Hostal Rural Mas Blanc

Hostal Rural Mas Blanc

El Hostal Rural Mas Blanc es el lugar ideal para desconectarte un rato y disfrutar de la naturaleza en Sant Martí de Centelles, a tan solo 49 km de la Sagrada Familia. Imagina despertar cada mañana con un desayuno incluido, refrescarte en la piscina al aire libre y recorrer la zona con las bicicletas gratis que ofrecen. Además, tienes la comodidad del parking privado sin cargo, así que no te preocupes si viajas en coche. Y si te entra hambre, su restaurante es perfecto para relajarte después de un día de exploración.

Este hotel de 3 estrellas es ideal para familias y viajeros que buscan un refugio tranquilo. Perfectamente situado cerca del Monasterio de Sant Miquel del Fai y con acceso a varios puntos de interés como el Circuito de Cataluña y La Roca Village, aquí disfrutarás de un ambiente acogedor en un entorno de bosques de pinos. Las habitaciones son cómodas y cuentan con Wi-Fi gratuito y TV de pantalla plana, así que ¡no queda excusa para no reservar y escaparte a este pequeño paraíso!

Hostal Rural Mas Blanc

·Hotel de 3 estrellas
4,3
758Reseñas
Fotos
C-1413b, Km. 10, 08592 Sant Martí de Centelles, Barcelona
938 44 24 67

Mapa Ubicación Hostal Rural Mas Blanc

Dónde se encuentra el Hostal Rural Mas Blanc

Si estás buscando un lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza, el Hostal Rural Mas Blanc en Sant Martí de Centelles es absolutamente una elección ganadora. Imagina estar rodeado de tranquilidad y vistas increíbles, en una antigua masía que tiene su propio encanto rústico. Este hotel de 3 estrellas está ubicado en la C-1413b, Km. 10, 08592 Sant Martí de Centelles, Barcelona, lo que lo convierte en el punto ideal para tus vacaciones, ya sea en pareja, en familia o con un grupo de amigos.

He de decirte que, aunque no pasé mucho tiempo en las habitaciones, la experiencia gastronómica fue simplemente inmejorable. No recuerdo la última vez que comí tan bien, y la atención que recibí fue algo de agradecer; una mezcla perfecta de elegancia, modales y calidez que te hace sentir como en casa. De verdad, el trato que recibe uno aquí es difícil de plasmar en palabras, así que no puedo hacer más que recomendarte que vayas y lo compruebes por ti mismo.

El menú de calçots tiene su encanto, con unos calçots bien preparados, aunque algunos dicen que se puede encontrar mejor calidad-precio en otros lugares. Sin embargo, la tranquilidad y el ambiente que se respira aquí son únicos. Hay algo en este lugar que hace que quieras quedarte más tiempo, como si te abrazara con su naturaleza y silencio. Además, ¡no olvides que tienen una piscina para el verano! Así que si decides visitarlo, asegúrate de llevar tu bañador.

Por último, el trato del personal es simplemente inolvidable. Si te preguntas dónde se encuentra el Hostal Rural Mas Blanc, ya te lo he dicho, está en C-1413b, Km. 10, 08592 Sant Martí de Centelles, Barcelona. Y créeme, una vez que llegas allí, no solo disfrutarás de espacio y naturaleza, sino también de un servicio que te hará querer volver. Así que ya sabes, ¡haz tu reserva y prepárate para disfrutar de una escapada en un lugar mágico!

A qué distancia está el Hostal Rural Mas Blanc de la Sagrada Familia

Y si estás buscando un rincón donde desconectar y dejarte llevar por la naturaleza, el Hostal Rural Mas Blanc es el lugar ideal. Está ubicado en C-1413b, Km. 10, 08592 Sant Martí de Centelles, Barcelona, así que es súper accesible si vas en coche y te quitas eso de la congestión urbana. Imagínate disfrutando de buena y abundante comida en un ambiente acogedor, mientras te sumerges en la tranquilidad que ofrece este hermoso lugar. Desde las habitaciones, reformadas y cuidadas con detalle, ¡te sentirás como en casa!

Hablando de eventos especiales, ¿sabías que muchas parejas eligen este hostal para celebrar su boda? Las reseñas no mienten. La atención y la amabilidad del personal han sido clave para que muchos días importantes se conviertan en recuerdos inolvidables. He escuchado que incluso se adaptan a todas las intolerancias alimenticias de los invitados, lo que siempre es un gran punto a favor. Eso sí, con el buen trato y las ganas de hacer las cosas bien, no hay nada que ellos no puedan manejar, ¡más que un simple hostal, son como una familia!

Y ni se te ocurra pensar que se trata solo de un lugar para eventos. La gente que busca tranquilidad durante un par de días sale encantada. Uno de mis amigos pasó un par de días allí montando en moto y no podía estar más feliz con su experiencia. Es un lugar perfecto para descansar, alejado del bullicio de la ciudad; justo lo que muchos necesitamos de vez en cuando. Además, si eres amante de las rutas de montaña, te dirán en recepción las mejores opciones para explorar los alrededores.

Por cierto, para los que se preguntan acerca de la distancia desde el Hostal Rural Mas Blanc hasta la Sagrada Familia, está aproximadamente a 40-50 minutos en coche, dependiendo del tráfico. Así que, si decides aventurarte a visitar la famosa basílica, ¡estás a un paso de hacerlo! Sin duda, un lugar que combina naturaleza, buen servicio y cercanía a la ciudad. ¡No te arrepentirás!

El desayuno está incluido en la estancia

La verdad es que el Hostal Rural Mas Blanc es un lugar que sorprende. La atmósfera que se respira en este hotel de 3 estrellas es genial, y de verdad que se nota el cariño con el que cuidan cada detalle. Recientemente, estuvimos allí para celebrar la boda de mi hija, y tengo que decir que todo fue un éxito rotundo. Judith y David jamás olvidarán este día. ¡Gracias a todos por la paciencia y el profesionalismo, especialmente a nuestro camarero José! De verdad que se merece un reconocimiento por su atención durante toda la celebración.

Lo que más me gustó fue la comida. *Comida catalana, de la buena, y esos calçots, para morirse*. ¡Todo el mundo quedó lleno y satisfecho! Y es que, por experiencia, eso es esencial en una celebración; no hay nada peor que ver a los invitados con hambre. La masía tiene ese toque acogedor que te hace sentir en casa, con mobiliario que te lleva de vuelta a los días de infancia, lleno de recuerdos. Además, las habitaciones son clásicas y cómodas, perfectas para relajarse después de un buen día de celebraciones.

Hablando de la ubicación, es simplemente ideal. Rodeada de naturaleza, hay varias rutas de senderismo que puedes aprovechar si sientes que necesitas estirar las piernas. Aunque algunos de los camareros estuvieron un poco secos, a lo mejor es que no descansaron bien la noche anterior, ¡quién sabe! Pero la verdad es que el ambiente familiar y cordial compensa eso con creces.

Y mira, cortando por lo sano, si te preguntas si el desayuno está incluido en la estancia, mi experiencia me dice que sí, y es un buen comienzo para el día. Así que si buscas un lugar tranquilo para desconectar y celebrar cualquier evento especial, Mas Blanc es tu sitio. Sin duda, repetiríamos la experiencia. ¡Ya estoy planeando la próxima visita!

Hay una piscina en el Hostal Rural Mas Blanc

Y no puedo dejar de contarles sobre la experiencia de nuestra boda en el Hostal Rural Mas Blanc. Desde que pisamos el lugar, todo fue perfecto. El servicio de Ivette fue increíble, siempre atenta a nuestros deseos y haciendo que cada detalle se sintiera personal y único. Además, la comida estaba riquísima; realmente superó nuestras expectativas. Estábamos tan felices con cómo se adaptaron a todo lo que queríamos, que se sintió como un sueño hecho realidad. Con cada paso de la planificación, nos sentimos acompañados, y eso es oro en el mundo de las bodas.

Si buscas un lugar idílico para desconectar y relajarte, este es el sitio. La masía tiene un encanto especial; es romántica y tranquila, justo lo que necesitas para un fin de semana de escapada. Y el restaurante, ¡madre mía! La comida es de otro nivel, y la atención es simplemente espectacular. Todos los que trabajan allí son un 10 en servicio. La ubicación, además de ser hermosa, es perfecta para escapar del bullicio urbano.

Te prometo que si vas, no querrás irte. Cada rincón tiene un aire acogedor que te envuelve y, sinceramente, el trato del personal te hace sentir como en casa. Recuerdo que la chica de recepción fue súper cariñosa; es de esos lugares donde sientes que te conocen desde siempre. Y hablando de compañeros de viaje, si vas con niños o mascotas, aquí no habrá ningún problema. Todo ha sido tan cómodo, que ya estamos planeando nuestra vuelta antes de que se acabe la semana.

Y sí, ¡la piscina es otra de las joyas del sitio! Así que si te estás preguntando si hay una piscina en el Hostal Rural Mas Blanc, la respuesta es sí, ¡y es estupenda! Perfecta para relajarse bajo el sol y disfrutar de un buen rato en familia. En resumidas cuentas, la limpieza, la calidad de la comida y la atención son inmejorables. Así que, ¡dile a tu grupo que se apunten ya para una visita porque no se van a arrepentir!

Se pueden alquilar bicicletas en el hostal

Y claro, ¡cómo no hablar de Hostal Rural Mas Blanc! Desde el primer instante en que llegas, sientes que has aterrizado en un rincón especial de Catalunya. Como chef y crítico gastronómico con más de 30 años de experiencia, he recorrido muchos lugares, pero esto es de otro nivel. Está increíble cómo han transformado una masía antigua en un hotel de 3 estrellas que mantiene la esencia de su origen. La gente aquí es realmente estupenda, y me fui con la espina de no haber podido hacer algunos de mis platos en esta cocina. ¡Seguro que hubieran encajado perfecto!

Estar a solo una hora de Barcelona es una maravilla. Es ideal para una escapada de fin de semana. Las vistas son simplemente espectaculares, y lo único que me hizo falta fue una tumbona en la zona de la piscina. No es muy cómodo estar tumbado en el césped, pero bueno, eso no quita que la experiencia haya sido genial. Las habitaciones son cómodas, no súper lujosas, pero ¡qué más necesitas cuando tienes tanta tranquilidad alrededor!

Y, por supuesto, no puedo olvidarme de Ivette, la dueña del lugar, que hace todo lo posible para que te sientas como en casa. La atención es de diez. Celebré una boda medieval por allí y todo fue un auténtico éxito, gracias no solo a la localización sino también al personal que se encargó de que todo saliera perfectamente. Me encantó el ambiente familiar y tranquilo, perfecto para cualquier tipo de viajeros, ya vayas en grupo o en pareja.

Ahora, si habías pensado en alquilar bicicletas durante tu estancia, ¡estás de suerte! Aunque la información puede cambiar, en el pasado se han alquilado bicicletas en el hostal, así que deberías preguntar a Ivette al llegar. Esto sería una gran manera de explorar los alrededores y disfrutar aún más de esas vistas increíbles. ¡Así que no dudes en hacer tu reserva y vivir toda la magia de Mas Blanc!

El hostal cuenta con estacionamiento

Y ya que te cuento de este lugar, el Hostal Rural Mas Blanc es simplemente un espectáculo. Tienen ese rollo de masía con un encanto antiguo que te hace sentir como si te hubieras teletransportado a otra época. La ubicación, rodeada de montañas, es ideal para desconectar y meterte en la naturaleza. Si eres amante de las caminatas, aquí hay varios caminos sin problema. Así que, si planeas ir con niños, ¡esto es el paraíso! Ellos pueden explorar mientras tú te relajas un rato.

Recuerdo que llegamos en tren y, para mayor comodidad, nos vinieron a buscar en coche. Y si querías ir al pueblo de Centelles, te dejaban por un módico precio, así que no había problema. La verdad, el equipo que lleva el hostal es súper cercano. Ivet, la dueña, Pere (su papá) y José, el chef, son unos cracks. Hacen que te sientas como en casa. Disfrutamos de tres días fantásticos. Aunque el primer día nos tocó un poco de lluvia, la vista desde nuestro balcón en la habitación Carlet era simplemente preciosa. No te imaginas lo bien que se siente despertarte y ver ese paisaje.

La comida es excelente. Hablando de eso, el menú degustación vale toda la pena: el lenguado estaba espectacular. Eso sí, el postre no fue el mejor, pero la experiencia culinaria en general fue bastante buena, con una variedad de opciones que se adaptan a todos los gustos. Ah, y no olvides los desayunos, ¡hay de todo! En cuanto a la higiene y el confort, las habitaciones estaban limpias, con ese mobiliario que te hace sentir que estás viviendo un recuerdo de épocas pasadas. Yo personal, aguanto bien un colchón duro, pero sí que la lámpara con el tridente que tenían me jugó una mala pasada, ¡me arañé la mano! Pero, en general, el lugar es cómodo, tenía calefacción que podíamos regular.

Y respecto al tema del estacionamiento, ¡no te preocupes! Hay espacio suficiente para dejar tu coche sin problemas. Aunque el pueblo está a solo 5 minutos en coche, te facilitan mucho la movilidad. En fin, definitivamente pienso volver en verano para disfrutar de su hermosa piscina. ¡No hay mejor manera de terminar un día rodeado de montañas que dándote un chapuzón al sol!

Es el parking privado gratuito para los huéspedes

Y como te decía, hace poco estuvimos en el Hostal Rural Mas Blanc para un desayuno rápido antes de participar en una cursa de orientación por la zona. La verdad es que la salida y llegada era en el mismo hostal, así que lo teníamos de camino. El trato de los camareros fue genial, muy cercanos y siempre atentos a lo que necesitábamos. Puedes sentirte muy cómodo, como en casa, ¿sabes? Y lo mejor de todo es que el desayuno estaba de lujo. Tres desayunos de plato riquísimos: disfrutamos de butifarra blanca con patatas fritas caseras, pan tostado, un poco de tomate para untar y alioli. Y todo eso, acompañado de dos cervezas, un agua, y tres cafés por solo ... ¡33€! No está nada mal, ¿verdad?

El lugar es increíblemente tranquilo, sin apenas cobertura, lo que lo hace perfecto para desconectar un rato, ya sea en pareja o en una escapada familiar. Este tipo de ambiente es ideal si buscas un sitio romántico y apto para niños. Hicimos una conexión rápida entre familia y amigos, y nos servimos un montón de risas. ¡Ah! Y la piscina, espectacular, perfecta para relajarse después de un día de aventuras.

Además, celebramos el cumpleaños de una amiga allí y la experiencia fue de 10. Las tapas estaban deliciosas; el calamar a la romana y las croquetas nos dejaron a todos encantados, y no te cuento de la paella... ¡Qué manjar! Pero si hay una persona que se lleva la palma es Jose, el camarero que nos atendió esa noche. Su atención y sentido del humor hizo que todo fuera aún más especial. ¡Gracias, Jose! Te mereces una ola, de verdad.

Y por cierto, si te interesa saber sobre el parking, es un plus saber que el parking privado es gratuito para los huéspedes. No tendrás que preocuparte por eso si decides quedarte un poco más. ¡Perfecto para disfrutar de todo lo que ofrece el hostal sin pensar en los inconvenientes!

Fotografías Hostal Rural Mas Blanc

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