L’Olivera

L'Olivera

L'Olivera es el bar de tapas que realmente quieres descubrir en Carrer dels Escultors Claperós, 39, en Sant Martí. Imagina disfrutar de spanish tapas con un toque gourmet en un ambiente amigable y relajado. Abren desde temprano para desayunos y tienen menús de almuerzo diario perfectos para una comida rápida, o simplemente para relajarte después del trabajo con una caña y unas bravas. Y si eres fan del fútbol, ¡te va a encantar que ponen partidos en vivo!

El lugar emana ese encanto de bar de barrio con una oferta de tapas clásicas que no te puedes perder: desde el rape generoso hasta las verduras en tempura. Si te gusta el picoteo, sus buñuelos y la tarta de queso son un must. Además, la terraza es ideal para disfrutar al aire libre, y el equipo, súper hipster y atento, hace que cada visita sea especial. Así que ya sabes, la próxima vez que busques un sitio con buena comida, buen rollo y la autenticidad del vermut español, L'Olivera será el lugar perfecto.

L'Olivera

Bar de tapas
4,2
2.936Reseñas
Fotos
Carrer dels Escultors Claperós, 39, Sant Martí, 08018 Barcelona
933 98 18 50

Horarios L'Olivera

DíaHora
lunesCerrado
miércoles11:30–24:00
jueves11:30–24:00
viernes11:30–1:00
sábado11:30–1:00
domingo11:30–24:00
nan11:30–24:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación L'Olivera

Dónde se encuentra L'Olivera

¡Hey, amigos! Si están buscando un buen sitio para disfrutar de unas tapas ricas en Barcelona, L'Olivera es una parada obligatoria. Ubicado en Carrer dels Escultors Claperós, 39, en Sant Martí, este bar de tapas tiene todo lo que necesitas para pasar un buen rato. Desde hamburguesas y milanesas hasta las más tradicionales tapas españolas, hay un montón de opciones para todos los gustos, ¡incluso si eres vegano! El precio es súper razonable, y puedes salir de allí con un buen festín por entre 10-20 € por persona. ¡No está nada mal!

La última vez que fui, fuimos un grupo grande y nos acomodaron sin problema. El ambiente es bastante relajado, con una parte interior y una terraza, ideal si te apetece un poco de aire fresco. La comida llega rápido y está buenísima. No sé ustedes, pero yo no puedo resistirme a unas patatas bravas y unas albóndigas. Y si van con peques, se pueden despreocupar, porque tienen tronas y hasta cambiadores de bebés. ¡Un win para los papás!

Aunque he oído algunas opiniones mixtas sobre el servicio, en mi experiencia todo salió bien. Puede que en ocasiones los camareros estén un poco sobrepasados, pero en general, el ambiente tranquilón y las cervezas frías lo hacen todo más llevadero. A veces hay que hacer un poco de señal para que te atiendan, pero vale la pena esperarlo porque todo lo que probé estuvo bien rico. La última vez que estuve, decidí probar las empanadas y la de provolone me encantó. De verdad, el lugar tiene su encanto y siempre salgo con ganas de volver.

Entonces, para responder a la grandiosa pregunta que todos se hacen: ¿Dónde se encuentra L'Olivera? Pues en Carrer dels Escultors Claperós, 39, en el distrito de Sant Martí. Si están por la zona, no duden en hacerle una visita. ¡Les prometo que no se van a arrepentir!

Qué tipo de comida ofrecen en L'Olivera

Y es que, L'Olivera se ha ganado su fama a pulso, ¡5 estrellas no son cosa de juego! La comida que probé fue más que excelente. Los nachos estaban sobre la mesa como si fueran un regalo, ¡qué delicia! Pero, la verdadera joya de la noche fue sin duda la milanesa. Te sorprendería la manera en la que estaba elaborada; compacta y con una textura impresionante. El servicio fue otro punto a favor, muy eficiente y rápido, me llegó todo, casi antes de pedir. Aunque parece que suele estar lleno, la verdad es que hay bastante sitio, así que si vas, no dudes en hacer una parada aquí. ¡Volveré sin pensarlo!

Y no os olvidéis de preguntar por Diego, un camarero que nos atendió genial. El servicio fue muy atento, siempre con una sonrisa y listo para lo que necesitáramos. Es un ambiente que invita a compartir y disfrutar entre amigos. La comida llegó rápida y, aunque un par de platos podrían mejorar, el buen rollo del lugar lo compensa. Recomendación asegurada, seguro que te marchas de allí pensando en la próxima visita. El precio es razonable, entre 20 y 30 € por persona, dependiendo de lo que elijas disfrutar.

Hablando de compartir, yo diría que la experiencia es aún mejor si llevas amigos. Eso sí, hay un pequeño detalle a tener en cuenta: a veces las mesas están tan pegadas que tienes que hacer un pequeño juego de 'pasa' cada vez que necesitas ir al lavabo. Pero sin duda, la atención y las tapas valen la pena. La variedad es sorprendente, las tapas están muy bien, y los clásicos como las bravas con tres salsas son un must.

Y ya para responder a esa curiosidad que todos tenemos: ¿Qué tipo de comida ofrecen en L'Olivera? Pues bien, ofrecen una amplia gama de tapas, desde patatas alioli y calamares con picadillo hasta croquetas deliciosas. Lo mejor es que la comida es buena y variada, así que siempre se puede encontrar algo para todos los gustos, ¡perfecto para ir en grupo! Realmente, si estás en Barcelona y buscas un lugar donde disfrutar y pasártelo bien, este es el sitio ideal.

Qué significa que tienen tapas con un toque gourmet

La última vez que estuvimos en L'Olivera, la experiencia fue increíble. Fuimos a comer y, sinceramente, todo estaba delicioso. Recibimos una atención correcta y muy agradable, lo cual siempre suma. Por lo general, el precio por persona se mueve entre 20 y 30 €, así que es bastante razonable para la calidad que ofrecen. Cada bocado fue un festín, y tengo que decir que el ambiente también contribuyó a que la comida supiera aún mejor, ¡definitivamente le daría 5 estrellas!

El otro día salimos con un amigo y su hijo a picar algo en la terraza. Era un domingo a la 1 del mediodía y, sorpresa, ¡el lugar ya estaba a tope! Pero no se preocupen, el servicio fue sorprendentemente rápido. Nos atrevimos a probar los bocadillos de calamares, el de milanesa, además de un par de frankfurts y, por supuesto, las bravas. Todos coincidimos en que estaba todo riquísimo. Me encanta cuando un sitio logra unir buena comida y un ambiente familiar, y este bar lo hace a la perfección.

De hecho, es un lugar de tapas de barrio que se ha ganado nuestro cariño. Los calamares son caseros, ¡nada de congelados! Y los boquerones son una delicia, junto con la variedad de tapas que ofrecen. En verano, la terraza se llena hasta los topes, así que mejor llegar pronto. Aunque a veces pueden tardar un poco en los pedidos, la amabilidad del personal y la calidad de la comida hacen que valga la pena. En cuanto a precios, la mayoría de los platos están en la franja de 10 a 20 €.

Lo que me fascina de L'Olivera es que, aunque no llame la atención desde fuera, la verdadera joya son sus tapas. Por ejemplo, las patatas bravas y las bravas 3 salsas son imperdibles. Sin embargo, vale la pena mencionar que ha habido alguna que otra vez que el servicio no fue el mejor, lo que puede arruinar un poco la experiencia. Pero, como digo, si pueden, ¡no se lo pierdan!

¿Y qué significa tener tapas con un toque gourmet? Con todo lo que he probado, podría decir que son capaces de combinar sabores tradicionales con una presentación cuidada y algunas sorpresas en los ingredientes. Las tapas son simples, pero con un toque especial que las eleva, lo que hace que chapuzones en cosas como los nachos con guacamole o recuperar esos clásicos como el bocadillo de calamares sean una experiencia única. ¿Quién puede decir que no a eso?

A qué hora abren L'Olivera para desayunos

Ya ves, la experiencia en l'Olivera no fue precisamente lo que esperábamos. El ambiente, aunque agradable, no se tradujo en un servicio decente. Empezamos con ese nuevo miembro del personal que, en lugar de invitar a la alegría con un "Hola, bienvenidos!", optó por un saludo silencioso y una actitud un tanto desinteresada. Y hablando de desinterés, las albóndigas que nos trajeron, que supuestamente eran de carne, eran tan tristes y deslucidas que parecía que llevaban semanas en el fondo de la nevera. Y, para colmo, ni rastro de las patatas fritas ni de la ensalada que habíamos pedido, lo que nos hizo sentir bastante olvidados.

Al final, decidimos cambiar de estrategia y pedir algo que no viniera con las famosas patatas, pero adivina qué, nos las trajeron de todas formas. En vez de picar disfrutar de un rato agradable, estábamos luchando contra un caos de platos mal servidos, y para completar el cuadro, las Rajas de calçots y las croquetas de brie no lograron salvar la situación. Las críticas sobre el servicio eran correctas: un 1 en esa categoría nos parecía generoso. Si la comida tardó más de lo normal, decidimos que mejor nos ahorrábamos el postre.

Pero no todo fue desastre, si te interesa lo que salvó un poco la tarde: las tapas que llegaron, aunque escasas, tenían su encanto. La sepia en tempura y unas patatas en alioli apañaron un poco la situación, así que si alguna vez decides arriesgarte, esas podrían ser una buena opción. Pero con el trato que recibimos, es complicado sentir ganas de regresar. Al final, sólo hemos salido más que bien saludados al irnos, dejando claro que, para nuestro disgusto, no volveremos a pisar este sitio.

Ahora, si estás pensando en qué hora abrirá l'Olivera para desayunar, tengo que decirte que la información sobre horarios específicos no la tenemos aquí, pero podrías intentar darle una llamada para confirmar. ¿Quién sabe? Igual tienen un desayuno que puede cambiar de opinión sobre este lugar, pero con toda la experiencia que tuvimos, yo preferiría prevenir que lamentar.

Tienen menús de almuerzo diario disponibles

Te cuento que si te pasas por L'Olivera, en Carrer dels Escultors Claperós, 39, Sant Martí, te espera un festín de tapas que no te puedes perder. Este lugar tiene un ambiente super acogedor, ideal para ir en grupo o incluso con tu pareja, y es que la decoración es rústica y llena de encanto. Las mesas de madera y las paredes con toques de piedra le dan un aire cálido que te hace sentir como en casa. ¡Perfecto para ponerte al día con amigos!

Y ni hablar de las tapas. Cuando entras, las voces de la gente y el aroma mezcla de aceite de oliva y especias te envuelven. Tienen de todo, desde las típicas patatas bravas que son crujientes por fuera y suaves por dentro, hasta unas croquetas caseras que son un verdadero abrazo al alma. Pero si te atreves a probar algo distinto, no te olvides de pedir la tostada de aguacate con salsa de chili. ¡Te volará el sombrero!

Ah, y si eres de los que les gusta acompañar las tapas con un buen vino, aquí tienen una selección que te hará sonreír. Podés optar por un vino tinto de la tierra, que marida a la perfección con casi cualquier plato que elijas. Además, si vas un fin de semana, podrías encontrar a algún grupo local tocando música en vivo, y eso le da una vibra única a la velada.

Por cierto, si te preocupa lo de almorzar, L'Olivera también tiene un menú de almuerzo diario. Así que, después de un duro día, puedes acercarte y disfrutar de alguna de las opciones más tradicionales, ¡todo fresquísimo y preparado al momento! Es un buen plan para recargar energías. Sin dudas, es un lugar que deberías tener en cuenta si quieres disfrutar de buena comida y buen ambiente.

Fotografías L'Olivera

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