
Si buscas un lugar para disfrutar de una experiencia culinaria única, no te puedes perder Carbó i Llenya. Este restaurante en Avinguda d'en Piera, 18, 08107 Martorelles, Barcelona, se especializa en platos a la brasa que te harán salivar. Desde jugosas carnes hasta ricas opciones vegetarianas, todos los paladares encontrarán algo que les encante. ¡Es ideal para esos días en los que quieres comer algo delicioso!
Además, su atmósfera es súper acogedora, perfecta para una cena con amigos o una salida diferente. Cada plato está elaborado con atención al detalle, ¡y la brasa realmente marca la diferencia! Echa un vistazo a su Instagram (@carbollenya) para ver lo que te espera y no dudes en llamar al 699 080 725 si tienes alguna duda. ¡Prepárate para un festín que no olvidarás!
Carbo I Llenya
Horarios Carbo I Llenya
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 11:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–23:00 |
| jueves | 11:00–23:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Carbo I Llenya
Dónde se encuentra el restaurante Carbó i Llenya
¡Hola, amigos! ¿Han oído hablar del restaurante Carbó i Llenya en Martorelles? La verdad es que lo descubrí por casualidad un domingo mientras buscaba un lugar para comer en familia, ¡y qué acierto! Está en Avinguda d'en Piera, 18, y eso lo hace super accesible. A pesar de llegar casi a las 15:00, nos atendieron sin problemas y eso siempre se agradece, ¿no creen?
Pedimos varias tapas, una fideuá para dos y un entrecot que estaba de rechupete. Para que se hagan una idea, todo salió por unos 30€ por persona, incluyendo vino y postres. Las patatas bravas estaban buenísimas, y las croquetas de pollo... ¡wow, para morirse! También probé los torreznos, que normalmente no me gustan, y estos me encantaron. Además, la chica que nos atendió fue un amor, explicándonos todo con mucha paciencia. Sin duda, repetiría 100%.
El lugar tiene un ambiente muy agradable. No solo la comida es buena, sino que el servicio es de 5 estrellas. Además, ofrecen una carne a la brasa que es simplemente espectacular. Pedimos un entrecot y algo de lagarto, y tengo que decir que estuvo a otro nivel. Por cierto, los nachos son caseros y diferentes a cualquier otro que he probado, ¡lo cual es un gran plus!
En cuanto a la ubicación, está muy bien porque hay muchas plazas de aparcamiento disponibles y puedes aparcar de forma gratuita tanto en la calle como en el parking cercano. Así que, si buscan un sitio donde comer bien sin complicaciones y con un servicio atento, ¡Carbó i Llenya es el lugar! Está en Avinguda d'en Piera, 18 en Martorelles. ¡No se lo pierdan!
Qué tipo de cocina ofrece Carbó i Llenya
No sé ni por dónde empezar. La experiencia en Carbo I Llenya fue un desastre total. Desde que entramos, el dueño nos dio una bienvenida fría y nos soltó que teníamos “para rato” sin ni siquiera preguntar si teníamos reserva. Y, para ser honestos, el ambiente no mejoró. Nos hicieron preguntas persistentes sobre cuántos éramos, y cuando por fin nos sentamos, la camarera que nos atendió tenía un acento que no era local. ¡Pero eso no era lo peor! Cuando pedimos una marca de cerveza, nos dijo que no tenían, y eso fue solo el comienzo.
Y hablemos de los calçots. Dios mío, creo que vi algo parecido a lo que servirían en un desastre de cocina. Estaban más revueltos que asados. Y cuando le mencioné al dueño que eso no se parecía a unos calçots, me prometió que estaban hechos al fuego. ¿Al fuego del horno, tal vez? La mayoría ni siquiera estaban bien asados, y ya ni te cuento de la butifarra, que llegó cruda. Te juro que después de eso, cada plato que pedí, como los mejillones a la marinera y el cordero, me hacía dudar más de este sitio. Así que, después de ver la butifarra, simplemente nos marchamos. Y el dueño tuvo la cara de decirnos que volvamos otro día porque nos invita a comer. ¿En serio? ¡No lo recomiendo para nada!
Otra vez, fui a celebrar el Día de la Madre, y aquello fue un desastre en equipo. Después de recibir las bebidas, tuvimos que pedir vasos para los niños, como si eso fuera algo mínimo en la atención al cliente. Luego, las tapas, que deberían ser el fuerte, empezaron a llegar sin platos y, cuando finalmente nos trajeron algunos, ¡solo tres para un grupo de nueve personas! Y los alimenticias, ni hablar. Los mejillones al vapor, que pensaba que eran una apuesta segura, tenían un aspecto horrible. Cuando nos quejamos, lo único que hizo el "dueño" fue ofrecernos más, que resultaron estar igual o peor. El servicio de los camareros era tan malo que no consiguen ni recordar a qué mesa pertenecen los platos. Y, por si fuera poco, ¡el parque de bolas para los niños estaba cerrado!
En cuanto a la cocina que ofrecen en Carbó i Llenya, parece que intentan apostar todo a los típicos platillos de parrilla, como los calçots y diferentes carnes. Pero, basándome en lo que vi, ¡no sé si siquiera saben lo que hacen! La comida en general dejó mucho que desear, así que personalmente no puedo recomendarlo. Hazte un favor y busca otro lugar.
Cuáles son algunas de las especialidades del menú en Carbó i Llenya
La verdad es que Carbo I Llenya, en Avinguda d'en Piera, parece ser un lugar lleno de contrastes. Por un lado, hay opiniones que destacan lo deliciosa que está la comida y lo bien presentado que está todo. Pero, por otro lado, nuestra experiencia fue un poco menos que ideal. Reservamos con un mes de antelación gracias a las buenas reseñas, pero al final, el servicio nos dejó bastante descepcionados. El encargado tenía una actitud un tanto extraña, y eso no ayudó a que el ambiente fuera cómodo para nosotros. Cuando hacíamos alguna petición, era casi como si estuviéramos molestando.
Además, las camareras parecían tener un radar para evitar nuestra mesa. Nos olvidaron varias veces, incluso cuando pedimos cositas para compartir y algunos vasos de agua. ¡A veces sentíamos que no estábamos en su lista de prioridades! Y lo más frustrante fue cuando decidimos pedir postres. Nos dijeron que la cocina ya había cerrado sin avisarnos antes, mientras veíamos cómo la mesa de al lado saboreaba sus postres. Un fallo muy serio en un lugar que se dedica a la hostelería, la verdad. Por eso, ni siquiera nos quedamos para cafés. La comida estaba buena, claro, y el precio era razonable, pero el servicio fue un auténtico desastre, así que en nuestra opinión, no volveremos.
Sin embargo, no puedo ignorar las experiencias de quienes lo han disfrutado plenamente. Muchos han comentado lo acogedor que es el ambiente y lo amable que es el personal. Hay quienes han alabado platos como el pulpo, que parece estar en su punto y lleno de sabor. Incluso, Esteban, uno de los encargados, parece hacer un trabajo excepcional asegurándose de que cada visita sea memorable. Entre los elogios, también destacan que el sazonado de la comida es espectacular, y que hay detalles en la presentación que lo hacen aún más atractivo. Así que, si te preguntas por las especialidades del menú, parece que el pulpo y otros platos bien sazondos son imprescindibles, junto a unos postres que, si tienes suerte, podrás disfrutar con toda tranquilidad.
El restaurante ofrece opciones vegetarianas
Y luego llegamos a Carbo I Llenya, situado en Avinguda d'en Piera, 18. La verdad, fue una elección fantástica para una cena grupal, sobre todo teniendo en cuenta el plan de hacer un buen tapeo. El ambiente era muy tranquilo, quizás por ser agosto y no estar tan a tope. Además, las raciones de comida eran generosas; no podíamos quejarnos de la cantidad. ¡La verdad es que nos dimos un buen festín! Salimos a una media de 23 euros por cabeza, incluyendo cinco tapas por plato, varias bebidas y mucho pan. A cada vez que pedíamos algo más, ¡venía al instante!
El local tiene un espacio grande y muy limpio, lo cual se agradece. La comida, eso sí, estaba realmente genial. Notamos que el personal estaba un poco verde, pero se esforzaban mucho y eran super atentos. No dudaría en recomendar este sitio a amigos y familiares. Además, tienen un menú de calçots por 35 euros que tengo que probar pronto. La verdad es que la experiencia fue bastante positiva: 4 estrellas en comida, 3 en servicio y 5 en ambiente.
aunque lo mejor fue la calidad de las tapas. Las bravas, a pesar de no ser precisamente “bravas”, eran una delicia con ese toque de pimentón picante que le daba un buen giro. Las colas de gambas al ajillo son imprescindibles y no te olvides del pan para mojar en ese aceitito. Los calamares a la andaluza también estaban crujientes por fuera y tiernos por dentro. Ambas opciones son totalmente recomendables y nos dejaron con ganas de volver. El servicio fue muy bueno, y Esteban, uno de los camareros, fue especialmente amable y atento. ¡Totalmente volveremos!
Sin embargo, no todo es perfecto. Nos encontramos con un grupo que tuvo una experiencia muy mala. Les sirvieron las bebidas en latas y no les trajeron platos para las tapas, lo que los dejó un poco frustrados. También hubo quejas sobre las raciones, diciendo que eran escasas y que incluso les devolvieron unos mejillones. Me imagino que eso fue un mal día, porque de nuestro lado, nos fue genial.
En cuanto a opciones vegetarianas, aunque no tengo esa información detallada, el local parece estar bastante abierto a varios tipos de platos, así que te recomendaría que les preguntes directamente. ¡Nunca está de más comprobar! En general, Carbo I Llenya ha sido una sorpresa muy grata y definitivamente un lugar al que volveré.
Cuál es la dirección completa de Carbó i Llenya
Y, mira, si estás buscando un sitio para comer o cenar en Martorelles, Carbo I Llenya debería estar en tu lista. La calidad de los productos es, en serio, impresionante. Hace poco fui a cenar con unos amigos y, ¡wow!, no sabíamos si más disfrutar del chuletón o de las croquetas! Y lo mejor fue el trato del personal, que fue absolutamente inmejorable. Es genial encontrar un lugar donde la comida y la atención sean de 10. Al hilo de esto, si vas con niños, el dueño se muestra muy amable y hasta invita a los peques a postre. ¡Un detallazo!
La terraza es otro de los reclamos. Es amplia y muy agradable, perfecta para esos días en los que quieres disfrutar al aire libre. Y el comedor interior es igual de atractivo, con un estilo acogedor y tranquilo que, sinceramente, invita a quedarte un rato más. Ubicación también es clave, pero lo que realmente destaca aquí es ese ambiente familiar y simpático que crean entre el personal y los clientes. No es fácil encontrar joyas así.
Ahora, hablando un poco de comida, tengo que admitir que las bravas no estuvieron a la altura de lo que esperaba, parecía más patatas paja con mayonesa, pero todo lo demás estuvo genial. Las carrilleras al Pedro Ximenez estaban para morirse de ricas. Me dijeron que el menú de fin de semana es un poco justo en cantidad, pero la comida sigue siendo buena, así que vale la pena. Además, los precios son bastante razonables, entre 20 y 30 € por persona, lo que está bastante bien considerando la calidad.
Si te decides a ir, el restaurante se encuentra en la Avinguda d'en Piera, 18, 08107 Martorelles, Barcelona. Así que ya sabes, no dudes en hacerles una visita, ¡te aseguro que vas a querer volver!
Por qué se considera una experiencia culinaria única en Carbó i Llenya
De verdad que Carbo i Llenya ha dejado a mucha gente con opiniones divididas, ¿no? Por un lado, la comida parece ser toda una delicia. La carta tiene platos para todos los gustos y a precios bastante razonables, entre 10 y 30 €, dependiendo de lo que elijas. También las recetas a la brasa tienen su encanto, especialmente el arroz con bogavante, que muchos han recomendado. Pero luego está el tema del servicio, que, según muchos, deja bastante que desear. A veces tardan en servir y, por si fuera poco, hay quienes dicen que no traen lo que pides o lo traen a medias. Vamos, que su servicio no es para nada un punto fuerte.
Pero no todo es negativo, porque hay quienes han tenido experiencias increíbles ahí. Imagínate disfrutar de una noche en esa gran terraza mientras los niños se divierten en el chiquipark, como si fuera el paraíso familiar, ¿verdad? A algunos les ha encantado el ambiente, tranquilo y acogedor, perfecto para disfrutar de un cóctel después de comer. Y si tienes suerte, te puedes topar con los domingos de música en directo que le dan un toque especial a la velada. Sin duda, es un sitio ideal para familias y grupos grandes.
A pesar de algunas críticas sobre el trato, hay quienes mencionan a Esteban y su equipo como una pieza clave para que la experiencia sea realmente buena. ¿Por qué se considera una experiencia culinaria única en Carbó i Llenya? Pues, porque combina una comida de calidad con un ambiente agradable y unas instalaciones pensadas para el disfrute de todos, aunque el servicio sea un punto a mejorar. Así que, si decides ir, ¡prepárate para probar esos platos mientras disfrutas del aire libre!
Cómo es la atmósfera del restaurante
Entonces, Carbo I Llenya es una de esas experiencias que definitivamente te dejan con una montaña rusa de emociones. Primero, llegamos con muchas ganas de tapear y, tras más de una hora de espera, solo vimos las bebidas. ¡Imagínate! Pedimos unas bravas y unos torreznos, pero la única sorpresa que tuvimos fue cuando, para compensar la espera, nos trajeron dos trozos de butifarra que parecían más bien una broma, secos y recalentados. Al final, tuvimos que irnos sin probar bocado. Definitivamente, no le recomendaría a alguien que busque un buen servicio.
Un par de días después fuimos con un grupo más grande, 12 personas, y esta vez, la experiencia fue un poco mejor, aunque no sin sus problemas. Hice la reserva de forma un poco apresurada y, para mi sorpresa, no hubo pegas. La comida estaba decente en general; comenzamos con pica pica: bravas, rejos, croquetas y morro. Las croquetas sinceramente no eran nada del otro mundo, pero el resto estuvo bien. Pero cuando llegó el segundo plato, ahí sí que se armó un lío. A mi marido le sirvieron el conejo crudo por dentro y los demás tenían que pedir los platos casi a gritos porque simplemente olvidaron traérnoslos. Y el postre, oh, el famoso coulant… llegó frío y a destiempo. ¡Dificilísimo conseguir el datáfono porque la camarera ni sabía lo que era! La verdad, estar allí de 15h a más de las 18h no fue lo que esperaba.
Pero no todo es malo. En otra ocasión, fui solo a disfrutar de la terraza, que aunque hacía un poco de aire, el ambiente me pareció tranquilo y agradable. La comida fue bastante buena y bien presentada, y aunque el ambiente tenía algo de ruido, eramos varios grupos compartiendo. Me gusta que hay opciones para todos los tamaños de grupos, aunque el aparcamiento es toda una aventura. Si tienes suerte, puedes encontrar algo cerca, y lo mejor es que hay un parque de bolas dentro, ¡perfecto para ir con niños!
La atmósfera del restaurante, a pesar de los altibajos en el servicio, tiene su encanto. Un ambiente moderado, con un decorado agradable y una vibra tranquila que invita a pasar un buen rato. En general, si no te importa esperar un poco y puedes encontrar aparcamiento fácilmente, es un sitio que tiene su potencial. Pero claro, ¡mejor ir con las expectativas a la baja en cuanto al servicio!
Es recomendable para cenas con amigos o ocasiones especiales
Y hablando de Carbo I Llenya, pues la verdad es que hay opiniones bien variadas. Por un lado, he escuchado de gente que se quedó bastante desilusionada con las paellas amarillas, que supuestamente deberían ser el plato estrella. En lugar de eso, les llegó una mezcla de rojo, con más tomate frito que otra cosa, y el sabor... digamos que no era nada del otro mundo. Para quienes comieron ahí, parece que fue una experiencia más que frustrante, colapsando en un plato que era más bien un truño. ¿Y esos calçots? Olvídate, si decidiste ir a probarlos, parece que son una lotería. Una pareja recibió una docena que estaban quemados y fríos; como mínimo, no tienen ni idea de cómo llevar un negocio de comida.
Por otro lado, también hay quien ha tenido una experiencia grata, comentando que el lugar tiene un ambiente acogedor y que tanto el dueño como el personal son super atentos. Unos amigos que fueron a probar el menú de calçots estaban tan contentos que ya están pensando en repetir. El servicio fue rápido y el ambiente agradable, así que para algunos, se convirtió en un buen sitio para compartir unas risas y una buena comilona. Todo esto, claro, sin que la cuenta te deje temblando.
Y, bueno, si estás pensando en una cena con amigos o algo especial, puede que no sea el mejor lugar dependiendo de tu experiencia. Si buscas un sitio con comida rica que esté a la altura de la ocasión, prepárate para ser cauteloso. Se han escuchado muy buenas críticas sobre las tapas y bocadillos, pero hay gente que ha pasado un real mal rato. Mi consejo: si decides darles una oportunidad, quizás partir con las tapas para el grupo y evitar esos platos más arriesgados. A veces, es mejor no arriesgarse demasiadamente, aunque el ambiente y la atención son puntos a favor si buscas pasar un buen rato. Pero, claro, ¡investiga bien antes de lanzarte!
Qué hace que los platos a la brasa en Carbó i Llenya sean especiales
Y hablando de Carbó i Llenya, si tienes ganas de una experiencia gastronómica chula, ¡tienes que ir! Ya te digo que, si eres de esas personas que disfrutan de un buen asado, aquí están en su salsa. Nos plantamos allí dos familias y, la verdad, nos quedamos boquiabiertos con las brasas, tanto el pescado como la carne estaban simplemente riquísimos. Además, tienen esos acompañamientos de patatas fritas caseras o verduras que le dan un toque genial. Sin duda, la próxima ronda será para las paellas, ¡me muero de ganas de probarlas!
Eso sí, no todo es perfecto, ¿eh? Escuché de una experiencia no tan buena donde unos comensales se sintieron estafados por el menú del día de la madre que anunciaron en Instagram, pero al final, no lo ofrecían. Menuda faena. Esos momentos pueden arruinarte la visita, así que si te decides a ir, mejor llama antes para asegurarte de lo que hay en la carta.
Hablando de lo bueno, yo me quedé enamorado del lugar. Tiene una decoración bien cuidada, una sala comedor grande con bastante espacio entre mesas, lo que se agradece para no sentir que estás comiendo en la casa de tu cuñado, ¿sabes? El servicio, aunque un poco escaso (solamente había una persona atendiendo), fue muy correcto; además, la comida era sabrosa y las porciones más que suficientes. Las patatas bravas y los calamares a la andaluza son imperdibles, y si tienes un dulce antojo, prueba la tarta de Santiago.
Así que, ¿qué hace que los platos a la brasa en Carbó i Llenya sean especiales? Pues la combinación de ingredientes frescos y la técnica de cocción a la leña, que les otorga un sabor auténtico y un toque ahumado que no se puede encontrar en cualquier sitio. Ese cazón adobado, por ejemplo, sabe a gloria, y los mejillones… ¡no quiero ni pensarlo! En resumen, es un sitio al que definitivamente vuelves, aunque el aparcamiento puede convertirse en una pequeña aventura. Pero con todo lo que ofrecen, vale la pena el viajecito.








