
Imagina un lugar donde la cocina catalana auténtica se encuentra con vistas panorámicas impresionantes de Barcelona. Can Martí, situado en Carrer del Treball 176-186, es justo eso: un rincón rústico lleno de encanto que te hace sentir lejos del bullicio de la ciudad a solo unos minutos de distancia. Aquí, la comida no tiene pretensiones, pero cada bocado es un deleite, especialmente las carnes a la brasa. Y si tienes un perrito, ¡no te preocupes! El servicio es tan amable que hasta tu mascota será atendida con agua fresca y hielo.
El chef Alberto Alguacil ofrece una propuesta contemporánea y mediterránea, pero siempre con un guiño a la cocina tradicional catalana. En Can Martí, no solo disfrutarás de platos exquisitos hechos con ingredientes frescos y de proximidad, como paellas, arroces y mariscos, sino que también podrías sorprenderte con música en directo después de la comida. Aquí, los buenos momentos se sienten en un ambiente acogedor y familiar que te hará querer regresar una y otra vez.
Horarios Can Martí
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 9:00–1:00 |
| domingo | 9:00–23:00 |
| nan | 9:00–23:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Can Martí
Dónde se encuentra Can Martí
¡Hey, equipo! Si todavía no han tenido la oportunidad de probar Can Martí, ¡tienen que hacerlo! Este sitio está en Carrer del Treball, 176, 186, Sant Martí, 08020 Barcelona y es el lugar perfecto para disfrutar de un ambiente de barrio muy acogedor. La decoración no es nada del otro mundo, pero eso es parte de su encanto. Se siente como estar en casa, e incluso puedes olvidarte del estrés del día a día mientras te relajas con amigos.
Lo más impresionante es que todo el trabajo lo hace una sola chica, que se encarga de cocinar, servir y atender a los clientes. Y, a pesar de estar a mil por hora, el servicio es excepcional. La comida tiene ese toque casero que tanto nos gusta, y aunque el menú no es enorme, cada plato está super bien preparado. Les prometo que los pollitos son simplemente deliciosos, ¡ni se los piensen!
Y por si fuera poco, durante mi visita, una de las cosas que más me impresionó fue su atención al detalle. ¡Me olvidé mi botella de agua del gym y me la guardaron sin ningún problema! Eso demuestra cuánto se preocupan por sus clientes. Aparte, los precios son más que razonables, entre 10 y 20 euros por persona, así que no se quiebren la cabeza con eso. Si buscan un sitio donde la comida casera y la buena atención se combinan, ¡Can Martí es el lugar!
Y no solo eso, los bocatas son otro nivel, especialmente el de jamón ibérico y los montaditos que preparan. Perfecto para disfrutar con una cervecita mientras miras un partido de fútbol. Sin duda, este bar es un hito en el barrio y un sitio ideal para pasar la tarde. ¿Así que ya saben, la próxima vez que quieran un buen brunch, cena o simplemente un bocata rico, no duden en pasarse por Can Martí en Carrer del Treball!
Qué tipo de cocina se ofrece en Can Martí
Y hablando de Can Martí, qué decir... Es un sitio con su encanto, pero al mismo tiempo se siente que puede ser un poco inestable, ¿no? La última vez que fuí, pedimos un par de bocadillos de bacon con queso. Oye, te digo que estaban bien buenos, pero ¡menuda espera! 30 minutos en total, y ni una servilleta nos llevaron. Eso sí, un poco decepcionante porque nos retrasaron y, a la hora de quejarme, ni una disculpa recibimos. El servicio quedó en un claro 1 para mí, aunque la comida sí que estaba en un 4. Si lo piensas, no es un mal trato, pero la experiencia se empaña un poco con esos detalles.
Por otro lado, no todo es así de negativo. Hemos escuchado a otros que dicen que los mojitos de aquí son los mejores del barrio. Es cierto, cuando la atención al cliente es top, vale la pena. Hay quienes han salido encantados, diciendo que solo por el ambiente y la buena onda de los camareros (como Alex y Vicki) ya merece la pena el viaje. Hablando de precios, un par de mojitos y una tapa pueden salirte por 20-30 €, ¡y eso no está nada mal!
Y no hablemos del bocadillo de jamón ibérico, que si bien ha sufrido con el cambio de dueños, todavía se menciona entre los mejores de la zona. Un amigo mío me dijo que ahora hacen un bocata cortado al momento que es una locura de bueno. Can Martí puede tener sus altibajos, pero en general, la gente joven va a disfrutar la experiencia. Si buscas pasar una tarde con amigos, este lugar tiene su propio estilo y un ambiente que generalmente saca una sonrisa.
Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Can Martí? Principalmente, es un bar donde puedes disfrutar de bocadillos, tapas y otras delicias de estilo español. Pero no te olvides de los mojitos que son un hit aquí. En resumen, si decides visitar, prepárate para un cóctel de buenos sabores y algo de diversión, aunque con un par de irregularidades en el servicio. ¡Vale la pena darle una segunda oportunidad!
Qué características hacen a Can Martí un lugar especial en Barcelona
¡Y si te estás preguntando qué hacer hoy, déjame decirte que una visita a Can Martí es casi obligatoria! Este bar en Carrer del Treball, 176, en Sant Martí es el tipo de lugar que te hace sentir como en casa desde el primer momento. No sé si lo sabías, pero tienen un servicio 5 estrellas y eso no es solo palabrería. Los propietarios, una pareja superagradable, son como esos amigos que siempre te hacen sentir bienvenido. Y lo mejor de todo, ¡te ponen una tapa con cada bebida! Eso ya es un plus en cualquier bar.
La comida es para morirse de buena. Las croquetas son absolutamente imperdibles, y si te gustan los mariscos, las patitas de calamar son todo un acierto. A mí me encanta ese jamón que tienen, ¡de lo mejor que he probado en la zona! Y lo mejor de esto es que puedes disfrutar de todo eso sin hacer un agujero en tu cartera, porque tienen una relación calidad-precio excelente. Así que si buscas un sitio donde comer bien y a buen precio, ya lo encontraste.
Y no puedo dejar de mencionar la atmósfera. Aquí se siente un ambiente familiar y cercano, perfecto para ir con amigos o incluso con tus mascotas. Tienen una terraza genial, así que si quieres disfrutar del buen clima, este es el sitio ideal. Además, después de unas tapas, puedes disfrutar de unos buenos cubatas, que por cierto, siempre vienen acompañados de cacahuetes y aceitunas, ¡trago que se respeta en el barrio!
Entonces, ¿qué hace a Can Martí un lugar tan especial en Barcelona? Es simple: la combinación de comida deliciosa, servicio excepcional y un ambiente acogedor hacen que cada visita sea memorable. No importa si vas a desayunar o a cenar, siempre te vas a sentir satisfecho y con ganas de volver. Así que no lo dudes, ¡anímate a ir y disfruta de una experiencia única en este bar de barrio!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Can Martí
Y que te digo de Can Martí, ¡es el paraíso del jamón! No he probado un bocadillo de jamón ibérico tan bueno en ages. En serio, esos bocatas son de otro mundo. Te recomiendo que lo pidas sin falta; ¡te va a flipar! Y no solo eso, las tapas son un lujo también. Tienen esa combinación perfecta de calidad y precio que hace que te quedes con ganas de más. No es raro que la gente salga diciendo que es el mejor sitio para comer barato y bien en Barcelona.
El trato del personal es otro punto a favor. Siempre son muy amables y rápido atendiendo. A veces parece que ya te conocen, ¡y ni siquiera has vuelto tantas veces! Además, el ambiente es súper acogedor y familiar, ideal para que te sientas como en casa. La limpieza también está a la orden del día, ¡siempre se ve todo en orden! Es fácil ver por qué todos les dan 5 estrellas en sus reseñas. Y si te gustan los gofres, ¡ni se diga! Los de aquí están buenísimos; un capricho que no te puedes perder.
Para los que se preocupan por el precio, ni te estreses, porque la relación calidad-precio es fantástica. Con menos de 10 euros, puedes disfrutar de una buena cena o desayuno. Se siente como un chino de confianza, de esos que te invitan a regresar, y no te decepciona. De hecho, ¡hasta los cafés son de los mejores! Un café con leche aquí, y estarás listo para conquistar el mundo, ¡te lo aseguro!
Ahora, para responderte a tu pregunta sobre el ambiente en Can Martí, pues es muy tranquilo y acogedor. Lo que más resalta es la simpatía de los camareros, que son atentos y se esfuerzan por recordar tu nombre y tus gustos, creando un espacio desenfadado y familiar. La gente tiende a ir a disfrutar de buena comida en buena compañía, así que si buscas un lugar donde disfrutar de cada bocado y disfrutar de una charla amena, ¡aquí es donde debes estar!
El restaurante es apto para mascotas
Y hablando de Can Martí, ¿cómo no mencionar esas estrellas brillando en las reseñas? La verdad es que el lugar se ha ganado un merecido 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Sus bocatas de jamón son realmente un must, ¡tienen un sabor inigualable! Te lo digo en serio, si no lo has probado aún, te estás perdiendo de una experiencia deliciosa. Y si necesitas un consejo, Alex, el chico que trabaja allí, es un crack en hacerte sentir como en casa.
Además, no puedes pasar por alto la buena onda del lugar. Aunque es un bar de barrio, la dueña, una china super agradable, hace que la atmósfera sea muy acogedora. Aunque a veces podría faltar un poco de orden y limpieza, la calidad del embutido es tan buena que te olvidas de eso rápidamente. ¡Y esos sándwiches de jamón! Son realmente excelentes y justo lo que necesitas para un almuerzo o una merienda.
Si hablamos de precios, la relación calidad-precio es espectacular. Los precios son muy ajustados y, aunque hay detalles que se pueden mejorar, el jamón que ofrecen es más que razonable por lo que pagas. Imagínate, un bocata de jamón de primera y a un precio que no te deja temblando la cartera. No es de extrañar que la gente vuelva siempre a por más.
Ahora, si estás pensando si es apto para tus mascotas, te cuento que no he visto que sea un lugar donde acepten perritos. Es más un sitio donde te sientas a disfrutar de un buen bocadillo entre amigos. Así que, tal vez, tendrás que dejar a tu peludo en casa para poder disfrutar de la experiencia completa. ¡Pero no te preocupes, que seguro que vuelves con el estómago lleno y una sonrisa de oreja a oreja!








