Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Si buscas un lugar con encanto y tradición en Sant Joan de les Abadesses, Casa Rudes es tu sitio. Con una historia que se remonta a 1893, este restaurante conserva el auténtico sabor de la cocina catalana y de montaña, gracias a la dedicación de cuatro generaciones. Su comedor, acogedor y con capacidad para 30 comensales, es perfecto para ir con amigos o en pareja y disfrutar de un ambiente íntimo. No te pierdas las albóndigas o la crep de verduras, son un par de delicias que te dejarán con ganas de volver.

La atención también es un punto fuerte aquí; así lo vivimos con la simpática Montse, quien no solo nos sugirió lugares interesantes por la zona, sino que además nos sorprendió con un chupito tras la comida. ¿Te mencioné el rincón de la tienda? Es ideal para llevarte a casa embutidos, quesos y otros productos locales. Así que si estás en la zona, no dudes en pasar por Carrer Major, 10. ¡Te va a encantar!

Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Restaurante
⭐3,4
247Reseñas
Fotos
Carrer Major, 10, 17860 Sant Joan de les Abadesses, Girona
972 72 01 15

Horarios Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

DíaHora
lunesCerrado
martes9:00–16:00
miércoles9:00–16:00
jueves9:00–16:00
viernes9:00–16:00
sábado9:00–16:00
domingo9:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

Dónde se encuentra Casa Rudes

¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar con historia y encanto, Casa Rudes es un sitio que no se pueden perder. Este restaurante vermutería, abierto desde 1893, está en el corazón de Carrer Major, 10, 17860 Sant Joan de les Abadesses, Girona. Imagínense un local que ha pasado de generación en generación, manteniendo esa esencia familiar que tanto nos gusta. Si a eso le sumamos un trato excelente y una comida casera, estamos hablando de un verdadero tesoro.

Nada más entrar, te recibe una barra de bar que te invita a quedarte un rato. El ambiente es súper acogedor, con un comedor pequeño (pero muy bien decorado) lleno de fotos antiguas que cuentan historias de este lugar y del pueblo. Los precios son bastante razonables, especialmente durante la semana, cuando tienen un menú de 14,95€ que está de rechupete. La relación calidad-precio es fantástica y, sinceramente, después de probar la llonganissa y el esmorzar de forquilla de galtas, creo que no van a querer irse sin repetir.

Es impresionante ver cómo un local con más de 126 años de vida sigue triunfando. Por supuesto, como en todos lados, siempre hay alguna reseña negativa. Pero, hey, si vas buscando un lugar tranquilo, con historia y evitando que los niños salgan corriendo, aquí están en el sitio correcto. Hay quienes han quedado maravillados y repiten una y otra vez. Como dicen, recomendable 100% x 100%. ¿Dónde más pueden disfrutar de tapas y un vermut en un sitio así?

Así que, si están por Sant Joan de les Abadesses, no lo piensen dos veces. Casa Rudes les espera con los brazos abiertos, ¡y con un plato bien lleno también! ️

Qué tipo de cocina se ofrece en Casa Rudes

La verdad es que Casa Rudes, esa vermutería con más de 130 años de historia en el corazón de Sant Joan de les Abadesses, parecía una buena apuesta, pero nuestra experiencia no fue la ideal. Fuimos un sábado con la pequeña, y pronto notamos que los niños no eran precisamente su prioridad. Ya te digo, le quitaron el cartel de reservado de las manos, como si fuese un peligro inminente… ¡Un poco de cariño, ¿no?!

En cuanto a la comida, el pato que pedí estaba un poco seco y la salsa era bastante más dulce de lo que me habría gustado. Cosas como que te cobren dos euros por un plato de postre, un tenedor y una servilleta de papel para la niña son detalles que pesan. Sobre todo si piensas que íbamos a compartir de lo nuestro, y no a gastarnos una fortuna en menús. Ya con un precio por persona en torno a los 40-50 €, esperaba algo más en términos de sabor y atención. El ambiente también se sentía un poco frío, casi como la comida.

Hablando de sabor, otro comensal señaló que su menú de 23,50 € era una comida recalentada e insípida. ¡Un milhojas de setas que ni olía bien! Vamos, que no es lo que esperas de un sitio con esa historia. El pollo con ciruelas parecía que le habían dado un segundo turno en el microondas... Y solo el flan de café se salvó, sorprendentemente, porque al menos sabía a café. Ah, y ni hablar del tema de las bebidas, que si querías algo que no fuese agua o vino, toca pagar extra. Todo un detalle, ¿verdad? ¡Y lo de cobrar 2 € por un vaso a una mesa vecina me dejó de piedra! En fin, nunca me imaginé que un lugar con tanta trayectoria podría dejar tantas ganas de buscar otras opciones en el pueblo.

Entonces, volviendo a la pregunta que nos hicimos, ¿qué tipo de cocina se ofrece en Casa Rudes? Posiblemente, esperabas un menú que evocara sabores de abuela, pero parece que el recalentado y la falta de ese toque casero han hecho mella. Aparte, la cantidad de comida es más justa que generosa. Así que, la picaresca de un sitio con mucha historia no se traduce necesariamente en lo que hay en el plato. A la próxima, creo que buscaré algo con más recomendación.

Cuántas generaciones de historia tiene Casa Rudes

Así que, volviendo a lo de Casa Rudes en Sant Joan de les Abadesses, vale la pena destacar que su historia va más allá de lo que podrías esperar. Este lugar no es solo otro restaurante; llevan sirviendo platos desde 1893. Sí, has leído bien, ¡más de 130 años de tradición! Es el tipo de sitio que piensas que tiene que tener algo especial, ¿no? Sin embargo, hay momentos donde el encanto no se traduce necesariamente en un buen plato, y aquí es donde las opiniones pueden divergir.

Por ejemplo, hace poco probé su ensalada de queso con pasas y manzana. La idea era buena, pero si me preguntas, debería haber estado un poco más trabajada para justificar los 23,50 € del menú. Y la crepe con salsa de gambas... bueno, era ahí un 'ni fu ni fa' que no me terminó de convencer. En fin, que si bien es un restaurante con historia y un ambiente rústico acogedor, quizás estén un poco estancados con su oferta, ya que muchos de esos platos parecen estar ahí desde hace años, sin darle un toque fresco.

En cambio, no todo fue malo. Recuerdo que la galta con ratafia y cebolletas caramelizadas fue una delicia, y eso, sumado al trato amable de las hermanas que lo regentan, hace que el lugar tenga un encanto propio. Pero, ¡vamos! Un menú con pasta salteada que parece nadar en aceite y unas patatas con butifarra que no tienen más gracia que ser un acompañamiento seco… deja un poco que desear, ¿no? Al final, te levantas de la mesa sintiéndote como si te hubieran cobrado por un menú de lujo, cuando la calidad no acaba de coincidir con el precio.

Así que, dejando todo eso a un lado, si estás pensando en visitar Casa Rudes y te preguntas cuántas generaciones han estado al mando, la respuesta es que han pasado cinco generaciones desde que abrieron sus puertas. Pero como dice el dicho, a veces “la historia no siempre significa calidad”. Así que, ya sabes, si te animas a probar, ¡espero que te lleves una experiencia más agradable que la mía!

Cuál es la capacidad del comedor en Casa Rudes

Y bueno, si hablamos de Casa Rudes, no se puede dejar de mencionar su encanto y tradición. Este lugar ha estado sirviendo comidas desde 1893, lo que ya dice bastante sobre su historia. Cuando fuimos a probar el menú de fin de semana, quedamos realmente impresionados con lo bien elaborado y sabroso que estaba todo. No es fácil encontrar un sitio hoy en día que mantenga ese estándar. Y como si fuera poco, el precio era correctísimo. La verdad, un lugar que se merece todas las 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Ahora, por otro lado, no todo ha sido color de rosa. He escuchado de un par de críticas que realmente dan un giro a la experiencia. Me dejaron boquiabierto con el mal trato que se le dio a una pareja con un bebé. Una camarera, que debería saber más sobre el trato al cliente, no solo les metía prisa, sino que también se comportaba de una manera bastante borde. Algo que, para un lugar con la trayectoria de Casa Rudes, no tiene justificación. Esperemos que esas situaciones se resuelvan, porque realmente da pena ver cómo algunos detalles pueden empañar la buena reputación de un sitio con tanta historia.

Por lo que decidí también volver a visitar el lugar con un par de amigos y, aunque la esencia me pareció ligeramente diferente a lo que recordaba de años atrás, en general la experiencia fue bastante grata. El ambiente es relajado y tranquilo, ideal para disfrutar de un desayuno de tenedor. El servicio fue correcto y eficiente, y se nota que han pasado por varias generaciones en la familia. Eso se siente al entrar, pero moralmente, es un poco raro encontrarse un pan de supermercado en un sitio tan emblemático. A veces, la nostalgia por los viejos tiempos pesa un poco.

Ah, y para los que se lo preguntan, el comedor de Casa Rudes tiene capacidad para unas 50 personas, ideal para celebrar algo en un entorno acogedor y lleno de historia. Si te animas, ¡no dudes en pasar por allí y disfrutar de una buena comida en un lugar que ha visto pasar tanto tiempo!

Es Casa Rudes un lugar adecuado para ir en pareja o con amigos

Y mira, hablando de Casa Rudes, menuda experiencia hemos tenido. Al principio creíamos que iba a ser un buen plan ir con el peque, pero en menos de cinco minutos ya nos estaban diciendo que el bebé no podía moverse. Y claro, tú sabes cómo son los niños, ¿no? Estaba bajo la supervisión de sus padres, ¡no le estábamos dejando hacer lo que quisiera! Pero parece que allí no lo entendían. La camarera ni se inmutó cuando le explicamos que no era un mini tornado, solo un niño inquieto. En serio, ¿no podrían poner un cartelito que dijera "no se permiten niños"? Sería más fácil para todos.

Y ya ni hablemos del menú. Por más de 23 euros, uno esperaba algo decente, pero el pollo venía solo, sin guarnición ni nada. La comida casera de toda la vida que prometían no estaba a la altura. La verdad, salí con una sensación bastante amarga. La poca empatía que mostraron hacia nuestra situación con el bebé fue decepcionante. Pagamos el agua y casi que nos echan de allí por llevar un niño que solo quería moverse un poco. Poca educación por parte del personal, y eso que lo intentamos llevar con tranquilidad.

Ahora, en cuanto a si Casa Rudes es un lugar adecuado para ir con pareja o amigos, sinceramente, lo dudo. Si vas con amigos y te gustan las charlas animadas, puede que sea un lugar agradable, pero con niños... Definitivamente te recomiendo que busques otra opción. Si no toleran un bebé bajo la supervisión de sus padres, mejor ahorraros el disgusto. Si lo que buscáis es un rato de risas y buena compañía, mejor en otro lugar que no se tome tan en serio las inquietudes de los más pequeños.

Cuáles son dos platos recomendados en Casa Rudes

Y hablando de Casa Rudes, no puedo dejar de mencionar lo exquisito que está todo en su menú. Los platos están bien elaborados y tienen ese toque de estilo que los hacen únicos. Si hay algo que me encanta de este lugar es que, aunque el precio es correcto, no te la juegan como en otros sitios donde te ponen la botella de vino a copas. Aquí puedes disfrutar de una buena botella sin que te arruinen. Puedes ir esperando un buen servicio, con un ambiente acogedor que te invita a quedarte un rato más.

Sin embargo, he escuchado alguna que otra experiencia que se aleja un poco del paraíso del que hablo. Algunos visitantes se quejan del trato, diciendo que lo han sentido frío y rápido, sobre todo cuando van llegando a la hora de cierre. No sé, creo que si ese es el caso, tal vez no deberían aceptar mesas cerca de esa hora. Es una pena que con la tradición que tiene este lugar, algunos se vayan con esa sensación.

A pesar de eso, al ser un sitio con más de cien años de historia, deberían enfocarse en cuidar esos detalles y ofrecer un trato más cálido. Al final, todos queremos pasar un buen rato y disfrutar de la cocina casera que este lugar promete. Me encanta la combinación de un local rústico, como el que te esperas en las montañas, con un enfoque en las recetas tradicionales de antaño.

Por cierto, dos platos que son prácticamente un must en Casa Rudes son las galtas guisadas y la ensalada de judías de Santa Pau. Si te gusta la comida casera, no puedes dejar de probarlos. Te aseguro que cada bocado te hará querer más. ¡Hasta la próxima, foodies!

Qué se puede comprar en la tienda de Casa Rudes

Y, bueno, si estás pensando en dar una vuelta por Casa Rudes en el corazón de Sant Joan de les Abadesses, te vas a llevar una grata sorpresa. Este sitio tiene una historia impresionante, ¡desde 1893! Cuando entras, te envuelve ese aire de tradición y cariño que solo los lugares que llevan tanto tiempo en pie pueden ofrecer. La comida es honesta y sabrosa. Si bien el menú puede parecer un poquitín caro, por unos 20-30 euros puedes disfrutar de platos que te van a dejar satisfecho. La escudella i carn d'olla es un must que no te puedes perder.

A veces la experiencia es un poco de montañas rusas. Por ejemplo, hay quien ha tenido encuentros menos agradables, como ese día que pidieron un entrecot y lo sirvieron recalentado. Uff, eso sí que no se perdona. Pero, en general, la mayoría coincide en que el trato es excelente y te hacen sentir como en casa. ¿Te imaginas, disfrutar de un menú festivo con esa atención tan cercana y un ambiente acogedor? Realmente se ganan esas 5 estrellas.

Ahora bien, si a veces la atención no es la mejor y la comida no brilla como debería, lo más recomendable es hablarlo con el personal. Muchos han comentado que la calidad del menú es bastante buena, así que mejor optar por eso si vas con dudas. Pero todo esto es parte de la aventura de comer fuera, ¿no? Siempre hay altibajos, aunque la mayoría ha decidido volver, atraídos por el buen ambiente y la buena comida.

Y si te preguntas qué puedes llevarte de su tienda Casa Rudes, aquí puedes encontrar auténticas delicias. Desde productos locales hasta esos vinos tan ricos que hacen juego con los platos del menú. ¡No dudes en hacerte con algo para llevar un pedacito de Casa Rudes contigo!

Quién es Montse y qué papel juega en la experiencia del cliente en Casa Rudes

Y bueno, si estás buscando un lugar con un ambiente familiar y un toque vintage, no puedes dejar de visitar Casa Rudes en Carrer Major, 10. Este restaurante tiene una historia que te deja boquiabierto, ¡más de CIEN AÑOS sirviendo a sus clientes! Ya te imaginas el cariño y la dedicación que le ponen a la comida. Es cierto que no tendrás un menú super variado, ya que es el mismo menú cada día, pero la comida casera que preparan aquí es de las que te hacen sentir como en casa. Aunque hay quienes murmuran que en el servicio a veces son un poco "prepotentes", ¡la mayoría de las veces el trato es correcto y amable!

En cuanto a los precios, algunos dicen que puede ser un poco caro para lo que te ofrecen, pero la calidad de la comida y el excelente precio que tienen en los menús lo compensan. Además, si estás buscando un buen brunch o un desayuno rico, aquí no te defraudan. Algunos lo han calificado como un lugar de 5 estrellas en cuanto a servicio y comida, y no es para menos. Así que, si te acaban de invitar a un desayuno, ¡tienes que probarlo!

Y hablando de los que trabajan allí, Montse es una parte crucial de la experiencia en Casa Rudes. Su encanto y dedicación hacen que te sientas bienvenido desde el momento en que entras. Siempre tiene una sonrisa y una recomendación lista, lo que hace que tu visita sea aún más especial. Así que si alguna vez te preguntas quién es Montse, ¡recuerda que es esa persona que hace que tu experiencia en Casa Rudes sea inolvidable!

Fotografías Restaurant vermuteria Casa Rudes desde 1893

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