Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

Enclavado en pleno parque natural de la Sierra de Espadán, el Hotel Restaurante Viñas Viejas es perfecto para una escapada relajante en Fuentes de Ayódar, Castellón. Con habitaciones que acomodan hasta cuatro personas, aquí encontrarás un ambiente cálido y familiar que te hará sentir como en casa. Si buscas buena comida, su restaurante tiene capacidad para 70 comensales y ofrece desde desayunos hasta cenas, todo con vistas panorámicas a la montaña que te dejarán sin aliento.

Además de un hogar acogedor, Viñas Viejas te invita a disfrutar de actividades al aire libre, como rutas guiadas y talleres. ¿Te preocupa la flexibilidad? Ofrecen tarifas con cancelación gratuita y tanto el wifi como el desayuno son gratis. Este pequeño hotel rural es ideal tanto para parejas que buscan un respiro como para familias en busca de aventura. ¡Es un planazo que no querrás perderte!

Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

·Hotel de 1 estrella
3,8
392Reseñas
Fotos
Carr. Aiòder, 12225 Les Fonts d'Aiòder, Castelló
676 36 96 99

Mapa Ubicación Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

Dónde se ubica el Hotel Restaurante Viñas Viejas

¡Hola, grupo! Les quiero contar sobre nuestra reciente visita al Hotel Restaurante Viñas Viejas. La verdad, ¡fue toda una experiencia! Fuimos a comer un menú de fin de semana y quedamos encantados. Nos sirvieron tres entradas que eran abundantes y estaban deliciosas. De platos principales, había dos opciones de pescado y cuatro de carne. Nosotros optamos por el cordero, y déjenme decirles que estaba tiernísimo, nada seco. Para el postre, elegí peras al vino, aunque fue una lástima que solo me sirvieron una... ¡Me hubiera comido varias más! En total, para dos menús con café y postre, además de seis cervezas, sólo pagamos 63€. La relación calidad-precio, ¡espectacular!

Sin embargo, no todo fue perfecto. Tuvimos un pequeño inconveniente que nos dejó un mal sabor de boca. Nos cambiaron el precio de nuestra cuenta dos veces, y la dueña, con unos modales que dejaban mucho que desear, nos echó la culpa por… adivinen qué, ¡haber pedido fuera de horario de almuerzo! Pero en el momento de pedir, nos habían confirmado un precio, así que… ¡vaya manera de manejarlo! La verdad es que entendemos que puedan cometer errores, pero, en fin, la responsabilidad era de ellos. El servicio en ese aspecto no nos dejó muy contentos.

En general, la comida era normalita pero, seamos sinceros, un poco cara para lo que ofrecían. Fue frustrante porque en la zona hay lugares donde puedes comer mucho mejor y por menos de 10€. Fue genial que la atención fuera buena y que nos pusieran como aperitivo croquetas y empanada, pero no nos bastó. Aun así, concedí dos estrellas por la buena atención.

Ahora, no todo fue malo, ¡faltaba la paz y la naturaleza! Buscábamos relajación y, afortunadamente, este lugar es perfecto para eso. Las vistas desde la terraza son impresionantes y tranquilas. Además, Yolanda, la gerente, es un sol y se encarga de que todo esté bien. Si lo que buscas es un sitio donde desconectar y disfrutar de la buena onda, este es el lugar.

¿Y dónde se ubica el Hotel Restaurante Viñas Viejas? Pues está en Carr. Aiòder, 12225 Les Fonts d'Aiòder, Castelló. Así que si andan por la zona y quieren disfrutar de un buen plato acompañado de unas vistas que quitan el hipo, ya saben a dónde dirigirse. ¡Espero que les sirva mi experiencia!

Cuál es la capacidad máxima de las habitaciones del hotel

Y además, no puedo dejar de mencionar lo bonito que es el entorno del Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS. Está en un pueblo súper pintoresco que invita a dar paseos y relajarse un rato. La terraza es genial, ideal para disfrutar de unas buenas vistas mientras te tomas algo o simplemente te dejas llevar por la tranquilidad. Aunque la comida no era un espectáculo de fuegos artificiales, no estaba mal del todo. Aunque, eso sí, hay que tener cuidado con la carta; en nuestra experiencia, nos encontramos con que una bandeja de chuletas de cordero y lagarto ibérico nos costó 75€, y aunque nos pareció que el precio no era completamente desorbitado, sí que se notó un poco el golpe en el bolsillo.

Por otro lado, también tengo que ser sincero en cuanto al tema de la media pensión. El primer día todo fue bastante normal, pero el último nos llevamos una sorpresa desagradable en el desayuno, ya que parecían variar las opciones sin previo aviso. Cuando fuimos a pagar, descubrimos que ciertos ítems del menú de media pensión no estaban incluidos, y, sinceramente, me pareció raro que no nos comunicaran esto desde el principio. La dueña, lejos de ayudar con un buen trato, nos contestó con un tono un tanto agrio. Esto dejó un mal sabor, ya que a pesar de lo maravillosas que fueron las otras personas que trabajaban allí, la experiencia se empañó al final.

A pesar de lo que conté, hay que decir que el hotel tiene su encanto. Las habitaciones están super limpias y agradables, y no podíamos quejarnos del trato; la encargada y las chicas que trabajan allí se portaron de maravilla. El desayuno es bastante completo, incluía de todo: café, zumo, tostadas, ¡hasta cocas dulces para endulzarte el día! Y cenar en el lugar y disfrutar de un par de cubatas en la terraza mientras ves el paisaje es todo un lujo que definitivamente añade puntos.

Ahora, para la pregunta que nos preocupa, la capacidad máxima de las habitaciones del hotel es de 3 personas. Es una opción genial si vas en grupo o simplemente te apetece compartir el viaje con alguien. Sin duda, un lugar que puede tener sus altibajos, pero que merece la pena conocer por su entorno y el trato amable en general. ¡Repetir sería una buena opción!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Hotel Viñas Viejas

La verdad es que el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS es un verdadero hallazgo para quienes buscan un lugar tanto para desconectar en plena naturaleza como para disfrutar de buena comida. Su ubicación en Les Fonts d’Aiòder es perfecta, porque te permite lanzarte a rutas de montaña y senderismo en un abrir y cerrar de ojos. ¿Te imaginas despertar y tener la montaña a un paso? Y si viajas en grupo o con familia, es ideal porque el ambiente es super tranquilo y familiar. ¡Las vistas son realmente espectaculares!

En cuanto al servicio, ¡vaya experiencia! La atención es de diez; los chicos son super atentos y siempre están pendientes de que no te falte nada. Te hacen sentir en casa desde el primer momento, y eso ya es un punto a favor. Nosotros estuvimos en media pensión y, sinceramente, la comida fue uno de los mejores momentos del día. Entre las cenas y desayunos, todo era comida casera y de calidad. La cena, en particular, tuvo raciones generosas, aunque tengo que mencionar que algunos platos podían haber sido más abundantes, como mi solomillo de cerdo que se quedó un poco corto. Pero, fuera de eso, todo lo demás estuvo de maravilla.

Una cosa que me impactó fue el restaurante, que, aunque es el único del pueblo, tiene un encanto particular. Está decorado con un estilo rústico muy acogedor y con vistas a la montaña que le dan un plus a la experiencia. Puedes sentir que los propietarios realmente aman lo que hacen. Y si te preocupa el ambiente, créeme, aquí no hay lugar para la prisa. Está claro que lo que se busca es un rato agradable en buena compañía, disfrutando de la naturaleza y de buena comida. ¡Gracias a Yolanda por tener la valentía de ofrecer un proyecto tan bonito!

Así que, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en el Hotel Viñas Viejas? Te lo cuento así: es un lugar donde te sientes acogido, con ese aire familiar y tranquilo, ideal para disfrutar de un buen rato con los seres queridos. Las vistas son un plus que te dejará sin aliento, y el servicio siempre está a la altura. En resumen, es el plan perfecto para pasar unas vacaciones en contacto con la naturaleza y disfrutar de la buena comida sin complicaciones. ¡Definitivamente, volveremos!

Cuántos comensales puede albergar el restaurante del hotel

La experiencia en el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS ha sido una montaña rusa, ¿verdad? Por un lado, el camarero Jose se lleva el premio a lo mejor de la noche. Siempre atento y rápido, parece que sabe lo que necesitas antes de que lo pidas. La dueña, que es muy amable, nos tomó nota enseguida con esa frase de “así luego no van tan agobiados”. Si hubiera un premio a la eficiencia, seguro que se lo llevaría el equipo, aunque la comida… bueno, digamos que es un poco normalita.

Hablando del tema de la comida, pagar 26 euros por persona me pareció un poco alto, sobre todo teniendo en cuenta que el menú no es nada del otro mundo. Perfecto para tomar algo al salir, pero para cenar o comer, quizás haya mejores opciones. Aún así, el lugar tiene su encanto, el comedor es pequeño y acogedor; la única pega es que se ven algunos detalles que podrían mejorar. En general, para una escapada con amigos o en familia, me parece que se puede pasar un buen rato, aunque con alguna advertencia.

Ahora, no todo es color de rosa. Si bien tuvimos una buena cena, hay que mencionar la mala experiencia que tuvimos al llegar. La habitación estaba con el aire acondicionado estropeado, y aunque prometieron arreglarlo, el técnico nunca apareció. En pleno agosto, eso es para volverse loco. Imagínate los ruidos por la noche; niños corriendo por los pasillos, supongo que eran de la misma familia que se alojaba allí. Eso hizo que el descanso fuera un poco complicado, la verdad.

Pero, ¡no todo fue negativo! Al día siguiente, descubrimos que el restaurante tiene un menú que ofrece una buena relación calidad-precio. Por solo 15 euros por persona, disfrutamos de un primer y segundo plato, bebida, pan y postre. Todo bien presentado y en buenas cantidades. Eso sí, los postres no son el fuerte del lugar, pero al ser parte del menú, tampoco es un gran problema. El ambiente es tranquilo, ideal para unas escapadas después de una excursión.

Ahora, para que te hagas una idea, el restaurante puede albergar a un número limitado de comensales, lo cual le da un toque íntimo. Así que si decides ir con un grupo grande, asegúrate de hacer una reservación con antelación. En resumen, VIÑAS VIEJAS tiene su encanto y vale la pena considerarlo; ¡aunque siempre con un par de expectativas ajustadas!

Qué tipo de comidas se ofrecen en el restaurante

No puedo evitar compartir lo que nos pasó el domingo en el Hotel Restaurante Viñas Viejas. Fuimos cuatro personas de la familia, y la experiencia fue para olvidar. No sé si esperaban que fuéramos a un banquete de lujo, pero tardaron una eternidad en sacar los platos. Y eso que, antes de pedir, les comentamos que íbamos con una Wonderbox, lo cual ya de por sí complicó todo. ¡Vaya lío! La señora que parecía ser la dueña tenía unos modales que… bueno, no diré más. Al menos los camareros, que podrían ser sus hijos, eran amables, porque de lo demás mejor ni hablar.

Te cuento que cuando mi mujer entró a preguntar sobre la espera, la señora le contestó de una forma que dejaba mucho que desear. Al final, al pedir que nos pusieran un poquito de limón en la Coca-Cola, nos dijeron que se lo estaban guardando. ¿En serio? Y lo peor fue que, después de todo esto, nos cobraron 90€ por una comida muy salada y un San Jacobo que podrías usar de suela de zapato. En fin, experiencia pésima, no creo que volvamos nunca más.

A decir verdad, nuestra llegada al restaurante fue algo mejor por el protocolo COVID: limpieza de zapatillas y toma de temperatura. Pero, ¿de qué sirve si ninguno de los trabajadores, ni la misma dueña, llevaba la mascarilla bien puesta? Más que preocuparse por la higiene, parecía que estaba presumiendo de su maquillaje. Y en cuanto al menú, lo que podrían ofrecer a un precio de 22€ por persona (sin bebida) es casi un chiste. Comimos unos entrantes que estaban pasables, aunque el pan… podría haber sido el que le dan a las gallinas que dice que crían allí. Fuimos a disfrutar, pero la tarta de almendras estaba tan seca que ni el café pudo salvarla.

Y mira, sobre las comidas que ofrecen, parece que tienen un menú fijo con varios entrantes y un par de opciones de plato principal, aunque no puedo decir que todo esté a la altura. La única recomendación que dejo aquí es que quizás deberían hacer una revisión completa de todo: comida, servicio, y, sobre todo, el tema de las mascarillas. Al menos si buscan que vuelva alguien, porque lo que fue un día ideal en el pozo terminó siendo todo menos eso.

El restaurante del hotel cuenta con vistas panorámicas

La verdad es que nuestro paso por el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS fue como un soplo de aire fresco. Después de recorrer muchos kilómetros en moto, llegar y encontrar un lugar donde te sientes como en casa es impagable. Yolanda, la encargada, tuvo un papel fundamental en nuestra experiencia. La mujer es un encanto, nos hizo sentir súper bienvenidos, sobre todo cuando ya veníamos con unos niveles de estrés bastante elevados. Quiero decir, esos kilómetros de ruta te dejan agotado, y su hospitalidad fue como el mejor bálsamo.

El hotel tiene esas vistas insuperables que se te quedan grabadas en la memoria. Si eres amante de la naturaleza, aquí te vas a sentir como en un paraíso. Las habitaciones, además, son amplias y bien cuidadas. Las camas… ¡vaya que sí eran cómodas! Dormimos como auténticos reyes. Y aunque tuvimos un problemilla con el desayuno, la verdad es que se resolvió en un abrir y cerrar de ojos, con buen rollo por parte de todos. Siempre hay que saber lidiar con los contratiempos, ¿verdad?

Aprovechamos nuestra estancia para correr una carrera de montaña y el trato en el hotel fue perfecto. De hecho, ellos mismos se ofrecieron a levantarse a las 6:45 para prepararnos algo antes de salir. Eso es lo que llamo un buen servicio. No hay como la atención personalizada, y aquí lo tuvimos de sobra, ya que ocupamos casi todo el hotel con nuestros grupos de amigos.

Y si te estás preguntando sobre el restaurante, bueno, hay que decir que no todo fue perfecto. La paella caldosa con bogavante que pedimos no estaba a la altura. El arroz venía salado y la carne del bogavante estaba más dura que una piedra, ¡qué decepción! Aun así, el lugar tiene sus vistas panorámicas que, al menos, se pueden disfrutar mientras comes. Pero, en resumen, si buscas un lugar para relajarte con buenas vistas y un ambiente familiar, definitivamente el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS tiene su encanto, aunque quizás deberías tener cuidado con lo que pides en la carta. ¡Nosotros volveríamos sin dudarlo para quedarnos de nuevo en esas cómodas camas y esas vistas maravillosas!

Qué actividades al aire libre se pueden realizar en el Hotel Viñas Viejas

Y bueno, tengo que decir que el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS tiene sus pros y sus contras, ¿no? La ubicación es fantástica. Estás en Les Fonts d'Aiòder, un pueblito de montaña con un ambiente súper tranquilo. Ideal para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Aunque, si buscas un trato excepcional, podrías quedar un poco decepcionado, ya que el servicio fue bastante deficiente. La gente que lo gestiona no parece tener mucho aguante para la atención al público, lo que se sentía en el aire. Imagínate, ni siquiera me dejaron sellar el pasaporte hasta que no había consumido algo y, bueno, decidí que ya era suficiente y me fui a otro bar donde la dinámica era completamente diferente.

Quiero que sepas que, cuando llegamos, la comida estaba buena (más allá de los precios algo elevados) y tenía platos que valían la pena, como las croquetas de jabalí o el pato confitado. Pero por, digamos, unos 60 euros, te quedas un poco pensando si realmente valió la pena, porque lo que pedimos fue carne a la brasa y unos embutidos típicos que, aunque estaban bien, no estaban al nivel de lo que esperábamos por el precio. La verdad es que no puedes salir sintiendo que te han cobrado de más por una comida rica, pero no excepcional, ¿me entiendes?

Sin embargo, la experiencia no se puede dejar solo en lo negativo. Debo decir que gracias a Yolanda y su familia, nos sentimos como en casa. La paella que nos prepararon fue un verdadero manjar, y esos postres caseros, especialmente el cremaet, son el tipo de cosas que te hacen desear quedarte un poco más. Así que, entre tanta diferencia de servicio, la calidez familiar logra hacer que la experiencia sea más llevadera.

Y si eres amante de la naturaleza, ¡hay un mundo de actividades al aire libre para disfrutar en esta zona! Desde visitar El Pozo Negro para darte un chapuzón en sus aguas cristalinas, hasta hacer senderismo por los alrededores. Imagínate caminando entre pinos y disfrutando de unas vistas increíbles. Así que, si te decides a ir, no te olvides de llevar tu equipo de aventura y aprovechar todo lo que este maravilloso entorno tiene para ofrecer. ¡Seguro que lo pasas genial!

El hotel ofrece tarifas con cancelación gratuita

Y después de todo el rollo que te conté sobre el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS, parece que nos esperaba una experiencia de esas que no se olvidan fácilmente. Te juro que nunca pensé que un sitio con una estrella pudiera ser tan decepcionante. Desde el principio, la espera para que nos atendieran fue ridículamente larga, como si nos hubieran olvidado en la mesa. Y con el calor de agosto, tener el aire acondicionado apagado fue como añadir insulto a la lesión. ¡Hola, quién quiere comer con moscas de acompañamiento!

El menú que nos ofrecieron era de lo más pobre y eso que los precios rondaban entre los 16 y 18 euros. Al final, decidimos probar las judías con jamón. ¡Madre mía! Las judías estaban más duras que una piedra. Si hubiera tenido un ovillo de hilo, me habría puesto a tejer con ellas. Y el couscous, no podía ser más insípido. Cuando pedí algo diferente, me dijeron que solo había menú, aunque vi que a otra mesa les servían opciones que no estaban en el nuestro. Pero, claro, nosotros no tuvimos esa suerte.

El trato del personal fue otro tema. Desde el niño que nos atendió que parecía tener 16 años y hablaba de “tú” a la dueña que estaba sin mascarilla y no parecía tener intención de escuchar nuestras quejas. Si la mascarilla era un requisito en la entrada, ¿por qué dentro está todo el mundo disfrutando del aire sin ella? Y lo peor fue cuando le reclamaron, su respuesta fue que “la gente no la entiende”. Al final, nos cobraron una fortuna por un menú que estaba para llorar. De verdad, creo que en cualquier parte hubiéramos comido mejor.

Sobre la pregunta de si el hotel ofrece tarifas con cancelación gratuita, al parecer no me atrevería a apostar por algo bueno aquí. Y considerando la experiencia que tuvimos, más vale que te lo pienses dos veces antes de hacer una reserva. En resumen, ni lo sueñes. ¡0 recomendable en todos los sentidos!

El servicio de wifi es gratuito en el hotel

Vaya, parece que no todo fue perfecto en nuestra escapada a Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS. El pueblo es un encanto, con los vecinos siendo super amables y tratando de disculparse por cómo nos trataron en el restaurante. Resulta que llegamos cerca de la 14:00 horas después de una ruta de más de 10 km por los maravillosísimos parajes del pozo negro de las fuentes de Ayodar, y tuvimos que enfrentar a una señorita que nos dijo que era muy tarde para comer. ¡Qué mal rollo! Me dio toda la sensación de que no éramos bienvenidos, pero los locales fueron de lo más acogedores. Recuerda, si vas, el trato de los dueños puede no ser tan acogedor como el de la gente del pueblo.

Pero aquí viene la increíble sorpresa: después de esa experiencia, decidimos entrar al restaurante de nuevo, y esta vez, ¡todo salió genial! Nos sentamos y, en menos de que me diera cuenta, el servicio se puso en marcha. Pedimos un menú que nos dejó boquiabiertos. El salmorejo, el embutido, las chuletas y el bacalao gratinado con all i olí fueron un festín. Además, la atención fue exquisita y todo llegó rapidísimo. Por solo 17 euros por persona, con bebida incluida, fue una experiencia para repetir y recomendar. Y esa tarta de queso que probamos... simplemente deliciosa. Así que, si estás por allí y quieres para recargar, no dudes en hacer una parada.

Sin embargo, al llegar a la habitación, encontramos algunos detalles que dejaban mucho que desear. La ducha no tragaba bien el agua y el WC hacía ruidos extraños al tirar de la cisterna. La verdad, no entiendo cómo, tras tantos comentarios, aún tienen estos problemas sin resolver. El desayuno estuvo bien el primer día, aunque el segundo nos sorprendieron con la mitad de lo que se suponía que incluía. Y, por si fuera poco, las cortinas estaban rotas y algunas almohadas con manchas. No fue la mejor experiencia en cuanto a hospedaje, eso hay que admitirlo, aunque la ubicación es muy buena para explorar el área.

Y respecto a la pregunta sobre el wifi, no tengo muy claro si es gratuito o no, porque no vi información al respecto en mi estancia. Así que, si eso es importante para ti, te recomendaría que lo consultes directamente con el hotel antes de ir. ¡Espero que disfrutes de tu visita y que tengas más suerte que nosotros!

El desayuno está incluido en la estancia en el Hotel Viñas Viejas

Así que, hablando del Hotel Restaurante Viñas Viejas, hay que comentar que, a pesar de ser un alojamiento de 1 estrella, tiene un aspecto decente y las habitaciones parecen estar bastante limpias. Sin embargo, el precio puede resultar un poco elevado, especialmente si decides sumarle esos 10 € extra por una habitación con balcón, que en total serían 75 €. Ojo, porque en temporada baja solo abren los fines de semana, así que si planeas una escapada, mejor asegúrate de que las fechas coincidan.

Ahora, hablemos sobre el restaurante… ¡qué desastre! Imagina que estás en pleno verano y te sientas a comer, pero el ***aire acondicionado brillando por su ausencia*** y con un pequeño ventilador que apenas mueve el aire. La verdad es que eso ha sido una falta total de atención al cliente. No sé tú, pero yo no pago 10 € por una tapa de calamares congelados, y para colmo, al pedir una aclaración sobre la cuenta, el trato fue de lo peor. Se siente mal cuando quieres disfrutar y terminas con una experiencia que no vale nada; por eso, no puedo evitar pensar que muchos dicen que no volverán nunca más.

Por otro lado, en una reseña reciente mencionaban que fue un domingo y que el menú estaba a 18 € por persona, pero dejaron claro que el detalle de que las condiciones podían no estar a la altura fue bastante decepcionante. En resumen, parece que en el Viñas Viejas, aunque lo intenten con un ambiente agradable, la comida no está a la altura de lo que uno esperaría por ese precio. La experiencia parece que deja mucho que desear, y con solo dos mesas ocupadas, uno se pregunta si es lo que realmente quieren ofrecer. Yo tampoco tengo muchas ganas de regresar si lo que sacan no justifica lo que cuesta.

Hablando del alojamiento y el tema del desayuno, me parece que tienes que tener claro que el desayuno no está incluido en el precio de la estancia en el Hotel Viñas Viejas. Es como una cuestión adicional que se suma, así que si esperabas disfrutar de esa comida rica que mencionan los que han estado allí, mejor prepárate para abrir bien la cartera de nuevo. Por lo que dicen, aunque el desayuno es continental y se sirve en una terraza preciosa con vistas a la montaña, lo que realmente debería ser un detalle incluido en tu reserva se convierte en otro gasto extra. En fin, todo es cuestión de qué tanto estás dispuesto a tolerar por el tipo de experiencia que te ofrece este lugar. ¡Espero que te haya ayudado!

Este hotel es adecuado para parejas

¡Y bueno, lo que te puedo contar de nuestro paso por el Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS! La verdad es que no estábamos seguros al principio. Entré por la mañana para reservar una mesa y, mientras le preguntaba al personal sobre el menú, mi mujer decidió ir al baño. ¡Y ahí fue cuando nos llevamos una sorpresa! Resulta que le dijeron que para ir al baño había que consumir. Me parece un poco raro, ¿no? En estos tiempos, con lo que cuesta atraer clientes, no sé si es la mejor estrategia. Pero en fin, una anécdota más.

Sobre nuestra habitación, la verdad, no fue la mejor experiencia. La cama era súper incómoda y la cisterna estaba estropeada, lo que es un gran no, no cuando buscas comodidad. Por el precio de 60 euros la noche, uno esperaría un poco más. El desayuno, que estaba incluido, era sencillito: solo dos tostadas de pan de molde con mermelada y un par de lonchas de jamón york. ¡Con ese precio, podría haber sido un poco mejor, la verdad!

Aun así, hay que reconocer que la comida que probamos estuvo muy buena. Tienen un menú de 25 euros con tres entrantes que valen la pena, como la ensalada César y las clochinas; y también la 'olleta', que estaba de rechupete. Además, el paisaje de los alrededores es espectacular. Si te gusta comer al aire libre, ¡la terraza es genial! Y no solo nosotros, me pareció que el personal fue muy simpático, lo que se agradece.

En cuanto a la pregunta de si este hotel es adecuado para parejas, pues no tengo una respuesta clara. Si buscas un lugar con todo incluido y comodidades de altura, tal vez quieras buscar otro sitio. Pero si lo tuyo es un viaje sin complicaciones, con buena comida y un servicio amable, es posible que las desventajas se passen a un segundo plano. Al final del día, el amor se alimenta de experiencias, y si lo completo y romántico no es tu prioridad, ¡te lo puedes pasar bien!

Fotografías Hotel Restaurante VIÑAS VIEJAS

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