
Port Blau es el lugar ideal si buscas saborear lo mejor del mar Mediterráneo en la Colònia de Sant Jordi. Este encantador restaurante ofrece desde frescos pescados y mariscos de la zona de Cabrera hasta deliciosas carnes. Sin embargo, ten en cuenta que el servicio puede ser un poco lento; en nuestra experiencia, tras media hora de espera para la cena, tuvimos que recordarle a la camarera que aún no nos habían traído nada. Ella, un poco déspota, nos dijo que era normal esperar, pero que en cinco minutos tendríamos la comida lista.
A pesar de esa espera, la experiencia valió la pena. La comida es realmente deliciosa, con platos como mezquillones, cigalas y calamares que estaban fresquísimos. Y no te olvides de dejar espacio para el postre: la tarta de queso y el helado son un must. Además, puedes acompañar tu cena con un buen vino de la casa o una refrescante sangría. Con su ambiente acogedor y vistas al mar, Port Blau se convierte en una parada obligatoria para cualquier amante de la buena comida en esta zona.
Port blau
Horarios Port blau
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–23:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 10:00–23:30 |
| jueves | 10:00–23:30 |
| viernes | 10:00–23:30 |
| sábado | 10:00–23:30 |
| domingo | 10:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Port blau
Dónde se encuentra el restaurante Port Blau
¡Oye, si estás por la Colònia de Sant Jordi, no puedes perderte el Restaurant Port Blau! Este lugar es de esos que, de verdad, te hacen sentir como en casa. Ellos ofrecen una comida casera muy cuidada que te deja con ganas de más. Y lo mejor de todo, el servicio es súper agradable. Como es un restaurante familiar, vas a notar la implicación de todos sus miembros, lo que crea un ambiente muy cálido. Las raciones son generosísimas; no te quedas con hambre, eso es seguro. Y lo mejor: ¡los boquerones están limpiados uno a uno y sin espinas! Hablando de precios, puedes disfrutar de una comida completa por entre 20 y 30 € por persona.
La verdad es que mientras estaba en la playa, mis suegros se aventuraron a pasear y se toparon con este sitio. Ellos pidieron una paella mixta y, ¡te lo juro!, me dijeron que era la mejor que habían probado en tiempos. El sabor era tan espectacular que se notaba que los ingredientes eran de muy buena calidad. El servicio también fue profesional y amable, así que no solo comieron bien, sino que también se sintieron cómodos. Y, por si fuera poco, estás en primera línea de mar, disfrutando de vistas que hacen que la experiencia sea aún más especial.
Si decides ir, no te preocupes mucho por el ruido, lo llevan controlado; el ambiente es tranquilo y perfecto para charlar. Y aunque no es obligatorio hacer reservas, yo te recomendaría que lo hagas si vas en fin de semana, ¡no querrás quedarte sin probar esos deliciosos platos! Ah, y un pequeño detalle que vale la pena mencionar: mis suegros comentaron que uno de los baños estaba limpio y bien cuidado, algo que no se ve en todos lados. ¡Eso sí que cuenta!
En resumen, Restaurant Port Blau se encuentra en Carrer Gabriel Roca, 67, 07638 Colònia de Sant Jordi, Illes Balears. Así que, si buscas un sitio donde comer bien sin complicaciones, este es tu lugar. ¡Te va a encantar!
Cuál es la especialidad culinaria del restaurante
Ya sabéis que a veces uno se deja llevar por las apariencias, ¿verdad? La terracita de Port Blau es mona, eso no se discute. Te sientas y te inunda esa brisita marina que invita a disfrutar, pero atención, no sean ingenuos como nosotros. La fideuá, que fue lo que pedimos, estaba demasiado salada. Y como si no fuera suficiente, el agua que trajeron era con gas y sin hielo. ¿En serio? Menos mal que el personal fue amable, aunque eso no hace que nos olvidemos de que no nos pusieron cuchillo para comer. Vamos, que ni eso. Definitivamente, no vale la pena volver a caer en el mismo error.
Hablando de la comida, la paella que pedimos dejó bastante que desear. Vivimos en Madrid y, sinceramente, me sentí como si estuviera comiendo una paella… en un restaurante madrileño. Sin sabor, seca y con ingredientes apenas perceptibles. ¿Qué es eso? En cambio, hay quienes han probado la paella ciega de marisco y la han adorado. Escuché que estaba muy buena y que el precio no es desorbitado: entre 30 y 40 € por persona. ¡Es todo un dilema!
Sin embargo, no todo es negativo. El lugar tiene unas vistas increíbles y la atención del personal es de lo mejor. Aunque a veces tardan un poquito en servir, las panorámicas del atardecer al lado del mar son más que valiosas. Eso sí, si van, no se olviden que los precios son algo más altos de lo esperado. Un simple panecillo a 1,30 € y un tupper para llevar a 1,70 €… Más bien parece una tomadura de pelo, ¿no? Por esos 3 euros menos necesarios, podrían mejorar la experiencia.
En resumen, si hubiera que señalar cuál es la especialidad culinaria del restaurante, la paella, en teoría, debería serlo. Aunque hay opiniones muy divididas sobre su calidad. Deberían revisar su receta, porque cuando uno va a un restaurante de mariscos, espera algo memorable. Al fin y al cabo, la playa está ahí, y uno quiere disfrutar de lo mejor del mar. ¡Así que cuidado con lo que piden!
Qué tipos de platos ofrecen en Port Blau
Y si hablamos de Port Blau, ¡tienes que saber que es un sitio que se lleva un 10 de puntuación! La verdad es que tienen un trato increíble por parte del personal, son un verdadero encanto. No importa si vas a comer o cenar, siempre te hacen sentir como en casa. La última vez que estuve, pedí una paella de marisco que le doy un 100. ¡Estaba para morirse! Y claro, no podía faltar el postre, así que nos pedimos un helado que fue la guinda del pastel. Por unos 20-30 €, sales de allí más que satisfecho.
Aunque no todo es perfecto, ya sabes cómo es esto. Una vez fuimos y pedimos unas bravas y unos chipirones para picar. Estaban buenos, pero las raciones eran un poco justas. Luego pedimos una paella ciega que, la verdad, le faltaba un poco de sabor. Eso sí, la atención de la chica fue un poco fría, lo que arruinó un poco la experiencia, aunque entiendo que estaban a tope. Pero en general, fue un lugar agradable frente al mar.
Lo que me encanta de Port Blau es que, aunque algunos días tengan el servicio un poco más flojo, la comida nunca decepciona. Últimamente, cenamos unos platitos para compartir, como el trampó, las gambas rojas de Soller y unas bravas que estaban de vicio. La combinación de buena comida y un trato amable hace que este sea un sitio genial para una cena tranquila a pie de mar. Y si ya has pasado un día de playa, es la mejor opción para reponer energías. ¡Se lo recomiendo a todo el mundo!
Si te preguntas qué tipo de platos ofrecen en Port Blau, la respuesta es variada. Tienen desde paellas y marisco fresco hasta tapas deliciosas como el pulpo tierno y los calamares a la andaluza. ¡No se olviden de las mariscadas! Todo hecho con cariño y frescura que se nota en cada bocado. Sin duda, un sitio que tiene algo para todos los gustos, y siempre con unas vistas al mar que son simplemente increíbles.
Hay opciones de mariscos frescos en el menú
Ya sabemos que después de un día de playa, siempre apetece un buen sitio donde reponer fuerzas, y Port Blau es una de esas joyas. Situado en Carrer Gabriel Roca, 67, justo frente al mar en la Colònia de Sant Jordi, ¡es el lugar ideal para disfrutar de una buena comida o cena! La atención es muy buena, esos camareros tienen la sonrisa siempre lista para atenderte. Aunque el precio puede parecer un poco alto, especialmente si te pones a pedir paella – que, por cierto, ¡es una delicia! Un consejo: si pides una paella para 3, ¡quedarás con suficiente para 4 o 5 personas! Así que ya sabes, invitar a amigos puede salirte a cuenta.
La verdad es que el ambiente es inmejorable. Tienes vistas al puerto que le dan un toque especial a la experiencia. Estarás degustando esas mariscadas o un buen pescado fresco mientras sientes la brisa del mar, ¡qué mejor! Eso sí, si no vas de la mano de algún conocido, a veces puede que los camareros se tomen su tiempo. Pero hey, ¿quién no disfruta de una buena charla mientras espera? En general, yo les daría 4 estrellas sin dudarlo; la comida es excelente, y aunque la atención podría mejorar un poco, el buen rollo del lugar compensa cualquier contratiempo.
Hablando de la comida, no puedes irte sin probar la parrillada de mariscos o el arroz a ciega. Todo está hecho con ingredientes frescos y de calidad, con un precio por persona que ronda entre 30-50 €. Y aunque los postres no son lo más destacado, creo que nadie se va a quejar de una buena comida frente al mar, ¿verdad? Y si bien es cierto que el aparcamiento puede ser un poco complicado, hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle, así que ese sí es un punto a favor.
Ahora, si te estás preguntando sobre las opciones de mariscos frescos en el menú, ¡te cuento que sí! Port Blau ofrece varias deliciosas alternativas, así que no dudes en preguntarles por sus recomendaciones del día. La calidad es buena y lo más importante, ¡todo tiene un sabor delicioso! Así que prepárate para disfrutar de una comida mediterránea que seguro te hará querer volver.
Cómo es el ambiente en el restaurante Port Blau
Y ahí está, justo al lado del puerto, el Restaurant Port Blau. La verdad es que tiene una terraza exterior donde te da la sensación de que estás cenando a pie de mar, con el sonido de las olas de fondo. Fuimos un grupo y decidimos pedir un picoteo de entrantes, y tengo que decir que nos sorprendió lo buenas que estaban todas las opciones. Cuando llegó la hora de elegir los platos principales, la lubina salvaje a la sal fue la estrella de la noche; estaba exquisita, con un sabor increíble y en su punto justo. Si eres fan del pescado fresco, este plato no te decepcionará.
Por otro lado, no todo fue perfecto. Recuerdo que un par de amigos pidieron el pulpo y la paella vegetal. El pulpo tuvo elogios por todos lados, pero la paella... bueno, esa fue otra historia. Más bien, una paella con un mix de vegetales un poco raros: brócoli, zanahoria, calabacín y así. El arroz ni por asomo tenía el sabor que esperábamos, y la verdad es que en la mesa ya estábamos buscando el salero como locos. No éramos demasiado exigentes, pero ¡come on! Que por ese precio esperábamos algo más que un plato de arroz sin sabor.
A pesar de eso, la atención del personal fue siempre muy amable y correcta. La camarera se preocupó en todo momento por nuestras opiniones, lo que se agradece. Aunque salimos un poco decepcionados por la paella, debes reconocer que el ambiente es lo que más impresiona; te sientes a gusto. La música suave de fondo y los camareros siempre atentos le dan un toque especial.
Así que, para resumir, el ambiente en el Port Blau es realmente acogedor. Tienes vistas al mar, un trato excelente y una decoración sencilla pero elegante. Perfecto para una cena en grupo o incluso una cita. Cada rincón evoca esa esencia de estar de vacaciones, así que si tienes la oportunidad de visitarlo, ¡no dudes en hacerlo! Sin duda, volveremos a probar otras delicias de su menú, pero con prudencia en la elección.
El servicio en Port Blau es rápido o lento
¡Ya te digo que la experiencia en Port Blau fue un verdadero hallazgo! Más allá de la comida, lo que realmente hizo que la visita fuera especial fue el trato que recibimos por parte de Marga, la dueña. Nos sirvió una paella que estaba para chuparse los dedos, y mientras la disfrutábamos, nos contó la historia del restaurante. No solo tiene 5 estrellas, sino que se siente como un rincón acogedor en medio de tanto turismo. Definitivamente, un lugar que vale la pena visitar. ¡A seguir currando así, equipo!
Lo mejor fue el ambiente. Imagínate estar sentado en una terraza al borde del mar, con vistas que te dejan sin aliento. La comida también se llevó las palmas: platos abundantes y bien servidos. No es común encontrar un sitio con una calidad tan buena y un servicio tan puntual en un lugar tan turístico. Y hablando de calidad, las patatas bravas y la parrillada de mariscos son absolutamente recomendables, y los precios son justos, variando entre 30 y 60 € por persona, dependiendo de lo que pidas. ¡Joan, tienes razón, todo genial!
Aunque ya sabes que no todo es perfecto. Algunos han tenido malas experiencias, como con el pulpo a la gallega que venía un poco duro, o las gambas que parecían un poco caras para lo que ofrecían. Se respiraban un par de quejas sobre la atención. Parece que, en ocasiones, cuesta que el personal se acerque a preguntar si necesitas otra bebida. Reconozco que eso puede ser frustrante, pero, en general, el feedback sobre el servicio ha sido más positivo que negativo.
Ahora, en cuanto a la pregunta de si el servicio en Port Blau es rápido o lento, parece que tiene sus altibajos. En nuestra experiencia, el servicio fue rápido y atento, pero hay quienes señalan que podrían mejorarlo un poco en cuanto a la atención. Así que parece que depende del día y de la afluencia de comensales. Aun así, con esas vistas y buena comida, vale la pena darle una oportunidad. ¡Ya estoy pensando en volver!
Cuál ha sido la experiencia de otros clientes con respecto a la espera del servicio
La verdad es que nuestra visita a Port Blau fue más decepcionante que lo que esperábamos. Fuimos mi amiga y yo, emocionadas por disfrutar de un buen aperitivo y tal vez quedarnos a comer. Sin embargo, la experiencia no fue como la imaginábamos. Al llegar y decir que solo queríamos un par de bebidas, el camarero nos dejó en una de esas mesas que dan al paseo, y fue como si volviéramos invisibles después de eso. ¡El trato nulo nos dejó boquiabiertas!
Nos dejaron en la mesa y, al cabo de un rato, un camarero literalmente tiró la carta sobre la mesa. Sin una palabra, ni una sonrisa, nada. La mirada se la pasaron haciendo check a las mesas de los que parecían estar comiendo, mientras nosotros nos preguntábamos si nos habíamos metido en un lugar que solo servía comidas solemnes. Después de esperar un buen rato sin que nadie viniera a preguntarnos si queríamos algo, decidimos que ya era suficiente. Al levantarnos, justo en ese momento, uno de los camareros vino a recoger la carta. ¡Vaya suerte la nuestra!
En resumen, parece que si no vas con la intención de comer un plato fuerte, en Port Blau no te miran ni te tienen en cuenta. O bien debes salir a hacer una reseña negativa, o ¡simplemente no te hacen caso! Algunas reseñas que he leído por ahí también mencionan que el servicio deja bastante que desear. Así que, para quienes piensen en asistir, parece que su experiencia con respecto al tiempo de espera no es la mejor. Al final del día, quizás este sitio se reserve mejor para los que quieren cerrar un trato con un buen pescado en el plato.








