
La Cabanya del Mir es ese lugar que hay que visitar si andas por Santa Maria de Besora. Situado en una antigua masía rural rodeada de prados, este restaurante ofrece un ambiente acogedor y unas vistas espectaculares del Salto del Mir, una maravilla natural que no te puedes perder. La carta es sencilla pero efectiva, con 42 platos que destacan la cocina tradicional catalana, especialmente su famoso rabo estofado, ideal para compartir con amigos o familia.
Lo mejor de todo es que aquí la comida es casera y abundante, perfecta para reponer fuerzas tras una caminata por los alrededores. Además, cuentan con un comedor en la parte de arriba y un trato amable que te hace sentir como en casa. Solo abre cuatro días a la semana, así que si deseas disfrutar de una buena comida en un entorno increíble, ¡asegúrate de reservar tu mesa!
La Cabanya del Mir
Horarios La Cabanya del Mir
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 8:00–18:00 |
| viernes | 8:00–18:00 |
| sábado | 8:00–18:00 |
| domingo | 8:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cabanya del Mir
Dónde se encuentra La Cabanya del Mir
¡Hey, grupito! ¿Habéis oído hablar de La Cabanya del Mir? Es un restaurante que se encuentra en la masía típica restaurada de 1953 en el corazón de Santa María de Besora, Barcelona. Tienes que seguir un camino que sale de la carretera principal, así que prepárate para una pequeña aventura antes de llegar. Pero te prometo que el trayecto vale la pena. ¡Vas a flipar con la comida!
Hablando de la comida, aquí la especialidad es la cocina catalana casolana. Si os gusta el rabo estofado, ¡tenéis que probarlo! Las porciones son abundantes y la comida está para chuparse los dedos. Te diría que el precio por persona ronda entre 20 y 30 €, lo cual es más que razonable para la calidad que ofrecen. Además, el ambiente es muy agradable, con un toque rústico que hace que cualquier comida se sienta especial.
Lo que más me sorprendió fue el servicio; nos atendió un chico encantador y super atento. Comimos en la terraza con nuestra perrita, ¡y hasta le dieron agua! ¿Se puede pedir más? Aparte, el vino blanco de la casa está riquísimo… En fin, la experiencia fue de 10 y sin tiempos de espera impresionantes, en mi caso, menos de 10 minutos.
La cabanya no es solo un lugar para comer, sino también un punto de partida para los amantes de la naturaleza. Desde allí puedes hacer una ruta de senderismo que te lleva al Salt del Mir, una cascada increíble de unos 20 metros. Es un paseo muy agradable, perfecto para digerir esa deliciosa comida. Ah, y si planeas ir un fin de semana, ¡haz una reserva! El lugar puede llenarse bastante, y quieres disfrutar de la mejor experiencia posible.
Así que, resumiendo, si te preguntas, ¿dónde se encuentra La Cabanya del Mir? Está en Mas del Mir, 08584 Santa Maria de Besora, Barcelona. Si estás buscando disfrutar de buena comida y un entorno acogedor, ya sabes, ¡no te lo puedes perder!
Qué tipo de establecimiento es La Cabanya del Mir
Y bueno, si te estás preguntando por qué todo el mundo está hablando de La Cabanya del Mir, déjame contarte que la experiencia que vivimos allí estuvo a otro nivel. Pedimos rabo y carrilleras para hacer un almuerzo a media mañana, y te digo que llegaron acompañados de unas judías blancas salteadas y pan de Pagés que estaban de rechupete. Comimos en la terraza al sol, y la verdad, estuvimos super a gusto. La comida, ¡5 estrellas! El servicio un poco flojo, me llevó a ponerlo en un 4 porque aunque la comida estaba increíble, también se notó que había cosas que mejorar. El ambiente también estaba muy bien, un 4 para un sitio tan bonito y acogedor.
Sin embargo, no quiero dejar de mencionar que no todas las experiencias son así de buenas. En una ocasión, fuimos con una familia de 9 personas y una mascota, y salimos de allí bastante decepcionados. Parece que el servicio no estaba al nivel cuando llegamos. Ignoraron nuestra mesa mientras atendían a otras familias y, cuando por fin pedimos la carta, pasó un buen rato antes de que alguien se acercara a ayudarnos. Además, la actitud del personal no fue la mejor. Imagínate que uno de los chicos se asustó porque nuestra mascota se acercó, lo cual no es excusa para tratar a tus clientes de esa manera. Sin duda, eso le bajó la puntuación seria al servicio, que se quedó en un 1 por esa experiencia.
Pero volviendo a lo bueno, lo cierto es que si planeas pararte por ahí, definitivamente deberías hacer una reserva. Recuerda que tienen una terraza exterior para picar algo, y el ambiente es bonito, aunque a veces hay que tener paciencia. La calidad de la comida y la atención son, en general, excelentes, y está claro que el lugar busca ofrecer lo mejor de la cocina tradicional de masía. Así que La Cabanya del Mir no es solo un restaurante, es también un refugio para los amantes de la buena comida, ¡aunque el servicio aún tiene su espacio para mejorar!
Qué ambiente ofrece el restaurante
Y cuando llegamos a La Cabanya del Mir, no solo nos encontrábamos en un sitio con 4 estrellas, sino en un auténtico paraíso de la comida casera. Cada plato que probamos fue excelente, pero el *trinxat* con la cansalada bien hermosa fue una revelación; uno de esos platos que pocos lugares saben hacer con tanto cariño. Y ni hablar de las albóndigas, ¡estaban para chuparse los dedos! Para cerrar con broche de oro, un flan de mato de escándalo y una crema catalana que te dejaba con ganas de más. El trato fue tan cercano y familiar que te hacía sentir como en casa, un verdadero placer.
El otro día, fuimos a comer el viernes y acertamos totalmente. Somos un grupo de familia y, wow, ¡qué lugar más estupendo! Las vistas son de esas que te dejan sin aliento, y el servicio fue excepcional. Miguel, el encargado, es una maravilla; su amabilidad y atención se merecen un diez. Sin duda, la próxima vez que pasemos por la zona, daremos otra vuelta por ahí.
La masía es original y auténtica, en medio de la naturaleza, lo que la hace aún más especial. Es el tipo de sitio que atrae a ciclistas y moteros, siempre lleno de gente disfrutando de un buen almuerzo o comida. Las paredes de este lugar tienen una historia que contar, y lo mejor es que los platos son típicos catalanes, esos de *la iaia*, que se preparan con esmero. Además, los precios son bastante razonables, alrededor de 20-30 € por persona; ¡una excelente relación calidad-precio!
En cuanto al ambiente, te puedo decir que es encantador. Imagina un lugar lleno de vida, siempre a tope, pero con esa calma de la naturaleza que lo rodea. Es un típico *Mas Catalán* que no necesita lujos ni extravagancias para impresionar. Aquí, el verdadero lujo está en disfrutar de una buena comida mientras contemplas el Salto del Mir, un salto de agua natural que es, sin duda, un espectáculo en sí mismo. Si buscas un sitio donde pasar un buen día y comer bien, este lugar tiene que estar en tu agenda. ¡Seguro que volveremos!
Cuáles son las vistas que se pueden disfrutar desde el restaurante
Y bueno, después de ese primer intento disaster en La Cabanya del Mir, la cosa se tornó más positiva cuando decidimos darle otra oportunidad. La masía está ubicada en medio del campo, cerca de Santa Maria de Besora, y la verdad es que la primera impresión fue espectacular. A pesar de lo que escuché por ahí de la espera y de la atención, esta vez nos atendieron bien. El local tiene un ambiente súper acogedor gracias a su chimenea de piedra; la calidez de ese espacio es algo que realmente se disfruta.
La comida, que es lo más importante, no decepciona. La comida casera está riquísima y es abundante. Te juro que cada bocado de la Sopa Torrada o los Pies de Cerdo es como un abrazo culinario. Ah, y el flan de mató que nos recomendó el Nen de Sort es un must; ¡no se lo puedes perder! Ese chico tiene un sentido del humor maravilloso y hace que la experiencia sea aún más agradable. La relación calidad-precio es razonable, entre 20 y 30 euros por persona, ¡y vale cada céntimo!
Aprovechando que estábamos allí, decidimos estirar las piernas y caminar un poco por la zona. El Salt del Mir está a solo 30 minutos a pie y no hay nada como respirar aire fresco y empaparte de la tranquilidad del bosque. Espectacular escuchar a los mirlos cantar y ver cómo la naturaleza está tan viva. Es un lugar donde te sientes desconectado del mundo, pero con todo lo que necesitas a la mano.
Ahora, hablando de las vistas, desde el restaurante puedes disfrutar de un paisaje verdaderamente idílico. En ciertos momentos, cuando el sol empieza a caer, la luz dorada ilumina todo el entorno, y los colores del campo son simplemente mágicos. Así que, si te preguntas qué ver mientras comes, las vistas son en serio una pintura natural que complementa la experiencia foodie. Sin duda, es un lugar donde vale la pena pasar el día, así que si tienes tiempo, ¡no dudes en visitarlo!
Cuántos platos hay en la carta del restaurante
Y hablando de La Cabanya del Mir, ¡qué experiencia! Imagínate esa masía encantadora de 1864, rodeada de naturaleza, donde puedes relajarte mientras disfrutas de una buena comida. La ubicación es genial, sobre todo si te acercas al salto del Mir, que es uno de los atractivos principales de la comarca de Osona. ¡Las vistas son una pasada! Ahora, te cuento que la comida está bien, aunque el servicio puede ser un tanto justo, e incluso un poco nefasto por culpa de uno de los "camareros-propietarios". Te diría que lo olvides si no tienes ganas de lidiar con mala educación, porque te puede arruinar la experiencia.
En nuestra última visita, nos decidimos por algunas especialidades de la casa. Desde la esqueixada de bacalao hasta el carpaccio de ternera, todo tenía un sabor que realmente vale la pena. Eso sí, prepárate para el tema de la carta, porque aquí no hay menú físico. Te van cantando los platos y, bueno, mejor ten cuidado si no quieres llevarte alguna sorpresa en la cuenta. Al menos, el trato, aunque interesante, es correcto y seguro que te encontrarás a más de un cliente habitual que parece conocer bien a los dueños.
Además, me encanta que ofrecen desayuno con un montón de platos rústicos: carne a la brasa, callos, pies de cerdo y, por supuesto, ese porrón de vino que siempre acaba siendo un buen complemento. Aún así, hay que mencionar que las ensaladas parecen ya venían preparadas, lo cual le quita un poco de encanto. Al final del día, es un sitio para ir con calma, disfrutar de la buena comida y, si te atreves, dar una excursión corta hasta el salto. Así que, si te decides a ir, asegúrate de reservar.
Y para la curiosidad de muchos, en cuanto a los platos que tienen en la carta, aunque no hay un número exacto porque todo depende de lo que te canten, parece que la variedad es más que suficiente. Así que, ¡tienes donde elegir, aunque siempre te podría sorprender el precio! Sin duda, vale la pena pararse ahí a disfrutar de la comida casera y el ambiente, pero siempre manteniendo los ojos bien abiertos para evitar sorpresas.
Qué tipo de cocina se sirve en La Cabanya del Mir
¡Y no puedo dejar de pensar en lo que me encontré en La Cabanya del Mir! Este sitio es todo lo que buscas si quieres un respiro en la naturaleza. Desde que llegas, te das cuenta de que no es un restaurante cualquiera, ¡es una joya escondida en medio de los campos y granjas! Pero ojo, y esto es súper importante, la carretera que lleva allí es privada, así que solo los vecinos y clientes pueden pasar. Si eres excursionista, mejor aparca en el pueblo y camina unos 30 minutos, algo que, por cierto, vale mucho la pena. Además, no olvides que si te decides a ir en autocaravana o camper, mejor no lo hagas, porque no hay opción de darle la vuelta una vez entras. Y sí, aquí hay que ser cuidadoso y respetar el entorno, así que nada de basura ni daños a las propiedades.
Hablando del sitio en sí, el ambiente es increíblemente acogedor. El lugar tiene ese toque rústico que te hace sentir como en casa. La comida es casera, ¡de verdad que sientes que comes como si te lo sirviera tu abuela! Entre sus especialidades, la sopa torrada se lleva todos los aplausos. Y si llevas a tu perrito pequeño o mediano, estás de suerte, porque aquí son pet-friendly. ¡Punto extra para ellos!
Y qué decir de las vistas... ¡Son de ensueño! Te sientas a disfrutar y simplemente no puedes evitar pensar en lo bueno que es estar ahí. De hecho, se encuentra en la ruta hacia el Salt del Mir, así que es una parada obligatoria después de un buen paseo por la naturaleza. Y por un precio que oscila entre 10 y 20 €, ¡vaya que vale la pena! Eso sí, te recomiendan reservar, ya que este rinconcito se está volviendo cada vez más popular.
Ahora, en cuanto a la pregunta del millón: ¿Qué tipo de cocina se sirve en La Cabanya del Mir? Si te gusta la cocina típica catalana, aquí vas a disfrutar como nunca. Ellos preparan platos que son verdaderas delicias y, en particular, tienen un arte especial para cocinar la carne a la parrilla. Y si logras probar sus guarniciones, especialmente esos garbanzos, no querrás irte sin pedir la receta. Sin duda, lo que venden allí va más allá de un simple plato, es un auténtico festín para el paladar. ¡Hazte un favor y ve pronto!
Cuál es uno de los platos más destacados del menú
Y bueno, después de la experiencia que tuvimos en La Cabanya del Mir, no puedo evitar compartir lo frustrante que fue. Fuimos a celebrar el Día de la Madre, pero, honestamente, salir de allí sin haber comido fue algo que no esperábamos. La atención fue fatal; tuve que pedir la carta yo misma y hasta limpiar la mesa, mientras que el chico que parecía encargado solo se ocupaba de los coches. Su actitud no ayudó en absoluto, y ni hablar de cómo trató a nuestra mascota. En serio, no lo recomendaría.
A pesar de haber caminado un buen rato para ver la cascada del Salt del Mir, lo que parecía una parada ideal para un helado se convirtió en un verdadero desencanto. Cuando le pregunté a una mujer que trabaja allí si tenían carta de helados, me respondió de manera muy grosera y ni se molestó en explicarnos. Me quedé con ganas de decirle que después de eso, ni aunque me regalaran el helado merecía la pena gastar un euro allí. Si tratas a los clientes así, no entiendo cómo se espera que vuelvan.
Sin embargo, no todo es negativo. Hay quienes han tenido buenas experiencias y destacan que la comida es buena y el servicio es amable. Hay quienes aseguran que vale la pena hacer una reserva, pues el ambiente es acogedor, de montaña, ideal para relajarse después de una caminata, con unas ricas chimeneas y tan solo entre 20 y 30 € por cabeza. Lo que me parece un buen precio, sobre todo si puedes aparcar gratis si tienes reserva.
Y hablando de comida, uno de los platos más destacados del menú parece ser el guiso casero que, según algunos, está para chuparse los dedos. Pero claro, eso si se te hace el favor de atenderte. Lo dicho, puede que no todos tengan la misma experiencia, y para algunos, el sitio tiene potencial, pero definitivamente deberías ir preparado.
La comida en La Cabanya del Mir es casera
No sé si alguna vez has oído hablar de La Cabanya del Mir, pero es uno de esos lugares que dejan huella. Situado entre Santa María de Besora y Vidrá, llegar hasta allí no es tan complicado como parece. Tienes que recorrer un camino de arena, pero confía en mí, ¡vale la pena! El ambiente es auténtico y el lugar es típico catalán, ideal para una buena comilona. Y lo mejor, ¡los precios son increíblemente competitivos! Te hablo de un rango de 10 a 20 euros por persona, lo que lo convierte en una opción irresistible para disfrutar una buena comida sin romper la hucha.
En cuanto a la comida, hay que hablar del entrecot: ¡es espectacular! Grande, jugoso y muy bien hecho. La escudella y el carpaccio también te van a dejar con ganas de más, sobre todo porque ¡todo está hecho casero! En el almuerzo, aunque no hay carta, la señora María es clara y sabe siempre qué recomendarte. ¿Y si vas a cenar? El menú te va a sorprender, siempre con opciones que cambian y celebran los sabores del región. A veces, el servicio puede tener sus altibajos, pero, en general, la gente que ha atendido suele ser bastante amable, aunque a veces, una de las camareras puede tener un toque más serio.
Hay que tener en cuenta que es una masía de pueblo, ¡nada de pretensiones! La calidad del entorno y de la comida es lo que realmente cuenta. Si te decides por ir, te sugiero que pruebes las galtas de cerdo guisadas o los pies de cerdo a la brasa. Y por favor, no olvides llamar para reservar, porque esto se puede llenar rápido.
Ahora, ¿la comida en La Cabanya del Mir es casera? Totalmente. Cada plato refleja el cariño que ponen en su cocina. Desde el rabo de toro hasta la butifarra, todo está hecho con ingredientes de calidad y con ese toque especial que solo se encuentra en los platos cocinados en casa. Así que si buscas una experiencia auténtica, ¡no te lo pienses más y date una vuelta por allí!
Es recomendable ir a La Cabanya del Mir con amigos o familia
Y, bueno, si estás buscando un lugar que te haga sentir como en casa, La Cabanya del Mir en Mas del Mir es una joya. Con 4 estrellas de puntuación, este restaurante se ha ganado su fama a pulso. Es, sin duda, un bar perfecto para desayunos o comidas. Ya sea que vayas por un café mañanero o un platillo que te haga la boca agua, este es el sitio ideal. Tienen una comida casera de buena calidad que te hará querer volver una y otra vez.
Ahora, no te voy a mentir, el servicio puede ser un poco lento. Pero, ¿quién tiene prisa cuando la comida vale la pena? Aquí la gente no se estresa, y eso también se siente en el ambiente. Puedes relajarte, disfrutar de la compañía y tomarte tu tiempo. Además, si estás en la zona, tienes la suerte de que desde el restaurante salen rutas de senderismo muy interesantes. ¡Es como tener lo mejor de dos mundos!
Entonces, ¿es recomendable ir a La Cabanya del Mir con amigos o familia? ¡Definitivamente! La experiencia es mucho más divertida en buena compañía. Imagínate disfrutando de esos platos caseros mientras planeas una caminata con tus amigos o seres queridos. Así que, ya sabes, si quieres un plan relajado y sabroso, este es el sitio perfecto para un día en grupo. ¡No te lo pierdas!








