
El Castillo de Creixell es una joya histórica que no te puedes perder. Ubicado en Carrer Ignasi Iglesias, 13, 43883 Roda de Berà, Tarragona, su historia se remonta a 1190, cuando el obispo de Barcelona le otorgó la carta de población a Creixell. Con su impresionante legado, el castillo fue parte del monasterio de Sant Pere de Caserres y ha tenido varios dueños a lo largo de los siglos, incluyendo el prior de Caserres hasta su venta al rey Juan I en 1381. Si te animas a visitarlo, puedes disfrutar no solo de su arquitectura, sino también de un emocionante recorrido por el anillo verde Creixell-Roda de Berà, que conecta paisajes espectaculares y te sumerge en la historia del lugar.
Visitar el castillo es una experiencia ideal para disfrutar en cualquier época del año, excepto en verano. La excursión es sencilla y transcurre por un sendero tranquilo que te llevará a increíbles vistas del Mar Mediterráneo. Puedes combinar la visita con el recorrido hacia la Iglesia de Santiago y la Torre de Ca la Miquelina, ¡perfecto para una escapada de un día! Así que, si buscas una mezcla de cultura y naturaleza, el Castillo de Creixell es el plan ideal.
Castillo de Creixell
Mapa Ubicación Castillo de Creixell
Dónde se encuentra el Castillo de Creixell
¡Hola, aventureros! Si estáis planeando una escapada por Tarragona, no podéis dejar de visitar el Castillo de Creixell. Este lugar, que data del siglo XI, es una auténtica joya que se alza en lo alto de un precioso pueblo medieval. Su ubicación en la calle Ignasi Iglesias, 13, 43883 Roda de Berà, lo hace súper accesible y, si te gusta la historia, ¡te va a encantar! Además, está al ladito de la Iglesia de Sant Jaume, así que no hay excusa para no hacer una parada.
Aunque no se puede visitar el interior, el castillo es altamente fotogénico y su exterior está muy bien conservado. Las tres torres de defensa que quedan son un recordatorio de su pasado medieval y, de verdad, merece la pena detenerse un momento a disfrutar de este monumento. Y no olvidéis subir al mirador que está justo al lado, porque las vistas del Mediterráneo desde allí son increíbles. Imagínate tomando unas fotos, ¡quedarían de lujo!
Si decides ir en fin de semana, lo mejor es hacer una reserva, pero ¡tranqui! La espera no suele ser larga. El pueblo en sí es muy bonito, con calles empedradas que te llevan directo al castillo. Y por si fuera poco, hay un mercadillo todos los domingos que es ideal para encontrar algún souvenir local o simplemente disfrutar de un buen ambiente. No os perdáis tampoco los baños públicos y el pequeño restaurante que hay por la zona, son super útiles cuando andas de paseo.
Entonces, para responder a la pregunta del millón: ¿Dónde se encuentra el Castillo de Creixell? Pues está en el municipio de Creixell, en la comarca del Tarragonés. Justo en la parte alta del pueblo y junto a la iglesia que ya te hemos mencionado. Si pasas por aquí, ¡asegúrate de visitarlo y de dejar volar tu imaginación rememorando lo que habría sido la vida en el siglo XII! ✨
Cuál es la historia del Castillo de Creixell
Hablando del Castillo de Creixell, tienes que saber que es uno de esos rincones que te hace sentir que te has escapado de la rutina. Situado en un pueblo tranquilo en la Costa Dorada, es el tipo de lugar que te recarga las pilas. Si decides visitarlo un día laborable, no tienes que preocuparte por esperas; ¡puedes disfrutarlo al instante! Aunque, seamos sinceros, se recomienda dar una vuelta por el entorno porque las vistas al mar son simplemente preciosas.
El ambiente del castillo es todo un espectáculo, especialmente por la noche. Imagina estar caminando por esas callejuelas tranquilas, con la brisa del mar suave acariciándote el rostro y las luces tenues iluminando el camino. Aunque no se puede entrar porque es privado, te aseguro que el ambiente es tan mágico que hasta puedes disfrutar de un peta justo afuera. Ah, y si traes a la familia, no se olviden de visitar el mirador cercano; es un lugar perfecto para sacar fotos y disfrutar de la belleza de la playa de Creixell.
Y ya que mencionamos un poco más sobre el pueblo, no te puedes perder su casco antiguo. Es pequeño, pero tiene mucho encanto. La iglesia de Sant Jaume, con su imponente campanario, es una visita obligada. Si te pones a caminar por allí un domingo, quizás te topes con el mercadillo del pueblo, lo que es una forma chula de conocer la esencia de Creixell. En fin, si no entras al castillo, al menos asegúrate de deleitarte con su fachada, que está muy bien conservada y da ganas de sacar el móvil y hacer un par de selfies.
Ahora, sobre la historia del Castillo de Creixell, es un monumento del siglo XI que refleja la rica herencia cultural de esta zona. Aunque no podamos pisar su interior, podemos imaginar historias de antaño y de cómo ha llegado hasta nosotros en tan buen estado. Es un recordatorio de que, aunque la modernidad nos rodee, hay lugares que han permanecido intactos en el tiempo y que merecen ser apreciados. Así que ya sabes, hazte ese favor y visita este lugar; ¡no te vas a arrepentir!
Cuándo fue otorgada la carta de población a Creixell
Así que, después de pasear por el bonito casco antiguo de Creixell, te das cuenta de que este lugar tiene un encanto especial. La arquitectura del castillo, aunque no se puede visitar por dentro, es realmente impresionante. Sus vistas inigualables te dejan sin aliento y es un excelente spot para tomar un par de fotos. Recuerdo cuando fuimos un fin de semana, la atmósfera era tan acogedora, con un montón de gente disfrutando del solecito. ¡El pueblo en sí es un verdadero placer para pasear!
Si decides quedarte unos días, hay varios bares donde empezar el día con un buen desayuno o hacer una paradita para un aperitivo. La playa cercana también es un punto a favor, perfecta para relajarse después de explorar. Eso sí, asegúrate de llevar la cámara, porque los rincones del pueblo son dignos de Instagram. Y palabra de quien ha estado ahí, ¡no te arrepentirás de dar un paseo por esas calles empedradas!
Aunque el castillo es pequeño y, lamentablemente, no visitable, el ambiente que rodea a Creixell es simplemente mágico. La gente es increíblemente amable y las construcciones de piedra cuentan historias de siglos pasados. Es el tipo de lugar donde te gustaría quedarte un rato más, solo para seguir disfrutando del patrimonio histórico y de la tranquilidad que se respira.
Por cierto, si te preguntas cuándo fue otorgada la carta de población a Creixell, ¡te va a interesar saber que fue en 1153! Así que, mientras paseas por el castillo y admiras las vistas, puedes pensar en toda la historia que ha pasado por aquí y en cómo este pequeño pueblo ha mantenido su esencia a lo largo del tiempo.
Quién otorgó la carta de población al Castillo de Creixell
Y ya que estamos hablando de lugares con encanto, no puedo dejar de mencionar el Castillo de Creixell. Es que este sitio es un verdadero tesoro. La verdad es que, aunque no puedas entrar (cosa que le quita un poco de la magia, lo sé), las vistas que ofrece son espectaculares. Puedes pasar un buen rato simplemente admirándolo desde el exterior, disfrutando de esa tranquilidad que se respira en el ambiente. Si buscas un rinconcito para desconectar, este es el lugar ideal.
Además, si tienes la suerte de visitarlo durante el mercat medieval, prepárate para un viaje al pasado. Es todo un espectáculo: puedes encontrar artesanías, comida típica y un montón de actividades que te mantienen inmerso en la historia. Te aseguro que es una experiencia muy original y distinta a cualquier otra. No es solo un castillo, es todo un evento que ancla a la cultura del lugar.
Así que, si andas por la zona de Carrer Ignasi Iglesias, no dudes en hacer una parada para conocer un poco más de la historia local. En cuanto te descuides, habrás pasado un rato increíble explorando el entorno. Y si te preguntas quién otorgó la carta de población al Castillo de Creixell, fue el rey Alfonso II de Aragón. ¡Dos puntos más para su historia! Es genial visitar un sitio que tiene tanto trasfondo. ¡No te lo puedes perder!








