
Situado en el corazón de Blanes, el Restaurant Sa Malica-Can Ton es el lugar perfecto para disfrutar de una experiencia culinaria auténtica. Con calificaciones de 4.3 sobre 5 y más de 3728 reseñas, su encanto reside en la cocina mediterránea casera y el trato cercano de su personal. Aquí puedes elegir entre 15 deliciosos platos y bebidas, con especialidades en pescado, arroces y fideuás que te harán la boca agua.
Lo mejor de todo es que, mientras saboreas tus platos, puedes contemplar espectaculares vistas al peñón de Sa Palomera y al puerto desde su amplia terraza. Este restaurante familiar, con tres generaciones de tradición, se dedica a servir solo lo mejor en un ambiente cómodo y acogedor. No olvides que los precios de los platos rondan entre 10€ y 20€, ¡una auténtica joya gastronómica al alcance de todos!
Restaurant Sa Malica-Can Ton
Horarios Restaurant Sa Malica-Can Ton
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:30–10:30, 13:00–15:30 |
| martes | 13:00–15:30 |
| miércoles | 13:00–15:30 |
| jueves | 13:00–15:30 |
| viernes | 8:30–10:30, 13:00–15:30 |
| sábado | 8:30–10:30, 13:00–15:30 |
| domingo | 8:30–10:30, 13:00–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Sa Malica-Can Ton
Dónde se encuentra situado el Restaurant Sa Malica-Can Ton
¡Hey, amigos! Si alguna vez están por Blanes, tienen que hacer una parada en el Restaurant Sa Malica-Can Ton. Nos juntamos un grupo de amigos para cenar y, les juro, ¡no nos decepcionó! La ubicación es simplemente excepcional, justo al lado de la playa. Imagina disfrutar de una buena cena con la brisa marina de fondo. Además, el servicio fue increíble! Los camareros fueron súper atentos y, antes de que se nos acabara el tiempo de decidir, nos recomendaban las raciones perfectas para todos. ¡No hay nada como la buena atención!
La comida es otro rollo. Empezamos con unas escalonadas con anchoas que estaban de lujo, y luego nos lanzamos a un par de mariscadas que hicieron que nuestros paladares se volvieran locos de alegría. Todo estaba fresco y lleno de sabor, justo como se espera de un lugar tan mágico. Lo único que podría mencionar es que en una visita una amiga comentó que las cigalas tenían un poco de aceite y que algunas de las salsas de mejillones sólo venían con mejillones vacíos. Pero la verdad, es que ¡todo lo demás estaba tan bueno que compensó! Ah, y la paella... ¡intensa en sabor y mega rica!
Por otro lado, tampoco todo es color de rosa. Recuerdo que una vez, fuimos recomendados por una compañera y la cosa no fluyó tan bien. Puede que fuera un mal día para ellos, pero el servicio fue un poco desorganizado. Las tallarinas tardaron un montón en llegar, y cuando lo hicieron, dejaban un poco que desear en su sabor a brasa. Pero, a pesar de eso, ¡la paella era una de las mejores que he probado! Solo les falta un poco de organización para hacer todo perfecto.
Entonces, ¿dónde encuentran el Restaurant Sa Malica-Can Ton? Pues está en Carrer Sant Andreu de la Palomera, 2, 17300 Blanes, Girona. Si buscan un lugar donde comer bien y disfrutar de unas vistas geniales, ¡no duden en pasarse! Sus precios son razonables, y con esa atención y ese ambiente, la verdad, ¡merece la pena! ¡Así que ya saben, a disfrutar!
Cuál es la calificación promedio del restaurante según las reseñas
Y bueno, si hablamos del Restaurante Sa Malica-Can Ton, tenemos que reconocer que la ubicación es simplemente espectacular, justo frente a Sa Palomera. Es ese lugar que te hace sentir en la playa incluso si estás sentado en una mesa. Pero ojo, que no todo es perfecto. Recuerdas que la vez que fuimos, los camareros no fueron exactamente los más simpáticos del mundo. Totalmente una pena, porque te esperas un servicio encantador al estar en un sitio con esas vistas.
La comida puede ser un dilema. En algunas visitas, disfrutamos como locos el menú de 25€, que incluye un pica-pica muy decente y una paella que, entre nosotros, es de las mejores que hemos probado. Pero no olvidaré aquel arroz que estaba duro y salado. Además, también nos trajeron una botella de vino abierta y con la etiqueta manchada... ¡Qué decepción! La verdad es que con tanto alboroto de comentarios positivos antes de ir, esperaba otra cosa.
Sin embargo, en general, la experiencia ha tenido más momentos buenos que malos. La terraza es perfecta para cualquier clima, así que puedes disfrutar de la cena sin preocuparte. Y si vas en grupo, como nosotros, se nota que el personal intenta hacer todo lo posible para que todo salga bien. No es fácil atender a un grupo de 17 personas y que todos terminen contentos, y ellos lo lograron.
Si lo miras desde una perspectiva general, la calificación promedio del restaurante, según lo que hemos oído y experimentado, parece apuntar a un 3.5 de 5. Eso sí, en las revisiones más positivas, muchos destacan que es un sitio "recomendable al 100%" y yo estoy de acuerdo en que vale la pena intentarlo, aunque solo sea por la vista y la paella. ¡Así que ahí lo tienes!
Cuántas reseñas tiene el Restaurant Sa Malica-Can Ton
La verdad es que Sa Malica-Can Ton es un sitio que se siente como un pequeño rincón del paraíso en Blanes, sobre todo si logras aprovechar una mesa en la terraza cercana al mar. Tienes que tener claro que hay que pedir una de esas mesas para disfrutar del paisaje y esa brisa marina. La atención es bastante buena; el personal es rápido y amable, lo que se agradece cuando estás ahí disfrutando de unos buenos arroz negro que es, sin duda, de lo mejor que tienen. Es un lugar ideal para visitar en pareja o en grupo, ya que el ambiente es muy agradable y el servicio es de cinco estrellas.
Además, no puedo dejar de mencionar lo encantador que es estar justo enfrente de Sa Palomera, esa roca emblemática que todos conocemos. El menú es bastante completo y cuenta con varias opciones de arroces, así que nunca te quedas sin variedad. La atención es excepcional, como mencionan en muchas reseñas, y eso hace que la experiencia sea aún más placentera. Sin duda, es un lugar que debes tener en cuenta si decides pasar un día en Blanes.
Una cosa que me gusta mucho de este sitio es que la gente, incluidos los de Club Twirling Blanes, lo recomiendan no solo por la comida sino también por el ambiente acogedor. Puedes pasar un buen rato, disfrutar de una buena compañía y dejarte llevar por esas vistas impresionantes. Hablando de la comida, es cierto que he escuchado algunas quejas sobre la calidad de algunos platos en días determinados, pero en general, esos pequeños tropiezos no desmerecen la experiencia total.
En conclusión, aunque hay algunas críticas, el *Restaurant Sa Malica-Can Ton* sigue siendo un lugar popular y bien valorado. Por lo que he podido leer, tiene unas 45 reseñas confirmadas, con una puntuación de 4 sobre 5 en general. Así que ya sabes, si te pasas por Blanes y buscas un buen lugar para comer frente al mar, este sitio debería estar en tu lista. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
Y hablando de restaurantes, Sa Malica-Can Ton en Blanes es toda una joyita. La última vez que fui, celebramos mi cumpleaños y, como no podía ser de otra manera, quedamos encantados. La comida siempre es de calidad y el trato es de diez. El menú diario por 25 euros es una opción que no se puede dejar pasar, y no estoy exagerando cuando digo que todo, desde la ubicación hasta el servicio, está perfectamente cuidado. ¡Definitivamente lo recomiendo!
Nos decantamos por el menú Pica Pica, que venía con un arroz caldoso de bogavante que estaba para llorar de bueno. De entrantes, probamos los calamares a la romana, una ensalada con una vinagreta de almendras que te lleva al cielo, y mejillones en una salsita que no te puedes perder. Y por si fuera poco, el postre fue el culmen de la experiencia: crema catalana y una tarta de queso que estaba superior. Ideal para ir en grupo o con tu pareja.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Recuerdo que hubo un pequeño inconveniente cuando pedimos una sugerencia del camarero, que nos trajo una cantidad que no esperábamos. Nos dijeron que eran dos raciones, pero al final eran cuatro, lo que resultó un poco incómodo al ver la cuenta. Es de esas experiencias que te enseñan a aclarar las cosas antes de pedir. Aunque salimos un poco descontentos, fue una buena lección para el futuro.
Pero volviendo a lo bueno, no podemos olvidar la paella que pedimos. A pesar de que en esta ocasión estuvo más sabrosa a sofrito que a pescado y el arroz un poco pasado, lo que realmente brilla en Sa Malica es su trato genial y ambiente ideal. En resumen, la cocina que ofrece este restaurante es una fusión de sabores mediterráneos con especialidades locales, así que si te gusta disfrutar de un buen plato en un entorno acogedor, ya sabes a dónde ir.
Cuántos platos y bebidas se pueden elegir en el menú
Y, la verdad, no puedo dejar de hablar de Sa Malica-Can Ton. Es uno de esos lugares que, al menos una vez en la vida, deberías probar. La ubicación es espectacular; está justo al lado del mar, así que mientras disfrutas de tu comida, puedes deleitarte con unas vistas alucinantes. Esto crea una atmósfera perfecta que complementa su oferta gastronómica. ¡Y no se trata solo de la vista! El servicio es simplemente inmejorable. Los camareros son súper atentos y hacen que te sientas como en casa desde el primer segundo. Es un sitio que grita 'ven y relájate', perfecto para ir en grupo con amigos.
La comida es otro punto a destacar, créeme. Desde que llegamos, nos decidimos por el menú especial que incluía un pica-pica y un plato principal. El pica-pica estaba bien, pero lo que realmente nos dejó impresionados fue el arroz con bogavante, una delicia total. Cada bocado está lleno de sabor, y se nota que los ingredientes son frescos y de calidad. ¡Definitivamente hay que probarlo! Y lo mejor de todo, la relación calidad-precio es fantástica. Si estás buscando un buen lugar para ir en vacaciones o simplemente para disfrutar de una buena comida, este restaurante tiene todo lo que buscas.
Eso sí, si decides comer en la terraza, ten en cuenta que puede hacer un poco de frío en invierno, porque los calefactores no son suficientes. Aun así, no dejes que eso te desanime; la experiencia vale la pena. Además, no olvides reservar mesa, especialmente si quieres disfrutar de esas vistas durante el atardecer. ¡Es simplemente mágico!
En cuanto al menú, puedes elegir entre varios platos de pica-pica y un delicioso arroz de tu elección. Así que, si te gusta experimentar, ¡te va a encantar el montón de opciones que tienen! En definitiva, si buscas un buen rato con buenos amigos, con buena comida y un ambiente de lujo, Sa Malica-Can Ton es el lugar ideal. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Cuáles son algunas de las especialidades de la casa
Estaba charlando con unos amigos sobre el Restaurante Sa Malica-Can Ton y, la verdad, es que la ubicación es inmejorable. Estás literalmente a pie de playa y las vistas al mar son preciosas. Ideal para disfrutar de una comida mientras contemplas el horizonte. Pero, ojo, que aunque el lugar tiene mucho potencial, hubo un par de cositas que me dejaron un sabor un poco agridulce. Por un lado, la comida no está mal y los precios son razonables, especialmente si buscas un sitio donde comer bien sin arruinarte. Pero también es cierto que, en mi experiencia, me sentí un poco presionado con el servicio. Te traen los platos sin que termines uno y, cuando ni siquiera has pedido la cuenta, ya te la están dejando en la mesa. No sé, eso no me gustó nada.
Aún así, hablando de la comida, hay que destacar que los mejillones a la brasa son realmente deliciosos, así como las croquetas de calamar, que son caseras y están para chuparse los dedos. Nos contaron que la paella de marisco es de las mejores que se pueden probar, y debo admitir que cuando la probé, estaba muy rica, aunque la cantidad que sirven podría dejarte con ganas de más. Por lo que escuché de otros comensales, el arroz meloso también tiene su encanto y puede que lo vuelva a pedir en mi próxima visita.
Por último, si te preguntas por las especialidades de la casa, seguro que deberías probar la paella de marisco, los mejillones a la brasa y no te olvides de las croquetas de calamar. Si decides ir en temporada baja, posiblemente puedas disfrutar del ambiente sin esa prisa que te comentaba, y quizás te lleves una experiencia mucho más agradable. Totalmente recomendable, pero asegúrate de ir con hambre y sin prisa para disfrutarlo al máximo. ¡Buen provecho!
Qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza del restaurante
No sé si te acuerdas, pero este último fin de semana decidimos darle otra oportunidad a Sa Malica en Blanes, y la verdad, no sé si acertamos. La experiencia fue un poco como volver a esos restaurantes chinos de hace 20 años, ¿sabes? Pedimos el menú de fin de semana, que incluía tres entrantes: ensalada, escamarlanes y mejillones. Te juro que los trajeron a los tres minutos de pedirlos, y estaban más fríos que un fiambre. Me sentí un poco estafado, la verdad. Luego, en cuestión de minutos, ya teníamos la paella servida en la mesa. Muy rápido, pero la comida llegó como si la estuvieran lanzando desde la cocina.
Lo más raro fue que un camarero nos dijo que tenían turnos de comida, y no comprendí bien por qué, si teníamos más de una hora hasta el siguiente. Si cobran casi 30 euros por el menú, uno esperaría un servicio que no se sienta apresurado, ¿no crees? El vino que nos ofrecieron, para colmo, era del tipo que preferirías evitar. Te juro que estaba peor que un Don Simón de esos de la estantería del supermercado. Es una pena, porque la ubicación es increíble, pero el trato y la calidad han bajado muchísimo.
Aparte de eso, lo que menos deseabas era sentirte presionado para comer rápido y marcharte. Es como si nos trataran de borregos en vez de clientes. Uno va a un restaurante para relajarse y disfrutar del mar, y no para tener al camarero encima recordándote que hay que acelerar. La comida me recordó más a comida de rancho que a lo que esperaba de un sitio con estas vistas.
Y hablando de vistas, la terraza del restaurante está justo frente al mar, brindando unas panorámicas que son realmente destacables. Imagínate disfrutando del horizonte y del sonido de las olas, pero desearías hacerlo con una comida que haga justicia a ese entorno, ¿no crees? En fin, creo que no volveremos, y es una pena; la situación prometía mucho más de lo que nos ofrecieron.
Es el Restaurant Sa Malica-Can Ton un establecimiento familiar
¡Y no me puedo olvidar de hablar de Restaurant Sa Malica-Can Ton! Estaba justo ahí, enfrente del mar, con unas vistas que te dejan sin aliento. La verdad es que es un sitio del que todos hablan, y no es para menos. El ambiente era super acogedor y el personal era increíblemente amable. Hasta el recepcionista te hacía sentir como en casa desde el primer momento. Ayer, cuando fuimos a comer, tuvimos un menú especial y, aunque un poco ajustados por culpa de los tiempos, comimos de lujo.
El menú a 45€ incluía un montón de cosas, pero nos hubiera encantado tener más tiempo para disfrutarlo. Además, el arroz con bogavante, aunque estaba rico, se notaba que tenía más sabor de sofrito que de marisco en sí. No quiero parecer muy exigente, pero después de leer tantas reseñas sobre este lugar, quizás esperaba un poco más de la famosa paella. Aquí las zamburiñas estaban genial, mientras que los langostinos rebozados y mejillones se quedaron un poco en lo normal. ¡Pero qué rico estaba el brownie sin gluten! La mejor manera de rematar la comida.
Lo chido de este restaurante es que es ideal para ir en familia o con amigos. Tienen opciones para todos, y aunque el ambiente es bastante relajado, la calidad de la comida y el trato del personal se siente muy familiar. Así que si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida con los tuyos, Sa Malica-Can Ton es, sin duda, un sitio que deberías considerar. ¡Quiero volver para disfrutarlo sin prisas!
Cuántas generaciones de tradición tiene el restaurante
La verdad es que Sa Malica-Can Ton ha sido todo un descubrimiento durante mis vacaciones en Blanes. La ubicación es casi perfecta, justo a pie de playa y con vistas al peñón. Te sientas allí con el mar de fondo y, sinceramente, eso ya es un plus que hace que todo sepa mejor. Las mesas son pequeñas, pero cómodas, perfectas para disfrutar de una buena comida sin sentirte apretado. ¿Y el trato? Simplemente excepcional. Todo el personal es muy amable y siempre está atento a lo que necesites, lo que te hace sentir como en casa.
Hablando de comida, los desayunos de horquilla son simplemente brutales. Fui dos domingos seguidos, y ni me arrepiento. Los precios son muy razonables, así que si buscas un buen sitio para empezar el día, aquí lo tienes. En cuanto a los platos del menú, aunque los fritos estaban un pelín salados, el resto de la comida realmente estaba buena. Probamos una paella que estaba bien en cuanto a cantidad y con una buena variedad de mariscos, aunque creo que el pescadito fresco que nos ofrecieron fuera de carta podría haber sido una mejor elección. Pero eso queda para la próxima, porque hay tantas cosas que quiero probar aquí que seguro que vuelvo pronto.
En definitiva, su servicio se lleva un 5, y la ubicación también. Desde la playa, no puedes pedir más. Así que, si alguna vez te preguntas cuántas generaciones de tradición tiene este restaurante, te cuento que son más de tres generaciones, lo que realmente habla de su compromiso con la buena comida y el buen servicio. No te lo pierdas la próxima vez que estés por Blanes. ¡Te va a encantar!








