Restaurant Cal Sastre

Restaurant Cal Sastre

El Restaurant Cal Sastre, situado en la Plaça dels Valls, 6, en Santa Pau, es una joya del corazón de la Garrotxa. Este lugar mantiene la esencia de las antiguas fondas del pueblo y es perfecto para disfrutar de la deliciosa cocina volcánica. Con una atmósfera rústica y acogedora, es como entrar en una casa de piedra donde cada comida cuenta una historia, desde los tiempos de la abuela Ramona. Aquí los productos son exclusivamente naturales y de temporada, traídos directamente de los productores locales, lo que realza el sabor de cada plato.

Ubicado justo frente al Castillo de Santa Pau, este restaurante es ideal para hacer una pausa y saborear los placeres del buen comer. Con capacidad para 70 personas y varios comedores privados, es perfecto para grupos grandes o una cena íntima. Su menú del día es una opción accesible, a 23,50€, que incluye entrantes, plato principal y postres, todo un festín que refleja la riqueza de la gastronomía tradicional catalana. Si pasas por aquí, definitivamente deberías darle una oportunidad, ¿no crees?

Restaurant Cal Sastre

⭐3,6
288Reseñas
Fotos
Plaça dels Valls, 6, 17811 Santa Pau, Girona
972 68 00 95

Horarios Restaurant Cal Sastre

DíaHora
lunes13:00–15:30
martesCerrado
miércoles13:00–15:30, 20:30–22:30
jueves13:00–15:30, 20:30–22:30
viernes13:00–15:30, 20:30–22:30
sábado13:00–15:30, 20:30–22:30
domingo13:00–15:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurant Cal Sastre

Dónde se encuentra el Restaurant Cal Sastre

¡Hey, amigos! Si alguna vez se encuentran en Santa Pau, no se pueden perder el Restaurant Cal Sastre. Este lugar tiene un encanto rústico que te atrapa nada más entrar. Imagínate una antigua casa de piedra que ha sido renovada, en una plaza medieval perfecta para disfrutar de una buena comida. Ya solo el entorno hace que la experiencia valga la pena, pero hay más, ¡creedlo!

Ahora, tengo que ser honesto. Mi experiencia no fue del todo perfecta, y al parecer, el servicio puede arruinarlo un poco. La verdad, aún espero que el dueño, un poco maleducado, se disculpe por algunas cosas. Hicimos el pedido y, oh sorpresa, las salchichas del menú infantil estaban crudas. En vez de disculparse y solucionarlo, se puso a dar excusas. No me lo podía creer, ¿verdad? Además, pedí un entrecot y, por desgracia, me trajo dos porque así lo entendió. Uno estaba al punto, pero el otro… ni hablar. Vamos, que el servicio necesita una buena mejora, diría yo.

Pero no todo fue malo, y sé que hay gente que ha disfrutado mucho más. El menú es bastante bueno, con un coste de alrededor de 30 euros, que no está mal para la calidad que ofrecen. Resaltan platos como los auténticos canelones y esos maravillosos fessols de Santa Pau que son imprescindibles si quieres algo típico de la zona. Lo mejor es que el ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para una cena en familia o un viaje en grupo.

En resumen, si andan por Plaça dels Valls, 6, en Santa Pau, Girona, y deciden visitar Cal Sastre, vayan con una mente abierta y sin muchas expectativas sobre el servicio, porque la comida y el lugar tienen su propio encanto. ¡Dale una oportunidad y quizás tengan una experiencia totalmente diferente a la mía!

Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurant Cal Sastre

Y después de todo lo que escuchamos, decidimos probar el Restaurant Cal Sastre, que está en Plaça dels Valls, 6, 17811 Santa Pau, Girona. ¡Y qué acierto! Fue una recomendación de amigos, y la verdad es que entendemos totalmente por qué. Desde que entramos, el dueño nos atendió de maravilla, con una amabilidad que no se encuentra en todos lados, lo que ya de por sí fue un gran comienzo para nuestra cena.

La relación calidad-precio es de las mejores que hemos encontrado. Para empezar, unos canelones de perol y trufa que estaban de otro mundo. Y no se puede olvidar los fessolets de Santa Pau, unos platillos que explotaban de sabor. Luego, de segundo, pedimos un filete que estaba hecho al punto, ¡simplemente espectacular! Y lo mejor de todo, la cena nos costó entre 50 y 60 € por persona. Realmente vale la pena si buscas buena comida en un ambiente acogedor.

El lugar tiene esa esencia rústica y entrañable que te hace sentir como en casa. Por si fuera poco, a pesar de que había gente, el servicio fue impecable. Todo el maravilloso trato del personal nos hizo sentir muy bienvenidos desde el primer minuto. Estoy segura de que volveremos pronto, porque la experiencia fue de 10.

En cuanto a su cocina, Restaurant Cal Sastre ofrece una fusión de platos tradicionales con un toque moderno, enfocándose en la gastronomía local. Puedes encontrar desde cremosas sopas de calabaza hasta exquisitas preparaciones como canelones de butifarra perol trufados y mongetes de Santa Pau. Es perfecto para los amantes de la gastronomía que disfrutan de sabores auténticos, así que si eres de esos, ¡no te lo puedes perder!

Qué hace que Cal Sastre sea un lugar especial en Santa Pau

La semana pasada decidimos probar el Restaurant Cal Sastre en Plaça dels Valls, guiados por una recomendación de un amigo. Aceptamos el menú de 30€ que, curiosamente, no incluía bebida. Al final, pagamos 38€ por persona porque nos cobraron 6€ por cada copa de vino de la casa. Menuda jugada, ¿no? Y mientras que el vino en el super te cuesta 4,5€, aquí parecía que querían hacernos sentir como en un restaurante de lujo. Bueno, la comida fue bastante mediocre. Las costillas de cordero estaban, digamos, en el rango de calidad media, y aunque los canelones que pedimos no eran de la casa, eso ni siquiera se comparó con la presentación que hacían de los platos en el menú. En resumen, la relación calidad-precio no me pareció la mejor.

La terraza era bonita, perfecto para disfrutar de la vista, pero el ambiente se arruinó un poco porque el encargado parecía más interesado en llevarse todo el protagonismo. El pobre ayudante ni siquiera sabía cuáles eran los platos del día, ¡una faena! Volviendo a la comida, el menú infantil de 17€ ofrecía solo dos butifarras finas y un plato de patatas congeladas, y el huevo frito que pedimos que fuera cambiado por un tomate. ¡Vaya chasco! Y para rematar, nos cobraron 4€ por un pan y un aperitivo que no pedimos. Así que, definitivamente, el servicio dejó mucho que desear.

A pesar de su historia y el encanto del edificio medieval en el que se sitúa, Cal Sastre no ofrece la experiencia que uno esperaría a pesar de estar tan bien ubicado, justo frente al castillo de Santa Pau del siglo XIII. El pastel de manzana, que esperábamos que fuera un cierre dulce, resultó ser un fiasco total. Al menos tengo que reconocer que el chico Cristian fue muy atento y amable. Pero al final, pagar 29,70€ por un menú sin bebida para que solo el cordero a la brasa estuviera a la altura y aún llegara frío, es para pensarlo dos veces.

Entonces, ¿qué hace que Cal Sastre sea un lugar especial en Santa Pau? La verdad, aunque tiene su encanto, la experiencia no se traduce en una buena relación calidad-precio. Desde los precios elevados y los platos que no sorprenden hasta el servicio reconocido más por la presencia que por la calidad, hay muchas otras opciones en la zona para disfrutar de una buena comida por un mejor precio. ¡A veces es mejor arriesgarse y explorar otros lugares!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante

Y bueno, la verdad es que nuestra experiencia en Restaurant Cal Sastre no fue precisamente una fiesta. Empezamos con un mal pie cuando nos cobraron 4€ por el pan y un aperitivo que ni siquiera pedimos. Fue como, “¿Hola? ¿Desde cuándo te cobran por lo que te sirven sin avisar?” Así que ya te puedes imaginar nuestra cara de sorpresa. Los primeros platos estaban bien, pero no creas que valían lo que costaban. Los segundos fueron otra historia, un filete que costaba 25€ y que a duras penas se podía llamar filete, y un surtido de verduras que era más bien un chiste: solo tres trozos de berenjena, un par de pimientos y un trocito de calabacín por 19€. Tuve que fregarme los ojos para asegurarme de que estaba viendo bien.

Si pensabas que el vino de la casa iba a resolver algo, piénsalo de nuevo. Un peleón y gaseosa te costaba casi 22€ — y ni hablar de la cerveza de tirador que, ¡sorpresa!, costaba 4€. La experiencia le dejó un mal sabor de boca a cualquiera. Y al final, cuando llegó el postre, que parecía más un aperitivo, con dos trocitos de crocanti por 7€. Buah, una locura.

Sin embargo, hubo un momento de luz en ese día. Decidimos probar el menú de la semana por 25€ y ahí sí que encontramos algo lograble. El pulpo braseado y la costilla de cerdo estaban riquísimos, y la ternera también tenía lo suyo. Pero claro, no todo podía ser perfecto; la ensaladilla no estaba nada buena y para colmo, el cordero estaba durísimo. Para los peques, dos huevos fritos con patatas congeladas, que se presentaron a un precio criminal: 16€ por cada niño. ¡Tranquilos, es mejor que no hablemos del postre, porque el pastel de manzana estuvo genial!

Ahora, si alguien me preguntara sobre el ambiente, igual les diría que, aunque el lugar es agradable, no tiene la calidad ni la variedad que justificaría lo que cobran. Imagínate unos manteles viejos y desgastados, cubertería que había visto mejores días… todo un clásico para un restaurante turístico donde el trato es amable pero el tiempo ha pasado factura. Así que, si te animas a ir, yo diría que vayas solo si no te queda otra, y si lo haces, suerte es lo que necesitas.

Cómo se relaciona el restaurante con la historia de la abuela Ramona

Y hablando de la experiencia en Restaurant Cal Sastre, debo decir que es un lugar muy especial. Te encuentras en un restaurante pequeñito pero acogedor, con solo dos salas que te invitan a disfrutar de una cena ya sea en pareja o en buena compañía. Está en la Plaça dels Valls, en Santa Pau, una ubicación ideal para empaparte del ambiente medieval del lugar. Y lo mejor es que, aunque forma parte de un hotel, puedes comer aquí sin necesidad de hospedarte. O sea, que esto ya es un plus.

La atención es, de verdad, de 10. Algo que se nota desde que entras, donde el staff te hace sentir como en casa. ¡Y la comida! En nuestro caso, optamos por probar los platos típicos de la Garrotxa, que son un verdadero manjar. Recuerdo especialmente los mongetes de Santa Pau, ¡deliciosos y preparados con tanto cariño! Aunque el precio medio ronda los 30 euros por persona, sientes que cada euro vale la pena porque la calidad de los platos habla por sí misma. Por cierto, el ambiente es increíblemente romántico, especialmente los martes por la noche, ya que no hay tanta gente y puedes disfrutar de la vistas a la iglesia bajo la luz de las velas. ¡Un planazo!

En cuanto a la experiencia general, lo que más me impresionó fue la tranquilidad y el espacio tan íntimo que ofrecen. Además, nos recibieron con un aperitivo de cortesía: una crema de calabacín que estaba para chuparse los dedos. Luego vino el primer plato con los fesols, que estaban en una ensalada fresca, y el segundo con, por ejemplo, un muslo de pato que te deja en la gloria. Ah, y los postres, una crema catalana y una espuma de yogur que, déjame decirte, fueron el toque final perfecto.

Y bueno, para terminar, no puedo dejar de mencionar cómo el restaurante se relaciona con la historia de la abuela Ramona. Aquí, la tradición se respira en cada plato, y me contaron que ella solía hacer platos similares, inspirándose en los sabores de la tierra. En este sentido, Restaurant Cal Sastre no solo es un lugar para comer; es un homenaje a la cocina tradicional que muchos de nosotros recordaríamos con cariño y nostalgia. Así que, si estás en la zona, esto es una parada obligatoria. ¡No te lo puedes perder!

De dónde provienen los productos utilizados en la cocina del restaurante

Y si hablamos del Restaurant Cal Sastre, no puedo dejar de mencionar lo encantador que es el emplazamiento. Imagínate disfrutando de tu comida justo en los arcos, con vista al castillo de Santa Pau… ¡es una auténtica maravilla! El local tiene un aire acogedor que te hace sentir como en casa. Además, las camareras son súper simpáticas, siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudarte con lo que necesites, lo cual definitivamente suma a la experiencia.

Ahora, lo que es la comida… ahí ya varía un poco. La gastronomía típica de Santa Pau está bien representada, aunque, siendo sinceros, los precios del menú son un poco desorbitados, sobre todo porque no incluyen bebida ni café. Que te cuesten 27,50€ por un menú de mediodía hace que tengas que pensarlo un par de veces. La carta de vinos es amplia, pero los precios arrancan desde 20€, así que asegúrate de que tu bolsillo esté preparado. Sin embargo, hemos repetido varias veces allí, y no lo hacemos solo por la comida; ¡la atención y dedicación de Jesús y Eva lo hacen todo aún mejor!

Por otro lado, no todo es perfecto. Hay momentos en los que uno espera algo más de las porciones y la variedad, sobre todo para el menu infantil. Recuerdo que me quedé sorprendido al ver que por 16€ le servían a mi hijo un plato combinado que consistía en solo dos salchichas y un huevo frito con cuatro patatas. Lo peor fue que no estaban dispuestos a hacerle una tortilla francesa, aunque lo pedimos. A veces, las decisiones sobre la comida se sienten un poco inflexibles y eso puede desanimar un poco, ¿sabes?

Y en cuanto a los productos que utilizan en su cocina, la verdad es que muchos de ellos son locales. La mayoría proviene de la región de Santa Pau, lo que significa que hay un enfoque en los ingredientes frescos y de calidad. Es una lástima que algunos platos no exploten del todo ese potencial. Al final, aunque hubo momentos que no fueron los mejores, la experiencia general fue positiva y guardamos un buen recuerdo del lugar, pero, como siempre, con un toque de realismo.

Cuál es la capacidad máxima del Restaurant Cal Sastre

Ya sabes que siempre hay un poco de todo en los restaurantes, pero el Cal Sastre ha dado sus altibajos en nuestras visitas. Por un lado, hemos tenido una experiencia espectacular, ¡de esas que recuerdas con cariño! La tercera o cuarta vez que hemos ido se ha convertido en un auténtico festín. Aunque llegamos con un retraso monumental por culpa de un embotellamiento de carretera, nos atendieron como si lleváramos horas allí. El entrante con crema de verduras y la aceituna en gelatina de vermut, ¡una pasada! Tenías que haberlo probado.

Sin embargo, hay que decir que no todo ha sido perfecto. La última vez pedimos un entrecot que pedimos más hecho y lo trajeron frito en una piscina de aceite. Además, varios platos de la carta estaban fuera de servicio y las cuentas al final no coincidían con lo que marcaban. Vamos, que el servicio de las camareras ha sido lo único que ha brillado en esa cena, super educadas y amables, pero al final, ni eso salva una experiencia decepcionante. Así que, tras ese episodio, decidí que, aunque hay que dar segundas oportunidades, probablemente no volvamos.

Y no solo hemos tenido momentos malos; también hemos tenido experiencias ricas, como cuando mi marido probó la combinación de las 'mongetes de Santa Pau' con guacamole. Al principio, pensó que no iba a funcionar, pero acabó encantado. Aunque, por cierto, un par de fumadores decidieron que el lado de nuestra mesa era el lugar perfecto para encender sus puros, y ya te imaginas, fue un verdadero desastre. ¿152 € en la cuenta y los niños sufriendo con el humo? No, gracias, así no.

Finalmente, si estáis pensando en el espacio del restaurante, el Cal Sastre tiene capacidad para unas 70 personas. Así que, si decidís visitarlo con un grupo grande, ¡deberíais hacer la reserva con tiempo! ¿Listos para la próxima aventura gastronómica?

Ofrecen opciones para grupos grandes o cenas íntimas

Y bueno, después de toda la caminata en Santa Pau, la experiencia en Restaurant Cal Sastre fue realmente lo que necesitábamos. La terraza que da a la parte antigua del pueblo es simplemente encantadora. No tuvimos que esperar nada para acomodarnos, y, siendo un grupo que llevábamos a nuestro perrito, eso siempre suma puntos. El servicio fue superamable; nos atendieron con una sonrisa y sin prisa, justo lo que se necesita después de un día en la montaña.

En nuestra visita, también celebramos una reunión familiar y, sinceramente, el reservado que logramos conseguir era muy acogedor. Jesús, quien nos atendió, se aseguró de que no nos faltara de nada. Comida de primera calidad por donde lo mires, y no puedo dejar de recomendar esos fesolets de Santa Pau con botifarra. Si pasas por allí, tienes que probarlos. La ubicación es inmejorable; es el lugar ideal para disfrutar de una cena después de un buen día explorando el entorno.

Ahora, es cierto que también hemos oído alguna que otra crítica sobre el restaurante. Algunas personas han mencionado que los precios pueden ser un poco altos y que no siempre tienen flexibilidad en el menú, especialmente si buscan algo más específico. Pero, ¿quién no ha salido algo más caro de lo habitual de vez en cuando? A muchos nos ha pasado. Sin embargo, siempre hay que recordar que, si buscas calidad en el producto, esos momentos pueden valer la pena.

Por cierto, si te estás preguntando si ofrecen opciones para grupos grandes o cenas íntimas, la respuesta es totalmente sí. La experiencia que tuvimos en el reservado demuestra que se lo toman muy en serio. Así que si planeas una reunión con amigos o una cena especial, aquí seguro encontrarás un ambiente agradable y un servicio que se esforzará por hacer que tu velada sea memorable. ¡Sin duda, volveremos!

Cuál es el precio del menú del día en el restaurante

La verdad, es que si estás pensando en el Restaurant Cal Sastre, te aconsejaría que lo pensases dos veces. Varias personas que han estado allí nos han contado que les ha resultado bastante caro para la calidad que ofrecen. Imagina que cuatro amigos salieron por 38 euros por persona y se quedaron con un entrante, 4 platos principales, 2 postres, 4 cafés, 5 cervezas y agua. Pero claro, al final del día, la cantidad era escasa y la calidad, según ellos, muy normalita.

Y no solo eso, ¡la atención deja bastante que desear! Al parecer, el servicio fue súper lento y no se trató a los comensales con la amabilidad necesaria. Un amigo me contó que, incluso cuando decidió no pedir un primero y un segundo, el camarero le lanzó una mala cara y le hizo sentir que no era bienvenido. Vamos, que lo mejor que podías hacer sería no repetir. ¡Qué mala onda!

Quizás lo más impactante fue la situación con el cliente que solo quería calentar un poco el agua del biberón de su hijo. No solo no lo hicieron, sino que el propietario se negó de forma un poco grosera. Eso te deja pensando en la calidad humana de un sitio, ¿no? Si no hacen un pequeño gesto hacia un niño de 4 meses, no quiero imaginar cómo tratan a los demás. En este caso, la gente decidió no comer allí y, francamente, no es de extrañar.

Y por otro lado, si buscas un lugar donde comer bien, te recomendaría que te des una vuelta por Cal Fesol, un local que está cerca y que además tiene camareras que son un encanto. Hablando de precios, parece que el menú del día en el Restaurant Cal Sastre no es muy accesible; teniendo en cuenta la experiencia de otros, podrías estar mirando un mínimo de 38 euros por persona. Así que, antes de llamar, ¡mejor investiga un poco más y busca alternativas!

Qué incluye el menú del día

Y bueno, hablemos un poco más de lo que serven en Restaurant Cal Sastre. La verdad es que hay opiniones bien variadas. Por un lado, hay quien ha tenido experiencias bastante tristes, como esa vez que los platos llegaron fríos y el servicio fue lento. Imagínate pedir que te calienten la comida de la niña y que mientras tanto tus propios platos estén ahí, pasándola mal. Y si eso no fuera suficiente, tuvieron el terrible descuido de servir un plato con salsa que contenía nueces, a pesar de que avisaron de la alergia. Un verdadero desastre. La peña se siente súper decepcionada, y con razón. El precio de un plato que no se pudo comer fue otro golpe.

Luego, hay otros que hablaron maravillas, como Jesús, quien hizo que su visita fuera memorable recomendando un menú hecho con productos de proximidad. La combinación de sabores, desde el aperitivo hasta el postre, es lo que muchos están buscando. Y ese canelón de butifarra de bolets en bechamel de trufa que mencionan, ¡madre mía! Dicen que es una fusión que deja huella. Sin duda es el tipo de plato que se queda en la memoria. Pero claro, aquí el servicio también juega un papel fundamental; Eva y Jesús se merecen un aplauso por ese toque cálido que brindan a los comensales.

Y ya que estamos, si te preguntas qué incluye el menú del día, pues hey, parece que la cosa va de ser generosos en las porciones. No es solo un plato o un entrante; hay entrante, cinco platos principales y postre, así que si vas con hambre, seguro saldrás satisfecho. Olvídate de esos menús degustación escuetos, aquí te aseguras de repartir bien los sabores. En definitiva, después de probar todo, ¡quién puede resistirse a volver por más? Pero bueno, ¡cada quien tiene su experiencia!

Está el Restaurant Cal Sastre cerca de algún lugar turístico

Y, bueno, después de todo lo que hemos escuchado sobre Cal Sastre, no hay forma de no hablar de su buena fama. Si estás por Santa Pau, tienes que hacerte un favor y probar su menú del día. ¿Sabías que puedes elegir entre 6 entrantes, 6 platos principales y 5 postres? Es como un buffet de lo mejor de la cocina catalana. Y lo que más sorprende es que no hay opción mala; cada plato suena más delicioso que el anterior. Además, la utilización de ingredientes locales hace que cada bocado sea un homenaje a la tierra. ¡Y las raciones son súper generosas!

El ambiente es genial, y lo que realmente se siente es que el personal está encantado de atenderte. Jesús, el dueño, es un encanto, siempre con una sonrisa y dispuesto a recomendarte lo mejor del día. Es el tipo de lugar donde te sientes en casa, sin prisas, disfrutando de la comida y la buena compañía. No olvides el tip de oro: reserva tu mesa con antelación porque suele llenarse, y no querrás quedarte sin probar esos fabulosos canelones o ese homenaje al pulpo a la gallega.

Y si te preguntas si hay algo más que hacer por allí, la respuesta es sí. Santa Pau está rodeado de paisajes increíbles y es conocido por su parque natural de la Garrotxa, así que, después de un buen almuerzo en Cal Sastre, puedes dar un paseo por el campo o explorar los pueblos cercanos. Sin duda, es un lugar que invita a disfrutar de un día completo de aventuras, buena comida y naturaleza. ¡No hay excusa para no disfrutarlo al máximo! Así que, ¡ya sabes!, haz tu primera parada en Cal Sastre y prepárate para una experiencia culinaria que querrás repetir.

Recomiendan hacer una pausa para comer en este restaurante

Y hablando de comer en el Restaurant Cal Sastre, déjame decirte que tiene un par de cosas que valen la pena considerar. Por un lado, su ubicación en Plaça dels Valls, en el corazón de Santa Pau, es espectacular. Es un lugar muy pintoresco, especialmente si te gusta disfrutar de la vista mientras comes. Sin embargo, parece que lo que sirve en el plato no está a la altura del precio que cobran. 40 euros por persona y salir con la sensación de no haber comido nada realmente especial, puede dejar un mal sabor de boca, ¿no crees? Además, las cervezas a 4.13 € son un tanto desproporcionadas, y menos mal que no pedimos vino… No quiero ni imaginar la cuenta.

Un detalle que realmente me sorprendió fue cómo nos recibió el propietario. Un poco maleducado, por decir lo menos. Llegamos 15 minutos tarde y su reacción fue bastante conflictiva. Eso definitivamente echó un poco a perder la experiencia. Ahora, los camareros, que hay que darles su crédito, fueron amables y cumplieron con su trabajo de forma correcta. Pero, al final, salimos de allí decepcionados, sobre todo por la actitud del que se supone era el encargado del lugar.

Por otro lado, no puedo dejar de mencionar que el restaurante tiene su encanto, sobre todo si decides sentarte en la terraza bajo las voltas. La comida puede ser buena, y he oído que hay platos elaborados con productos de calidad, pero me parece que, para el precio, podría ofrecer algo más. A veces, parece que el local se queda corto, y eso es triste porque podría ser un auténtico hallazgo.

Entonces, ¿recomendaría hacer una pausa para comer en el Cal Sastre? Si te gusta el ambiente y no te importa gastar un poco más, puedes probarlo, pero ten en cuenta que la atmósfera y el servicio pueden variar. Si te sientes aventurero, tal vez sea un buen sitio para probar, pero no te sorprendas si te llevas una decepción en el camino. ¡Decisiones difíciles, amigo!

Fotografías Restaurant Cal Sastre

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