
El Pati Blanc, ubicado en Carrer Rafael Estela, 6 de Llançà, es el lugar ideal para disfrutar de una cena de tapas al aire libre en pleno verano. Con un ambiente relajado y un magnífico jardín que le da un toque especial, este restaurante mediterráneo se ha ganado una buena reputación, con una calificación de 4.3 en más de 1561 opiniones. Los platos están elaborados con productos de proximidad, así que ya sabéis: frescura garantizada en cada bocado.
No os podéis perder las croquetas de pollo y jamón, que son un auténtico must. El servicio es rápido y amigable, perfecto para disfrutar de una noche con amigos o en pareja. Además, la variedad en su carta incluye pescados de Llançà, carnes de primera calidad y una selección de vinos bien cuidadosa. Si buscáis un sitio tranquilo en el núcleo medieval de Llançà, este es el vuestro. ¡No olvidéis hacer la reserva!
Patí Blanc
Horarios Patí Blanc
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–22:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–22:00 |
| jueves | 9:00–22:00 |
| viernes | 9:00–22:00 |
| sábado | 9:00–22:00 |
| domingo | 9:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Patí Blanc
Dónde se encuentra el Pati Blanc
¡Hola, grupo! Si están buscando un lugar espectacular para cenar, tienen que probar Patí Blanc en Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona. Este sitio tiene una puntuación de 5 estrellas y, sinceramente, no me sorprende. De hecho, cenamos allí recientemente y fue una experiencia increíble. Nos pedimos unas ensaladas por 12’90 y 14’00 euros, y aunque no estábamos con mucha hambre, ¡quedamos encantados! La calidad de los ingredientes es insuperable, y el aceite que usan es de primera. Un detalle que hay que mencionar es la amabilidad del servicio; te hacen sentir como en casa.
El ambiente es otro punto a favor. El lugar es amplio y tranquilo, ideal para disfrutar de una cena en pareja o en familia sin el bullicio típico de los restaurantes cerca de la playa. Me encanta que, aunque está relativamente alejado de la zona de playa, no se siente alejado de la diversión. El nivel de ruido es muy bajo y la atención es rápida; no tuvimos que esperar nada para que nos sirvieran.
Si les gusta probar cosas nuevas, no se pueden perder el rabo de toro en salsa de vino y chocolate. ¡Es una delicia que les hará querer repetir! Y si están con un grupo grande, el patio es perfecto ya que hay espacio para todos. Además, tienen un acceso amigable para sillas de ruedas o carritos de bebé, así que no hay excusas para no disfrutar de una buena cena aquí.
Así que ya saben, si alguna vez se preguntan, “¿Dónde se encuentra el Patí Blanc?”, simplemente diríjanse a Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona. Garantizado que van a pasar un rato genial, comiendo delicioso y disfrutando del ambiente. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de comida ofrece el Pati Blanc
Ya te digo que Patí Blanc tiene su encanto, especialmente su terraza muy chula que es ideal para tomar algo en días soleados. Al menos en abril, cuando fuimos, el clima estaba perfecto. Así que, si buscas un sitio donde relajarte con unas tapas, este es el lugar, aunque, he de ser honesto, la comida puede ser un punto débil. En nuestra visita, las patatas bravas nos decepcionaron bastante, estaban demasiado aceitosas y blandas, y los calamares no tenían mucho sabor. Por otro lado, las croquetas estaban pasables y las tiras de pollo servidas con mayonesa de bote no eran nada del otro mundo. Pero bueno, el servicio fue rápido y correcto, así que al menos eso se salvó. Aún así, no sé si volvería solo por las tapas.
Por otro lado, he escuchado que su faceta de restaurante es bastante buena. He leído que hay carnes, pescados y entrantes delicados que hacen que la gente lo adore. La decoración parece ser super acogedora y, por lo que comentan, por la noche el ambiente es mágico gracias al patio arbolado. Ah, y no te olvides de reservar, ¡porque suele llenarse! Una de las cosas que me encantaría probar es la ensalada de burratina ahumada que dicen que está para chuparse los dedos, con tomates de proximidad y todo. Eso sí, parece que los postres suelen ser un poco flojos, pero lo demás merece mucho la pena.
Y acabando con el tema de la comida del Patí Blanc, la oferta en general incluye desde pescados fresquísimos hasta carnes bien preparadas. En resumen, aunque sus tapas pueden fallar, parece que su menú principal es donde realmente brilla. Así que si decides ir, tal vez deberías jugártela con algo más que unas bravas. ¡Ya me contarás cómo te va!
Cuál es la calificación actual del Pati Blanc y cuántas opiniones tiene
¡Vaya, qué experiencia tuvimos en el Patí Blanc! Ya te contaré, pero en serio, la comida no estaba a la altura de lo que esperábamos. Empezamos con un carpaccio de verduras que, en vez de ser lo que uno imagina, eran trozos gordos de verduras cocinadas. ¡Nada que ver! Luego hicimos un intento con el “pulpo con salsa romescu”, y sorpresa, nos trajeron calamar. ¡Se ve claramente en la foto que no era pulpo! Encima, el pez que pedimos con “salsa de la casa” llegó completamente desnudo: solo aceite, ¡como si lo hubieran olvidado!
Y ni hablemos del postre, pedimos sorbete de lima y jengibre y nos trajeron un sorbete de limón que sabía exactamente a los que venden en el supermercado. ¿En serio, el precio que tenía? Muy caro para lo que ofrecían. En resumen, no tengo buenas palabras para recomendar este lugar.
Por otro lado, otros han tenido experiencias un poco más positivas, como ese restaurante que dicen tener cocina tradicional y un menú diario muy bueno por solo 20€ de lunes a sábados. Con opciones variadas y con un ambiente más tranquilo. Aparentemente, tienen una terraza agradable y el servicio es bastante atento; además, me han contado que el menú de los domingos también está bien. Pero claro, yo no voy a estar allí para comprobarlo.
En cuanto a la propietaria, de lo que hemos oído no es precisamente la más amable. Si ya la vi en San Juan y era así de estresada, me imagino en pleno agosto. Alguien comentó que ni siquiera les querían atender para un simple café con leche porque iban a consumir pastas de un horno.
Así que, tras revisar las opiniones, parece que el Patí Blanc tiene una calificación actual de 1 estrella, y eso con un total de 147 opiniones. ¡No es muy prometedor! Pero bueno, a veces uno tiene que arriesgarse. Al menos siempre queda la opción de descubrir otros restaurantes con mejor sazón por la zona.
Qué hace especial al ambiente del Pati Blanc
Ayer estuve en Patí Blanc, en Carrer Rafael Estela, y la verdad es que fue una experiencia mixta. Empezando con la comida, lo cierto es que estaba bastante justita. Pedí el kuiatxo, que es un calabacín relleno de verduras, pero venía tan especiado que no podías saborear ni las verduras. Un toque de cúrcuma, comino y, creo que anís estrellado, hicieron que todo resultara un poco amargo. Y ni hablar de la tortilla de patata; estaba tremendamente seca y recalentada en el microondas. La camarera nos había dicho que la hacían al momento... *humm*, no parece que fuera el caso. En general, a nivel de comida, no me parece lo mejor, aunque el lugar es bonito para tomar algo.
El ambiente es un punto a favor, eso sí. A pesar de la comida mediocre, el sitio tiene una vibra muy agradable. El patio, sobre todo, es un oasis con un toque especial; ¡puedes llevar a tu perro y disfrutar del aire fresco! Y aunque las raciones son algo escasas, el lugar invita a quedarte, a relajarte un rato con amigos. Probando las tapas caseras, como las croquetas, sí que se siente un poco más de calidad. Sin embargo, hay que preguntar; lo demás es aceptable pero sin más.
Y si hablamos de lo que realmente hace especial al ambiente del Patí Blanc, la terraza arbolada y techada de madera que tienen es simplemente espectacular. Te sientes como en otro lugar, lejos del bullicio. La atención del servicio también es digna de mención, muy atentos y amables, lo cual siempre suma. Así que, aunque la comida podría mejorar, el espacio es un buen sitio para pasar un rato agradable. ¡Definitivamente lo recomendaría para tomarse algo, pero quizás no tanto para cenar!
Cuáles son algunas de las recomendaciones de platos en el menú del Pati Blanc
No puedo creer cómo pasamos la tarde en el Patí Blanc. Aunque el tiempo de espera fue muuuuuuuy largo, la verdad es que el ambiente es muy bonito y acogedor. Es uno de esos lugares donde te sientes bien al sentarte, con una decoración agradable y un toque relajado que hace que quieras quedarte un rato más. Es cierto que los camareros son majos y el servicio tiene sus altibajos, pero hay que reconocer que, cuando el lugar se llena, las cosas pueden ir un poco más lento. Al final, lo que cuenta es el buen rollo que se respira, ¿no?
Vimos que había una separación extraña entre tapas y menú, lo cual no entendimos del todo. Nos decidimos por la zona de tapeo y, tengo que decir que algunas de las tapas fueron una decepción. La calidad no estuvo a la altura de lo que esperábamos, y las raciones eran pequeñas para lo que pagamos. Acabamos con 5 tapas y 3 cocacolas por 44€, que no es precisamente un chollo. Es una pena que un sitio con tanto potencial no lo aproveche al máximo y termine sirviendo cosas tan justitas.
Pero aquí viene lo interesante, porque a pesar de estos detalles, hay platos que valen totalmente la pena probar. Hablando con otros comensales, nos aseguraron que el tàrtar de salmón y la ensalada de burrata son goles seguros. Y no se olviden de las carrilleras, que, según varios, son una delicia para no dejar pasar. Eso sí, si te gusta el pescado, ten en cuenta que los platos a la brasa no siempre son el fuerte del lugar. La salsa de la casa no siempre convence, pero con un buen vino, ¡todo se compensa! Así que si decides pasarte por allí, no dudes en hacer esas recomendaciones. ¡Seguro que te llevarás más de una grata sorpresa!
Qué tipo de productos utiliza Pati Blanc en sus platos
Y bueno, hablemos un poco más sobre Patí Blanc en Llançà. Si has estado buscando un lugar donde poder disfrutar de buena comida sin romper el banco, ¡este sitio es bastante decente! En cuanto a la comida, tienen una variedad que va desde tapas clásicas hasta platos más elaborados. La escalivada con queso de cabra es uno de esos platos que no puedes dejar pasar; es un verdadero acierto. Y por cierto, el precio por persona oscila entre los 20-30 €, lo cual está bastante bien para la calidad que ofrecen.
Sin embargo, no todo es perfecto. Parece que el servicio puede ser un poco irregular. He escuchado que a veces la atención deja que desear, y, bueno, hay historias de camareros que no se portan muy bien. En un caso, un grupo de comensales mencionó que hasta les ignoraron y les hicieron gestos poco amables. O sea, ¡no es lo que esperas cuando decides salir a cenar! Imagina que te toca un mal día y la experiencia se ve afectada por el personal. Eso le baja la nota a la atmósfera, que, por otra parte, es bastante agradable.
A pesar de estos altibajos, hay quienes han tenido experiencias chulísimas en Patí Blanc. Un grupo de ciclistas se dio un festín con tapas, como patatas bravas, croquetas y calamares. Eso suena genial después de un día de pedales, ¿no crees? Además, les dejaron aparcar las bicis en un patio muy cuidado, lo que es un punto a favor. Tuvieron una atención excelente y, al final, ¡los postres también fueron un acierto! La verdad es que si te animas a ir, el ambiente en el patio o en la cafetería de tapas tiene su propio encanto, especialmente antes de que abran el restaurante.
Y hablando de productos, cuando piensas en lo que utilizan en sus platos, parece que hacen un esfuerzo por ofrecer opciones de calidad. Usan ingredientes frescos y bien elaborados, lo que se refleja en los sabores de las tapas y los platos principales. No obstante, hay quienes opinan que la calidad a veces puede mejorar. Pero en general, si quieres disfrutar de un rato agradable con amigos o familiares, Patí Blanc es un lugar a considerar, siempre y cuando estés listo para cualquier sorpresa en el servicio. ¡Así que ya sabes, lánzate a probarlo!
Es necesario hacer una reserva para cenar en el Pati Blanc
La verdad es que Patí Blanc tiene su encanto, ¿no crees? Si miras el lugar, es bastante bonito, con un patio y sombra que dan ganas de relajarse. Pero, bueno, cuando se trata de comida, la cosa se pone un poco más complicada. He escuchado de varias personas que las tapas no cumplen con las expectativas, y la más mencionada es la de calamares a la andaluza. Dicen que están gomosos y delgaditos—¡vaya decepción! Me cuentan que puede que usen harina de garbanzos, y eso les da un regusto a quemado que no apetece para nada. Eso sí, el ambiente es bastante agradable, así que, aunque la comida no sea la mejor, al menos puedes disfrutar de un buen rato.
Por otro lado, también he visto opiniones que contrastan. Hay quienes dicen que la comida es excelente para el precio que pagas, y que la terraza es un buen lugar para relajarse. Hasta han alabado el guacamole, que parece que es casi casero, y los boquerones fritos también salieron bien calificados. Aunque, claro, algo como las patatas bravas no se libran de las críticas. Algunos aseguran que estaban un poco empapadas, como si hubieran estado en aceite que no estaba lo suficientemente caliente. Pero bueno, al final, hay opciones que valen la pena y otras que no tanto.
Si decides ir, lo que debes tener en cuenta es que el servicio puede variar bastante. He escuchado relatos de gente que tuvo que esperar un rato solo para que les atendieran. Una vez, un par de amigos pidió mesa para dos y, aunque el sitio estaba lleno de mesas libres, acabaron sentándose donde no podían pedir de la carta del menú. Un servicio que no se ganó muchos puntos, la verdad. Pero cómo olvidar a los camareros que, aunque no siempre informan bien, son bastante agradables cuando los conoces.
Ahora, a la pregunta del millón: ¿es necesario hacer reserva para cenar en el Patí Blanc? Bueno, considerando los comentarios de otros visitantes, parece que conviene hacerlo, especialmente en temporada alta cuando la gente invade la Costa Brava. Algunos han mencionado que no pudieron conseguir mesa en otros sitios y, aunque ahí había algunas libres, el servicio no fue lo que esperaban. Así que si decides ir, ¡no olvides reservar para asegurarte de no quedarte sin mesa!
Cómo es el servicio en Pati Blanc
Y hablando de Patí Blanc, ¡vaya descubrimiento! Cinco estrellas son pocas para este lugar que se siente como un auténtico oasis en Llançà. Te cuento que, a pesar de que cuando llegamos estaba cayendo un chaparrón, nos sentamos en el patio y, juro que en cuanto nos acomodamos, salió el sol a darnos la bienvenida. Eso le dio un toque aún más especial. El ambiente es encantador, con un toque familiar que te invita a quedarte más de lo planeado. Salimos con una sonrisa y una tripa llena, porque la comida es realmente top.
Desde fuera ya tiene un aire acogedor que te atrapa, pero ya en el interior, si puedes, intenta conseguir mesa en la parte más chula. A nosotros nos tocó lo que había, y aunque no nos quejamos, estoy seguro de que podríamos haber disfrutado aún más con una mejor vista. Cuando lo visitamos en agosto, estaba a tope, pero el servicio fue rápido y eficiente, sin hacernos esperar demasiado. Y en cuanto a la cantidad de comida, ¡wow! Salimos rodando porque aquí la generosidad está a la orden del día. Por 30-40 € por persona, comes de lujo, a diferencia de otros sitios donde a veces te quedas con ganas.
Hemos vuelto varias veces y cada vez es un acierto. La comida es de 10, con platos como los calamares a la plancha que son simplemente irresistibles. El servicio es impecable; el personal es amable y se nota que están ahí para asegurarse de que todo esté perfecto para ti. En resumen, si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena comida, con un ambiente increíble y un servicio que no tiene comparación, Patí Blanc es el sitio perfecto. La atención que recibimos siempre ha sido de 5, y eso hace que quieras volver una y otra vez. ¡No os lo podéis perder!
El Pati Blanc tiene opciones para cenar al aire libre
La última vez que estuve en Patí Blanc, quedé encantado con el ambiente. El lugar es fantástico y acogedor, con una decoración que invita a relajarse. Claro, el trato puede ser un poco raro, porque a veces parece que los camareros se niegan a cambiar al español, aunque tú les hables en ese idioma. ¡Es como si el catalán fueran su única dirección de servicio! Tal vez a los franceses les hablen en francés, pero no tengo claro qué hacen en esos casos. Aún así, no puedes dejar que eso arruine la experiencia.
La comida está muy buena y el menú tiene opciones para todos los gustos. Yo probé el humus de entrante y estaba increíble, aunque pensé que un poquito más de verduras le iría de maravilla. Pero no te preocupes, porque hay platos recomendados como la escalivada con queso de cabra y los calamares a la romana. A pesar de que las cantidades son normales, el precio está bastante bien, especialmente si consideras la calidad de lo que sirven. En general, puedes encontrarte con una cuenta de 20-30 € por persona si comes normalmente.
Y sí, si te está dando la duda, el Patí Blanc tiene terraza. Así que, si te apetece disfrutar de una cena al aire libre, este es el lugar perfecto. Parece que hay mucha gente que se siente bien allí, disfrutando de la comida en un ambiente tranquilo. Aunque, no me malinterpretes, por lo que dicen algunos, la experiencia del servicio puede variar. Pero si te gustan los restaurantes con encanto y buena comida, vale la pena arriesgarse. ¡Anímate y cuéntame qué tal te va!
Qué tipo de vinos se pueden encontrar en la carta del Pati Blanc
Y hablando de Llançà, no puedo dejar de mencionar Patí Blanc. Este restaurante en Carrer Rafael Estela, 6, 17490 Llançà, Girona se ha convertido en uno de mis lugares favoritos. La verdad es que, desde que lo descubrí, no puedo resistirme a sus platos. La decoración tiene ese aire acogedor que te hace sentir en casa, pero con un toque elegante. Perfecto para una cena romántica o una velada con amigos.
La comida es, simplemente, espectacular. Tienen una variedad de tapas que son la bomba. Desde las bravas con su salsa casera hasta el pulpo a la gallega, cada bocado es una explosión de sabor. Si te gusta el marisco, no te puedes perder sus gambas a la plancha. Es como si estuvieras en un chiringuito, pero con el servicio de un restaurante de primera. Y ni hablemos de sus arroces; ¡son dignos de un homenaje!
Ah, y si te gusta el postre, no puedes salir de allí sin probar su tarta de queso, que se deshace en la boca. Tiene ese equilibrio perfecto entre dulce y cremoso que hace que quieras pedir otra porción. En serio, se me hace agua la boca solo de pensarlo.
Ahora, hablando de la carta de vinos, esto es un capítulo aparte. Aquí puedes encontrar una selección de vinos locales de la provincia de Girona, además de algunos de fuera que son bastante interesantes. Tienen un enfoque en vinos catalanes, así que si eres fan de los tintos o blancos de la zona, vas a encontrar ofertas que te van a encantar. No dudes en pedirle al camarero que te recomiende algo; siempre tienen una buena elección que va de la mano con lo que pidas. En resumen, si quieres un buen vino para acompañar esa cena memorable, aquí seguro que no te decepcionas.








