
La Flor de Lis, ubicada en C. de Don Jaime I, 34, Casco Antiguo, Zaragoza, es ese lugar que no te puedes perder si eres amante de la buena comida. Desde su apertura en 2020, ha impresionado a los comensales con una decoración que rinde homenaje a los monumentos de la ciudad, combinando lo moderno con el arte aragonés. Aquí, Rubén Martín, un chef conocido en la escena local, se encarga de dar un giro fresco a los platos tradicionales de Aragón, ofreciendo tapas y raciones para compartir que son un verdadero festín.
En este rincón divertido y contemporáneo, encontrarás una amplia selección de vinos aragoneses que complementan perfectamente su carta. Con opciones que van desde lo más clásico del tapeo zaragozano hasta propuestas sorprendentes, La Flor de Lis hace que todos se sientan bienvenidos, incluso aquellos con restricciones dietéticas, gracias a sus opciones veganas, vegetarianas y sin gluten. Si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida en un ambiente animado, este es el lugar ideal. ¡No olvides hacer tu reserva!
Horarios La Flor de Lis
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–24:00 |
| martes | 12:30–24:00 |
| miércoles | 12:30–24:00 |
| jueves | 12:30–24:00 |
| viernes | 12:30–24:00 |
| sábado | 12:30–24:00 |
| domingo | 12:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Flor de Lis
Dónde se encuentra La Flor de Lis
¡Hola, amigos! Si están por el Casco Antiguo de Zaragoza, no pueden dejar de visitar La Flor de Lis, un restaurante que se encuentra en C. de Don Jaime I, 34. Este lugar tiene una vibra increíble y no es solo por su decoración bonita, sino también por el ambiente acogedor que se respira al entrar. El personal es súper amable, y vamos, que el servicio es de 5 estrellas. ¡Así que prepárense para ser tratados como reyes!
Tuvimos la suerte de que nos atendiera Suedy, quien fue un encanto y se aseguró de que todo estuviera perfecto. Si están en un apuro y deben cambiar la fecha de su reserva, no se preocupen, que se adaptan sin problemas. Pedimos una selección de tapas que nos dejaron a todos con la boca abierta. Desde alcachofas hasta lingote de ternasco, cada plato tiene una presentación que te hace dudar si comer o solo admirar. Y aunque parezca comida de diseño, ¡ no se preocupen! Las raciones son generosas y nadie sale con hambre. Por alrededor de 21€ por persona, incluyendo bebidas y cafés, es una experiencia que vale cada céntimo.
No soy de recomendar un plato específico porque *todo* estaba tan bueno que es difícil decidir, pero les juro que no se pueden perder las gyozas de ternasco. Si algún día vuelve la posibilidad de repetir, sin duda volveremos a La Flor de Lis. Ah, y para que lo tengan claro, La Flor de Lis está en C. de Don Jaime I, 34, en el corazón de Zaragoza. Así que ya saben, vayan y disfruten de una buena comida, porque no se van a arrepentir. ¡Nos vemos allí!
Desde cuándo está abierta La Flor de Lis al público
Así que como te decía, La Flor de Lis fue el lugar perfecto para celebrar nuestro aniversario. Desde que cruzamos la puerta, nos encontramos con un local muy bonito, lleno de encanto y una atmósfera tan acogedora que te hace sentir como en casa. Y ni hablar del servicio, que fue súper agradable. La camarera nos recibió con una sonrisa y eso siempre marca la diferencia, ¿verdad? Aunque, para serte sincero, no todo fue perfecto… La ensaladilla y las patatas con mojo estaban de otro nivel, pero el steak tartar que pedí no cumplió todas mis expectativas. Creo que un plato como ese debería prepararse delante de ti, así puedes ajustar el nivel de picante a tu gusto.
Pero bueno, dejando eso a un lado, la experiencia general fue bastante buena. Me encantó que el lugar mantuviera un nivel de ruido bajo, así pudimos conversar fácilmente sin gritar. La torrija de postre me conquistó, de verdad que estaba deliciosa. Este restaurante tiene una buena relación calidad-precio; acabamos pagando unos 40-50€ por persona, lo cual no está nada mal para la calidad que ofrecen.
Otra cosa que me gustó es que tienen un menú sin gluten, así que si alguno de tus amigos tiene restricciones alimentarias, no hay excusas. En la terraza se estaba tremendamente bien, aunque con el tiempo que hace ahora, ¡era el sitio perfecto! Comimos tres platos para compartir y dos postres y el total salió a unos 32€ por persona. La comida estuvo rica, y el nivel de atención fue bastante aceptable, ¡así que no me puedo quejar!
Y, bueno, en cuanto a la pequeña anécdota de la reserva que te conté, eso sí que me dejó un mal sabor de boca. Un comentario inapropiado por parte del personal no debería ocurrir, y hay maneras más amables de tratar con los clientes, pero, en general, la comida y el trato han sido buenos. Para responder a tu pregunta, La Flor de Lis lleva abierta al público desde hace relativamente poco tiempo, así que aún está fresquita la experiencia de disfrutar su cocina. ¡Ya sé que tengo que volver para probar más de sus postres!
Qué tipo de comida se ofrece en La Flor de Lis
Y qué te digo, La Flor de Lis fue un verdadero hallazgo el fin de semana. Desde que llamé para avisar que llegaríamos más tarde por la lluvia, el personal fue un amor. Fueron súper empáticos y receptivos, como si estuvieran esperando a viejos amigos. No hay nada como sentirte bienvenido y a gusto en un restaurante. Cuando llegamos, el ambiente era acogedor y moderno, con un toque que te invita a relajarte y disfrutar de la comida.
Ahora, sobre los platos, ¡ahí es donde empieza la fiesta! La variedad es fantástica. Probamos la pasta casera con borrajas, y aunque a uno de nosotros le faltó un poco de potencia, ¡yo fui la primera en llevarme un tupper de arroz con boletus! Ni hablar del Almendrón de postre, que fue el cierre perfecto: muy sutil y rico. La carta de vinos puede no ser muy amplia, pero hay opciones que valen la pena. Y el precio, más que razonable, está en torno a los 30-40€ por persona, así que no hay excusas para no darse un capricho.
Hablando de precios, es impresionante cómo en un sitio con tan buena atención y comida deliciosa, la cuenta se mantiene asequible. Lo mejor fue disfrutar de unas pataticas, gyozas de ternasco y alcachofitas, todos los platos estaban espectaculares y llenos de sabor. Te diré que ya con esos tres platos, estábamos más que llenos, ¡y a poco más de 20€ por cabeza! No es broma, el servicio fue de 10, estábamos sentados a los tres minutos de entrar, con las bebidas ya en la mesa.
Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Flor de Lis? Pues tienen una propuesta que combina productos típicos de la zona elaborados de forma innovadora. Desde platos clásicos hasta opciones más modernas, hay algo para todos los gustos. No me cabe duda de que volveremos a este sabroso y agradable restaurante la próxima vez que estemos en Zaragoza. ¡Ya tengo ganas de regresar!
Quién es el chef encargado de la cocina en La Flor de Lis
Y hablando de La Flor de Lis, no puedo dejar de recordar lo genial que fue nuestra visita un viernes por la noche. Teníamos la reserva para las 20:30, pero llegamos un poco antes y, para nuestra sorpresa, ¡nos dieron una mesa sin problemas! Y eso es algo que se agradece, porque a veces hay lugares que te hacen esperar un rato, pero aquí el servicio fue 5 estrellas desde el primer momento. La camarera fue muy amable y nos recomendó lo que podíamos pedir. Nos dijo que, si éramos de poco comer, con los platos que habíamos elegido estaba bien, y acertó de pleno.
Pedimos un montón de cosas interesantes: buñuelo de borraja, salmorejo con helado, y un carpaccio madurado que estaba para chuparse los dedos. El risotto y esa torrija de pan brioche con helado de guirlache eran simplemente espectaculares. La calidad-precio es más que aceptable, así que sin duda vale la pena. Si sois de buen comer, ¡podéis pedir algo más sin problema! No como en otros sitios que a veces parece que solo buscan que pidas y pidas sin pensar en tu experiencia. Aquí, el foco está en que disfrutes de una buena cena sin estar reventado al final.
La decoración del local también es una pasada, está todo muy bien cuidado y refleja esa esencia aragonesa. Recomendamos preguntarle a Jorge, si está por ahí, sobre el significado de algunos elementos decorativos. Es un extra que redondea la experiencia y hace que te sientas aún más conectado con la cultura local. Además, el vino que ofrecen está seleccionado y cambia cada mes, lo que permite descubrir algo nuevo en cada visita.
Por último, casi se me pasa mencionar que el chef que lleva la cocina en La Flor de Lis es un auténtico maestro. Con un enfoque en productos de primera calidad, rinde homenaje a ingredientes típicos de Aragón, especialmente con creaciones sorprendentes que incluyen la borraja. Así que si tienes la oportunidad de probar sus platos, no lo dudes, ¡te llevarás una experiencia inolvidable!
Qué estilo de decoración tiene el restaurante
La experiencia en La Flor de Lis en C. de Don Jaime I, 34, Casco Antiguo es simplemente increíble. De verdad, si te gusta comer rico, este lugar te va a encantar. Entre todos los platos que probamos, las croquetas son un must, ¡y las del jamón y la borraja son brutales! Si te laten las croquetas, ¡no te vayas sin probarlas! Y hablando de cosas ricas, la ensaladilla rusa es súper buena y el Lingote de Ternasco es definitivamente una opción que deberías considerar. Pero el plato que más nos ha fascinado ha sido el Tataki Baturro, ¡esto es un verdadero festín para el paladar!
El ambiente en el restaurante es muy agradable y acogedor, así que puedes venir a pasar un buen rato con amigos o en pareja. La atención del personal se siente natural y amistosa, nada de esos camareros estresados. Aquí, lo importante es que todo fluya bien. Y un punto a destacar es que los platos llegan rápido, lo que siempre es de agradecer cuando la comida es tan rica. ¡Aprobadísimo! Y con un precio por persona que ronda 20-30 €, la relación calidad-precio está más que justificada. Repetir es casi un hecho.
Ya mirándolo desde una perspectiva más amplia, aunque la carta no es mega extensa, de verdad que lo que tienen lo hacen muy bien. Por ejemplo, esos buñuelos de bacalao de la casa y las alcachofitas fritas son otra delicia a tener en cuenta. Incluso en los postres no se quedan atrás, con una panacota que ni te imaginas lo rica que está. La decoración del lugar tiene un toque moderno y elegante, sin ser pretenciosa, lo que te invita a quedarte y disfrutar de la experiencia al máximo. Es un sitio bien cuidado, con un ambiente que se siente acogedor y a la vez chic, perfecto para relajarse tras un buen plato.
En resumen, si te animas a visitar La Flor de Lis, seguramente no querrás irte a casa sin probar su torrija de la casa y su tarta de queso fluida de postre. Te prometo que no te arrepentirás. Y, por si acaso, asegúrate de reservar porque el lugar puede llenarse rápido. ¡A disfrutar! ️
Qué tipo de platos son populares en La Flor de Lis
Y si te preguntas por qué tanta gente está loca por La Flor de Lis, déjame decirte que la experiencia es de esas que se quedan grabadas. Desde el primer momento, el personal se asegura de que estés a gusto. La atención es súper amable y, de hecho, no tardan nada en traer la comida en cuanto terminas un plato. Todo fluye de manera impecable. Si decides ir, yo te aconsejaría pedir unos buñuelos de cierzo y el tataki baturro; son absolutamente imperdibles.
Y aunque llegamos a celebrar un cumpleaños, lo hicimos sin reserva, pero claro, si te emociona la idea de sentarte a gusto en una mesa baja, lo mejor es que reserves. Te advierto que aparcar en la zona puede ser un reto, así que mejor ve con tiempo. El ambiente es encantador, muy cuidado y con esa mezcla perfecta de modernidad y toques aragoneses que le dan un sabor especial al lugar. Tuvimos suerte y nos sentamos en la barra de pinchos, donde todo lo que pedimos estaba buenísimo. Honestamente, ¡no puedes irte sin probar la anchoa!
En cuanto a los precios, son bastante razonables para la calidad que ofrecen. Te podría decir que por persona puedes gastar entre 10-30 €, dependiendo de lo que elijas. Yo recomendaría dar un salto a cenar por allí, especialmente si eres fan del risoto, que parece que es otro de sus platos estrella. Si decides ir, ¡no olvides dejar un espacio para el postre! La sorpresa fue total cuando el camarero se unió a la celebración con una almendra gigante llena de velas.
Así que, para que vayas planificando tu visita, los platos populares en La Flor de Lis incluyen las deliciosas kokotxas, el steak, y, por supuesto, esa maravilla de salmorejo que aunque a algunos les pareció un pelín salado, sigue ganando puntos por su presentación. En resumen, este lugar destaca por su cocina moderna con un toque de identidad aragonesa, y la verdad, es una experiencia que vale mucho la pena. ¡Nos vemos allí!
Se pueden encontrar opciones veganas o vegetarianas en el menú
Así que, siguiendo con la charla sobre La Flor de Lis, no puedo dejar de mencionar lo increíble que es el ambiente. Es un lugar con un toque acogedor que te invita a quedarte más tiempo del previsto. Puedes contar con un nivel de ruido moderado, ideal para disfrutar de una buena conversación con amigos sin tener que gritar. No es el típico restaurante bullicioso, así que puedes relajarte y disfrutar de tu cena con tranquilidad. Además, el servicio es de 5 estrellas, lo que significa que los camareros están siempre atentos y listos para hacerte recomendaciones que realmente marcan la diferencia.
Y ya que hablamos de recomendaciones, la cecina de buey es simplemente un must. Si te gusta el jamón, puede que te sorprenda lo mucho mejor que está la cecina aquí. Pero no te quedes solo ahí; los buñuelos son dignos de mención también. La espuma que acompaña a los buñuelos está para chuparse los dedos. Estoy hablando de una experiencia gastronómica en la que cada bocado es una fiesta. Y, si tienes un paladar curioso, el carpaccio se roba el show, es absolutamente delicioso. Hay tantas opciones para explorar que es difícil decidirse.
Y ey, en cuanto al precio, no es lo más barato del mundo, pero se siente justo por lo que recibes: calidad en cada plato. Para una cena, puedes estar gastando entre 20-30 € por persona y, a decir verdad, vale la pena con lo que ofrecen. Yo diría que cada euro está bien invertido en una buena experiencia culinaria.
Ahora, si te preocupa encontrar algo vegano o vegetariano en el menú, tengo buenas noticias. Aunque no he visto un menú exclusivo para vegetarianos, sí que hay platos bien elaborados como las alcachofitas, que son sencillamente deliciosas. Además, los buñuelos y detalles creativos como la pasta artesana rellena de calabaza pueden ser más que satisfactorios para los que buscan una opción sin carne. Así que, si vas con un grupo diverso, seguro que encuentras algo que le encante a cada uno. ¡Totalmente recomendado!








