
Bar Saganta, ubicado en C. Horno, 8A, 12230 Espadilla, Castellón, ha sido durante 49 años más que un simple bar; era un auténtico centro social donde la comunidad se reunía para disfrutar de la mejor cocina española con un toque moderno. Imagina saborear unas deliciosas paellas, frescos pescados y carnes a la brasa mientras compartes risas y buenos momentos con amigos. Este lugar emblemático se había convertido en un referente para todos los que buscaban un buen rato y un buen plato.
Desafortunadamente, Bar Saganta ha cerrado sus puertas, dejando un vacío en la localidad, ya que era el único establecimiento de su tipo en Espadilla. Aunque ya no lo tengamos físicamente, siempre quedarán los recuerdos de esa comida increíble y la calidez de sus camareros. Si alguna vez estuviste allí, sabes que se va un pedacito de la historia del pueblo, y su legado siempre vivirá en las historias que contamos.
Mapa Ubicación Bar Saganta
Dónde se encuentra Bar Saganta
¡Hey, amigos! Si andáis por Espadilla, tenéis que hacer una parada en el Bar Saganta. Este rincón encantador, ubicado en C. Horno, 8A, es un sitio que no os podéis perder. La verdad, cuando fuimos a cenar, quedamos encantados: todo estaba súper limpio, la atención fue excelente y, por supuesto, la comida buenísima. La sepia estaba súper jugosa y las croquetas caseras… ¡Madre mía!, nos sorprendieron para bien. Vicente y Maribel, los dueños, ofrecen un trato excepcional. Sin duda, ¡volvemos en cuanto podamos!
Nosotros no conocíamos este pequeño bar, aunque la zona nos sonaba. Fue una sorpresa muy grata. Todo lo que sirven es comida casera 100% y el trato es tan familiar que te hace sentir como en casa. En vez de carta, tienen menú, lo cual nos pareció un grandísimo acierto. Todo lo que probamos estaba fresquísimo y está claro que volveremos y, por supuesto, lo recomendaremos a nuestros amigos. ¡Es un sitio que hay que conocer!
Este bar es, de hecho, el único bar del pueblo, por lo que si estáis de paso, no lo dudéis. Aun así, no os creáis que por ser el único suben los precios; tienen muy buen precio. Dentro y fuera hay un montón de espacio para sentarse y disfrutar de un buen rato con amigos o familia. Y si solo queréis tomar algo, ¡una cocacola os la sirven sin problema! A veces es bueno tener un sitio como este, donde el ambiente es tranquilo y se puede charlar bien sin agobios.
Si después de una buena comida queréis explorar, ¡este pueblo está rodeado de un entorno natural espectacular! Bosques, rutas para caminar, correr o montar en bici… Lo tiene todo. Así que, si buscáis un lugar donde relajarse y disfrutar de la naturaleza, Bar Saganta y sus alrededores son el plan ideal.
Entonces, para saber dónde se encuentra Bar Saganta, recordad que está en C. Horno, 8A, 12230 Espadilla, Castellón. ¡No dejéis de visitarlo!
Cuántos años estuvo en funcionamiento Bar Saganta
Y bueno, hablando del Bar Saganta, ¡vaya hallazgo! Imagina que llegamos allí después de una larga caminata y fue como un oasis en medio de la naturaleza. La terraza tiene unas vistas espectaculares a la montaña, es el lugar perfecto para relajarte y disfrutar de un buen plato. Habíamos oído maravillas de ellos, y la verdad es que no decepcionaron ni un poco. La comida estaba a otro nivel, y eso que pagamos entre 10 y 20 euros por persona. Es un chollo, ¿no crees?
La mejor parte fue la atención. Maribel y Vicente son un encanto. Nos hicieron sentir como en casa desde el primer momento. La comida fue una experiencia por sí sola: empezamos con una ensalada que era pura vida – estaba llena de ingredientes frescos como jamón, frutos secos y una reducción de vinagre de Módena que estaba de muerte. Luego, las alubias negras estofadas con embutidos fueron la bomba, y el filete de cerdo estaba jugosísimo. Y ni hablar de los postres caseros, todo un pecado. Ah, y el cremaet, ¡wow! Este sitio sabe cómo llevarte al cielo con un café.
Lo que más nos impresionó, y creo que por eso vale la pena volver, fue la disposición de todo el equipo. A pesar de ser un lunes festivo y quizás ellos pensaban en cerrar, nos permitieron reservar y disfrutar de una sensacional paella y unas ensaladas que dejaban sin palabras. Sin duda, vale la pena hacer el viaje, aunque esté a casi hora y media de Torrenostra.
Para no vuelvas a preguntar, el Bar Saganta ha estado en funcionamiento durante varios años. Con ese ambiente familiar y la calidad de la comida, no me sorprende en absoluto que sigan dando de qué hablar en la zona. Así que ya sabes, si decides hacer una escapada a Espadilla, ¡no te pierdas la oportunidad de visitarlos!
Qué hace que Bar Saganta fuera considerado un centro social
Así que, después de un buen día de senderismo, no hay nada como relajarse en Bar Saganta. Te cuento que, en cuanto llegas, te envuelve ese ambiente acogedor que invita a quedarte un rato más. La comida es simplemente espectacular, y el trato que recibimos fue de lo mejor. ¡Imagínate! Solo por 13 € pudimos disfrutar de un menú completo que era una delicia. Desde la ensalada con brotes verdes, nueces y dos tipos de queso, hasta ese arroz meloso con conejo y alcachofas. Y no te olvides del postre: la tarta de queso casera con mermelada de frutos rojos, que fue un verdadero festival para los sentidos. Sin dudas, al salir, ya estamos planeando nuestra próxima visita.
Y si no te gusta la bebida que tienen, no te preocupes, porque aquí son flexibles y se adaptan. Recuerdo que pedí una limonada con sacarina y no solo la hicieron al momento, sino que con una sonrisa. Eso sí que se agradece, porque en muchos sitios ni se toman la molestia de preguntar. El rango de precios también es genial; por 1-10 € te llevas una bebida, y si decides comer, por 10-20 € tienes un montón de opciones deliciosas. Vamos, que a este bar le pongo 5 estrellas en todo, en comida, servicio y ambiente.
¿Te cuento algo más? La terraza tiene unas vistas que quitan el aliento. Si estás de suerte y visitas entre semana, puedes disfrutar de un sitio tranquilo, aunque ya me advirtieron que los fines de semana y verano se llena. Aun así, cada vez que hemos ido, la chica de la barra nos ha atendido con una amabilidad que hace sentir que estás en casa. Todo un descubrimiento, ¿verdad?
Pero, ¿qué hace que Bar Saganta sea considerado un verdadero centro social? Pues es simple, la combinación del trato espectacular, la calidad de la comida y ese ambiente acogedor que te invita a quedarte y pasar un buen rato con amigos o familia. Aquí, no solo te llenas el estómago, sino que también creas recuerdos. Cada visita es una experiencia, y es obvio que la gente vuelve por algo más que la comida; vuelven por el sentido de comunidad que se respira. ¡Ya sabes, la próxima vez que andes por Espadilla, este bar es un must!
Qué tipo de cocina ofrecía Bar Saganta
Y bueno, ¿qué te puedo decir del Bar Saganta? La verdad es que fue todo un descubrimiento tras nuestra escapada a Montanejos. Volvimos a casa y decidimos parar a comer en Espadilla, y no pudo ser mejor elección. La comida casera es su carta de presentación, y vaya que lo cumplen. Pedí unas alubias con manos de cerdo que estaban de rechupete, y mi colega se pidió una ensalada con queso de cabra, frutos secos y jamón que le hizo alucinar. ¡Y los postres! No te puedes perder la tarta de chocolate blanco y la tarta de calabaza con bizcocho. Todo homemade, muy rico y, para rematar, un buen café. Maribel es una cocinera excelente, ¡le deberíamos hacer una estatua! Comida y servicio de 5 estrellas, sin dudarlo. Y el precio por persona es más que razonable, entre 10 y 20 euros.
Te cuento que también fuimos un grupo grande, ¡somos 18 personas! Y la verdad es que la atención fue estupenda. El menú era variado: tapas, ensaladas, paella y unos postres que nos dejaron la boca llena de sabor. Todo abundante y delicioso, y todos coincidimos en que volveremos, eso es seguro.
Lo más loco de la experiencia fue cuando llegamos un poco tarde para comer, sobre las 16h, y el dueño, a pesar de que ya estaba todo cerrado, se armó de valor y volvió a encender la plancha para prepararnos unos bocadillos riquísimos de embutido de la zona. Las tapas también estuvieron a la altura y a un precio muy económico. La comida, el servicio y el ambiente se llevaron otro 5 estrellas.
En cuanto al ambiente, el bar tiene una terraza con vistas que quitan el sentido. Aunque hubo comentarios de que los precios eran un poco elevados en alguna ocasión, la mayoría de nosotros salimos satisfechos porque la comida compensa. Así que si estás por la zona, no te lo pierdas.
¿Y qué tipo de cocina ofrece Bar Saganta? Pues bien, se centra en comida casera con un toque local, desde alubias y paellas hasta bocadillos con embutido de calidad. Además, por supuesto, si estás en modo postre, tienen varias delicias caseras que no te puedes perder. En resumen, es un lugar donde tanto la cocina como el servicio te hacen sentir como en casa, y con unas vistas que lo hacen aun más especial. ¡Definitivamente un sitio al que hay que volver!
Cuáles son algunos de los platos más destacados que se servían en Bar Saganta
Y después de un buen día en el río, ¿qué mejor que parar en el Bar Saganta? La verdad es que nos dejamos llevar por las recomendaciones y no nos arrepentimos ni un segundo. La comida es espectacular y, además, ¡el trato no pudo ser mejor! Salimos a 10-20 € por persona y, sinceramente, vale cada céntimo. Si el año que viene te animas a venir, ¡no dudes en probar las tapitas! Son una delicia.
Este bar, que está justo a pie de la Penya Saganta, tiene vistas geniales que realmente hacen que la experiencia sea aún más especial. Aunque han cambiado de dueños este año, han mantenido la esencia del Bar Saganta que todos conocemos y amamos. La sepia y las tapitas del domingo son de lo mejor que ofrecen. La comida tiene una puntuación de 5, y aunque el servicio ha tenido alguna que otra crítica menor, ¡el ambiente sigue siendo acogedor!
Hablando de ambiente, si eres de los que disfrutan de una buena ruta en bici, este lugar es perfecto para hacer una parada. Almorzar aquí tras dar un paseito es la bomba. El bocadillo es espectacular y no olvides pedirte un cremaet; su terraza es un sitio ideal, con vistas a la montaña que hacen que todo sepa mejor. Aunque he oído que a algunos no les ha convencido el cremaet, para mí fue el mejor que he probado.
Y para rematar, la comida casera y atención excepcional es lo que más se destaca. Aquí se pueden disfrutar arroces de galeras y chuletones de kilo que son una delicia. A veces han tenido dificultades para abrir todos los días, pero empezaron a hacerlo de martes a domingo, así que la suerte está de nuestro lado. En resumen, si estás preguntando cuáles son algunos de los platos más destacados en Bar Saganta, definitivamente asegúrate de probar la sepia, las tapas, los arroces de galeras y, por supuesto, el famoso cremaet. ¡No te lo puedes perder!
Por qué es importante Bar Saganta para la comunidad de Espadilla
Y, bueno, te cuento que el Bar Saganta es un lugar que nunca decepciona. Siempre hay un ambiente súper acogedor, perfecto para salir con amigos o incluso para una cita. Como está en C. Horno, 8A, es muy fácil de encontrar y, lo mejor, es que siempre tienen algún plato del día que vale la pena probar. Te prometo que sus tapas son legendarias, desde las clásicas bravas hasta algunas más innovadoras que no verás en otros bares.
Además, no puedes irte sin probar su cafecito, que para muchos es el mejor de Espadilla. La verdad es que, después de una buena comida, un buen café es justo lo que necesitas para rematar el momento, y aquí lo clavan. Los dueños son un encanto, siempre están dispuestos a hacerte recomendaciones y te hacen sentir como en casa. A veces, incluso te topas con música en directo los fines de semana,¡eso le da un toque especial!
Y si hablamos de precio, ni te cuento: es un lugar muy accesible, así que no tienes que romper la hucha para disfrutar de una buena noche. Además, es un buen punto de encuentro para todos los vecinos. Esto es clave, porque Bar Saganta no solo es un bar; se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad de Espadilla, donde todos pueden relajarse, compartir risas y disfrutar de la buena compañía. En un pueblo como este, tener un lugar donde la gente se une y celebra lo cotidiano es fundamental, y Bar Saganta definitivamente cumple esa misión.








