Hostal El Bodegón

Hostal El Bodegón

Si buscas un lugar acogedor para tu próxima escapada, el Hostal El Bodegón en Ateca es una opción que no puedes pasar por alto. Situado en la Avenida Goya, 34, está a solo 24 km del Monasterio de Piedra y a un kilómetro del centro del pueblo. Este hostal se ha adaptado genial a la modernidad, ofreciendo habitaciones libres de humo, wifi gratis en todo el lugar y un bar donde puedes relajarte. Además, su restaurante sirve deliciosos platos de la cocina mediterránea, perfecto para reponer energías después de un día de aventuras.

Con solo nueve habitaciones, aquí el ambiente es familiar y acogedor, ideal si viajas en grupo o con la familia. Y no te preocupes, que no estarás desconectado; hay wifi gratuito en todas partes del hostal. Si te animas a explorar, estás a un salto de localidades como Calatayud y Alhama de Aragón, o simplemente puedes disfrutar de las actividades que ofrece Ateca y sus alrededores. Con una valoración de 4,0 en Tripadvisor, este lugar se lleva el corazón de quienes lo visitan. ¡Seguro que no te defraudará!

Hostal El Bodegón

⭐4,2
304Reseñas
Fotos
Av. Goya, 34, 50200 Ateca, Zaragoza
976 84 20 41

Mapa Ubicación Hostal El Bodegón

Dónde se encuentra el Hostal El Bodegón

¡Hey, amigos! Si alguna vez están por Zaragoza y buscan un lugar acogedor para quedarse, tienen que probar el Hostal El Bodegón en Av. Goya, 34, 50200 Ateca. En serio, es una joya que no se pueden perder. Desde el momento en que llegamos, Ainhoa nos recibió como si fuéramos parte de su familia. Nos mostró dónde aparcar la moto y nos hizo sentir súper cómodos. La atención aquí es de 10.

Y ¡vaya, la comida! Si son amantes de la buena gastronomía, este es su sitio. Todo es casero y de primera calidad. Cenamos y cada bocado era una delicia. ¡Y sin que se nos suba el precio a la cabeza! Para aquellos de ustedes que están pensando en visitar el Monasterio de Piedra, este hostal está en una ubicación ideal y les promete una experiencia genial.

Las habitaciones son acogedoras y están limpias y calentitas, perfectas para regresar y descansar después de un día explorando. Por cierto, aunque algunas habitaciones son un poco pequeñas, tienen todo lo que necesitas: camas cómodas y baños impecables. Realmente, la relación calidad-precio es de lo mejor. Aunque si tienen más equipaje, cuidado con las escaleras; el tercer piso puede ser un pequeño desafío, pero ¡todo vale la pena!

En resumen, Hostal El Bodegón es sin duda una opción que vale la pena considerar si buscan un alojamiento en Zaragoza. Así que, ya saben, si están en la zona y necesitan un lugar donde alojarse, recuerden que están en Av. Goya, 34, 50200 Ateca. ¡No se arrepentirán de su elección! ¡Esperamos volver pronto!

Qué distancia hay entre el hostal y el Monasterio de Piedra

Y ya que estábamos ahí, no te puedo dejar de hablar de la comida en Hostal El Bodegón. Tienes que probar ese filetón de secreto ibérico por solo 10€. ¡Increíble! Los platos son enormes y te van a asegurar quedar satisfecho. Las croquetas y los pimientos rellenos que pedimos también estaban de rechupete. La atención de los camareros fue súper amable; te hacen sentir como en casa, aunque, bueno, un pequeño fallo fue que nos hicieron esperar bastante antes de que nos sirvieran. Pero en general, sabes que no te vas a arrepentir, porque la relación calidad-precio es buenísima.

Lo mejor es que es un hostal muy acogedor y familiar. A veces me gusta repetir en lugares que me dejan una buena sensación, y este es uno de esos sitios. Me quedé en una habitación impecable, con un colchón nuevo y almohadas comodísimas que me hicieron dormir como un bebé. Todo estaba pulcrosísimo. Además, la atención es maravillosa; los empleados son realmente atentos y se nota que les gusta lo que hacen. Una noche nos dejaron probar una tortilla de champiñones que era para morirse. De verdad, si piensas en comer, aquí no te vas a poder resistir.

Eso sí, hay que mencionar que a la entrada hay varios escalones, así que no es accesible para todos. Pero no te preocupes, puedes aparcar gratuitamente por las calles cercanas, lo cual siempre es un plus. El menú del día por casi 10 euros es insuperable en la zona, así que asegúrate de aprovecharlo. Después de tanta comilona, lo mejor es que puedes dormir bien y sin preocupaciones.

Y si te preguntas cuánto tiempo te lleva llegar al Monasterio de Piedra desde el hostal, no te preocupes, son aproximadamente 25 kilómetros. En un ratito te plantas allí. Así que si decides escaparte a visitar el monasterio, tomar un respiro y disfrutar de estos paisajes, el hostal es el punto de partida perfecto. Repetiremos, ¡y tú también deberías probarlo!

Está el hostal cerca del centro del pueblo de Ateca

¡Ya te digo que el Hostal El Bodegón tiene su encanto, pero como todo, hay que ir con las expectativas a la altura! Cuando llegamos, no había nadie en recepción, y al final, la única que nos atendió fue la limpiadora. Así que imagina la primera impresión. El edificio se veía reformado, pero al entrar en la habitación, nos encontramos con que algunos servicios estaban un poco estropeados; la mampara de la ducha no se podía cerrar, estaba totalmente desencajada. ¡Ah, y la televisión era como de juguete, en serio! Los colchones eran de muelles; aunque no fue terrible, tampoco era como dormir en las nubes. En fin, lo único que salvó la situación fueron las toallas frescas y el set de aseo que nos dejaron.

El buen rollo lo salvaron los dueños. Antes de llegar, el dueño me llamó para avisar que cerraban a las 18.30, pero que podía llamar para hacer el check-in. ¡Eso estuvo genial! Al llegar, la señora del bar nos recibió con una sonrisa y súper amable, lo cual fue un buen inicio. Claro, la habitación era más bien pequeña, pero la limpieza era aceptable y el baño, todo un lujo; ¡reluciente de lo lindo! Eso sí, la tranquilidad fue un poco complicada de conseguir, ya que tuvimos un inquilino de al lado que no dejaba de dar alaridos durante toda la noche. Honestamente, eso no estaba en manos de los dueños, pero si eres de sueño ligero, ¡prepárate!

Ahora, en cuanto a la relación calidad-precio, yo diría que es bastante adecuada. Por lo que pagas, tienes lo básico y bien limpio, así que no puedes pedir mucho más. La ducha tenía agua caliente al instante y el colchón era tierno, como sentirte en casa. Y por si fuera poco, a pesar de estar justo encima del bar, no se oía nada. Nos avisaron de que se iba a ausentar un par de horas antes de nuestra llegada, lo cual es un buen gesto. Aunque, a la primera ducha nos llevamos la sorpresa de que no había agua caliente, pero lo solucionaron enseguida.

Y para responder a tu pregunta, sí, el Hostal El Bodegón está bastante cerca del centro del pueblo de Ateca. Así que si decides hacer un paseo, no estás muy lejos de donde se mueve la vida del lugar. En fin, si buscas algo sencillo y sin complicaciones, puede que sea una opción para ti.

Cuántas habitaciones tiene el Hostal El Bodegón

Y bueno, después de hablar de la comida, es importante mencionar el servicio. La verdad es que esta vez nos llevamos una pequeña decepción. La atención fue un tanto lenta y, con un bebé de pocos meses en brazos, la empatía parecía estar de vacaciones. Nos plantamos allí con ganas de un buen postre, pero antes de que llegara, el pequeño ya no podía más y tuvimos que salir pitando. Entiendo que a veces puede haber días complicados, pero ¡ojalá tuvieran más en cuenta a familias como la nuestra!

En cuanto a lo que comimos, la comida no estaba mal, pero, honestamente, el menú se sentía un poco caro para lo que ofrecían. Un plato de espaguetis con salsa de tomate un poco frío y un filete que tenía un sabor raro... Era tierno, no te voy a mentir, pero el sabor no era del todo agradable. Al final, mis dos estrellitas son por la comida, porque si tienes mucha hambre, puede ser una opción, pero realmente no lo recomendaría sin tener otras opciones en mente.

Ahora, si hablamos de los puntos positivos, lo que realmente destaco es la limpieza del lugar. La habitación era un espacio acogedor y super limpio, donde cada rincón se notaba bien cuidado. El baño estaba perfecto, las toallas eran muy limpias y el buen olor en general te hacía sentir a gusto. También me gustó que había ventilador en la habitación para esos días calurosos; un pequeño detalle que hace la diferencia. Aunque hay que decir que el colchón era un poco blando para mi gusto, pero eso es algo muy personal.

Y yo diría que si lo que buscas es una buena relación calidad-precio, aquí la encuentras de sobra. Para desayunar, ¡qué maravilla! Un menú completo para cuatro adultos por solo 10 euros. Había varias opciones y todos quedamos encantados. Así que, si planeas un viaje de aventura por el Monasterio de Piedra, este hostal es una fantástica opción para descansar después de un día de paseo.

Por último, respecto a tu pregunta, el Hostal El Bodegón cuenta con siete habitaciones, lo que lo hace un lugar acogedor y perfecto para quienes buscan un poco de tranquilidad al final del día. Sin duda, al menos vale la pena probar.

Qué comodidades ofrece el Hostal El Bodegón

Ya te conté lo impresionante que es la comida casera del Hostal El Bodegón. Pero lo mejor es que está en Ateca, justo en la Avenida Goya, 34, lo que lo convierte en un sitio perfecto para hacer una parada durante un viaje. Literalmente, si vas en ruta por la autopista, puedes parar a tomarte algo y disfrutar de un buen plato. Nos dijeron que, además de lo económico del menú del día, siempre hay un ambiente amigable y buen rollo con el personal. ¡Te animo a que aproveches y des un paseo por el pueblo, realmente lo vale! La iglesia tiene un campanario espectacular que no te puedes perder.

Sobre la habitación, ¡qué te puedo decir! La cama era firme y muy cómoda, un verdadero sueño después de un día en la carretera. Todo estaba impecable; encontré toallas de ducha y lavabo, así como amenities para dos. Era muy agradable tener detalles como esos. Me llamó la atención que nos avisaron por teléfono que cerrarían un par de horas para descansar, pero no fue un problema para nosotros. Y cuando llegamos, no desaprovechamos la oportunidad de tomar ese refresco con unos torreznos sabrosos antes de cenar.

Hablando de la cena, había un poco de caos esa noche porque el salón estaba a reventar. Tardaron un poco en tomarnos la nota, y todo esto entendible, pero la espera tenía su punto. Fue un bajón que el bacalao llegara crudo, pero al final lo solucionaron, ¡aunque ya te digo que con el dolor de espalda no tenía tantas ganas de probarlo! Lo interesante es que los camareros fueron súper atentos, se preocuparon por si estaba cómoda y trataban de ayudar. Lástima no haber podido disfrutar del postre, pero eso ya era un tema de necesidad de relax.

Ahora, hablando de las comodidades que ofrece el Hostal El Bodegón, te diré que además de las habitaciones limpias y cómodas, hay un bar donde puedes disfrutar de una buena comida tradicional. Aunque a veces el servicio puede ser un poco más lento de lo habitual, todo el mundo es muy amable y siempre buscan que te sientas bien. Y la ubicación es top, especialmente si estás de paso por la zona. Aunque para el desayuno no era posible quedarnos allí, porque el bar estaba cerrado, hay opciones cerca donde puedes ir. ¡No dudes en darle una oportunidad, seguro que salirás alegre y satisfecho!

Hay conexión wifi gratuita en el hostal

Y bueno, si estás pensando en hacer una escapada a Ateca, el Hostal El Bodegón podría ser una opción, aunque hay que poner las cartas sobre la mesa. La habitación doble te cuesta 45€, lo cual parece hasta asequible, pero lo que te encuentras al abrir la puerta puede ser otra historia. La verdad, mi experiencia no fue la mejor: sin aire acondicionado, un baño diminuto con una ducha tan pequeña que, para mí, que mido 1.65, fue un verdadero desafío. Y no me hagas hablar de la mampara rota que dejaba todo el suelo empapado. Además, se oye todo lo que pasa en el pasillo. Si tienes gente moviéndose por ahí, olvídate de dormir tranquilo.

Por otro lado, hay que reconocer que el pueblo es bastante tranquilo y, aunque el bar-comedor no es un sitio de estrellas Michelin, se puede cenar bien si no eres muy exigente. La habitación, aunque pequeña, es decente y limpia, así que al menos en eso, se lleva un punto a favor. Y si te preocupa el aparcamiento, te digo que encontré sitio justo a unos 10 metros del hostal, así que eso no es un drama. Y, hablando de aventuras, si tienes tiempo, no te pierdas el Monasterio de Piedra, que está a unos 35 km y ¡vale mucho la pena!

La atención del personal, en general, es un plus. Todos son muy amables y serviciales, especialmente si estás buscando un lugar para alojarte por motivos laborales. Las camas son bastante cómodas, y aunque el aseo es básico, cumple su función. Eso sí, si eres de los que necesita un secador de pelo, ten en cuenta que no hay aquí, así que mejor trae el tuyo. Lo bueno es que el precio es bastante razonable, así que al final, no está mal como opción temporal.

Ah, y sobre la conexión wifi: sí hay wifi gratuita en el hostal, así que puedes estar conectado mientras descansas. Puede que no sea la mejor experiencia en términos de lujo, pero si solo necesitas un lugar para pasar la noche, cumple la función. ¡No dudes en ir, sobre todo si quieres algo económico!

El hostal cuenta con un restaurante

Y, hablando de buena comida, ¡tiene que ver con nuestro parón en El Bodegón! Cenamos cuatro personas y la verdad, nos pusimos las botas en plan tapeo. Aparte de unas tapas que estaban de muerte, probamos el rabo de toro y todo estaba buenísimo. El chico que nos atendió era jovencito, pero vaya que sí servía, ¡con una atención inmejorable! Si algún día regresamos a Ateca, sin duda repetiremos. Muy recomendable si buscan buena comida y un ambiente acogedor.

No se dejen engañar por la apariencia del lugar, porque el restaurante es una joya escondida. Es un sitio chiquito, típico de pueblo, que no dice mucho si pasas por la puerta, pero en cuanto te sientas, el menú te sorprende. Platos abundantes, sabrosos y con un precio excelente. Es difícil no sentirte como en casa, gracias a la atención de los camareros, que hacen que todo sea aún más agradable. ¡Totalmente recomendable para un buen rato!

La primera vez que pasamos por Ateca, decidimos parar a comer en El Bodegón, y, sinceramente, es de esas decisiones que no te arrepientes. La camarera que nos atendió fue un encanto y los platos estaban riquísimos. Eso sí, no olviden tomar nota de que este sitio te hace sentir en familia, y es el tipo de lugar que recomendarías siempre. El trato es excepcional y no hay duda de que es uno de esos rinconcitos que vale la pena descubrir.

Las habitaciones son todo lo que necesitas para una buena estancia: limpias, acogedoras y con camitas muy cómodas. El precio es muy económico, así que está genial para ir en grupo o en pareja. Aunque el hostal no incluye desayuno, puedes disfrutar de su bar restaurante, que es muy correcto y está lleno de opciones ricas. Así que, si te preguntas si el hostal cuenta con un restaurante, ¡la respuesta es un rotundo sí! Tienen un buen servicio de desayuno, comida y cena, perfecto para planear un día de exploración en la maravillosa Ateca. ¡No se lo pierdan!

Qué tipo de comida sirven

Después de disfrutar de esa concentración de motos, no puedo dejar de hablaros de la experiencia en Hostal El Bodegón. La verdad es que la ubicación es genial, justo en Av. Goya, 34, 50200 Ateca, y está en el centro del pueblo. Así que, si después de un día ajetreado queréis descansar y estar bien ubicados, ¡es el lugar ideal! La comida tiene sus altibajos, pero definitivamente hay opciones que sí valen la pena.

El restaurante tiene un menú del día por menos de 10€, y lo mejor es que incluso puedes optar por medio menú si no tienes mucha hambre. La comida casera que sirven es bastante rica, y eso hace una gran diferencia. Aunque a veces la comida llega un poco fría, ya que parece que tienen un microondas a mano para calentarla, la rapidez del servicio compensa el pequeño inconveniente. ¡Y hay que resaltar lo agradable que es la camarera! Siempre es un placer encontrarse con gente así cuando estás de viaje.

Eso sí, un pequeño consejo: ¡llamad antes de llegar! Nosotros tuvimos un pequeño drama al llegar porque no había nadie para recibirnos. Tuvimos que pedir ayuda a los locales para obtener el número de la dueña y conseguir la clave. La experiencia no debería ser así, así que aseguraros de tener todo bien atado antes de ir. La recepción podría mejorar un poco, pero una vez dentro, todo fue bastante agradable.

Las habitaciones son amplias y limpias, lo cual siempre se agradece. Al final, la relación calidad-precio es bastante buena para lo que se ofrece. En cuanto a la pregunta que siempre ronda: ¿Qué tipo de comida sirven? Pues bien, en general, ofrecen una mezcla de platos típicos, pero de vez en cuando la calidad puede sufrir un poco, con platos menos elaborados como sopa de tetrabrick o ensaladas un poco insípidas. Sin embargo, en las mejores ocasiones, te puedes encontrar con un almuerzo que hace que toda la experiencia valga la pena. Así que, si buscáis un sitio sin grandes pretensiones pero con buen ambiente, definitivamente tenéis que darle una oportunidad al Bodegón, ¡no os arrepentiréis!

Fotografías Hostal El Bodegón

Artículos relacionados