
El Jardí de la Plaça es un bar de tapas acogedor en el corazón de Llívia, y si aún no lo conoces, ¡te lo estás perdiendo! Aquí puedes disfrutar de una amplia variedad de tapas, desde las clásicas croquetas y patatas bravas hasta opciones más novedosas que te dejarán con ganas de más. Y tenlo claro, los fines de semana suele llenarse, así que es casi imprescindible reservar si quieres cenar. Los precios son bastante correctos para la zona, lo que siempre es un plus.
El servicio es joven y muy correcto, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Con una calificación de 4.4 sobre 5 en TodoBares y comentarios positivos en Tripadvisor, es evidente que a la gente le encanta este lugar. No solo ofrecen opciones aptas para celíacos y vegetarianos, sino que el trato amable del personal lo convierte en el sitio ideal para una velada entre amigos. ¡No dudes en probarlo!
Horarios El Jardí de la Plaça
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 12:00–1:30 |
| sábado | 12:00–1:30 |
| domingo | 12:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Jardí de la Plaça
Dónde se encuentra El Jardí de la Plaça
¡Chicos! Si estáis por Llívia y queréis disfrutar de unas tapas buenísimas, tenéis que pasar por El Jardí de la Plaça. Está justo en Plaça Major, 2, y, aunque al principio pensé que sería un lugar más del montón —ya sabéis, con esas fotos que engañan—, me llevé una grata sorpresa. Los platos son mucho más abundantes de lo que parecen. Honestamente, me quedé satisfecho y eso que soy un buen comedor. Eso sí, un pequeño inconveniente: hace bastante calor dentro, ¡así que venid preparados para el calor! No hay aire acondicionado, así que a sudar un poco.
En cuanto a la comida, está de 10. No puedo dejar de mencionar las patatas bravas y el pan con tomate. Son clásicos que no defraudan. Me encantó que todo estaba bien presentado y, además, el precio es bastante asequible, entre 10 y 20 € por persona. En cuanto al servicio, aunque fue un pelín lento —tuvimos que pedir nosotros mismos la carta—, el personal se portó muy bien y fue amable. El ambiente es bastante agradable, aunque optaría por disfrutar más en la terraza cuando hace buen tiempo.
Lo que me sorprendió fue el ambiente del jardín. Es un espacio con sofás cómodos que invitaba a quedarte. Sin embargo, el servicio se resintió un poco en mi experiencia. Pero, ¡nada que no se pueda resolver con un cóctel refrescante! Hablando de cócteles, ¡el mío estuvo increíble! Así que, en resumen, si queréis una buena opción para tapeo en el corazón de Llívia, repetid esta experiencia.
Para los que aún no sepáis dónde encontrarlo, os lo recuerdo: El Jardí de la Plaça está en Plaça Major, 2, 17527 Llívia, Girona. Si pasáis por allí, no dudéis en entrar. ¡Seguro que lo disfrutáis tanto como yo!
Qué tipo de comida ofrece El Jardí de la Plaça
Si hay un sitio que tenéis que visitar en Llívia, ese es El Jardí de la Plaça. No sé cómo describiros lo acogedor que es. La terracita es perfecta, especialmente si queréis disfrutar de una buena comida al aire libre rodeados de un entorno preciosísimo. La verdad, no hay nada mejor que degustar un trinxat bien sabroso en la Cerdanya, ¡es casi un pecado no probarlo! Y, si os gustan los snacks, esos nachos con guacamole son de otro nivel. ¡Mmm!
Además, no dejéis de probar las quesadillas, tanto las de carne como las de verdura; ambas son un 10. Ah, y si sois golosos como yo, el postre es un must. El cheesecake, el Mel i mató y la carrot cake son una verdadera delicia. Te aseguro que querrás repetir, ¡así que ven con hambre! Y lo mejor de todo es que siempre está Marta al mando, que es un encanto y hace que la experiencia sea aún más cálida y agradable. Más de una vez hemos hablado de cómo regresar solo por el buen trato que recibimos.
Por si fuera poco, los precios son más que razonables. Podéis disfrutar de una comida completa en un rango de 20-30 €, lo cual está genial para la calidad que ofrecen. A veces nos hemos sorprendido de lo buenísimo que estaba todo por tan poco, así que ni lo dudéis. Para picar, no se puede dejar de lado las croquetas y las bravas, que son espectaculares. ¡Y no os olvidéis de los cócteles! Tienen un ambiente ideal para disfrutar de un trago mientras probáis varios platillos.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece El Jardí de la Plaça? Pues la respuesta es clara: una variedad deliciosa de tapas y platos típicos de la zona, que van desde el trinxat y las croquetas hasta esos postres increíblemente buenos. Tienen algo para todos los gustos, y la calidad es indiscutible. Si buscáis un lugar donde comer bien, disfrutar de un gran servicio y pasar un rato agradable, no hay mejor opción. ¡Así que ya sabéis, a reservar y a disfrutar!
Cuáles son algunas de las tapas más populares en el menú
Ya sabes, el Jardí de la Plaça en Llívia es un sitio con mucho encanto. Cuando llegamos por primera vez, no esperábamos mucho, pero la verdad es que el ambiente acogedor nos atrapó desde el primer momento. La decoración tiene ese toque moderno/rústico que se siente muy a gusto, y el servicio fue super simpático. Al ser un bar de tapas, te invita a relajarte y disfrutar del momento, sobre todo si puedes sentarte en su terraza. Pasa una buena velada, ¿no?
La única pega que tuvimos en nuestra última visita fue con el tema de los cocktails. Pedimos dos Aperols y, por lo visto, no había. El camarero nos cobró antes de que nos sirvieran, y luego nos dejaron escoger entre drinks más caros o irnos. Al final, pedimos unos cocktails que sabían casi a limonada, y ya de salida, nos pidieron la diferencia. Sí, puede que sea lo más justo, pero considerando que fue un error de ellos, habría estado bien que hubieran manejado la situación de otra forma. A veces, esos pequeños detalles son clave, ¿sabes? Hay que tratar bien a la clientela.
Sin embargo, no todo fue negativo. La comida aquí es de mercado, fresca y variada, y no te vuelves a casa con el bolsillo vacío. Los precios son bastante razonables, lo que siempre se agradece cuando uno está fuera disfrutando de una cena. En nuestra experiencia, el ambiente estaba lleno de energía, con un público diverso y un equipo de personal que se nota que le gusta su trabajo. ¡Todo esto hace que sea un lugar obligatorio si estás en Llívia!
Si te preguntas por las tapas que debes probar, aquí van algunas de las más populares: no te pierdas las patatas bravas, que son un clásico, ni los boquerones en vinagre que están de miedo. También tienen unas croquetas caseras que son imperdibles, y siempre hay algún plato del día que sorprende. Definitivamente, lo vas a disfrutar. Así que ya sabes, cuando andes por la Plaça Major, ¡no dejes de hacer una parada en el Jardí! ¡Seguro repetirás!
Es necesario hacer una reserva para cenar en El Jardí de la Plaça
Si estás buscando un lugar donde relajarte y disfrutar de unas tapas brutales, El Jardí de la Plaça es el sitio ideal. Ubicado en Plaça Major, 2, Llívia, este bar de tapas es realmente un rincón acogedor donde te puedes sentar a disfrutar del solete en su terraza. La atención es de 5 estrellas, el servicio es genial y las tapas... ¡ni te cuento! Si pides los fingers de pollo o los nachos con guacamole, ¡no te arrepentirás! ¡Ah, y no olvides dejar un hueco para el fondant de chocolate o la carrot cake, que son una delicia auténtica!
Y, que no se me olvide, el ambiente es puro encanto. La mezcla del interior acogedor y la terraza soleada lo hacen perfecto para todo momento del día. Desde unas cañas por la tarde hasta unas tapas para cenar con amigos, el lugar siempre está a tope. Eso sí, los precios son más que razonables, unos 10-30 € por persona, así que no tienes excusas para no darte un capricho.
Si decides ir por la noche, ten en cuenta que es mejor reservar si quieres cenar. Aunque generalmente tienen bastante espacio, se llena rápido por ser un sitio tan popular entre los locales. Pero si decides ir sin reserva, ¡no te preocupes! Siempre hay una opción para disfrutar de su buena comida y ambiente sin necesidad de complicarte la vida. Además, ¡hay aparcamiento gratuito cerca para que no te estreses buscando sitio! Así que, ¡ya sabes! Un plan perfecto para un buen rato en un lugar que merece la pena.
Por qué se recomienda reservar durante los fines de semana
Así que, después de explorar un poco Andorra, decidimos hacer una parada en Llívia y no pudimos haber elegido mejor que El Jardí de la Plaça. Es uno de esos lugares que, en cuanto entras, te hace sentir como en casa. Las tapas, oh las tapas. De verdad, no te puedes perder la tortilla melosa ni la quesadilla de butifarra. ¡Exquisitas! Y hablando de servicio, los camareros son de lo más amables, te atienden con una sonrisa y siempre están pendientes de que no te falte nada. Te cuento que por unos 10-20 € por persona, sales más que satisfecho.
Un amigo tuvo una experiencia no tan buena cuando decidió probar suerte un domingo y, bueno, parece que no lo lograron. Después de esperar un buen rato sin que le sirviesen, terminó en un restaurante cercano comiendo algo completamente diferente. ¡Menuda decepción! Eso sí, no le culpo; el ambiente estaba correcto, pero la atención dejó mucho que desear en ese caso. Totalmente opuesto a lo que nosotros vivimos.
Por otro lado, también he oído maravillas de sus croquetas caseras y de las tapas como los nachos con guacamole. La mayoría de la gente que ha ido vuelve encantada. Un cliente incluso recomendó el Mel i Mató y la tarta de queso. ¡Tienes que probarlos! La relación calidad-precio es espectacular, ideal tanto para adultos como para los peques sin tener que recurrir al típico menú infantil.
Si planeas visitarlo durante el fin de semana, te recomiendo que reserves. El lugar se llena rápido y con razón, y no querrás quedarte sin poder disfrutar de esos sabores únicos. Además, el ambiente es tan acogedor que, una vez dentro, te sentirás como si no quisieras irte. Así que asegúrate de llamar, haz tu reservación y prepárate para una experiencia culinaria increíble. ¡A disfrutar!
Qué opinan los clientes de El Jardí de la Plaça según las calificaciones en plataformas de reseñas
Y ya en El Jardí de la Plaça, desde que cruzas la puerta, te reciben con una sonrisa, como si te conocieran de toda la vida. Los camareros y la dueña son una pasada: de 10 en atención. Te sientes como en casa, pero con muy buena comida, claro. Nos decidimos por una ronda de tapas y ¡menuda elección! Las bravas están espectaculares, y la tortilla de patatas es prácticamente un must. No quiero ni mencionar las croquetas, porque se acaban en un pis-pas. Por si fuera poco, los fingers de pollo y las quesadillas, tanto de carne como de verduras, te salvan la vida cuando no sabes qué pedir. De hecho, tanto nos gustó que pedimos para llevar, porque no teníamos ganas de cocinar ese día. Sin duda, un lugar para tener en tu lista de favoritos.
El ambiente, en fin, es muy agradable. Es uno de esos sitios donde puedes relajarte un rato tras un día de paseo por Llívia. El precio es super accesible, entre 10 y 20 euros por persona, así que no tienes excusa para no probarlo. Y, si eres como yo y te encanta hacer reservas en un buen lugar, ¡descuida que aquí puedes entrar sin problemas, siempre que no te toquen días de mucha afluencia! Eso sí, te aviso que aparcar puede ser un poco complicado, aunque hay opciones gratuitas por el pueblo si te pones a buscar.
Hablando de experiencias, lo mejor es que además son pet-friendly. Nos dejaron entrar con nuestro Beagle de seis meses, y la verdad es que fue súper tranquilo. Lo que se siente al comer en un sitio donde no solo te tratan genial, sino que además puedes llevar a tu mascota, es simplemente de agradecimiento. Por supuesto, vamos a volver cuando pasemos por allí otra vez. Un par de tapas y una cerveza fresquita son un plan que no se rechaza.
Y, como no todo es color de rosa, hay alguna que otra reseña que no es tan positiva. Alguien mencionó que no les gustó mucho el trato, porque les pusieron en una mesa muy apretada y con humo de los vecinos… Eso es un bajón y definitivamente podría arruinar la experiencia. No obstante, la mayoría de los clientes valoran muy bien el lugar, destacando la comida, el servicio y el ambiente. En resumidas cuentas, si estás preguntándote si El Jardí de la Plaça es una buena opción, la respuesta, según las calificaciones en plataformas de reseñas, es un rotundo sí. ¡Ideal para un buen tapeo!
Cuál es la calificación de El Jardí de la Plaça en TodoBares
Hablando del Jardí de la Plaça, situado en el corazón de Plaça Major en Llívia, es un lugar que deberías explorar si estás en la zona. El ambiente es realmente agradable, perfecto para un vermut acompañado de algo para picar. La comida está bastante bien en general, aunque es cierto que las porciones son más bien pequeñas para el precio que piden. Te acuerdas del agua que nos costó casi 3 euros? ¡Menuda broma! No sé en qué estaban pensando, pero la verdad es que, siendo sinceros, por esos precios uno espera que las tapas sean un poco más generosas, ¿no crees?
Aunque, a pesar de los pequeños inconvenientes, hay que reconocer que la experiencia es muy buena. El servicio es amable y atento, lo que siempre suma puntos. Sobre todo, las tapas son bastante creativas. Las croquetas y la tortilla melosa que pedimos estaban de muerte. Además, mencionan que su salsa de ceps para las bravas es un must. Perfecto para un día en familia o con amigos.
Y si estás pensando en el ambiente, la terraza es un lugar ideal para relajarte, tomar algo y disfrutar del tiempo. No solo por el buen servicio de los camareros, que a veces se agradece un montón, sino porque el local tiene un encanto especial. Se siente acogedor, hogareño. ¡Hasta el suizo con Baileys está delicioso! Si vas a visitarlo, ¡no olvides probarlo!
Con todo esto, ¿cuál es la calificación de El Jardí de la Plaça en TodoBares? Según lo que escuché, se le ha dado una media de 4 estrellas. Así que ya sabes, aunque hay cosas que podrían mejorar, vale la pena ir y disfrutar del ambiente y la buena comida. Es un sitio que, sin duda, querrás repetir.
Qué tipo de servicio se puede esperar en El Jardí de la Plaça
Y, bueno, la última vez que estuvimos en El Jardí de la Plaça, fue un verano pasado y nos encantó. Pero hoy, la cosa no ha estado del todo a la altura. Las croquetas que antes eran un manjar, hoy parecían un poco reguleras, y las bravas no estaban en su mejor momento, más bien normalitas. Los fingers de pollo también nos decepcionaron un poco, ya que venían con tanto rebozado que apenas se notaba el pollo. Aunque no todo fue malo, el precio estuvo más que bien, como para lo que comimos. 115€ por 12 tapas, 3 postres y 2 cafés para seis personas no está nada mal.
Pero mira, lo que sí es cierto es que hay historias que hacen que el lugar brille. Me acuerdo de otra vez que fuimos, ¡veníamos desde Sant Louis para cenar en Viella y acabamos en El Jardí por casualidad! Y vaya casualidad, porque solo queríamos picar algo y terminamos pidiendo casi toda la carta. Las patatas bravas, los nachos, y las quesadillas estaban espectaculares. Además, cómo olvidarme del servicio, esos chic@s jóvenes son súper amables, rápidos y siempre listos para ayudar. Fue una experiencia fantástica de principio a fin.
Por supuesto, no todo es perfecto. En otra ocasión, la lentitud y la mala organización nos dejaron un poco frustrados. Recuerdo que, a otra mesa que llegó más tarde, les sirvieron antes, y para unos fingers tuvimos que esperar una hora. Y ya para el postre, el tiempo se sentía eterno. Pero, a pesar de los tropiezos, el ambiente sigue siendo encantador. Y, oye, las chicas que nos atendieron siempre fueron amables, eso hay que reconocerlo.
En cuanto al servicio en El Jardí de la Plaça, puedes esperar un trato amable y cercano, aunque la paciencia puede ser tu mejor aliada, especialmente si el lugar está lleno. El personal suele ser joven y entusiasta, muy dispuesto a recomendarte los mejores platos. Así que, si te decides a ir, ¡no dudes en disfrutarlo! Aunque la comida tiene sus altibajos, la experiencia en el bar sigue teniendo ese encanto que vale la pena. ¡Quién sabe, tal vez el próximo plato que pruebes sea una sorpresa deliciosa!
Hay opciones de menú disponibles para personas con intolerancias alimenticias
Y, la verdad, no sé si ya lo sabes, pero El Jardí de la Plaça es uno de esos lugares que no te puedes perder si pasas por la Plaça Major de Llívia. Imagínate: tapas, buen ambiente y una terraza que te invita a quedarte un rato más. Te sientas y ya sientes esa vibra relajada que se comparte entre amigos. Es el sitio perfecto para disfrutar de un par de cañas y unas buenas raciones de comida.
Si hablamos de la comida, tienes que probar sus bravas, están para chuparse los dedos. Pero no te quedes ahí, sus tortillitas de camarones son otro nivel. En serio, no quiero irme sin haberlas disfrutado. Y si eres amante del queso, hay una tabla que hará que se te haga la boca agua. Sin duda, hay algo para cada paladar.
Y lo mejor de todo es que, además del buen rollo y la comida, el personal te hace sentir como en casa. Te van a atender como si fueras de la familia, y si no sabes qué pedir, ¡pregunta! Ellos están siempre encantados de recomendarte los platillos más populares, así que no te quedes con las ganas.
Ahora, si tienes alguna intolerancia alimenticia, no te preocupes, porque también piensan en eso. Hay opciones en el menú que son adecuadas para ti. Solo tienes que mencionar tus restricciones y el equipo de El Jardí de la Plaça se encargará de hacerte sentir cómodo y de que disfrutes de una buena comida sin preocupaciones. Así que, si todavía no has ido, ¡anímate y ve!








