
El Restaurante Bell-lloc, ubicado en la encantadora carretera GIV-5521, km 6.5, en Riells, Girona, es uno de esos lugares que no puedes dejar pasar si buscas disfrutar de la autenticidad de la cocina catalana. En este pequeño paraíso en el corazón del Montseny, la comida se prepara al fuego de leña, lo que le da un sabor especial a cada plato. Además, su ambiente acogedor es ideal para pasar un buen rato con amigos o familia, disfrutando de un entorno natural que invita a relajarse y disfrutar de cada bocado.
Si alguna vez estás buscando un lugar para una comida tradicional, este es tu sitio. Aunque en nuestra última visita tuvimos un pequeño contratiempo con la reserva, la calidad de los platos elaborados con productos de alta calidad y el servicio atento hicieron que valiera la pena. Con una calificación de 4.6 sobre 5 en Restaurant Guru y una variedad en su menú que va desde desayunos hasta deliciosos postres, el Restaurante Bell-lloc es, sin duda, un destino que se debe considerar, especialmente si quieres experimentar los verdaderos sabores de la mediterránea en un ambiente familiar.
Horarios Restaurante Bell-lloc
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 9:30–19:00 |
| sábado | 9:30–19:00 |
| domingo | 9:30–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Bell-lloc
Dónde se encuentra el Restaurante Bell-lloc
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar especial para disfrutar de buena comida catalana, tenéis que probar el Restaurante Bell-lloc. Este sitio es un verdadero hallazgo escondido en medio de un entorno natural precioso, especialmente en otoño. Está situado en la GIV-5521, km 6,5, 17404 Riells, Girona, así que ya sabéis, si queréis hacer una escapadita a la naturaleza y comer bien, este es el sitio.
Cuando fuimos un grupo grande de amigos, nos hicieron un favor al recibirnos para desayunar, ya que normalmente sólo tienen servicio de comidas. El restaurante es bonito, grande y cómodo, así que hay espacio de sobra para disfrutar. ¡Y qué decir de la comida! Todo estaba casero y sabroso. Nos encantaron especialmente los pies de cerdo, la ternera en salsa y los garbanzos. La atención fue súper buena, y aunque un poco lenta entre platos, los camareros son muy amables y están pendientes de ti.
En nuestra visita por la tarde, comenzamos con un detalle de la casa: ¡croquetas, fuet y pan! Luego, probamos las tostadas con foie gras y los canelones, que estaban de rechupete. La carne del entrecot estaba rica, pero no era tan sabrosa como esperábamos. Pero, oye, no os vayáis sin probar el tiramisú, que estaba espectacular. Eso sí, yo pasaría del pastel de queso, porque, sinceramente, no aportaba mucho.
Además, el ambiente del lugar es genial, con vistas al Montseny que son una maravilla. Ah, y no os preocupéis por el aparcamiento; hay plazas gratuitas y se puede aparcar fácilmente justo en la puerta. Si decidís visitar el Restaurante Bell-lloc, no olvidéis hacer una reserva, ¡ya que este lugar se llena! En definitiva, lo recomiendo al 100%, así que no dudéis en ir y disfrutar de una experiencia única.
Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Bell-lloc
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de comida catalana auténtica, tienes que hacer una parada en el Restaurante Bell-lloc. Este sitio es alucinante. Desde que entras, te envuelve un ambiente super acogedor que te hace sentir como en casa. Pero lo mejor de todo es la atención de Josep, quien es un profesional ejemplar y siempre está al tanto de que no te falte nada. Su hospitalidad marca la diferencia y hace que quieras quedarte más tiempo. ¿Sabes qué? Por unos 40-50 € por persona, comes como un rey.
La variedad en el menú es impresionante. Probé el pastís de formatge y me voló la cabeza; ¡qué cosa más buena! Y no te puedes perder las favetes a la cassola ni las anxoves amb tomàquet. Pero si hay un plato que grabarás en tu memoria, ese es el llom de bacallà amb salsa de mel i panses, que la receta data del siglo XVII. ¡Ah, y el pata de cordero también es de otro mundo! Sin duda, son platos que cuentan con una excelente presentación y frescura.
Ojo, también hay alguna que otra crítica. Por ejemplo, aunque el entrecot está rico y tierno, a veces no llega como lo pides. Si lo quieres al punto, es mejor que lo digas bien claro. Y aunque el solomillo tiene calidad, en ocasiones llega un poco frío por dentro. Pero, hey, no todo puede ser perfecto, ¿no? Lo que sí es seguro es que las costillas de cordero son bastante buenas y el foie con higos es simplemente brutal. Eso sí, el tema de la esqueixada de bacalao puede decepcionar un poco si esperas tomate natural.
Una de las cosas que más me sorprendió fue la atención al cliente. Recuerdo que después de desayunar –que estuvo genial, por cierto–, nos preguntaron si teníamos reserva para comer. ¡Y al pagar, nos dijeron que nos cobrarían todo al final! Eso habla mucho del trato que dan. Aparte, cuentan con una piscina fantástica; estaba super limpia y nos ofrecieron bañarnos cuando quisiéramos. Esas pequeñas atenciones hacen que quieras volver. Así que no lo dudes, el Restaurante Bell-lloc es un lugar donde se ofrece cocina catalana tradicional que no te puedes perder. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Y ya que estamos hablando de lugares increíbles, no puedo dejar de recomendarte el Restaurante Bell-lloc. La verdad es que es un sitio que se merece las cinco estrellas que le han dado. Desde que entras, ya sientes ese ambiente tranquilo y acogedor que te invita a quedarte. Todo está hecho al fuego ahí mismo y, sinceramente, se nota que lo hacen con mucho amor. Sin dudas, ¡volveremos muchas veces!
La comida es auténtica, de esas que te recuerdan a la casa de la abuela. A solo 100 metros de la caseta del parque y de la Abadía de Sant Martí, este restaurante te conquista desde el primer plato. Por ejemplo, si eres amante de las croquetas, las que te traen como aperitivo son simplemente brutales. Y ni hablemos de los platos principales: garbanzos estofados con oreja y morro de cerdo, o la ternera guisada con setas del Montseny. Cada bocado es como un abrazo cálido. Y si lo tuyo son las opciones vegetarianas, el pastel de setas que probé ¡estaba para chuparse los dedos!
Otro punto a favor es que aquí tienes raciones generosas y un precio más que correcto, situado entre 30 y 40 euros por persona. A pesar de que, un par de veces, el servicio pudo ser un poco lento, la amabilidad del personal hace que todo valga la espera. Además, la terraza es realmente bonita y tranquila, perfecta para disfrutar de una comida con amigos o en pareja.
Y ojo, que aunque el precio puede ser un poco más alto que otros restaurantes de la zona, la calidad de la materia prima que usan lo justifica totalmente. Te reciben con un rico fuet y pan con tomate de cortesía, y los postres, como el coulant y el tiramisú, son un buen cierre a la comida. Eso sí, ¡una crema catalana sería el toque perfecto! Si piensas visitarlo, no olvides que se encuentra en GIV-5521, km 6,5, 17404 Riells, Girona. Te aseguro que te va a encantar.
Qué hace única la forma de preparación de los platos en este restaurante
Y hablando de comidas memorables, no puedo dejar de recomendar el Restaurante Bell-lloc. La calidad de la cocina catalana que sirven es simplemente espectacular. Imagínate disfrutando de unos alcauciles y setas frescas, seguidos de un cordero que se ha cocinado durante 24 horas. Todo ello acompañado de una vista hermosa de los alrededores. A pesar de que el local suele tener reuniones grandes, siempre hay un ambiente relajado gracias a su amplitud. Además, el servicio es súper cordial y eficiente, haciendo que te sientas como en casa desde el primer momento.
Uno de los mayores aciertos de este lugar es su comida casera de alta calidad a precios súper razonables. Realmente, por unos 40-50 euros por persona, te llevas a la boca un festín que no vas a olvidar. El café y los postres son igualmente maravillosos y están todos hechos en casa. ¿Te imaginas saborear un helado de mandarina casero después de un festín? ¡Es el broche perfecto!
La clave del éxito parece estar en la pasión de Josep, el dueño, que se nota en cada plato. Él mismo te cuenta sobre su huerto propio y cómo escoge los ingredientes. Ojo, que no solo se trata de hacer comida rica, ¡hay todo un trabajo detrás! Por ejemplo, si pruebas la llaminera de porcell amb salsa de taronja amarga, entenderás a qué me refiero: esa combinación entre la miel de producción propia y el bacalao crea una experiencia culinaria que es realmente única.
Finalmente, lo que realmente distingue a Bell-lloc es su cuidado en la preparación de los platos. No solo utilizan productos locales y sostenibles, sino que el esmero en la cocina está a otro nivel. Cada platillo es un homenaje a la tradición y a la alta cocina, gracias a la dedicación de todo el equipo, empezando por la hermana de Josep en la cocina y terminando con el cariño que todos ponen. ¡Sin duda, un lugar para volver una y otra vez!
Qué características tiene el ambiente del Restaurante Bell-lloc
Y qué decir del Restaurante Bell-lloc. La verdad es que fue todo un hallazgo. Situado en un entorno natural que te deja sin aliento, enclavado en las montañas de Girona, es el lugar perfecto para disfrutar de la cocina catalana auténtica. Desde el momento en que entras, te envuelve un ambiente familiar y acogedor que te hace sentir como en casa. La comida es de alta calidad y realmente honesta; cada plato es una pequeña joya. Pasé allí una tarde y sólo puedo decir que pagué entre 30 y 40 euros, ¡y valió cada céntimo!
El servicio es otra cosa digna de mención. ¡Qué equipo! Son súper atentos y amables, lo que hace toda la diferencia. Te hacen sentir bienvenido desde el primer momento, y esa sensación de calidez se mantiene durante toda la experiencia. Hablando de la experiencia, las vistas son impresionantes. Puedes comer al aire libre bajo los árboles, disfrutando de la calma y la pureza del entorno natural. ¡Es una maravilla!
No puedo dejar de recomendar algunos platos que son simplemente deliciosos. Si vas, no te puedes perder las anxoves amb tomàquet, la vedella amb bolets, y para rematar, el flam que hace que tus papilas gustativas se estén moviendo de alegría. Sin mencionar que hay un montón de plazas de aparcamiento y es gratuito, así que no hay excusas para no visitarlo.
En cuanto al ambiente del Restaurante Bell-lloc, se podría describir como inmejorable. Es un lugar que combina la tradición con un toque especial; el local, aunque antiguo, tiene su gracia y carácter, lo que te hace sentir que estás en un sitio auténtico. A esto se le suma el detalle de que puedes comer en un entorno natural sin contaminación, creando un ambiente tranquilo y relajante. Sin duda, es el lugar perfecto para una escapada culinaria. ¡No dudes en visitarlo, no te arrepentirás!
Es el Restaurante Bell-lloc adecuado para grupos grandes, como familias y amigos
Y si hablamos del Restaurante Bell-lloc, no hay duda de que es un sitio que hay que tener en la lista. Imagina estar rodeado de un entorno maravilloso mientras disfrutas de platos clásicos de la cocina catalana que son una verdadera obra de arte. La amabilidad del personal es otro punto a destacar; siempre están ahí, listos para atenderte y hacerte sentir como en casa. La verdad, es un lugar donde uno no quiere irse.
La cocina es excelente y se nota que trabajan solo con productos naturales. Lo que más me gustó fue poder disfrutar de una comida casera y elaborada en plena naturaleza. Y si tienes suerte con el clima, la terraza es simplemente espectacular. ¡Ah! Y no olvides probar el fuet de bienvenida, que está de rechupete. Un detalle que marca la diferencia y que se agradece mucho. La atención al detalle aquí es de 10.
Si lo que buscas es un lugar donde volver sea necesario, el Bell-lloc es sin duda el sitio. La paz que se respira hace que cada comida sea memorable. Además, si decides refrescarte después de disfrutar de un buen plato, tienes la opción de piscina, que siempre viene bien en los días calurosos. Cada visita se siente como un pequeño escape de la rutina, y no dudo que volveremos una y otra vez.
Ahora, ¿es este lugar adecuado para grupos grandes, como familias y amigos? Totalmente, ¡sí! Es perfecto para reunirse y disfrutar de un buen rato. La atención es bastante cercana y respetuosa, lo que hace que cada uno en tu grupo se sienta especial. Así que, si estás planeando una salida con amigos o familia, Bell-lloc puede ser el plan ideal. ¡No os lo penséis dos veces!
Hubo algún inconveniente durante la visita al Restaurante Bell-lloc
Después de haber estado en el Restaurante Bell-lloc, no puedo dejar de pensar en lo genial que fue la experiencia. Está en la GIV-5521, km 6,5, 17404 Riells, Girona, y se siente como un verdadero escondite gastronómico. Si te gusta la cocina catalana, este es el sitio. Tienen todo ese toque tradicional que te hace sentir como si estuvieras comiendo en casa de la abuela, pero con un giro gourmet que te deja impresionado. Desde el momento en que entras, ya sabes que estás en un lugar especial.
Tienen un menú que resalta lo mejor de la cultura gastronómica de Cataluña, con platos como la escalivada y el suquet de peix que son simplemente imperdibles. Y no me hagas empezar con los postres; esa crema catalana estaba para llorar de la emoción. La presentación de cada plato es una obra de arte, pero lo mejor de todo es el sabor. Cada bocado es como un abrazo calido que te deja con ganas de más. Imagínate sentarte a comer con amigos, compartiendo buenos momentos y risas mientras disfrutas de un vino local.
Y hablando de ambiente, el lugar tiene esa mezcla perfecta entre lo acogedor y lo elegante. Las mesas son cómodas y hay suficiente luz natural que hace que todo se sienta más alegre. Es un sitio ideal para pasar la tarde, ya sea que vayas en pareja o con un grupo de amigos. Te puedes olvidar del estrés y simplemente disfrutar de buena comida y buena compañía.
Ahora, sobre si hubo algún inconveniente durante la visita al Restaurante Bell-lloc... La verdad es que no puedo quejarme. El servicio fue rápido y amable, y aunque el lugar estaba bastante lleno, no sentí que me dejaran de lado en ningún momento. La única cosa que podría mencionar es que, tal vez, hubo un par de platos que tardaron un poco más de lo esperado, pero vale completamente la pena esperar cuando sabes que lo que viene es de tan alta calidad. Así que, ¡no dudes en ir! Estoy seguro de que no te arrepentirás.








