
Si estás buscando una experiencia gastronómica de primer nivel en el Empordà, no puedes dejar de visitar Rakú, en Plaça del Firal 3, Corçà, Girona. Este lugar es todo lo que necesitas: tapas bien elaboradas, un ambiente relajado y una atención al cliente que te hará sentir como en casa. El Chef Nolasc ofrece un menú variado, con 27 opciones que mezclan tradición y creatividad, siempre utilizando productos locales de la mejor calidad. Perfecto para disfrutar de una comida en grupo, te aseguran que lo pasarás genial.
La terraza es amplia y acogedora, ideal para esos días cálidos de verano, mientras que cada plato está presentado con esmero y sorprende a los sentidos. Las croquetas de trompetas y el carpaccio de pulpo son solo un par de ejemplos de las delicias que te esperan. El trato del personal es cercano y siempre están dispuestos a ayudarte a elegir la mejor combinación de tapas. Si buscas un sitio agradable para disfrutar de una buena comida, Rakú es una parada imprescindible. ¡Te va a encantar!
Horarios Rakú
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 20:00–23:30 |
| miércoles | 13:00–15:30, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–15:30, 20:00–23:00 |
| viernes | 13:00–15:30, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:00–15:30, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–15:30, 20:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Rakú
Dónde se ubica Rakú
¡Hey, amigos! Si estáis buscando un lugar chulo para comer en Corçà, Girona, no podéis dejar de visitar Rakú en la Plaça del Firal, 3. Este restaurante tiene una terraza encantadora donde podréis disfrutar de la comida al aire libre. ¿Puede haber algo mejor que unas tapas al sol del mediodía? Se siente súper relajado, ideal para pasar un buen rato con amigos o familia.
Un par de platos que no os podéis perder son el carpaccio de wagyu y el steak tartar. El carpaccio es una delicia, suave y bien aliñado, y el steak tartar tiene una textura y equilibrio que te dejan queriendo más. El servicio es otro punto a su favor; siempre son atentos, pero sin ser pesados. Aunque, eso sí, tendría que mencionar que la porción de pan con tomate fue un poco justa, solo venían dos trozos pequeños. Si hubieran traído un poco más, sería perfecto. Pero bueno, la calidad general y el ambiente hacen que valga totalmente la pena visitar este sitio. ¡Sin duda, muy recomendable! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Si preferís probar varias cosas, el Menú Rakú por 35€/persona es una buena opción. Aunque las cantidades son un pelín escasas, todo está bien si no queréis salir rodando. A mí personalmente me encanta la decoración original del local, que se centra en reutilizar cosas. ¡Eso es un plus! Sin embargo, un pequeño fallo del servicio fue que los platos llegaron un poco rápido, y a veces me gustaría disfrutar más del momento. En resumen, hay mucho por descubrir, y aunque la comida es correcta, puede que algunos platos necesiten una porción un poquito más generosa, sobre todo si sois de buen comer. Comida: 4, Servicio: 3, Ambiente: 5.
Por último, si os preocupa el aparcamiento, no os preocupéis, porque justo delante hay un aparcamiento gratuito, y generalmente hay muchas plazas libres. En verano no sé cómo estará, pero al menos ahora está bastante bien. Así que ya sabéis, si estáis en Corçà, echad un vistazo a Rakú en la Plaça del Firal. ¡Os va a encantar! ️✨
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Rakú
Espectacular, ¿no? La experiencia en Rakú está a otro nivel. El primer pleno de 5 estrellitas no es una exageración. Este sitio es realmente especial. Si alguna vez has pensado en probar algo diferente, ¡este es el momento! Deja de lado tus preferencias habituales y lánzate a lo desconocido. En Corçà hay una experiencia gastronómica que los responsables de la guía Michelin deberían haber incluido, pero como se ve que se la traspapelaron, ¡es nuestra suerte! Imagina disfrutar de una cena en un ambiente que respira autenticidad y transparencia, sin que la cuenta se dispare.
Además, el lugar lo tiene todo. La calidad del producto es sobresaliente, y cada plato es una catarata de creatividad que te sorprende visualmente. Está esa terracita grande donde sentarse al aire libre, sintiendo una agradable brisa en las noches de verano. ¡Perfecto para disfrutar con amigos o esa cita especial! Y ni hablar del entorno, con sus piedras medievales que te invitan a dar unas vueltas antes o después de la cena. Y si te preocupa el aparcamiento, no te preocupes: hay un montón de plazas libres cerca, aunque mejor que mires antes de ir el fin de semana porque a veces hay eventos.
Y el servicio, ¡por Dios! Las camareras son un amor, muy amables y siempre atentas, incluso con el ajetreo que suele haber. Estuve allí el otro día y, tras un pequeño incidente de salud, el equipo se volcó en ayudarme. Me acompañaron hasta que me sentí bien y la atención del 112 fue rápida gracias a su colaboración. Creo que al chef y a todo el personal les debo una enorme gratitud. ¡Son geniales!
Entonces, ¿qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Rakú? Es una mezcla perfecta de creatividad, calidad y un cálido ambiente. Cada visita promete ser una memoria que se queda contigo, gracias a los platos ingeniosos y una carta de vinos que complementa todo. ¿Listos para ir y disfrutar? ¡Os aseguro que no os arrepentiréis!
Cuántas opciones de menú tiene el Chef Nolasc en Rakú
Ya te conté sobre mi experiencia en Rakú, ese restaurante tan encantador en Plaça del Firal, 3, 17121 Corçà, Girona. La verdad es que no conocía nada de Corçà, pero me llevé una grata sorpresa. Desde que llegué, me cautivó la atmósfera del lugar. ¡La terraza es una delicia! Está justo al ladito de la antigua carretera, rodeada de enormes árboles que le dan un toque muy especial. Si buscas un lugar para disfrutar con amigos y compartir, este es el sitio ideal. Lo mejor de todo es que las raciones son un poquito más grandes que las tapas, así que puedes probar varias cosas en cada visita. Te recomiendo pedir una 'tapa' para dos; es la manera perfecta de experimentar todo lo que ofrecen.
La última vez que fui, en julio del 21, Rakú seguía siendo tan fantástico como lo recordaba. Me encanta cómo el restaurante tiene personalidad y un ambiente tan agradable. El lugar está justo al lado de la iglesia, y lo primero que me llamó la atención fue la decoración, que es súper original y variada. La carta tiene tanto platillos clásicos como opciones más innovadoras. No dudes en pedir entre tres y cuatro platillos por persona; la verdad, yo me quedé con ganas de más. De esos platos, los que más disfruté fueron los fideos con gambas, las croquetas de trompetas de la muerte y el costillar de cerdo. Se me hace la boca agua solo de pensarlo.
En cuanto al servicio, solo puedo decir que fue excelente. Desde que llegamos, los camareros fueron súper atentos y agradables. Además, el ambiente es realmente familiar y cálido; el interior del restaurante es precioso, y si prefieres estar al aire libre, la terraza es un lugar perfecto para relajarte y disfrutar de una buena comida. Todos los que fuimos quedamos muy satisfechos con la relación calidad-precio. La comida está tan bien elaborada que no puedes evitar querer volver. Eso sí, los postres no fueron lo mejor; una crepe de chocolate fría no me convenció. Pero bueno, ¡hay tantas opciones para probar que no me importa!
A pregunta de cuántas opciones de menú tiene el Chef Nolasc en Rakú, hay un montón de platillos que están esperándote, así que no dudes en hacer varias visitas. Siempre hay algo nuevo que probar, y estoy seguro de que lo disfrutarás tanto como yo.
Qué características hacen que la comida en Rakú sea de primer nivel
Si has estado pensando en probar Rakú, déjame decirte que te lo estás perdiendo. La decoración del local es muy chula, con un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Y no voy a olvidar mencionar a las chicas que te atienden, son realmente majas y amables. Siempre con una sonrisa y dispuestas a ayudarte con la elección del menú. Aunque, eso sí, hay que tener en cuenta que la comida es buena, pero un pelín escasa. El menú te sale por 30€ sin bebida ni café, lo que puede parecer un poco elevado, pero la experiencia ¡merece la pena!
Además, cuando vas, el entorno es espectacular. Así que si tienes la oportunidad de ir tanto de día como de noche, te va a encantar. Se respira una tranquilidad que invita a relajarse y disfrutar. Y, si te preguntas qué visitar después de comer, hay muchos lugares cercanos para explorar, así que prepárate para un buen día. Por cierto, el menú Rakú es un must, ya que está delicioso y bien presentado, completamente recomendable.
Ahora, hay que destacar que no todas las opiniones son igual de positivas. Algunos han mencionado que las porciones son un poco ridículas y que la comida puede ser insípida, así que cuidado con lo que pides. Aunque, si buscas algo un poco "fuera de lo común", la lemon pie podría brindarte una experiencia divertida, pero no esperes una explosión de sabor. En general, la gente varía mucho sus experiencias, así que no está de más medir expectativas.
En Rakú, la combinación de un personal encantador, un ambiente cuidadosamente diseñado y platos bien presentados son las características que elevan la comida a un nivel superior. Aunque las porciones puedan ser pequeñas, la presentación y el sabor de los ingredientes hacen que cada bocado sea significativo. Así que, si te animas, estoy seguro de que disfrutarás de una experiencia única y con un toque especial.
Rakú se especializa en tapas
Y ya que estamos hablando de Rakú, no puedo dejar de mencionar lo agradable que es la terraza, ideal para esos días de sol en Corçà. Te sientas, pides unas cervezas y simplemente disfrutas del ambiente. Con una atención que te hace sentir como en casa, el personal siempre está listo para hacerte recomendaciones o atender cualquier necesidad. La verdad, es un lugar donde puedes relajarte y comer un buen tapeo.
Sin embargo, hay que ser sincero: las raciones son pequeñas. Algunos platos, como las croquetas de algas, son de lo mejor y sí, están riquísimas, pero te quedas con ganas de más. Por un lado, la calidad de la comida es impresionante y te aseguras de disfrutar lo que comes, pero, por otro lado, hay quienes se quejan de los precios. No sé tú, pero 18€ por un plato con cinco raviolis me parece un poco excesivo, ¿no? Es un dilema, porque aunque la comida está deliciosa, también te hace plantearte si vale la pena.
Lo curioso es que, a pesar de las críticas sobre las porciones, muchos clientes siguen regresando al Rakú. La verdad es que, si buscas un lugar con encanto y buena comida, es una experiencia que vale la pena. La combinación de un ambiente tranquilo y un servicio amable hace que todo sea más llevadero, incluso cuando el ticket puede no ser el más amigable. Lo importante es que la experiencia es única y la comida bien elaborada, lo que siempre suma puntos.
Entonces, ¿Rakú se especializa en tapas? Bueno, sí, en teoría, aunque hay quienes consideran que se enfocan más en un estilo creativo que en ser realmente un bar de tapas estándar. La carta es sin duda original y con productos de buena calidad, pero las porciones podrían dejarte un poco con hambre. Está claro que, si buscas un buen tapeo, tendrás que preparar el bolsillo. Así que, si decides ir, ya sabes que hay que ir con la mente abierta y disfrutar del viaje gastronómico, más que de salir completamente lleno.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Rakú
Y hablando de Rakú, ¡deberías pasarte por allí un día de estos! Está en Plaça del Firal, 3, Corçà, y te aseguro que la experiencia vale la pena. Para darte una idea, la primera impresión que te llevas es la enorme fachada de piedra, algo que realmente le da carácter al lugar. Imagínate, cenar rodeado de árboles centenarios que parecen estar tan interesados en lo que pasa dentro, casi como si fueran los verdaderos comensales.
Si te decides a ir, ¡no dejaría de pedir los Ravioli de Pera y Formaggio a la Crema de Gorgonzola y esas croquetas de Trompetas de la Muerte! Te prometo que la presentación de los platos es muy original, casi como una obra de arte que te dan ganas de fotografiar antes de hincarle el diente. La comida vegetariana también tiene su hueco, así que si eres fan de las verduras, ¡no te preocupes! Hay varias tapas que te van a encantar.
En cuanto al servicio, tengo que decir que han mejorado mucho, ¡un 4 sobre 5! Aunque alguna vez hubo críticas sobre un servicio no tan bueno, mi experiencia personal fue bastante satisfactoria. Además, si vas con niños, no hay problema; tienen tronas y espacio para carritos, así que las familias son bienvenidas. Y lo mejor de todo, por un precio entre 30 y 40 € por persona, puedes disfrutar de una cena que vale cada euro.
Ahora, ¿qué tipo de ambiente se puede esperar en Rakú? Imagínate un espacio acogedor y bien distribuido. La terraza hace que cenar bajo las estrellas sea toda una experiencia, y su ambiente lo hace perfecto para una noche de tapas con amigos o una cita especial. Y no olvides que está en el contexto de un pueblo lleno de encanto, ideal para recorrer un poco antes o después de cenar. Sin duda, ¡estoy deseando volver!
Cuál es el enfoque del menú de Rakú respecto a los ingredientes
Y bueno, ya que estamos, Rakú tiene su encanto, eso no se puede negar. Está ubicado en Plaça del Firal, 3, en Corçà, y si el clima está de tu lado, es casi obligatorio pedir mesa fuera. Imagínate disfrutar de las croquetas de trompetas de la muerte y el arroz de ceps en ese ambiente tranquilo. Sin embargo, no todo es color de rosa; de hecho, nos llevamos una sorpresa bastante desagradable con el trato que recibimos. Mi compañero, que lleva muletas, necesitaba que le pusieran una silla, pero se ve que eso era un gran problema para la encargada por la siguiente reserva. Siendo honestos, parece que fue más una excusa que una dificultad real.
El tema del servicio es un punto que hay que mencionar. En otras ocasiones, hemos tenido una experiencia mucho mejor en otros sitios donde se han mostrado más dispuestos a ayudar. Pero aquí, la actitud de la propietaria fue bastante prepotente. Eran las 20:30h y no había nadie alrededor, así que decidimos irnos antes de lo planeado. Solo pedimos cuatro platillos y una botella de vino, y en lugar de quedarnos a disfrutar, nos encontramos frustrados. No volveremos, y desde luego, no lo vamos a recomendar.
Aún así, también escuchamos comentarios de personas que han tenido experiencias diferentes. Muchos mencionan el ambiente fresco y el encanto del lugar, y aunque las tapas pueden parecer un poco más caras, garantizan que están deliciosas. 67 euros por cinco tapas y unas bebidas puede parecer elevado, pero cuando te lo sirven genial, tal vez vale la pena. Sin embargo, hay quienes sienten que les empujan a pedir más de lo que realmente quieren comer, lo que puede resultar incómodo.
En cuanto al enfoque del menú de Rakú, parece que intentan centrarse en ingredientes frescos y de calidad, pero algunos dicen que falta un poco de amor en la preparación. Lo cierto es que hay que tener un equilibrio en los sabores: querían más aliño y menos sal, algo que les daría un aire mucho más equilibrado y satisfactorio. Así que, aunque el lugar tiene potencial, todavía hay algo de camino por recorrer para llegar a ser un buen restaurante.
Es Rakú adecuado para grupos grandes
La verdad es que mi experiencia en Rakú ha sido un poco agridulce. La segunda vez que ceno ahí, y lo que ya pensé antes se ha confirmado: les falta un buen repaso. La carta, sinceramente, da la impresión de ser la misma de siempre. ¿No sería genial si introdujeran nuevos platos de vez en cuando? Es un poco frustrante cuando esperas algo fresco y emocionante, y te encuentras con lo de siempre. Además, el cava que nos sirvieron estaba tan caliente que lo tuvimos que dejar un rato en la nevera. ¡En pleno verano, esperaba algo fresquito! Al final, lo terminamos tomando con el postre. Eso no debería suceder.
Y la comida… bueno, hay que hablar de la sal. La verdad es que muchos platos están bastante salados. Por suerte, cuando se lo comentamos, nos cambiaron uno de los platos sin cobrarnos, lo cual fue un buen detalle. Pero claro, los tallarines nativos de allí saben más a pasta que a otra cosa. Más verduras, por favor, que esa mezcla de sabores necesita un cambio. Las patatas bravas y las albóndigas tampoco lograron impresionarnos, y salvo las croquetas, que estaban brutales, el resto fue un poco decepcionante. Quizás también tuvimos una elección de platos poco afortunada, así que es probable que la próxima vez opte por algo diferente.
El ambiente no se queda atrás; el lugar es precioso, pero el personal es muy serio y eso le resta un poco de calidez a la experiencia. La atención fue bastante seca y, honestamente, se nota. No te sientes a gusto, y eso marca la pauta de la cena. A medida que se van repitiendo las paradas, también te das cuenta de que alguien se puede sentir más incómodo en un grupo grande si el servicio no es amigable. Habría que pensar si Rakú es adecuado para grupos grandes. Con un ambiente tan serio y ese tipo de atención, no diría que sea la mejor opción. Quizás si fuese un grupo pequeño, uno más íntimo, la cosa podría cambiar un poco, pero para más de cinco personas, sería mejor buscar otro sitio donde el trato sea más cálido y el ambiente un pelín más acogedor.
Qué platos destacan en el menú de Rakú
Y bueno, después de todo lo que escuché y leyendo esas opiniones, me arriesgué y decidí probar Rakú en Plaça del Firal, 3, 17121 Corçà. Primero, déjame decirte que el entorno es realmente bonito, una placita acogedora que te invita a quedarte. Pero, ¡ay! La experiencia no fue del todo satisfactoria. Al llegar, la atención no fue la mejor; nos recibió una camarera que parecía tener un mal día y eso fue bastante incómodo. Y aunque el local tiene su encanto, en la terraza, el aire fresco resultó más desagradable de lo que imaginábamos. Dentro, el calor era un desafío, la verdad.
Sobre la comida, el sistema de tapas tampoco me convenció. Te obligan a elegir un mínimo de 12 tapas si eres 4 personas, lo cual ya es un poco extraño, ¿no? Y aunque el concepto es chulo, muchas de las tapas no me dejaron impresionado. Por ejemplo, el pulpo estaba un poco duro, ¡y eso que era carpaccio! Las cantidades, en fin, no eran muy generosas. Con todo, al final de la noche, pagamos 120 euros entre los cuatro y la sensación general fue que no merecimos lo que nos cobraron. Además, el servicio tenía sus fallas, aunque el resto del personal parece ser más amable.
Sin embargo, he de decir que algunas tapas variaban y las opiniones sobre ellas son mixtas. Las croquetas de trompetas y las de algas parecían ser un acierto según otros comensales, y las bravas también recibieron buenos comentarios. Ah, y aunque a mí no me maravilló la selección, hay quien disfrutó del carpaccio de pulpo y un pastel de recuit que sonaba exquisito. Si decides ir, tal vez podrías probar el vino de la casa, que dicen que es bastante aceptable.
Resumiendo, si preguntan '¿Qué platos destacan en el menú de Rakú?', podrías decir que hay opciones como las croquetas de trompetas, las bravas, y el pastel de recuit que valen la pena, pero prepararte para unas raciones un tanto escasas. En fin, tal vez le dé otra oportunidad en un futuro, pero la vivencia de esta vez, sin duda, dejó algo que desear.
Qué aspecto tiene la terraza de Rakú
¡Siguiendo con lo de Rakú! Te cuento que este lugar tiene 5 estrellas por una razón. La carta está llena de platillos originales que son una delicia. Son como ese punto intermedio entre una tapa y un plato, ideales para compartir. La verdad, yo fui con un amigo y entre los dos nos pedimos 6 platillos, nos tiramos con 4 cervezas, 2 postres, un café y un carajillo, y la cuenta ni se sintió: solo 60 euros. ¡Una maravilla! Si estás buscando un sitio donde comer bien y no arruinarte, este es el lugar.
Sin embargo, permíteme que te hable de la parte menos brillante. Una vez visité el pueblo de Corçà y, entre los rayitos de sol, decidí parar en Rakú. La terracita parecía acogedora, pero lo que me cobraron por una coca-cola de botella pequeña y una FreeDamm fue un sablazo. ¿2,40 euros por una coca-cola? ¡Menudo atraco! Aparte de que la mesa estaba coja y las sillas eran de lo más incómodo, nos dieron prisa para que dejáramos la mesa porque "necesitaban las mesas". A pesar de todo, la plaza era bonita, así que al menos eso se salva.
Donde sí que brillaron las tapas fue en otra visita. La comida era fresca y bien elaborada. Probé la mejor ensalada de tomate que jamás haya existido, y no puedo dejar de mencionar las croquetas de trufa que son como un sueño. Todas esas pequeñas dosis de sabor, con toda la calidad que prometen. Comimos muy bien por solo 35 euros para dos personas, así que si te gusta la idea de ir un día, volvería sin duda.
Ahora, sobre la pregunta que me planteas: la terraza de Rakú es un lugar amplio y tranquilo. Es el tipo de espacio que invita a relajarte, especialmente con el sol de marzo. Ideal para disfrutar de un buen rato con amigos mientras saboreas esos platillos que tienen en su carta. Entonces, si estás en Corçà, ¿por qué no hacer una parada y darle una oportunidad? Te prometo que la experiencia en su terracita puede ser mucho más que solo unas tapas.








