
El Hostal de Sadernes es ese lugar que debes tener en tu lista si estás buscando un rincón acogedor en Sadernes, Girona. Situado en una masía del siglo XII, el restaurante ofrece una experiencia gastronómica de comida tradicional, utilizando productos frescos de la zona. Al entrar, te recibirán con un trato amable y cordial en un ambiente rústico pero plenamente confortable. La especialidad aquí son las carnes a la brasa y la comida de montaña, perfectas para reponer fuerzas después de una buena caminata por la idílica naturaleza del entorno.
No puedes olvidar dejar espacio para los postres caseros, que son verdaderamente un deber. La relación calidad-precio es excelente, y con un parking exterior amplio, no tendrás problema para llegar si vienes en coche. La gente que ha pasado por aquí lo califica como un clásico, así que si buscas disfrutar de un buen rato con amigos y familia, todo es recomendable en el Hostal de Sadernes. ¡Prepárate para una experiencia que combina buena comida y un ambiente inmejorable!
Hostal de Sadernes
Horarios Hostal de Sadernes
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 20:00–22:30 |
| sábado | 9:00–22:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Hostal de Sadernes
Dónde está ubicado el Hostal de Sadernes
¡Hola, amigos! Si están buscando un plan perfecto para disfrutar de la naturaleza y de buena comida, el Hostal de Sadernes es el lugar ideal. Ubicado en Masia, Can Galzeran, 17853 Sadernes, Girona, este sitio es un auténtico hallazgo para los amantes del senderismo. La zona te ofrece unas rutas espectaculares que te hacen sentir en plena conexión con la naturaleza. Hay un gran parking gratuito donde puedes dejar tu coche sin problemas, así que ¡no hay excusas para no ir!
Pasamos un día genial y, la verdad, la comida estuvo bastante buena. Sus primeros y segundos platos son una delicia: bien presentados y con ingredientes frescos que te hacen sentir que estás comiendo en casa, pero con un toque gourmet. El ambiente del restaurante es acogedor y el personal es super amable, lo que siempre suma puntos. ¿Y sabéis qué? Tienen un futbolín, un detalle que parece escasear en muchos sitios hoy en día. Por cierto, no olvidéis probar su refresco de saúco, ¡lo hacen ellos mismos y está para chuparse los dedos!
Sin embargo, no todo fue perfecto. Los postres fueron un poco decepcionantes. Probamos cinco dulces diferentes y la verdad es que no nos impresionaron, especialmente nunca olvidaré el pastel de zanahoria que dejamos intacto en la mesa. Es una pena, porque el comienzo de la comida fue impresionante, pero el final se quedó algo corto. Así que, si eres fan de los postres, quizás este lugar no cumpla todas tus expectativas.
Para aquellos que aman el senderismo, la ruta hacia el Salt de la Novia es simplemente impresionante. Sigue el camino con vistas destacadas, como el monasterio de Sant Aniol d’Aguja y asegúrate de elegir el día de verano para poder darte un chapuzón en las aguas cristalinas. El entorno natural es perfecto para disfrutar en familia o con amigos. En resumen, el Hostal de Sadernes es un gran sitio para una buena comida principal y un buen día de exploración, ¡y la ubicación en Sadernes no podría ser mejor!
Qué tipo de establecimiento es el Hostal de Sadernes
Te juro que fue pura suerte dar con el Hostal de Sadernes. Fui con mi hija de tres años y, sinceramente, ¡no podría haber elegido un lugar mejor! Imagina el escenario: piscinas naturales donde el agua te cubre al tobillo o, si te atreves, puedes zambullirte hasta el cuello. Perfecto para que los peques se diviertan mientras te relajas. Además, el sitio es inmenso, así que ya tengo pendiente ir solo a explorar todo el recorrido. Y, por si te interesa, es ideal para campervans. Tiene su encanto.
También descubrimos este restaurante encantador, que está en una masía no muy lejos y tiene una vibra muy acogedora. La comida está bastante buena, sobre todo las ensaladas. Eso sí, las torradas estaban un poco duras; parece que no las sirvieron recién tostadas. Pero más allá de eso, ¡todo estuvo genial! Las mesas de picnic al aire libre son perfectas para disfrutar del paisaje, aunque solo sirven dentro. Así que, si vas con un grupo, asegúrate de que todos estén de acuerdo con comer dentro. Ah, y si te preocupa el aparcamiento, tranquilo, hay un espacio habilitado para dejar el coche.
Cerca de allí están las cascadas y un puente romano increíble, bien conservado, por cierto. Para llegar a las cascadas, hay que caminar unos 8 kilómetros. Pero no me malinterpretes, la ruta es preciosa y merece la pena. Tienes que dejar el coche en un parking, así que no te olvides de ello. Cada año repetimos la visita para darnos un chapuzón en el río y, por supuesto, para comer en el restaurante. ¡Nunca nos ha decepcionado! En cuanto al precio, ronda entre 20 y 30 euros por persona, lo cual es bastante razonable dado lo rica que está la comida.
Lamentablemente, no todo es color de rosa. Recuerdo una vez que nuestra visita fue completamente lo opuesto. Al llegar, el trato que recibimos fue horrible. El camarero, que ya llegó con una actitud despectiva, nos dijo que “no os voy a hacer perder el tiempo” ya que pensaba que veníamos solo a aparcar. Fue asombroso, porque no solo teníamos reserva, sino que también nos exigió un gasto mínimo sin avisarnos. Es una pena saber que un lugar como este puede tener un servicio tan deficiente, cuando el resto de experiencias han sido fabulosas.
Así que, ¿qué tipo de establecimiento es el Hostal de Sadernes? Es un lugar que combina un hostal acogedor y un restaurante con encanto que sirve comida bien rica en un entorno natural impresionante. Ideal para familias y aventureros. Sin duda, un sitio que recomiendo visitar y disfrutar.
Cuál es la historia de la masía donde se encuentra el hostal
Vaya, lo que viviste en el Hostal de Sadernes, especialmente en el Restaurante Can Galzeran, es realmente una pena. La verdad es que, después de leer cómo se desarrolló todo, uno no puede evitar sentirse un poco decepcionado. A fin de cuentas, como dices, comiste bien, pero el servicio... ¡uf! Si después de pagar una cuenta de 90 euros para cuatro personas todavía hay que hacer una fila para un simple vaso de agua, es para replantearse la experiencia. Lo de dejar 5 euros en la mesa debió haber sonado como un gesto amable, pero por lo visto, pasó desapercibido. ¡Es increíble cómo algunos lugares pueden complicar algo tan simple como el acto de despedirse!
Y ya ni hablemos del "gerente" que se pasó de rosca al decir que había un consumo mínimo de 20 euros por persona. Eso suena a un malentendido completamente evitable, especialmente si no se mencionó en ningún momento antes de hacer la reserva. La actitud que recibió tu grupo, especialmente el tono despectivo, deja mucho que desear. Me parece que él debería estar buscando trabajar en un lugar donde se valore la educación y el respeto hacia los clientes, porque lo que cuentas no es muy acogedor que digamos.
El ambiente del lugar no parece estar a la altura tampoco. Según lo que dices, esto no es solo un problema con el servicio, sino que también se ve afectado por la actitud de quienes manejan el lugar. Lo que pasó me hace pensar que quizá hay algo más en juego, tal vez la falta de motivación en los empleados debido al calor o el estrés del trabajo, pero de todas formas, no sería excusa para tratar así a los clientes.
Y ya que estamos, ¿te has preguntado alguna vez sobre la historia de la masía donde se encuentra el hostal? Según lo que he leído, Can Galzeran tiene raíces antiguas, y a pesar de lo que algunos dicen sobre la experiencia actual, el lugar tiene historia. Originalmente, se utilizaba como una masía agrícola y, a través del tiempo, se ha transformado en un lugar donde los viajeros pueden disfrutar de la naturaleza y un buen plato casero. Una pena que el servicio y la experiencia no siempre reflejen esa rica historia y el potencial que tiene este sitio para ofrecer a sus visitantes.
Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante del Hostal de Sadernes
La verdad es que el Hostal de Sadernes y su restaurante son un lugar magnífico para escaparte con la familia. Imagínate después de un buen día de senderismo, con los niños cansados pero felices, poder relajarte en la terraza con una cerveza fría en la mano. Lastimosamente, con nuestro perro de esos que genera prejuicios, no pudimos quedarnos ni disfrutar del ambiente. Pero, al final, creo que fue un acierto: ¡más dinero para los lugares que realmente ofrecen buena onda! Así que, si buscas una buena opción tras la ruta, definitivamente te recomiendo La Masía El Pi, que está de camino a Montagut. No solo son amables, sino que su comida casera es para chuparse los dedos.
A pesar de nuestro pequeño tropiezo, he escuchado que la experiencia en el hostal es siempre positiva, sobre todo después de una caminata. Llegar más tarde de lo planeado no parece ser un problema, ya que la gente allí suele ser comprensiva, y los comentarios que he leído dicen que el producto es de calidad. Por unos 25€ por persona se pueden disfrutar de una buena comida en un lugar que te hace sentir realmente bien atendido. El ambiente también juega un papel importante: todo el que va menciona lo precioso que es, algo que parece perfecto para desconectar en la naturaleza.
La masía en sí está en un entorno mágico, donde puedes hacer mucho más que comer. Senderismo, escalada y hasta lugares para darte un chapuzón en el río Illerca. ¡Es ideal para pasar todo el día explorando! Además, los platos del restaurante destacan porque, al parecer, tienen su propia huerta. Esto significa que todo lo que comes tiene ese toque fresco y auténtico que tanto apreciamos. Y hablando de los pequeños, tienen unos canalones que les hacen la boca agua, así como unas brochetas de cordero y butifarra que dejan a los niños pidiendo más.
En cuanto al tipo de comida que se ofrece en el restaurante del Hostal de Sadernes, la mayoría coincide en que es variada y típica de la zona. Las ensaladas son sabrosas y abundantes, con verduras ecológicas de su propia huerta, y las recetas son siempre caseras. Y lo mejor es que por entre 20-30€ por persona, te llevas una experiencia culinaria bastante buena, en un sitio donde puedes disfrutar de la calma de la naturaleza. Sin duda, ¡un plan perfecto para toda la familia!
Los ingredientes utilizados en sus platos son frescos y de origen local
Y después de una caminata por esos senderos rodeados de montañas verdes y vistas al río transparente, nada mejor que recargar energías en el Hostal de Sadernes. La verdad, es un lugar encantador donde puedes disfrutar de un entorno que parece sacado de una postal. Imagínate: paredes de roca, ermitas y el sonido burbujeante del agua te acompañan mientras estiras las piernas. Es un lugar ideal para hacer una parada y comer algo delicioso después de explorar los alrededores. ¿Has probado ya su comida?
Hablando de comida, la ensalada de mató y anchoas que pedí ahí me dejó alucinado. No es algo que pase a menudo, ¿verdad? La presentación fue brutal, pero lo mejor fue la mezcla de sabores. Todo es fresco y viene de la huerta, así que imagínate lo que eso significa. La combinación del romesco y la olivada le dio un toque espectacular. Y no solo eso, porque los segundos también estaban a la altura. Los canelones y el gratinado de patata con calabaza eran de otro nivel. Sabores de montaña que se sentían como un abrazo en cada bocado.
Es un sitio donde se nota el cariño en todo lo que hacen. La comida, el ambiente, el servicio... ¡todo impecable! La atención puede tener sus altibajos, pero si tu objetivo es probar buena comida en un lugar con mucho encanto, este es el sitio. La relación calidad-precio es genial, por solo 20-30 € por persona, tienes un festín que no se olvida. Y tampoco tienes que preocuparte por si los ingredientes son frescos: sí, aquí utilizan productos de la zona, muy bien elaborados, ¡así que ya tienes una razón más para visitarlo!
Qué especialidades culinarias destacan en el menú del Hostal de Sadernes
Y sí, después de un buen baño en el río, no hay nada como dirigirse al Restaurante Can Galzeran en el Hostal de Sadernes. Te cuento que el lugar tiene un ambiente increíble; imagina cenar rodeado de un paisaje espectacular, con un aire fresco que se agradece, especialmente durante los meses más calurosos. El servicio es de 10, así que eso siempre es un plus. Si quieres algo para comer después de un chapuzón, este es el sitio. Comida: 5, Servicio: 5 y Ambiente: 5. ¡Todo un acierto!
Hablando de la comida, de verdad que es un festival para el paladar. Los ingredientes son frescos y sabrosos, y la cocción de todos los platos está inspirada en la perfección. Si tienes la oportunidad de probar los postres, ¡no te lo pienses! Son absolutamente para probar. En cuanto a precios, puedes contar con una cena de unos 30-40 € por persona, lo que está bastante bien por la calidad que ofrecen. Definitivamente, la experiencia vale cada céntimo.
Algunos dicen que el menú podría tener más opciones, pero la verdad es que lo que ofrecen es de calidad. Algunos platillos son un poco más caros, pero claro, estás en un entorno único, así que tiendes a pagar un poco más por ese plus. La ruta al Gorg Blau es también un reclamo para quienes buscan buena comida en un sitio maravilloso, así que todo encaja bien. Además, si cenas allí, los camareros son un encanto; siempre son amables y están pendientes de ti.
Ahora, sobre lo que destacan en su menú, las especialidades culinarias son típicas de la zona, con platos como los canelones, y no te olvides de las carnes, como el estofado de ternera o las costillas, que son un verdadero deleite. Eso sí, algunos opinan que hubo un cambio en el estilo de la cocina, y aunque la calidad de los ingredientes sigue siendo alta, parece que han perdido un poco de ese encanto rústico y catalán que los hacía únicos. Una pena, porque con un porrón de vino y un mantel a cuadros, todo sabe mejor, ¿no? ¡Pero aún así, si te pasas por allí, te aseguro que no saldrás decepcionado!
Cómo es el ambiente del restaurante en el Hostal de Sadernes
Y así, después de toda esa caminata, llegamos al Hostal de Sadernes con ganas de disfrutar de una buena comida. La verdad es que el lugar tiene su encanto; es un restaurante ubicado en una masía en medio de la naturaleza que invita a relajarse. El servicio fue bueno y muy atento, lo cual siempre se agradece después de una ruta de senderismo por la Garrotja. Pedimos un par de platos y, la comida, ¡oh, manjar de dioses! Todo estaba espectacular, así que no puedo quejarme de eso. Sin embargo, ahí tuvo que aparecer el pequeño bache.
Lo que sí nos dejó un mal sabor de boca fue cuando nos dieron la cuenta. En la carta los precios eran unos, pero al final nos cobraron otra cosa que no se correspondía. Un bajón, sobre todo porque nunca nos había pasado algo así. Así que ya sabes, vete preparado y verifica bien lo que pides. ¡No queremos sorpresas desagradables al final de la comida!
Al siguiente día, decidimos volver a disfrutar de la comida después de visitar el Gorg Blau. Nos encantó otra vez. En esta ocasión, todo fue flojo en los precios y el servicio, que además brillaba por su amabilidad. La calidad de la comida seguía ahí, así que no íbamos a dejar que un pequeño error anterior nos estropeara el día. Todo excelente, comida, servicio y ambiente, un gran 5 estrellas para compensar la experiencia anterior.
Sin embargo, no todo fue tan positivo. Un par de amigos habían estado en el cámping y decidieron probar el restaurante una noche. ¡Qué fiasco! A pesar de llegar un poco tarde, el trato que recibieron fue de lo peor. No solo no les dejaron cenar, sino que también se encontraron con un camarero de muy, muy malas formas. Vaya manera de recibir a los clientes, ¿no? Definitivamente, esto me hace pensar que el ambiente del restaurante en el Hostal de Sadernes podría ser mejor, siempre y cuando no te encuentres con esa actitud. Te aseguro que ese tipo de incidentes pueden arruinar una buena experiencia, y más en tiempos complicados. Un poco de empatía nunca viene mal, amigos.
Qué tipo de postres se pueden encontrar en el Hostal de Sadernes
Ya sé que estamos hablando de Sadernes, pero no puedo dejar de mencionar lo espectacular que es el entorno. Este lugar es ideal para todo el mundo, desde familias con niños que pueden hacer rutas sencillas y darse un chapuzón en las gorgas (aunque el agua no siempre esté presente) hasta los que buscan una buena dosis de adrenalina. ¿Has probado la subida a Talaixà o la emocionante ruta de Bassegoda? La vista desde arriba es simplemente increíble, y para los escaladores, ya sabes, hay rutas que se adaptan a todos los niveles, así que aquí hay diversión para todos.
Y cuando llega el momento de comer, ¡vaya que no te va a decepcionar! Fui a probar el bar de Sadernes y, ¡madre mía! La comida está más que rica. No puedes dejar de probar la ensalada de puerros con queso azul, una combinación que me voló la cabeza. Y esos canelones que hacen, uff, son pura gloria. Sirven la comida con un trato familiar que te hace sentir como en casa. Tienen un jardín muy bonito donde comer a la sombra de unos árboles, así que estoy seguro de que disfrutarás cada bocado.
Claro, también hay que ser realistas, tengo que comentarte que hemos tenido una experiencia un poco menos feliz. Este verano, pasamos un mal rato porque, aunque llegamos a la cocina de Sadernes a tiempo, nos dijeron que ya estaba cerrada. En fin, un rollo que después de preguntar resultó que aún servían tapas y bocatas. Un poco surrealista y la verdad, el trato fue algo tosco. Pero bueno, no dejemos que eso arruine lo bueno de este lugar, ¡la comida de la masía es otro nivel!
Y hablando de comida, si te preguntas qué tipo de postres tienen en el Hostal de Sadernes, puedo decirte que cada vez que voy, me sorprenden con algo nuevo. Entre los clásicos, no falta un buen flan casero o una deliciosa tarta de queso que quita el hipo. Así que si te queda un huequito después de esas ricas comidas, ¡no dudes en preguntar por los postres! Con todo esto, no cabe duda de que te irás con una sonrisa y, como dicen aquí, con la "panxa contenta".
Cómo es considerada la relación calidad-precio del Hostal de Sadernes
Y ya que estamos hablando del Hostal de Sadernes, ¡no puedo dejar de mencionar la joya que tienen en su restaurante! Honestamente, nos ha encantado pasar allí el rato. Hemos cenado, desayunado y comido, y todo ha estado buenísimo. La relación calidad-precio es espectacular, ¡unos 20-30 € por persona! La comida es abundante y el ambiente es increíble, perfecto para disfrutar con amigos o familia. ¿Sabes qué? Les pongo un 10, chicos.
Pero como en toda buena historia, hay un par de cosas que vale la pena mencionar. Uno de mis amigos tuvo una experiencia desagradable. Intentaron cobrarle 20 euros por un plato que en la carta costaba 10 y, para colmo, doblaron las comandas en la factura. Se armó un revuelo porque hasta el dueño y la camarera tuvo un tono poco amable. Una pena, porque él es cliente habitual. Esta experiencia opaca un poco su buena fama, pero no seamos negativos, ya que la mayoría de nosotros hemos salido con una sonrisa.
Ahora, si buscas un lugar donde comer bien y disfrutar de la naturaleza, este es el sitio. He escuchado que tienen un menú a base de ensaladas y carne a la brasa, lo que suena ideal para una cena en familia. Y ¿qué tal si después de comer te das un baño en esas piscinas naturales tan limpias y refrescantes? Perfecto para combatir el calor durante el verano. Las rutas son bastante sencillas, así que no importa si no eres un experto senderista.
En cuanto a la relación calidad-precio del Hostal de Sadernes, la verdad es que la mayoría de los comentarios son positivos. Mucha gente lo considera excelente, ya que la calidad de la comida y el trato suelen estar a la altura, recuerda también la crema catalana, que dicen que es espectacular. Así que, a pesar de ese pequeño tropiezo, parece que la balanza se inclina bastante hacia el lado bueno. ¡Definitivamente repetiremos pronto!








