Quimet d’Horta

Quimet d'Horta

En el corazón de Plaça d'Eivissa se encuentra el Quimet d'Horta, un bar de tapas con casi 100 años de historia que te transporta a los años 20. Con su decoración llena de botellitas de licores de lo más pintoresco, este lugar es un auténtico icono del barrio de Horta. Si buscas un buen bocadillo o unas sabrosas tapas en un ambiente acogedor, este es tu sitio. La calidad y el precio razonable de sus aperitivos lo hacen irresistible para cualquier amante de la buena comida.

El Quimet no solo es un lugar donde comer, sino también un punto de encuentro donde locales y turistas se hermanan en torno a la mesa. Sus patatas bravas son legendarias y sus chapatas, exquisitas. Además, la variedad de cervezas y vinos disponible te sorprenderá. Así que, si te pasas por Barcelona y quieres vivir una auténtica experiencia gastronómica, recuerda que un alto en el Quimet d'Horta es casi obligatorio. ¡No te lo pierdas!

Quimet d'Horta

Bar de tapas
⭐4,4
4.661Reseñas
Fotos
Plaça d'Eivissa, 10, Horta-Guinardó, 08032 Barcelona
933 58 19 16

Horarios Quimet d'Horta

DíaHora
lunesCerrado
miércolesCerrado
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–24:00
nanCerrado Horario en festivo

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Quimet d'Horta

Dónde se encuentra el Quimet d'Horta

¡Hey grupo! Si estáis buscando un lugar chulo para picar unas tapas en Barcelona, tenéis que pasaros por Quimet d'Horta, un bar de tapas que se encuentra en Plaça d'Eivissa, 10, en Horta-Guinardó. Este sitio es un clásico que no puedes dejar pasar. He estado allí en marzo de 2025 y, en serio, ¡me llevé una grata sorpresa!

La variedad de tapeo tradicional que ofrecen es simplemente genial, y los precios no se quedan atrás; por solo 10-20 € por persona, puedes disfrutar de unas tapas riquísimas. Si eres fan de las bombas, aquí las hacen espectacularmente bien. Me comí unas gambetas saladas y un pincho de carne que estaban de rechupete. Eso sí, al estar el local completo, el servicio no fue muy rápido, pero los camareros son súper atentos y se nota que cuidan a los clientes. ¡Aparte, disfrutar de un vermut mientras picas algo es el plan perfecto!

Ahora, aunque le pongo un 4 estrellas por una cosita de nada, la verdad es que no me puedo quejar. Las bombas son realmente increíbles; me comí tres, ¡sí, tres! También probé una tortilla de calçots en torrada que estaba de lujo. El servicio, aunque rápido, puede ser un poco caótico porque siempre está petado. Pero, vamos, eso es parte de la experiencia y te hace sentir en el corazón del ambiente barcelonés. Ogni miércoles está lleno, y aunque es ruidoso, con la buena onda del lugar y la comida no te vas a poder quejar.

Y ya que hablamos de la experiencia, no puedo olvidarme de mencionar su increíble colección de botellines. ¡Una pasada! También me tomé un digestivo Licor Bonet, que, según me dijeron, tiene más de 100 años de historia, y se los recomiendo 100%. Os lo digo, hay que probarlo con hielo.

Así que, si os preguntáis: ¿Dónde se encuentra el Quimet d'Horta? Pues ahí lo tenéis, en Plaça d'Eivissa, 10, en el barrio de Horta-Guinardó. Si no queréis complicaros la vida con el aparcamiento, mejor optad por el transporte público o daros un paseo. ¡Va a ser una experiencia memorable!

Cuántos años de historia tiene el Quimet d'Horta

¡Y justo cuando pensábamos que habíamos probado todas las tapas del barrio, descubrimos Quimet d'Horta! Este bar está en Plaça d'Eivissa, 10, y es como un rincón de tradición y sabor en el corazón de Horta-Guinardó. En cuanto entras, sientes esa vibra acogedora que te abraza; es un lugar donde te puedes sentar a disfrutar, ya sea con amigos o en pareja. Además, no te preocupes por hacer reservas, no es obligatorio y, normalmente, no hay tiempo de espera. Mejor aún, ¡las colas son mínimas!

Y si hablamos de la comida, te aseguro que vale la pena. Las tapas y bocadillos son bastante buenos, ¡y los precios son súper accesibles! Entre mis favoritos está la bomba, que es una de las mejores que he probado. Esa combinación de sabores, el crujiente exterior y el interior suave... ¡es una auténtica maravilla! Y ni hablar de los postres; son realmente baratos y muy ricos. Te sorprenderá el buen sabor de la casa, todo por un precio alrededor de 10-20 € por persona.

El ambiente es también genial, con una decoración sencilla pero auténtica que refleja la esencia del barrio. Si eres amante de los buenos vermuts, tienes que probar el vermut propio que hacen aquí; le da un toque especial al picoteo. Y hablando de picar, no puedes dejar pasar las chapalas, son una joya de este lugar. La chapata de butifarra me dejó con ganas de más... ¡es simplemente excepcional!

Con 4 estrellas en comida, servicio y ambiente, el Quimet d'Horta se mantiene firme como un clásico del barrio. Por lo que cuentan, han estado en pie durante más de 30 años, creando un lazo con la comunidad que es difícil de romper. Así que vaya, llame a sus amigos y pásenla bien, ¡que aquí la comida se disfruta en compañía!

Cuál es la especialidad del Quimet d'Horta

Y ya que estamos, hablemos del Quimet d'Horta. Si no lo has probado aún, realmente te estás perdiendo de una experiencia brutal. Este bar de tapas tiene 5 estrellas y es muy recomendable. Lo que mata es la rapidez del servicio, algo que siempre se agradece, sobre todo cuando uno tiene hambre. Sus bocadillos de chapata son una maravilla: ¡Contundentes y llenos de sabor! Si te apetece un bocado que realmente te deje satisfecho, aquí vas a encontrar lo que buscas. Ideal si quieres comer bien sin esperar un montón de tiempo.

El ambiente del lugar es ese típico de barrio, acogedor y tradicional, que te hace sentir como en casa. Además, el personal es supereficiente y mantiene esa esencia de 'bar de toda la vida'. Y lo mejor de todo es que la relación calidad-precio es excelente; por unos 10-20 € por persona, sales ya satisfecha. Puede que bombardees a tus amigos con la idea de ir, y no hay problema en eso: ¡es un imprescindible en Horta si amas la buena comida!

La decoración también está a la altura; el local tiene un estilo bien currado y, si te decides a sentarte fuera, la terraza es perfecta. En esos días en los que quieres disfrutar del sol mientras comes, te sentirás a gusto. Es bonito que, a pesar de que el personal esté un poco sobrecargado de trabajo, siempre son amables y eso suma puntos.

Y ahora la gran pregunta: ¿Cuál es la especialidad del Quimet d'Horta? Sin duda, sus bocadillos son lo que más destaca. Puedes elegir entre una amplísima variedad de rellenos, y las croquetas son otro fuerte, especialmente la de rabo de toro que es muy suave y sabrosa. Todo bien combinado y presentado, hacen que este lugar sea un destino obligatorio. Si aún no has estado, ¡hazte un favor y ve pronto!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Quimet d'Horta

Así que, cuando decides echar un vistazo a Quimet d'Horta, no te puedes perder esas croquetas de calçots que, de verdad, están para morirse. Si vas, asegúrate de preguntar por las del día, porque eso puede ser un juego de azar que vale la pena. Y aunque el servicio a veces puede ser un poco despistado, el trato es, sin duda, perfecto y cercano. Imagina estar rodeado de gente del barrio, disfrutando de la comida y compartiendo risas. Todo esto por un precio que no te va a hacer llorar: 10-20 € por persona.

Hablando de bocadillos, no dejes de probar el completo de butifarra de Solsona en pan de chapata. Es el tipo de comida que te deja con ganas de más, y aunque subirán un poquitín los precios, vale la pena. La combinación de sabores es un clásico que nunca falla, y ¡no te olvides de las bravas! Se sirven con un alioli casero que tiene un punch de ajo que te hará querer repetir.

El ambiente en Quimet d'Horta es simplemente mítico. Es el bar de toda la vida en Horta, un lugar donde se respira ese aire de vecindario lleno de vitalidad. Ya sea en la barra, en el patio o en la terraza, siempre encontrarás un sitio para disfrutar de unas cervezas bien frías. Aquí los grupos de amigos se mezclan con las familias locales, y a menudo se llena, especialmente si decides asomarte a la terraza en un día soleado. Así que, si te preguntas ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en Quimet d'Horta?, la respuesta es clara: un ambiente acogedor, amable y, sobre todo, muy animado. Perfecto para pasar un buen rato y disfrutar de la auténtica vida del barrio.

Qué hace que el Quimet d'Horta sea un icono del barrio de Horta

Y ya que estamos, no puedes perderte Quimet d'Horta si estás por la zona de Plaça d'Eivissa, 10. Este bar de tapas es pura vida, con un localesito que rebosa encanto desde 1927. Es el tipo de lugar que te abraza y te hace sentir como en casa, mientras disfrutas de una buena comilona. Además, el ambiente es genial, siempre hay buen rollo y aunque a veces está llenísimo, los camareros se las arreglan para mantener el ritmo y atenderte rápido.

La comida es otra cosa de locos, tanto si te apetece una merienda-cena como si solo quieres unas tapas. Te vas a enamorar de sus patatas bravas, que son crujientes por fuera y suaves por dentro. Ah, y no me olvido de los bocadillos; ¡Vaya bocatas! Los de chapata son extraordinarios, con ingredientes de calidad y un pan que se deshace en la boca. Así que si decides probar el bocadillo de lomo con bacon y queso, no te vas a arrepentir. Hablando de precios, te mueves en la franja de 10-30 € por persona, lo que está de lujo por lo que te ofrecen.

Lo que más me sorprendió fue el servicio. Nos atendió Aaron, un crack que lo hizo todo con una sonrisa y ¡hasta se llevó bien con nuestra perrita! Es genial ver a un camarero que se preocupa y se toma su tiempo para hacerte sentir bien. Y lo mejor es que, a pesar del bullicio, la atención es súper profesional. ¡De verdad que en Quimet d'Horta saben lo que hacen!

Así que, ¿qué es lo que hace al Quimet d'Horta un verdadero icono del barrio? Más que un simple bar, es una parte del alma de Horta. Con una trayectoria de más de 90 años, han conseguido mantener esa esencia entrañable. La calidad de la comida, el trato cercano de los camareros y ese ambiente que te atrapa hacen que quieras volver una y otra vez. ¡Ya sabes, si buscas un lugar donde disfrutar de ricos bocatas y buen rollo, este es el sitio!

Qué tipo de decoración tiene el Quimet d'Horta

Continuando con la charla sobre Quimet d'Horta, déjame decirte que, cuando se trata de tapas, este lugar se lleva la medalla de oro. Hazte un favor y prueba las croquetas de calamar en su tinta y las de bacalao. ¡Son simplemente espectaculares! Y ni hablemos de los calçots con romesco; cada bocado es una fiesta de sabores que se siente como una explosión en tu boca. Te recomiendo que si vas, no te pierdas el bocadillo de butifarra de Solsona que viene cargado de lomo, bacon, queso y pimientos. Te va a dejar deseando más, te lo aseguro.

Es impresionante cómo, incluso entre semana, el bar está a tope. Es una señal de que realmente vale la pena, aunque a veces no haya las tapas que buscas. Pero no te preocupes, el menú tiene tantas opciones que es difícil irte sin probar algo rico. Las patatas bravas son otra cosa; aunque en una visita me parecieron un poco rancias, sigo pensando que tienen un potencial increíble. ¡Definitivamente vale la pena volver a intentarlo!

El ambiente aquí es muy acogedor, algo que te abraza sabiendo que estás en un bar de barrio. Si tienes la suerte de pillarte una mesa en la calle, mejor aún. La barra y el servicio son muy accesibles, y los camareros son de lo más amables, lo que siempre suma a la experiencia. En mi primera visita, todo me pareció simplemente delicioso, y la sensación de que es comida como en casa hace que quieras repetir y repetir.

Por cierto, si te preguntas sobre la decoración del Quimet d'Horta, es un lugar donde todo tiene ese aire auténtico que se respira en el barrio. Las paredes tienen ese toque rústico que te recuerda a las tabernas tradicionales, mientras que hay detalles que dan un toque moderno y fresco. Es una combinación que te hace sentir que realmente estás disfrutando de una comida en un rincón especial de Barcelona. La próxima vez que estés en Horta-Guinardó, ¡hazte un favor y date una vuelta por aquí!

Qué platos son considerados legendarios en el Quimet d'Horta

Y claro, hay que hablar de las bombas. Si has ido, sabes a lo que me refiero. Son una delicia, ¡y vaya que son generosas! Te las sirven bien grandes y te aseguro que cada bocado es pura felicidad. Aunque, ojo, mejor que te olvides de los morros de bolsa, ¡qué desilusión! Un consejo: si ves que te ofrecen eso, mejor pasa de largo. Pero en general, la comida en Quimet d'Horta no decepciona, y además, el servicio es cercano, cosa que siempre se agradece.

Por cierto, una buena opción si quieres empezar el día es un bocata de tortilla. Te lo digo porque es un clásico que debes probar. Yo me di el gusto con uno de tortilla y butifarra blanca, ¡y no podría haber hecho una elección mejor! La combinación es increíble, y el sabor es de esos que te quedan guardados en el paladar. En cuanto a precios, te digo que es buena calidad-precio; una cena por 20-30 € por persona no está nada mal, ¿verdad?

Si vas con amigos, puedes aprovechar y pedir varias cosas de la extensa carta de tapas que tienen. Desde croquetas de calçots hasta serranitos, hay opciones para todos los gustos. Y ni hablar de la cerveza bien fresquita que te acompaña. El ambiente es genial, ideal tanto para una cena como para un aperitivo en la terraza. Aunque, bueno, el parking puede ser un dolor de cabeza; procura aparcar un poco alejado porque cerca del bar está la salida de un parking que puede ser peligroso si llevas niños.

Así que, cuando te preguntes cuáles son los platos legendarios en Quimet d'Horta, recuerda que no puedes dejar de probar las bombas y, por supuesto, los bocadillos de tortilla y butifarra blanca. Te aseguro que son de esos platos que no solo te llenan el estómago, sino que también tienen ese sabor que te hace volver. ¡Listo para la próxima visita!

Ofrecen opciones vegetarianas en el menú del Quimet d'Horta

Así que, si alguna vez te pasas por Quimet d'Horta en la Plaça d'Eivissa, no te vas a arrepentir. Es un bar de barrio con un encanto vintage que te atrapa nada más entrar. Tiene un ambiente acogedor, decorado de manera rústica, perfecto para disfrutar de una buena cena con amigos. Y lo mejor de todo, ¡tiene dos plantas y una terraza! Ideal para los días soleados, ¿no te parece?

La carta es todo un viaje gastronómico. Nos lanzamos a probar un poco de todo: las patatas bravas estaban ricas y crujientes, y las croquetas caseras… ¡dios mío! Las de cabrales estaban de muerte, pero las de pollo no tuvieron tanto sabor, la verdad. Un truco es preguntar por las recomendaciones del camarero si estáis en duda. Ah, y los bocadillos son generosos hasta decir basta. No te puedes ir sin probar el que lleva queso, bacon, lomo, butifarra y huevo frito. Vamos, que te quedas más que satisfecho.

El servicio es bastante esmerado, con un toque de desparpajo que se agradece. Y aunque la carta está solo en catalán, lo que a veces puede ser un poco lío, siempre puedes preguntar y se arregla en un plis. A nosotros nos atendió Xavi, y la verdad es que fue un crack, siempre con una sonrisa. ¡Le daría cinco estrellas solo por eso! Y ya que hablamos de estrellas, ten en cuenta que puedes cenar entre 10 y 20 € por persona. Así que, barato y de calidad es un combo que no se encuentra tan fácilmente.

Por cierto, si te preguntas si hay opciones vegetarianas en el menú, sí que las tienen. Hay bocadillos y tapas que puedes disfrutar sin problema. La ensaladilla rusa y las diferentes opciones de verduras a la plancha son perfectas para aquellos que prefieren evitar la carne. Así que, ¡anímate a ir y descubre tu próximo lugar favorito en Horta!

Cuál es la relación entre los locales y los turistas en el Quimet d'Horta

Y, la verdad, si estás por la Plaça d'Eivissa y te apetece un buen picoteo, no puedes dejar pasar Quimet d'Horta. Este bar de tapas es un clásico en la zona y tiene ese aire acogedor que te hace sentir como en casa, aunque seas de fuera. La selección de tapas es de lo mejor, con esas patatas bravas crujientes que te piden a gritos volver por más. Los montaditos son otro must; bien cargaditos y con un sabor que se queda en la memoria. ¡Ah! Y ni hablar de las aceitunas; son perfectas para acompañar una buena bebida.

Si algo destaca de Quimet d'Horta, sin duda, es su ambiente. Con una mezcla de elementos antiguos y modernos, el lugar tiene esa vibra tan particular que logras apreciar mientras te tomas una cervecita o un vino. ¡Y no te olvides de los cócteles! Tienen una buena variedad para los que buscan algo diferente. La atención, además, es super amable y eficiente; sientes que te reciben como parte de la familia, lo cual es un gran punto a favor.

Lo chido de este lugar es que es mítico entre los locales. Siempre está lleno, así que, ojo, si piensas ir en horario pico, ¡llega con tiempo! Pero por lo general, la calidad de lo que sirven es altísima y los precios son muy asequibles, especialmente si piensas en todo lo que te llevas por lo que pagas. Un bocadillo y un café por menos de 7€ te deja con ganas de repetir sin sentir culpa. Hay algo en la energía del lugar que lo hace perfecto tanto para quienes viven en Horta como para los que están de paso.

Sobre la relación entre los locales y los turistas en el Quimet d'Horta, parece que hay una buena mezcla. Los vecinos confían en el lugar por su historia y calidad, mientras que los turistas aprecian el ambiente auténtico y la experiencia de comer en un bar de toda la vida. Al final, todos se sienten parte del mismo rollo, ya que el buen servicio y la buena comida no tienen fronteras. Así que, tanto si eres de aquí como si no, ¡Quimet d'Horta es una parada obligatoria!

Hay una buena selección de bebidas en el Quimet d'Horta

Ya sabéis que siempre hablamos de nuestras comidas favoritas, y hoy quiero que nos centremos en Quimet d'Horta, ese bar de tapas en Plaça d'Eivissa, 10 que nunca decepciona. Cada vez que vamos, es una experiencia más que increíble: el lugar siempre está lleno de vida y, aunque a veces hay que esperar un poco, no hay problema porque siempre hay algo que valga la pena. En serio, si no lo conocéis, os estáis perdiendo una joyita del barrio de Horta-Guinardó.

Lo que más me encanta es la carta de bocadillos de cuatro páginas que tienen, ¡es una locura! Cada vez que voy, me siento como si tuviera que decidir entre un montón de joyas culinarias. Personalmente, os recomendaría probar el Serranito y la Chapata Complet; son pura delicia. Además, el precio ronda entre 10 y 20 € por persona, lo que lo hace bastante asequible, considerando lo que te llevas. Y sí, los camareros son rápidos y, aunque el servicio a veces puede ser un poco básico, uno se siente como en casa.

Lo mejor de todo es que, si no tienes tiempo para quedarte, tienen la opción de hacer pedidos para llevar. ¿Quién no quiere disfrutar de un buen bocadillo en casa o en el parque? Siempre volvemos, sin dudarlo, y eso significa que esto ya se ha convertido en un clásico para nosotros.

Y no puedo dejar de responder a la pregunta de si hay una buena selección de bebidas en el Quimet d'Horta. La verdad es que no tienen una carta increíblemente extensa, pero están en la línea de ofrecer lo que necesitas: cervezas frías, vinos y algunas bebidas tradicionales que complementan perfectamente lo que pidas de comer. Así que sí, ¡es un lugar genial también para disfrutar de unas buenas copas mientras te pones las botas!

Fotografías Quimet d'Horta

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