café del Paseo de Gracia. Caramba, ¿verdad? Pero claro, la amabilidad de las trabajadoras siempre se menciona como un punto a favor, así que al menos en ese aspecto lo llevan bien. No se puede negar que su simpatía resalta incluso en las peores críticas.
En cuanto a los horarios, para que no te hagas ilusiones ni llegues a última hora, lo mejor es planear tu visita. El horario de apertura no se menciona explícitamente, pero al parecer hay que tener cuidado porque en ocasiones parece que cierran antes de lo esperado y que no son muy amables con esos pedidos últimos. Así que, si quieres disfrutar de sus delicias, ¡mejor ve temprano!
Los clientes pueden visitar Forn Ferrer en cualquier momento del día
Y bueno, hablando de mi experiencia reciente en Forn Ferrer, tengo que decir que la atención deja mucho que desear. La otra tarde, entré donde la camarera rubia, que parece tener un día pésimo. Le pedí un bocadillo y expresé que me gustaría que me lo hicieran al momento, porque francamente, no aguanto el pan blando y remojado. La mirada que me lanzó lo decía todo... Me quedé pensando, ¿en serio? Y luego, cuando pedí un cortado, pasó lo mismo. No sé si se le olvida que la atención al cliente es parte del trabajo, pero vaya, yo también tengo mis días.
La verdad es que lo que debería ser un momento agradable se convirtió en una especie de prueba de resistencia emocional. Me siento que, aunque tenga movilidad reducida, siempre me llevan el pedido a la mesa, pero ese día, lo dejaron en la barra. Me sentí como si estuviera haciendo malabares tratando de alcanzarlo. Y es que, si uno va a un café, espera que el servicio sea un plus, no un castigo. La experiencia estaba lejos de ser amable.
Y ya ni hablemos de la precio, que cuando vi que un croissant y una Coca-Cola te cuestan 6,80€, me quedé flipando. Está claro que, aunque la calidad de las pastas pueda ser cuestión de gustos, la variedad parece ser la misma porquería de siempre. La gente se sigue dejando el dinero aquí, pero me cuesta entender por qué. Y además, hay que pagar más si quieres usar la terraza, que parece un poco absurdo, teniendo en cuenta que tú mismo te sirves. En el resto de Ferrer de Sant Celoni el trato y los precios son bastante más razonables, como para que me lo explique.
Así que, respecto a la pregunta, ¿pueden los clientes visitar Forn Ferrer en cualquier momento del día? Bueno, sí, técnicamente están abiertos todo el día, pero vayan preparados para enfrentar una atención que no siempre deja huella positiva. A veces lo que brilla no es oro, ya sabes. Es mejor ir con expectativa baja y quizás te sorprendan. O no.
Forn Ferrer ofrece servicio de entrega a domicilio
Y claro, hablemos de Forn Ferrer. La verdad es que, aunque tiene su encanto, la experiencia puede ser un poco de altibajos, ¿no? Por un lado, hay opiniones que dicen que los cafés con leche son malísimos, y tienes la opción de quedarte con un café específico o una bebida que no te decepcione al final. Pero en general, si vas a desayunar o merendar, puedes disfrutar de su gran surtido de pastas y bocadillos. El ambiente es tranquilo, lo que es ideal si te gusta relajarte un rato con un buen libro o tu periódico favorito.
La verdad es que el local es un poco pequeño y suele llenarse de gente por las mañanas, así que si tienes suerte y encuentras una mesa, ¡genial! Sin embargo, también hay quienes han tenido experiencias no tan agradables, mencionando que los precios son algo desorbitados y que los productos no siempre son de la mejor calidad. Por ejemplo, pagar 1,60 € por una botella de agua de 500 ml puede parecer un robo a mano armada. A veces parece que los Ferrer solo quieren hacer millonarios a costa de sus clientes, lo cual es una pena teniendo en cuenta que otros pueden disfrutar de su bollería cuando está en buen momento.
Por el otro lado, los que han tenido interacciones con las dependientas, como Vita y Montse, destacan lo amables que son. ¡Eso siempre suma puntos! El personal, en general, parece atento y te hacen sentir bienvenido, aunque he escuchado que en ocasiones se ven un poco desanimados, lo que puede afectar la experiencia. A la hora de pagar, hay quienes se sienten decepcionados con el tamaño de los bocadillos en relación al precio — un mini bocadillo por 3,85 € puede jugarte una mala pasada, la verdad.
Ahora, respecto a la entrega a domicilio, la cosa se complica un poco. No parece que Forn Ferrer ofrezca ese servicio, así que si quieres disfrutar de sus productos, tendrás que acercarte directamente. A veces, hay que sopesar si merece la pena enfrentar el barullo y las sillas incómodas por un buen desayuno... ¡pero eso ya depende de ti!
El servicio de entrega es el mismo día
Y, la verdad, si buscas un buen sitio para tomar algo con tranquilidad, Forn Ferrer es una opción excelente. Lo que más me gusta de este lugar es que siempre encuentras un ambiente agradable; a veces, eso sí, puede estar un poco lleno de gente, pero el buen hacer del servicio siempre compensa. La chica rubia que suele estar allí es súper simpática y siempre te recibe con una sonrisa. Y, siendo sincero, quién puede resistirse a esos bocadillos de bacon y queso. ¡Están de muerte!
No sé tú, pero yo siempre tengo que hacer una parada allí para desayunar. Los precios son bastante económicos, así que no hay que pensárselo mucho. Además, el café es muy bueno y aunque el croissant de chocolate podría mejorar, todo lo demás lo supera. La variedad de pasteles y panadería es impresionante. ¡Es imposible no salir con algo rico!
El ambiente es acogedor, aunque en horas pico puede ponerse algo ruidoso. Pero, ¿quién no está dispuesto a tolerar un poco de ruido cuando el desayuno está tan rico? Además, sobre la variedad, puedo decirte que siempre hay algo nuevo para probar. Te lo digo, el pan de coca que tienen es una maravilla y en general la calidad es difícil de beatir en la zona.
En cuanto al servicio de entrega, la verdad no tengo información concreta, pero por lo que he escuchado, no ofrecen entrega el mismo día, lo cual puede ser un poco incómodo si te apetece algo específico de su variedad. Pero, si puedes darte una vuelta, realmente vale mucho la pena. ¡No te olvides de probar esos deliciosos pasteles!








