
Absinthium Restaurante es una auténtica joya escondida en el corazón de Zaragoza, concretamente en la primera planta del sensacional Hotel Oriente, en el Coso, al lado de la Plaza de España. Este lugar ofrece una experiencia culinaria impresionante, donde la alta cocina clásica se mezcla con un ambiente íntimo y exclusivo. Con una valoración de 4.8 en Restaurant Guru, es fácil ver por qué sus comensales quedan encantados con los platos originales y especiales que Roberto Alfaro prepara en la cocina.
El estilo no se queda atrás, ya que el sumiller Jesús Solanas se encarga de ofrecerte una selección de vinos excepcional, asegurando que cada vaso resalte lo mejor de la gastronomía aragonesa. Imagina disfrutar de un menú creativo con opciones de pescado, carne y postre, acompañado de su pan especial y licores únicos. Si buscas un lugar perfecto para una cena íntima o un evento especial con amigos, Absinthium es el sitio ideal para disfrutar de una experiencia gastronómica que no olvidarás.
Absinthium Restaurante
Horarios Absinthium Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–15:30, 20:30–23:30 |
| miércoles | 13:30–15:30, 20:30–23:30 |
| jueves | 13:30–15:30, 20:30–23:30 |
| viernes | 13:30–15:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:30–15:30, 20:30–23:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Absinthium Restaurante
Dónde se encuentra Absinthium Restaurante
¡Hola, foodie friends! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de una auténtica experiencia gastronómica en el corazón de Zaragoza, no podéis perderos el Absinthium Restaurante. Se encuentra en la primera planta del Hotel Oriente, en C. del Coso, 11, Casco Antiguo, código postal 50003. Este sitio es un verdadero oasis de buen comer y buena compañía. La primera vez que entramos, nos sorprendió el ambiente íntimo y acogedor. ¡Es perfecto para una cena especial!
La atención de todo el personal es excepcional. Desde que entras, te hacen sentir como en casa. Fuimos dos adultos y nuestra hija de 8 años y todo fueron facilidades. No hubo ningún obstáculo o pega, lo cual es un gran plus cuando se trata de llevar a los peques a cenar. Ah, y si sois amantes de la buena comida, aquí encontraréis platos que son una verdadera delicia. La ostra Rokefeler, las vieiras, el pescado fresco y el solomillo de buey son solo algunas de las maravillas que os esperan.
Uno de los momentos que más nos sorprendió fue la manera en que preparan el café, ¡lo hacen con una cafetera japonesa! Podéis imaginar lo que eso significa en cuanto a aromas y sabor. Y no puedo dejar de mencionar la tarta de manzana con su preparación especial, que es el broche de oro perfecto para cualquier cena. Además, tienen un menú de temporada con maridaje que es, sin duda, un must. ¡Jesús Solanas sabe lo que hace!
Además, si os gusta seleccionar el vino para acompañar la comida, aquí no tenéis que pedir la botella entera. Tienen una amplia selección de vinos y cervezas que se pueden pedir por copas. ¡Es una gran opción para disfrutar de una buena bebida sin comprometerse a una botella completa! Y, si buscáis un lugar tranquilo, este restaurante tiene un nivel de ruido muy bajo, lo que lo hace perfecto para conversaciones amenas.
Así que, resumiendo, el Absinthium Restaurante es un lugar que, además de tener una comida espectacular (con rating de 5 estrellas en todos los aspectos), se siente como una joya escondida. Si alguna vez os preguntáis "¿Dónde se encuentra Absinthium Restaurante?", ya sabéis, está en el Hotel Oriente, en C. del Coso, 11, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza. ¡No lo dudéis y haced la reserva!
Qué tipo de cocina ofrece Absinthium
Y después de hablar tanto de las celebraciones, no puedo dejar de compartir la experiencia de cumpleaños que tuvimos en Absinthium Restaurante. La verdad es que, al leer las buenas opiniones, me decidí y no me defraudaron. Desde el momento en que entramos, la atención del equipo fue impecable. Cada uno de ellos parecía un experto y nos dieron una explicación detallada de los platos y vinos, lo que hizo todo mucho más interesante. Optamos por el menú de invierno y ¡vaya que fue un acierto! Cada plato era una delicia, muy bien marinado con los vinos seleccionados. Además, el ambiente acogedor y la decoración cuidada hicieron que la cena se sintiera aún más especial.
A pesar de que encontré algunas opiniones mixtas sobre la experiencia en Absinthium, a nosotros nos fue bastante bien. Escuchamos que la oferta gastronómica es interesante, con platos sabrosos y bien elaborados que, honestamente, cumplían con las expectativas. Por el precio, que rondó los 80€ por persona, la relación calidad-precio era bastante razonable. Sin embargo, lo que no me gustó fue el tema del vino. El sumiller nos recomendó un vino que, aunque estaba bueno, cobraron a un precio que nos dejó con la sensación de que se aprovecharon de nuestra confianza. Ya sabes, cuando te sientes un poco engañado, aunque el resto de la experiencia sí fue positiva.
En nuestra última visita, probamos el menú de temporada del chef, que incluía un abanico de sabores con dos aperitivos, dos entrantes, un pescado, una carne y un postre. Y ni hablar del fantástico maridaje de seis vinos que eligió con tanto cuidado Jesús Solanas, su sumiller. Cada detalle estaba pensado para que disfrutáramos a tope. Desde el servicio, que fue excepcional, hasta el ambiente relajado, todo contribuyó a hacer de aquella comida algo realmente memorable.
¿Y qué tipo de cocina ofrece Absinthium? La verdad es que se inclinan por una gastronomía de autor, donde la creatividad y la presentación están a la orden del día. Se nota que cuidan los ingredientes de temporada y presentan platos que no solo son una delicia al paladar, sino también a la vista. Así que, si buscas algo un poco diferente y especial, sin duda deberías darle una oportunidad a este lugar. ¡No te arrepentirás!
Quién es el chef detrás de los platos de Absinthium
Te cuento que Absinthium Restaurante en el Hotel Oriente es un lugar que no dejarás de recomendar. Desde el momento en que hicimos la reserva, todo fue un espectáculo. Imagínate, llamé solo cuatro horas antes y ni siquiera tenían que preguntar muchas cosas. Cuando les dije que venía con tres vegetarianos, ¡no solo lo resolvieron agradeciéndome el aviso, sino que me dijeron que podían ofrecer un menú de degustación completo para ellos si avisaba con tiempo! Eso ya es un puntazo, ¿verdad?
Una vez allí, te sientes como en casa. El ambiente es super acogedor y el trato es casi personalizado; te miman como si fueras el único comensal de la noche. Desde el primer bocado hasta el último sorbo, la experiencia es incomparable. No solo sirven los platos bien presentados, sino que cada vino y comida viene acompañado de una atmósfera muy cálida, llena de historias y anécdotas que enriquecen cada bocado. Hay algo mágico en el aire, y eso crea un ambiente muy confortable para disfrutar.
Si preguntas por lo que deberías probar, definitivamente no te puedes perder el Pato a la Naranja en Tres Texturas ni el cabrito lechal. Y deja espacio para un postre, porque la manzana reineta del Canadá es simplemente sublime. Y por si fuera poco, su servicio de café y absenta es una experiencia en sí misma. Hablando de vinos, aquí tienen un conocimiento impresionante y su bodega es de lo mejor que encontrarás en Zaragoza. Todo en Absinthium parece estar diseñado para maximizar el placer de los amantes de la buena mesa.
Ahora, ¿quién está detrás de esta maravilla gastronómica? Bueno, el chef que te deleitará con estos platos no es otro que José Manuel Ramos, un crack en la cocina que se ha ganado a pulso el reconocimiento por su obsesión por la calidad y la innovación. Así que, si te animas a visitarlo, prepárate para una experiencia que recordarás por mucho tiempo. ¡No puedo esperar a volver!
Qué calificación tiene Absinthium en Restaurant Guru
Y así fue como llegamos al Absinthium Restaurante, un verdadero hallazgo en el Hotel Oriente, justo en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza. La experiencia fue simplemente espectacular, tanto por la comida como por el servicio. Desde que entramos, el ambiente acogedor nos hizo sentir que habíamos llegado a un lugar donde la historia y la buena gastronomía se dan la mano. Jesús, el sumiller, no solo sabe de vinos, sino que también tiene una forma de comunicar su pasión que hace que cada sorbo y cada bocado se saboreen aún más.
Hablando de comida, tienes que probar la verdura de temporada y la tarta de manzana. Sensacionales. Pero si realmente quieres llevar tu experiencia al siguiente nivel, decántate por el menú corto con maridaje que ronda aproximadamente los 100 euros por persona. Aunque puede parecer un poco elevado, créeme, vale más que lo que pagas. Cada plato es una obra de arte y los vinos que eligen son sorprendentes. De verdad, el maridaje que sugiere Jesús es imperdible.
La atención fue impecable, con todo el equipo muy atento y cuidado en cada detalle. Desde los aperitivos hasta el postre, cada momentito fue una maravilla. Recuerdo que empezamos con unas tapas de sardinas que nos dejaron con ganas de más. Las raciones iniciales son un pelín básicas, pero el enfoque se nota en los platos principales. La pasta italiana con trufa, entre otras delicias, fue un punto alto de la cena.
En cuanto a la calificación del restaurante, te va a sorprender: Absinthium tiene 5 estrellas en Restaurant Guru. Y no es para menos, porque después de haber estado allí, lo entendemos totalmente. Sin duda, un lugar al que pienso volver y que recomiendo a cualquiera que quiera vivir una experiencia gastronómica única.
Cuál es el ambiente del restaurante
Y no me puedo olvidar de Absinthium Restaurante, que se encuentra dentro del Hotel Oriente. La verdad es que hacía mucho tiempo que no me sorprendía tanto un lugar. Este restaurante no solo cuenta con estrellas Michelin, sino que cada vez que vuelvo me doy cuenta de que el menú degustación es una experiencia culinaria espectacular. La materia prima es de una calidad exquisita y el toque del chef hace maravillas. Si te gusta disfrutar de una comida que en cada bocado despierta tus sentidos, este es el sitio indicado. ¡No olvides probar el vino blanco! Te va a dejar sin palabras.
La atención, ¡uff! Se siente como si te estuvieran atendiendo en una película de cine. Cada camarero es como un auténtico maestro en su oficio, y sabes que están ahí para asegurarse de que tu experiencia sea perfecta. Si estás buscando un lugar para relajarte y degustar un menú de alta calidad, este es sin duda un MUST visit en Zaragoza. He ido un par de veces, y aunque hay platos que repiten, creo que vale la pena esperar un poco para volver. Eso sí, no es de los más económicos, pero la experiencia justifica el precio.
Cada vez que estoy en Zaragoza, siento que tengo que volver a este restaurante. He pasado por uno de mis mejores momentos gastronómicos aquí. Lo increíble es que el trato es tan exquisito que verdaderamente se sienten como en casa. Hasta te explican de dónde viene cada vino, lo que considera un cuidado de los detalles que se agradece y te hace sentir especial. Si tienes una celebración, también lo he recomendado y a todos les ha encantado. ¡Los postres son también de otro mundo!
Hablando del ambiente, te diré que el lugar está preparado para ofrecerte tranquilidad y confort. Te sientes acogido desde el momento en que cruzas la puerta. Con una ambientación elegante pero sin ser pretenciosa, cada rincón emana un aire relajado. Además, tratándose de un lugar con 5 estrellas, no es de extrañar que tengan todo cuidado en el diseño y la experiencia visual. Soy un firme candidato a repetirme en este sitio, así que ya sabes, ¡no te lo puedes perder!
Qué tipo de experiencias gastronómicas se pueden esperar en Absinthium
Y hablando de Absinthium Restaurante, sinceramente, no entiendo cómo aún no tiene una estrella Michelin o al menos una mención en la guía. Es una auténtica joya en el Hotel Oriente, ubicado justo en C. del Coso, 11 en el Casco Antiguo. Si aún no has ido, deberías aprovechar que su menú degustación es más económico de lo que deberías esperar para una experiencia de calidad tan alta. Recomiendo mucho ir, tanto por disfrutar de una comida deliciosa como por el ambiente, que es bastante agradable con vistas a una de las calles principales de Zaragoza.
La comida es simplemente excepcional; cada plato parece una obra de arte. El cocinero Robert es un auténtico artista en la cocina. Desde el pichón hasta el bacalao con caponata y caviar del Mediterráneo, cada bocado es una delicia. Y no te olvides de dejar espacio para la pierna de cabrito deshuesada y el postre de manzana, que son un cierre perfecto para la cena. Por cierto, ¡no te pierdas la bodega de vino espectacular! Jesús, el sommelier y dueño, te hará sentir como un verdadero connaisseur mientras te guía por los vinos. Es toda una experiencia en sí misma, y realmente sabes que estás en manos de un profesional.
El servicio es otro de los puntos fuertes de Absinthium; son rápidos, atentos y nunca te sientes agobiado. Cada rincón del lugar está impoluto y decorado con gusto, lo que contribuye a un ambiente de 5 estrellas. Si vas a una cena, no dudes en que te mimarán de principio a fin. Y ojo, que hay una selección de platos vegetarianos también, así que todo el mundo puede disfrutar.
Entonces, ¿qué tipo de experiencias gastronómicas puedes esperar en Absinthium? Prepárate para una cena sublime donde cada plato está excelentemente elaborado y maridado con vinos que elevan esa experiencia a otro nivel. Es un lugar que se siente lujoso pero accesible, donde te invitan a dejarte llevar y disfrutar cada momento. En resumen, es un sitio que deberías visitar al menos una vez en la vida, ¡y seguro que querrás repetir!
Cómo se caracteriza la selección de vinos en Absinthium
La verdad es que Absinthium Restaurante es un sitio que se merece todas las estrellas que recibe. Imagínate, celebrar un 55 cumpleaños allí, ¡fue simplemente inolvidable! Desde que llegamos, el trato de Jesús Solanas, el gerente y sumiller, y el camarero Ángel Muñoz fue exquisito. Son esos detalles que marcan la diferencia, ¿no crees? Se nota que tienen pasión por lo que hacen y eso, sinceramente, se siente en cada rincón del lugar.
La experiencia del menú degustación fue un auténtico viaje gastronómico. Cuando comenzamos a descubrir los platos, el tiempo voló. La forma en que cada vino se marida con la comida, gracias a la sabiduría de Jesús, realmente te cuenta historias en cada sorbo. Y, ¡vaya plato principal! El bacalao con caponata y caviar del Mediterráneo fue un momento estelar de la cena. No tengo palabras para describir lo delicioso que estaba.
Y no se puede dejar atrás lo demás que probamos, como la ensalada de atún con caponata y el huevo con boletus y panceta que, te lo juro, ¡fue espectacular! Y cómo olvidar la pechuga de pato que venía acompañada de un puré de patata y remolacha... ¡sabrosísima! Para coronar la noche, la tarta de manzana sobre un brioche hojaldrado fue un final de película. Todavía estoy saboreando la idea.
Si buscas un lugar que combine un ambiente acogedor, un servicio de matrícula y una comida impresionante, Absinthium es tu sitio. Y la carta de vinos... ¡wow! Es un verdadero templo del producto, donde cada elección está pensada para realzar lo mejor de la comida. La selección es maravillosa, con un enfoque en caldos de calidad, ideal para los paladares más exigentes. En definitiva, este restaurante no tendrás que pensarlo dos veces: ¡vale cada euro!
El restaurante ofrece opciones de menú para diferentes tipos de platos
Te cuento, después de leer las reseñas sobre Absinthium Restaurante, decidimos darnos una vuelta y reservar un medio día para probar su famoso menú con maridaje. La verdad es que tenía expectativas altas, porque la gente hablaba de maravillas, pero la experiencia fue bastante mixta. Los entrantes, que incluían un salmorejo bien fresquito y una tosta que estaba para repetir, nos dejaron buenos sabores. Pero, ¡ay! cuando llegaron los platos fuertes, el de pescado y el magret, la cosa se desinflo rápidamente. Estaban muy, muy flojos y fríos, lo que es un poco decepcionante para un sitio que se las da de ser top.
Otra cosa que nos dejó algo fríos fue el maridaje de vinos. Esperamos algo más interesante, pero la selección fue poco apetecible, nada que ver con lo que se puede encontrar en otros lugares. Los postres, en cambio, sí que lograron rescatar un poco la experiencia: estaban ricos y fueron un buen cierre a una comida que no terminó de brillar.
Al final, con un precio de más de 100 € por persona, me quedé con la sensación de que esperaba mucho más de este lugar, sobre todo por lo que había leído. El servicio, aunque tenía su encanto por las historias que cuenta el responsable, no fue suficiente para compensar los platos. Y, ya que estamos, si te preguntas si el restaurante ofrece opciones de menú para diferentes tipos de platos, parece que sí, pero quizás convendría confirmar si tienen alternativas más variadas o si puedes encontrar algo mejor que el menú que probamos. En general, hay que ir con la mente abierta, pero quizás con la expectativa más ajustada.








