Hotel Grèvol Spa

Hotel Grèvol Spa

Imagina un lugar donde la tranquilidad se funde con la naturaleza: eso es el Hotel Grèvol Spa, un encantador hotel de 4 estrellas en Llanars, justo en el Valle de Camprodon. Este acogedor refugio, construido en piedra y madera, te ofrece una experiencia única en el Pirineo de Girona, perfecto para esos días de escapada que tanto buscas. Con 36 habitaciones y suites que ofrecen vistas impresionantes, es el lugar ideal para desconectar y disfrutar de un ambiente cálido y acogedor.

Pero eso no es todo, porque el Hotel Grèvol Spa cuenta con un completo centro termal que incluye piscina cubierta, jacuzzi, sauna y baño turco. Perfecto para relajarte después de un día de senderismo o esquí en la zona, que cuenta con actividades para todos los gustos. Además, su restaurante y jardines te permiten disfrutar de la gastronomía local y del aire fresco de la montaña. Así que ya sabes, si buscas un plan para recargar energías rodeado de paisajes espectaculares, este hotel es tu mejor opción.

Hotel Grèvol Spa

·Hotel de 4 estrellas
⭐4,5
1.952Reseñas
Fotos
Avinguda de les Saletes, 7, 17869 Llanars, Girona
972 74 10 13

Mapa Ubicación Hotel Grèvol Spa

Dónde se ubica el Hotel Grèvol Spa

¡Hola, amigos! Si estáis buscando un destino perfecto para una escapada, tenéis que conocer el Hotel Grèvol Spa en Llanars, Girona. Este hotel de 4 estrellas es un verdadero hallazgo; desde que llegas, te encuentras con un ambiente que es simplemente magnífico. El personal es súper atento y siempre está dispuesto a ayudarte con una sonrisa, lo que hace que te sientas como en casa desde el primer momento. Si tenéis la opción, os aconsejo ir entre semana. ¡Las excursiones por la zona son increíbles y hay mucha menos gente!

Las habitaciones son amplias y agradables, ideales para relajarte después de un día explorando la zona. Hablando de exploración, Camprodon no está muy lejos y es un lugar precioso para visitar. Además, al estar en un lugar céntrico, podréis hacer un montón de rutas y paseos junto al río.

No puedo dejar de mencionar la comida; en el restaurante tienen unos platos que son de otro mundo. Y si buscáis un buen plan sin gastar demasiado, el servicio de bar tiene una carta perfecta y más económica. ¡Los embutidos de la zona son simplemente inmejorables! La única pega que he escuchado es que la temperatura de la piscina puede estar un poco fría, pero bueno, ¡un poco de brío nunca viene mal, verdad?

Y para aquellos que se estén preguntando, '¿Dónde se ubica el Hotel Grèvol Spa?', la respuesta es bien sencilla: está en Avinguda de les Saletes, 7, 17869 Llanars, Girona. Así que, si estáis pensando en un viaje en pareja o en grupo, este hotel con su encanto, buenas vistas y ese toque de lujo que todos necesitamos, ¡definitivamente tenéis que considerarlo! ¡Os prometo que no os arrepentiréis!

Cuántas estrellas tiene el Hotel Grèvol Spa

Y hablando del Hotel Grèvol Spa, no puedo dejar de mencionar el restaurante. ¡Es una auténtica maravilla! Te diría que le doy cinco estrellas, y es que cada detalle vale la pena. La atención es impresionante, especialmente la del Sommelier, que es un chico de gafas y americana negra. Se nota que sabe de lo que habla, porque cada sugerencia que nos hizo para cada copa fue perfecta. La comida, por cierto, estaba deliciosa. Realmente todo estaba muy elaborado y presentado, así que si se te abre el apetito, ¡estás de suerte!

En cuanto al hotel, es una verdadera joya en la zona. Hay pocas opciones en los alrededores de Olot que valgan tanto la pena. Y cuando termines de disfrutar del restaurante, no dudes en darte un capricho en el spa. Es un buen lugar para relajarte, aunque, bueno, debo mencionar que las almohadas podrían mejorar. Creo que hay una opción para pedir almohadas adicionales, pero no lo sabía. La que hay en la habitación no era la más cómoda, así que échale un vistazo a esa opción si decides ir.

Por otro lado, tengo que contar que mi mujer y yo pasamos tres días fantásticos allí. El personal fue de 10, y no exagero, ¡se sentía el trato cálido en cada rincón! Las instalaciones son geniales y nos hizo sentir como en casa, así que definitivamente volveremos. La ubicación es perfecta, y todo se suma para un viaje ideal.

Ah, y si te estás preguntando cuántas estrellas tiene el Hotel Grèvol Spa, déjame confirmarte que son cuatro. Así que ya sabes, si quieres un lugar con buena energía, buen servicio y un ambiente romántico, este hotel es sin duda una gran opción. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de arquitectura tiene el Hotel Grèvol Spa

¡Pues mira, ya seguimos hablando del Hotel Grèvol Spa! La verdad es que esas 4 estrellas a veces se quedan un poco escasas, ¿no? Hablemos de la apariencia del lugar... el hotel es de madera, típico de montaña, y aunque tiene su encanto por la decoración algo keka y anticuada, no me puedo quejar de la sala de bar con su chimenea central; es un sitio súper acogedor donde quisieras quedarte un rato con una taza de chocolate caliente. El salón comedor también tiene su toque especial. Además, al estar en el pueblo de Llanars, las vistas al pueblo y la montaña son bastante agradables, así que no todo es negativo.

En cuanto a la habitación que nos tocó, era amplia, lo cual siempre se agradece. Tenía un balconcito que daba a la montaña, lo que le añadía un extra de magia a las mañanas. Sin embargo, no todo es color de rosa. La insonorización es un desastre, así que si tu vecino es de roncar a todo volumen, prepárate para que tus noches se conviertan en una batalla. Y no me hagas hablar del tema de los amenities: solo gel de ducha por partida doble y un secador sencillito. ¡Pedí un champú y en su lugar me encontré con un gel y body milk anexados a la pared! Eso sí, la calefacción estaba en modo sauna, así que dos puntos para que duermas sin problemas.

Ahora, si hablamos del “spa”, la realidad es que las fotos engañan. En vez de un oasis de relajación, lo que encuentras es un ambiente con luces de fluorescente que parecen más de cocina que de un spa. La piscina es pequeña para lo que éramos y el agua estaba fría. Además, intentar coordinarte con el jacuzzi fue una odisea porque se apagaba cuando menos lo esperabas. Y la sauna... bueno, el concepto de sauna húmeda era solo eso, un concepto. Ni funcionaba ni se veía iluminada. En fin, ¡parecía un juego del hambre cada vez que querías usar las instalaciones!

Pero el desayuno de la mañana sí fue un momento memorable, aunque no necesaríamente por las razones correctas. La cola para sentarse era digna de un espectáculo, y tener que ir de un comedor a otro cargando tu comida no es lo más cómodo que te puedes imaginar. El desayuno, aunque aceptable, no estaba a la altura de lo que esperas de un 4 estrellas. Sobre la cena, sin embargo, si te arreglas un poco mejor y pides lo correcto, puedes salir contento. Los primeros y segundos estaban muy buenos, aunque los postres eran más bien normales.

Y para rematar, cuentan con una sala de juegos en el sótano, pero ojo, que no son gratis, cada máquina es como cuando vas a la feria...¡te toca pagar! En resumen, podría volver al hotel, principalmente si estoy de paso y las carreteras están cortadas por la nieve. Pero si no, hay muchas otras opciones en la zona que probablemente ofrecen una mejor relación calidad-precio.

Y sobre tu pregunta, el Hotel Grèvol Spa tiene una arquitectura de madera típica de montaña, lo que le da un aire acogedor y rústico. Se integra perfectamente con el paisaje de la zona, aunque a veces se siente un poco antiguo. Así que, si buscas un lugar que combine ese estilo con un poco de precio, ¡estás en el lugar indicado!

Cuántas habitaciones y suites ofrece el hotel

Te cuento que nuestra experiencia en el Hotel Grèvol Spa ha sido bastante completa, aunque con algunas sorpresas. Hemos sido clientes asiduos del bar y el restaurante durante años, disfrutando de cada rincón del lugar. Sin embargo, cuando decidimos probar el spa, nos topamos con la sorpresa de tener que pagar 35 € por la entrada para un adulto y dos niños menores de 13 años. Honestamente, me pareció un trato poco comercial, algo vergonzoso, especialmente para alguien que también tiene un hotel en Francia. Aquí, parece que lo único que realmente importa es el dinero y la rentabilidad, lo cual es un poco decepcionante.

A pesar de este inconveniente, debo decir que el resto de nuestra estancia fue fantástica. Mi mujer y yo pasamos tres días increíbles en el hotel. El personal nos trató de 10, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudar. El restaurante fue todo un acierto, te lo recomiendo al 100%, y las instalaciones son realmente geniales. Sin dudarlo, repetiremos en este espacio por su localización, calidad y trato, que son inigualables.

Hablando de comida, ¡ni te cuento lo impresionante que fue el desayuno! Una variedad de productos que dejaba a cualquiera con ganas de más. La habitación que nos tocó era BRUTAL, con vistas al exterior y una terraza que te hacía sentir en un sueño. La cama, increíble, y ni siquiera tuvimos que utilizar la carta de almohadas, que por cierto es un detalle curioso. Sin duda, ¡VOLVEREMOS!

El ambiente en el hotel es espectacular, transmite una paz que es difícil de encontrar. Mi favorito, sin duda, es el trato que recibimos; el personal es muy amable, en especial Sebastián en el restaurante. Te hace sentir como en casa con su atención y profesionalidad. El entorno es ideal para desconectar o incluso para una escapada romántica. Aunque, entre tú y yo, si fueran un poquito más económicos, sería casi perfecto.

Por cierto, si te preguntas cuántas habitaciones y suites ofrece el hotel, son aproximadamente 60. Así que ya sabes, si decides darte el lujo de visitarlo, ¡hay opciones de sobra!

Qué vistas se pueden disfrutar desde las habitaciones

Y hablando del Hotel Grèvol Spa, no puedo dejar de mencionar lo maravilloso que fue nuestra experiencia por allí. Desde que llegamos, el servicio fue excepcional. Todos fueron súper amables y nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento. La ubicación, en medio de la naturaleza, hace que sea un lugar realmente tranquilo donde puedes desconectar del ajetreo diario. ¡Las vistas son simplemente impresionantes! Te despiertas y ves paisajes de ensueño que realmente te hacen sentir en un rincón especial del mundo.

Las habitaciones son una pasada, amplias y decoradas con un estilo tradicional que le da un aire cálido y acogedor. Además, prácticamente nunca quisieras salir de ellas. Pero si decides hacerlo, hay un montón de actividades al redor. Con dar un par de pasos por el pueblo puedes descubrir lugares como Setcases y Tregurà, que son una maravilla. Y lo mejor es que la gastronomía de por ahí es excepcional, ¡una delicia para los paladares!

Hablemos de la cena, porque no podría dejar de mencionarla. La comida estaba deliciosa. No te vayas sin probar el entrecot; es un plato para chuparse los dedos, y el cheesecake… simplemente irresistible. Además, el chef fue tan amable que nos sorprendió con una crema de cortesía que estaba de muerte. El desayuno también fue uno de esos puntos altos del viaje; uno de nuestros amigos es celíaco y le prepararon un desayuno especial que pudo disfrutar sin problemas.

En cuanto al spa, me gustó mucho aunque tuvimos un pequeño inconveniente con el hamman. A veces, las instalaciones no funcionaban como se esperaba, pero el resto del lugar lo compensó con creces. La zona de piscina y jacuzzi era realmente agradable y perfecta para relajarse después de un día de exploración.

Y, te estarás preguntando, ¿qué vistas puedes disfrutar desde las habitaciones? Bueno, desde ahí puedes deleitarte con unas panorámicas espectaculares de las montañas y bosques que rodean todo el lugar, ¡son simplemente mágicas! Si lo que buscas es un lugar para descansar y desconectar, este hotel sin duda debería estar en tu lista. ¡Es uno de mis destinos favoritos!

Qué instalaciones ofrece el centro termal del Hotel Grèvol Spa

Ya te digo, el Hotel Grèvol Spa me ha dejado un sabor agridulce. Recuerdo que nos casamos ahí hace 13 años, y regresábamos con mucha emoción, pero la verdad es que esta vez no ha sido lo que esperábamos. Lo primero que me frustró fue el Spa. Te prometen un oasis de relax, pero el agua estaba fría. No importa cuánto te intenten convencer los trabajadores, la experiencia no es agradable cuando te tienes que estar moviendo en un lío de temperaturas. ¡Totalmente decepcionante!

Y hablemos del desayuno, que fue otro de los puntos débiles. Llegar y enfrentarte a una larga cola para entrar al restaurante no es lo que uno busca en un 4 estrellas, la verdad. Y si decides quedarte cerca de un ventanal, ¡cuidado! Te lo dicen de forma poco cordial que no está permitido. Además, la variedad de cosas calientes brillaba por su ausencia. ¡Estamos hablando de un hotel de cuatro estrellas, no de una pensión! Con lo que pagas, esperas al menos un desayuno decente.

La cena de Nochebuena fue un poco más llevadera, pero el día de Navidad nos desilusionó totalmente. La comida parecía de una tasca de pueblo de los 60. ¿Y un comensal celíaco? Olvídate, tuvieron que improvisar un caldo que solo sabía a arroz pasado. Lo que es conforto en el estómago, cero. Y ni hablar del postre; en lugar de un festín navideño, la mini bandejita con cuatro trocitos de turrón era para llorar. La atención de los camareros fue lenta y casi inexistente, y por todo lo que pagamos, nos merecíamos mucho más.

En cuanto a las habitaciones, la superior está bastante bien, aunque la insulación deja mucho que desear. Escuchar a los vecinos no es precisamente lo que buscas en unas vacaciones. Por lo menos, las vistas desde ahí son chulas. Pero sinceramente, si eres celíaco, te diría que busques otro sitio. Me da pena decirlo, pero la experiencia no estuvo a la altura ni en cantidad ni calidad. Un 4 estrellas que, por lo visto, necesita un repaso urgente.

Ahora, sobre el centro termal del Hotel Grèvol Spa, te cuento que ofrece varias instalaciones que prometen relax: jacuzzis, saunas, y algunas cabinas de tratamientos. Pero, con el agua fría en el spa, no sé si tendrás la misma sensación de bienestar que te imaginas. Así que, si decides ir, asegúrate de que el agua esté a temperatura agradable. ¡Buena suerte!

Qué actividades se pueden realizar en la zona alrededor del hotel

La verdad es que mi experiencia en Hotel Grèvol Spa ha sido bastante agradable. La ubicación es excelente, justo en la Avinguda de les Saletes, lo que te permite disfrutar de la belleza de Llanars y su entorno. El trato del personal fue un punto fuerte, siempre atentos y amables, desde la recepcionista hasta los camareros del restaurante. La comida estuvo de 10, tanto en el desayuno como en la cena. Y un detalle que me encantó fue que incluyeran Coca-Cola en el desayuno sin cobrarla extra. ¡Eso es algo que no ves todos los días!

La habitación fue un gran acierto, amplia y supercómoda, sucedió que estaba muy limpia, lo cual siempre es un plus. Por otro lado, también tuvimos un problemilla con la zona termal. Nos había llamado la atención que ofrecieran esa experiencia, pero lamentablemente, la sauna de vapor no estaba en funcionamiento y la piscina estaba fría. Es un poco decepcionante porque, en un lugar que se supone que es “termal”, lo lógico es esperar que la piscina te invite a un chapuzón caliente. Pero a pesar de ese contratiempo, la estancia en general fue buena y el ambiente del hotel ayudó a que todo fuera positivo.

Ahora, hablando de las actividades que puedes realizar en la zona, hay un montón de opciones. Puedes salir a caminar por los alrededores y disfrutar de la naturaleza, hacer senderismo, o incluso visitar algunos de los pintorescos pueblos cercanos. Si te gusta un poco más la aventura, hay rutas en bicicleta que puedes explorar, y para los que les gusta relajarse, hay varios lugares donde puedes disfrutar de un buen café o una copa de vino local. Así que ya saben, este hotel es un buen punto de partida para combinar relax y un poco de exploración. ¡No puedo esperar a regresar!

Es adecuado el hotel para familias con niños

Y bueno, si habías leído un poco antes, ya sabes que el Hotel Grèvol Spa es un lugar que no se olvida fácilmente. Desde mi llegada, todo ha sido perfecto. La atención es realmente inmejorable y la comida ¡ni hablar! Exquisita. Estoy seguro de que repetiré. No olvides probar el spa, de verdad que te lo recomiendo, cada masaje es como tocar el cielo. Y si vas con niños, lo saben cuidar muy bien, así que puedes relajarte mientras ellos se divierten.

Hablando de viajar en grupo o en familia, tengo que decir que este hotel es simplemente ideal para eso. He celebrado ya un par de ocasiones especiales aquí, y puedo confirmar que cada vez la experiencia ha superado lo anterior. Las habitaciones son amplias y acogedoras, y la ubicación es inmejorable. Pero, allá vamos, en cuanto a precios, sí que hay que tener en cuenta que todo lo básico parece venir con un precio un poco hinchado. Un bikini en el minibar a 10 euros... ya sabes, esas cositas que sorprenden.

El ambiente del hotel es acogedor y tiene ese toque clásico que enamora, sin dejar de sentir que estás en un lugar de lujo. El hall ya te recibe con una sensación de señorío y elegancia. Pero, aunque la estética es muy bonita, a veces las instalaciones parecen necesitar un poquito de amor y reparaciones, pero no deja de ser un sitio encantador. Aprovecho para recomendarte el menú de la cena si optas por la media pensión, está rica y la variedad es bastante buena.

Así que, ¿es adecuado para familias con niños? Totalmente. Mi experiencia me dice que aquí los peques pueden disfrutar de actividades y espacios, mientras tú te ligas un masaje y un poco de bienestar en el spa. Además, los jardines son perfectos para que corran y se diviertan. Así que, si deseas un lugar para celebrar momentos especiales con tu familia, sin duda, Hotel Grèvol Spa es una opción a tener muy en cuenta. ¡No te olvides de darle una oportunidad!

El hotel cuenta con opciones de restauración

Y hablando del Hotel Grèvol Spa, no puedo dejar de mencionar lo increíble que es estar rodeado de los paisajes de Girona. Imagínate despertar con esas vistas espectaculares cada mañana. Este lugar, ubicado en la Avinguda de les Saletes, es perfecto si necesitas un respiro de la rutina. La atmósfera es súper relajante y te hace sentir como si estuvieras en un auténtico paraíso.

Y ni hablar de las instalaciones. Tienen un spa que es para morirse de gusto. Después de una jornada de excursiones por la montaña, puedes darte un buen masaje o simplemente disfrutar de la piscina. Además, el hotel cuenta con varias zonas de relajación donde puedes desconectar y simplemente disfrutar del tranquilo sonido de la naturaleza. Te prometo que nada como eso para recargar energías.

Por supuesto, no puedes olvidarte de la atención del personal. Ellos son realmente amables y siempre están dispuestos a ayudarte con cualquier cosa. Desde consejos sobre qué visitar en la zona hasta hacer reservas en el restaurante. Hablando de esto, el hotel tiene varias opciones de restauración que son una delicia. Ofrecen desde platos típicos de la región hasta opciones más internacionales. Te recomiendo que pruebes las especialidades locales, son simplemente increíbles. ¡Y el desayuno buffet es el sueño de cualquier amante de la buena comida!

Así que si te preguntas si el hotel cuenta con opciones de restauración, la respuesta es sí, y de las buenas. No solo podrás disfrutar de un buen café por la mañana, sino que podrás deleitarte con cenas elaboradas que te dejarán con ganas de más. ¡Definitivamente no te vas a aburrir en el Hotel Grèvol Spa!

Fotografías Hotel Grèvol Spa

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