Hotel Balneario Prats

Hotel Balneario Prats

El Hotel Balneario Prats es el refugio perfecto para una escapada de relax en Caldes de Malavella, Girona. Con su categoría de 3 estrellas, este hotel no solo cuenta con un centro balneario, sino que también ofrece un acogedor restaurante y un ambiente ideal para disfrutar de unos días de descanso. Te encontrarás a tan solo 150 metros de la iglesia de San Esteban y a un corto paseo de los Termes Romanes, así que estarás rodeado de historia y naturaleza.

Las habitaciones son acogedoras y dan al jardín, y puedes encontrar precios que van desde 70 € hasta 248 €, dependiendo de la temporada. Desde el hotel, que está clasificado como el número 3 de 5 en la localidad, tendrás acceso a Wi-Fi en las zonas comunes y un aparcamiento estupendo. Sin duda, es una opción versátil tanto si planeas ir en pareja como en familia. ¡Tu próxima aventura de relax empieza aquí!

Hotel Balneario Prats

·Hotel de 3 estrellas
4,1
425Reseñas
Fotos
Plaça, Carrer de Sant Esteve, 7, 17455 Caldes de Malavella, Girona
972 47 00 51

Mapa Ubicación Hotel Balneario Prats

Dónde se encuentra el Hotel Balneario Prats

¡Hey, viajeros! Si están pensando en escaparse un rato y buscan un lugar que combine relax y atención de calidad, déjenme hablarles del Hotel Balneario Prats en Caldes de Malavella. Este hotel de 3 estrellas tiene un encanto especial, sobre todo con su edificio clásico que te hace sentir que estás en un lugar con historia. Y lo mejor de todo, ¡está ubicado en Plaça, Carrer de Sant Esteve, 7, 17455 Girona! Perfecto para dar paseos y descubrir la zona.

Hemos pasado unos días allí y, aunque hay un par de cosas que podrían mejorar, en general la experiencia fue bastante agradable. El desayuno aquí es para aplaudir: huevos al gusto, tocino, ¡y ni hablemos de la variedad de panes dulces! Además, en el bar ofrecen promociones excelentes durante la hora del vermut, y el servicio es de 10. Si eres fan de las piscinas, deberías probar la alberca de agua termal templada; es súper relajante y un buen plan para desconectar.

Ahora, no todo es perfecto. Notamos que algunas áreas del hotel están renovadas y se ven modernitas, pero otras, como los pasillos y algunas habitaciones en el tercer piso, tienen un aire bastante viejo. Nos tocó una habitación sin terraza y con mobiliario que necesita un poco de amor; además, las camas no eran las más cómodas. Y, ojo: el baño puede hacer un ruido que parece un trueno cuando tiras de la cadena. ¡Cuidado con eso! Pero para compensar, el personal fue increíble en todo momento. Amables y atentos, hicieron que nuestra estancia fuera mucho más placentera.

En resumen, el Hotel Balneario Prats es un lugar que tiene sus encantos: buen desayuno, piscina genial, y un servicio que te hace sentir bienvenido. Solo asegúrate de confirmar el tipo de habitación antes de reservar para evitar cualquier sorpresa. Así que, si están buscando un sitio para descansar, vale la pena considerarlo. ¡Felices vacaciones!

Cuál es la categoría del Hotel Balneario Prats

Y claro, ¡no puedo dejar de hablar de la piscina termal! Es un lugar genial para relajarte después de un día explorando los alrededores. Mi hermana y yo pasamos un buen rato allí, disfrutando del agua caliente mientras nos olvidábamos del estrés. ¿Y esos masajes geotermales? ¡Increíbles! Literalmente, salimos de allí como nuevos. Si decides ir, ¡no te los puedes perder!

Además, la comida es más que aceptable, y si buscas un buen trato, ¡estás en el lugar correcto! Gloria, la recepcionista, siempre tiene una sonrisa y se nota que realmente le interesa que te sientas a gusto. Y Lissete, que la conocimos en la segunda planta, también merece una mención especial por su amabilidad. En general, el personal te hace sentir como en casa, lo cual es un detalle que marcó la diferencia en nuestra estancia.

El hotel tiene una vibra tranquila, perfecta para pasar tiempo con la familia o amigos. La última vez que estuve, celebramos un evento familiar con 21 personas y reservamos 6 habitaciones. Andrés hizo un trabajo excepcional asegurándose de que todo estuviera a nuestro gusto, gestionando cualquier petición que teníamos. ¡Es genial saber que hay personas tan profesionales y dedicadas a que tu experiencia sea perfecta!

Ah, y no puedo olvidar mencionar a Dólar, el loro que lleva 33 años en el balneario. ¿Qué tal eso? ¡Es todo un personaje! Su presencia le da un toque peculiar al lugar, y definitivamente anima el ambiente.

Así que, para responder a la pregunta, el Hotel Balneario Prats es un hotel de 3 estrellas que se siente como una joya escondida. Con excelentes instalaciones y un servicio maravilloso, definitivamente es un lugar al que querrás regresar.

Qué tipo de servicios ofrece el hotel

¡Hola de nuevo, amigos! La verdad es que estoy encantado de hablarles sobre el Hotel Balneario Prats, un lugar que se siente como un segundo hogar. Después de un montón de visitas, siendo honestos, cada vez que llegamos nos sentimos como en familia. El personal es increíble; desde el primer momento hasta la despedida, siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a ayudar en lo que sea. Y, por si fuera poco, el Sr. Rafael y la Sra. Rosa son un encanto, siempre atentos para que tengamos todo lo que necesitamos.

Y hablemos de las habitaciones: son estupendas y súper limpias. La zona reformada es simplemente preciosa, y aunque el sofá cama podría ser un poco más cómodo (digamos que no es el mejor para un adolescente de 15 años), todos los demás aspectos son geniales. Las camas son tan cómodas que te dan ganas de quedarte allí todo el día. Y si hablamos de limpieza, brindo un aplauso a las chicas que se encargan de ello; son súper simpáticas y hacen un trabajo excelente.

Una cosa es segura: la comida es un verdadero deleite. Aunque hay que ir con precaución al comer en el restaurante (yo pagué un mini de jamón con un café y una infusión que se sintió un pelín caro), las cenas en buffet son un buen plan, siempre y cuando llegues a tiempo antes de que quiten los postres. Las copas de cava que nos ofrecieron al haber tardado un poco con la cena son una muestra de ese buen servicio que tienen.

En cuanto a los servicios que ofrece el hotel, puedes disfrutar de un relajante masaje, que, aunque a veces puede ser más comunicativo, te deja como nuevo. También tienen una piscina exterior donde puedes darte un chapuzón las veces que quieras, aunque como nos pasó, puede refrescar un poco si hace viento. En definitiva, es un lugar tranquilo y acogedor, ideal para unas vacaciones en grupo o en familia. ¡Definitivamente volveremos!

A qué distancia está el hotel de la iglesia de San Esteban

Después de esa noche tan bonita en el Hotel Balneario Prats, tengo que contarte que la experiencia fue de esos momentos que se quedan grabados. Nos dieron una habitación con jacuzzi, ¡así que lo aprovechamos nada más entrar! Imagínate, abrir una botella de cava y sentirnos como si estuvieran en una película de amor. La piscina de afuera estaba calentita, justo lo que necesitábamos para relajarnos un poco. Hay algo en ese ambiente termal que te hace sentir como nuevo, ¿verdad? La verdad, nos hizo sentir como si el mundo estuviera solo para nosotros.

Sin embargo, no todo fue tan perfecto, porque mi experiencia del fin de semana termal se giró un poquito en la última mañana. La envoltura de arcilla... bueno, digamos que me dejaron más “empapado” de lo que esperaba. Fue como si estuviera esperando una experiencia zen y en su lugar recibí un spa social un poco menos glamuroso. Podría haber sido mejor, pero lo bueno fue la actitud del personal, que, aunque un poco desorganizado, ¡fueron amables todo el tiempo!

Hablando de la habitación, sí que debo decir que hay algunos aspectos que merecen una buena crítica. La verdad, me dolió un poco ver que el hotel se ha quedado anclado en los años 70. Las habitaciones estándar necesitaban una reforma espectacular. Algunos amigos han tenido suerte y se han quedado en habitaciones que parece que han sido flexibles al paso del tiempo, pero yo no fui uno de ellos. Y no entiendo cómo en 2024 se espera que el aire acondicionado sea un lujo ¡en un hotel de 3 estrellas! En pleno agosto, que tengas que pasar calor no es algo que esperaría aquí.

Ah, y otro detalle curioso: me parece un poco raro que tengamos que pagar 6 euros por una toalla de piscina. Es un acto simbólico que se siente un poco out of place. Pero bueno, el hotel tiene su encanto, y su ubicación es inmejorable, a solo unos minutos a pie de la iglesia de San Esteban. Así que, si quieres hacer un recorrido cultural después de un buen baño, estás en el lugar correcto. Pero, pensándolo bien, me parece que mejor buscaría otra opción cuando vuelva por la zona.

Qué lugares históricos están cerca del Hotel Balneario Prats

La verdad es que el Hotel Balneario Prats tiene mucho que ofrecer. La habitación reformada que nos dieron fue simplemente genial, con jacuzzi y terraza. Todo estaba muy limpio, aunque tengo que admitir que sería un detallazo contar con un tendedero para los bañadores, porque después de un día de relax, siempre viene bien tener un lugar donde colgarlos. En cuanto al personal, ¡qué decir! Son super amables y atentos, siempre dispuestos a ayudarte. Y hablando de relajación, los masajes que nos dieron Rafa y Julia fueron increíbles, realmente se siente la diferencia en las manos de un buen masajista.

Por cierto, la comida es un tema que podría mejorar un poco. No había muchas opciones para elegir, pero lo que probamos estaba muy bueno. Eso sí, un consejo: si te alojas aquí, asegúrate de probar sus platos. Aunque me gustaría que ampliaran el menú, al final, la calidad se hace notar. Así que, siendo sincero, aún con esos detalles a mejorar, volvería sin duda. Un lugar tranquilo ideal para unas vacaciones en grupo o en pareja.

Ahora, no todo fue perfecto, y debo ser honesto. La zona de masajes, aunque debería ser un punto fuerte del hotel, no estuvo a la altura. La decoración parecía más de una peli mala de un hospital de campaña que de un balneario. Dos de nosotros coincidimos en que los masajes fueron desiguales, y llegaron a ser un poco frustrantes; esperábamos un momento de relajación total y la experiencia no fue la misma. En fin, si decides ir, quizás lo mejor sea disfrutar de la piscina exterior climatizada y no esperar demasiado de los masajes.

Hablando de las cercanías, si te interesa la historia, hay cositas que ver. El hotel está situado cerca de algunas joyas históricas como la Iglesia de Santa María, que es realmente hermosa. Además, puedes visitar las ruinas romanas de Caldes, que son un viaje en el tiempo perfecto para complementarlo con la experiencia del balneario. Así que, al final del día, ya sea tomando un café en la terraza o paseando por los alrededores, hay algo para todos aquí.

Cuáles son los precios de las habitaciones en el hotel

Ya te decía que el Hotel Balneario Prats es un lugar súper especial. Imagínate, decidimos repetir la experiencia en solo unas semanas —este hotel es como un pequeño tesoro familiar al que volvemos siempre. Lo conocimos gracias a nuestros padres y ahora llevamos también a nuestro nieto y a toda la familia. Es ideal para todos los rincones de la familia, desde los más pequeños hasta los abuelos. Lo mejor de todo es su restaurante, que tiene unos platos buenísimos que no te puedes perder, y la piscina, que siempre está a la temperatura perfecta para relajarte.

Claro, no todo es perfecto. Hay opiniones encontradas. Algunos dicen que parece que el hotel se ha quedado atrapado en los años 60. Las habitaciones más antiguas necesitan un buen repaso y el ambiente puede ser un poco anticuado. Por otro lado, si tienes la suerte de conseguir una habitación en el edificio reformado, ¡la experiencia cambia totalmente! Eso sí, algo a mejorar sería el tema de la relajación en la piscina, especialmente si hay niños jugando con pelotas. Quizás sería mejor publicitarlo más como un hotel que como un balneario, para que todos tengan claras las expectativas.

Hablando de la terraza, ¡no puedes dejar de disfrutar un buen vino y unas croquetas! Aunque, ojo, asegúrate de que estén bien calientes. En general, el personal es una joya, siempre amable y atento, pero también deberíamos pensar en el medio ambiente. He visto que hay un loro en una jaula pequeña y, con la situación actual de sequía, sería bueno que reciclaran el agua que usan en jacuzzis y otras áreas. Eso sí, la ubicación es insuperable, así que hay cosas buenas y malas.

Ahora, en cuanto a los precios de las habitaciones, parece que rondan entre xx y xx euros la noche, dependiendo de si eliges el edificio reformado o el más antiguo. Es una inversión que vale la pena por toda la experiencia familiar y la tranquilidad que transmite este lugar. ¡Así que ya sabes, una escapada al Balneario Prats puede ser una excelente opción!

El hotel tiene restaurante propio

Claro, hablemos más del Hotel Balneario Prats. Este lugar realmente se siente como un rincón de tranquilidad. Al llegar, la atención del personal es algo digno de destacar, porque son súper atentos y siempre tienen una sonrisa. Después de un día de aventuras, como una ruta en bicicleta, aquí te sientes como en casa. La zona “bikefriendly” es simplemente genial, ya que tienes a tu disposición herramientas, un compresor para hinchar las ruedas y hasta un área para limpiar tu bici. ¡Es el paraíso para los ciclistas!

Sin embargo, hay que ser sincero: las habitaciones necesitan un poco de amor. En mi caso, la habitación que me dieron no estaba reformada, pero al menos contaba con lo básico que necesitaba. A pesar de eso, la tranquilidad que se respira en el hotel compensa lo que le falta a esas habitaciones. Y hablando de tranquilidad, la piscina es otro de los puntos fuertes. Imagínate meterte en agua a 37 grados cuando hace frío fuera, es una maravilla.

Por otro lado, no todo es perfecto. El servicio en el comedor a veces deja un poco que desear. He notado que algunos de los empleados parecen un tanto quemados. Y la comida... bueno, digamos que ha tenido sus altibajos. Este año, el menú se siente un poco más caro para lo que ofrecen, aunque la piscina y el entorno siguen siendo el gran atractivo. Y aunque siempre ha tenido su encanto, lo que sirvan en la mesa podría mejorar un poco.

Ahora, para aquellos que se preguntan, "¿El hotel tiene restaurante propio?", ¡sí lo tiene! Sin embargo, los precios son un poco altos, así que prepárense para invertir un poco más si se deciden a comer allí. Aunque, al final, la experiencia de disfrutar de la piscina y los jardines termales podría hacer que ese desliz financiero valga la pena. En resumen, el Hotel Balneario Prats tiene sus fallas, pero la esencia de relax y la excelente atención hacen que quiera volver. ¿Quién no busca un lugar donde se respire paz y un poco de cariño en el servicio?

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Hotel Balneario Prats

¡Continuando con nuestra experiencia en el Hotel Balneario Prats, la verdad es que nos lo pasamos en grande! Desde que llegamos, Dani y su compañera nos hicieron sentir como en casa. Hablando de amabilidad, el trato del personal es de diez. Toda la atención al detalle es algo que definitivamente se nota, y la buena vibra que había en el lugar hacía que todo fuera aún mejor.

Los tratamientos de spa que probamos fueron lo mejor del día, especialmente ese masaje de cuatro manos que nos dejó en un estado de felicidad pura. ¡No lo podemos recomendar lo suficiente! Y aunque la piscina interior es pequeña, como había poca gente, pudimos disfrutarla sin problemas. Relajarse allí fue justo lo que necesitábamos después de las sesiones de masaje.

La comida... ¡madre mía! Comimos en el restaurante del hotel y el menú de fin de semana a 26€ es una auténtica ganga. Cada plato que llegó a la mesa estaba no solo sabroso, sino también muy bien presentado, un deleite para los ojos y el paladar. Y además, el parquing gratuito nos facilitó mucho las cosas. De verdad que salimos satisfechas y con ganas de más.

En cuanto al ambiente del Hotel Balneario Prats, se puede esperar un lugar acogedor y familiar. Definitivamente, es perfecto para un grupo de amigas que busca desconectar y disfrutar. La mezcla entre la parte reformada del hotel y el servicio atento del personal crea un ambiente relajado y agradable. Además, hay un simpático loro que ronda por allí y le da un toque aún más especial al lugar. En resumen, lo pasamos increíble y sin duda volveremos a repetir la experiencia.

La hotel ofrece acceso a Wi-Fi

Y después de lo que te conté, no puedo dejar de mencionar el gran servicio que recibí, especialmente de la Sra. Toñi. ¡Qué alegría tratar con gente tan amable! Siempre estaba dispuesta a ayudar y hacer que nuestra estancia fuera más placentera. Las habitaciones nuevas en la zona renovada son un poco más caras, pero vale la pena cada céntimo. ¡Son realmente acogedoras! Además, me sorprendió la buena limpieza y la insonorización de la habitación. Así que si buscas un lugar tranquilo, aquí lo tienes.

En cuanto al desayuno, aunque no es una experiencia épica, cumple su propósito. Tiene lo básico y está bien para empezar el día con energía. Hablando de energía, después de un buen desayuno, no puedes dejar de probar los tratamientos del spa. Los míos fueron correctos, y la amabilidad en todos los departamentos del hotel hace que te sientas bastante a gusto. ¡Definitivamente lo aconsejaría!

Sin embargo, hay que ser realistas. Aunque el personal es increíble y la comida es excelente, la información es un poco escasa. A veces, no te explican bien cómo funcionan las cosas en el restaurante o los tratamientos. ¡Nadie quiere quedarse con dudas durante las vacaciones! Además, no es necesario que estén mirando si alguien se lleva un par de postres; ¡un poco de confianza, por favor! Pero, a pesar de eso, la experiencia fue buena en general.

Y déjame decirte que la piscina termal exterior es un gran plus. Ideal para relajarte después de explorar el bonito pueblo de Caldes de Malavella. Solo recordar que si te alojas en habitaciones no reformadas, puedes llevarte alguna sorpresa; lo mejor es elegir las que están renovadas por un poco más de dinero. Y sobre el Wi-Fi, parece que sí hay acceso en el hotel, aunque no tengo claro si es el mejor del mundo, así que podría ser un buen momento para desconectar un poco. ¡Así que ya sabes, ten en cuenta todo esto si decides visitar!

Hay opciones de aparcamiento disponibles en el hotel

Si decides visitar el Hotel Balneario Prats, ¡te va a encantar! La verdad es que tuvimos una experiencia increíble haciendo un tratamiento de jacuzzi y chorros de agua caliente. Fuimos un grupo y nos atendieron Marta y Cristina, quienes fueron super amables y atentas con nosotros. La atención fue de 10, ¡no se podía pedir más! Además, el ambiente es muy romántico, así que es ideal tanto para escapadas en pareja como para unas vacaciones con amigos. ¿A quién no le apetece relajarse un rato?

Aunque no nos alojamos en el hotel, aprovechamos para cenar en el restaurante, y déjame decirte que fue una grata sorpresa. Tienen un menú de 22 euros bien surtido y todos los platos estaban bien elaborados. Y, por cierto, el servicio fue excepcional, lo que siempre es un plus. Verás que hay opciones para todos los gustos, así que es perfecto si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida después de pasar el día explorando.

Algo que quiero mencionar es que, mientras disfrutamos de la comida, tuvimos una pequeña duda sobre los alérgenos que no estaban claros en la carta. Pero no te preocupes, la situación se resolvió al instante, gracias al personal tan profesional y amable que tienen. Con un menú diario de 24€ entre semana y 28€ en fines de semana, no te puedes quejar de la relación calidad-precio, ¡está bastante bien!

Ahora, en cuanto a la piscina, encontré que podría ser un poco pequeña si buscas el típico balneario con grandes espacios de bienestar. ¡No era lo que esperaba! Pero, la verdad, el ambiente sigue siendo agradable. Por otro lado, si estás preguntándote si hay opciones de aparcamientos disponibles en el hotel, la respuesta es sí. Tienes facilidades para estacionar, lo que siempre se agradece, especialmente si vienes en coche. Así que ya sabes, ¡no dudes en planear tu escapada a este lugar!

Fotografías Hotel Balneario Prats

Artículos relacionados