
Si estás en Camprodon y buscas una experiencia gastronómica que combine tradición y buen gusto, Cal Marquès es tu parada obligatoria. Ubicado en un impresionante edificio de piedra que fue hogar del marqués de Alfarràs, este lugar te sumerge en la esencia de la cocina catalana con un toque contemporáneo. Su carta no solo rinde homenaje a las raíces ripollesas, sino que también navega por los sabores locales, ofreciéndote menús como el Petit àpat y el degustación Simbiosi, perfectos para disfrutar de un buen rato con amigos o en pareja.
El ambiente del restaurante, en pleno centro histórico, es acogedor y auténtico, ideal para descubrir platos que resaltan lo mejor de la cocina de altura en un entorno encantador. Con una calificación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru, es evidente que la gente lo ama: ¡casi 1000 reseñas no mienten! Así que ya sabes, si quieres disfrutar de unas buenas tapas, postres deliciosos y platos principales excepcionales, Cal Marquès está listo para que te dejes llevar por una experiencia sabrosa e inolvidable.
Horarios Cal Marquès
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–15:30 |
| martes | 13:00–15:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–15:30 |
| viernes | 13:00–15:30 |
| sábado | 13:00–15:30, 20:00–21:15 |
| domingo | 13:00–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cal Marquès
Dónde se encuentra Cal Marquès
¡Hey, amigos! ¿Habéis oído hablar de Cal Marquès en Carrer Catalunya, 11, 17867 Camprodon, Girona? Si no lo habéis hecho, ¡tenéis que ponerlo en vuestra lista! Este restaurante de cocina catalana es una auténtica joya, y os lo digo por experiencia. Tienen platos que son un verdadero homenaje a la tradición, y puedo asegurarte que el huevo a baja temperatura y la carne son sencillamente exquisitos. Se nota que cada detalle cuenta, y el servicio es de 10, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. ¡Perfecto para una cena especial! Los precios están entre 20-30 € por persona, y sinceramente, por esa calidad, ¡es una ganga!
De hecho, en alguna ocasión que fui, la experiencia fue increíble. El ambiente y la decoración son tan acogedores que te invitan a quedarte, ¡y ni hablar del aperitivo que te sorprenden al llegar! Probé un entrante de calabaza, espinacas, setas y queso Roura Soler que estaba para chuparse los dedos. Y como segundo, no podía resistirme al filete de ternera de Girona con salsa casera de ceps. ¡Simplemente perfecto! Si tenéis alguna intolerancia, ¡no os preocupéis! Son muy flexibles y adaptan los platos, lo cual siempre es un plus.
Ahora, sí que es cierto que también escuché a algunos amigos que probaron el menú del día y se quedaron un poco decepcionados; dijeron que los platos eran más simples y no tan sorprendentes. Pero, la mayoría de las reseñas son súper positivas, así que quizás sea una cuestión de elegir bien lo que pides. Además, me gusta que tienen una hoja donde explican todo sobre los alérgenos. ¡Eso es un gran detalle!
Entonces, ¿dónde se encuentra este magnífico restaurante? Cal Marquès está en Carrer Catalunya, 11, 17867 Camprodon, Girona. De verdad, si estáis en la zona, haced un hueco en vuestra agenda y disfrutad de una cena aquí. ¡Ya me contaréis qué tal! ️✨
Qué tipo de cocina ofrece Cal Marquès
La verdad es que Cal Marquès es un lugar que se lleva todas las estrellas por un motivo, y es que la comida aquí es exquisita. Cuando entras, ya te sientes abrazado por el ambiente, y el trato del personal es simplemente amable y atento. Recuerdo la primera vez que fui y me decidí por el cordero, ¡vaya acierto! Tanto la pierna como la caldereta estaban de rechupete; el cordero es un producto local tan bueno que no se podía dejar pasar. Si estás buscando un sitio en Carrer Catalunya, 11, no dudes en ir, ¡es súper recomendable!
Ahora, no todo es perfecto. He oído que algunos han tenido experiencias un poco decepcionantes. Hay quienes notan que el entorno, aunque precioso y lleno de historia, podría ganar mucho con un poco más de calor en la iluminación y unas cuantas plantas decorativas. Y ya que estamos en eso, la carta de vinos debería estar estructurada por tipo de uva; es un poco confuso como está ahora. Además, aunque la comida es buena, hay detalles que no pasan desapercibidos, como algunos platos que carecen de ese “algo” que los haría sobresalir más.
Por otro lado, no puedo dejar de mencionar lo que dicen algunas críticas sobre los segundos platos. Hubo quien se quedó con ganas de más con los pies de cerdo y el tartar de ternera. Es cierto que, si no se le da la atención adecuada, un plato puede dar la impresión de ser “incomible”. Sin embargo, el precio que algunos mencionan de 60€ por persona sin postre, podría hacernos cuestionar un par de cosas. Pero bueno, hay que recordar que las experiencias pueden ser bastante diferentes.
Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece Cal Marquès? Se puede decir que es una auténtica representación de la cocina catalana, donde los sabores locales son los protagonistas y platos como el cordero brillan en el menú. Así que, ya sabes, si buscas buena comida y un ambiente encantador, no dudes en pasarte, pero mantén la mente abierta a la experiencia que puede variar de un plato a otro.
Qué hace especial al edificio donde está ubicado el restaurante
La verdad es que Cal Marquès nos sorprendió a todos en nuestra última escapada a Camprodon. Estábamos buscando un lugar para cenar y, como la mayoría de los sitios estaban cerrados, entramos casi por casualidad. Desde el primer momento, el ambiente nos encantó. Las paredes de piedra y la decoración estilo castillo le dan un toque muy especial al lugar. Se siente como si estuvieras cenando en un pequeño refugio medieval, ¡lo cual ya es un buen punto a favor!
Una de las cosas que más me gustó fue su menú del día a tan solo 19,9€, que incluye una variedad de platos que todos lucían deliciosos. Cuando te sientas, te traen un aperitivo de la casa que es una manera perfecta de empezar la velada. Tanto el carpaccio de cordero como las bravas estaban muy elaboradas, aunque hay que tener en cuenta que las raciones son un poco más pequeñas de lo que esperas, pero la calidad y la presentación hacen que merezca la pena cada bocado.
Y el servicio, qué decir, fue muy bueno. La camarera nos aconsejó genial sobre los vinos de su amplia bodega; en este restaurante saben realmente lo que hacen. La atención fue siempre muy atenta y cercana, ¡no se puede pedir más! Si tuviera que dar una nota, definitivamente les pondría 5 estrellas por la comida y el ambiente.
Para el postre, yo pedí el pastel de queso, que, aunque no cumplió del todo mis expectativas, no quita que los otros platos fueran una delicia total. Recuerdo que otros en la mesa disfrutaron inmensamente del coulant de chocolate y el menú del fin de semana por 25€ es una opción muy atractiva. Cada vez que estamos por el área, Cal Marquès se ha convertido en una parada obligada.
Y, ya que hablamos del edificio, ¡es una joya! La construcción tiene ese aire rústico y acogedor, transmitiendo una tranquilidad que invita a disfrutar la experiencia. Lo que realmente destaca en el edificio es que está lleno de historia, y eso le da un valor añadido a la comida que uno disfruta allí. Sin lugar a dudas, volveremos en nuestra próxima visita a Camprodon.
Qué es el menú Petit àpat
Y bueno, déjame contarte sobre mi experiencia en Cal Marquès, en Carrer Catalunya, 11, 17867 Camprodon. Desde que entré, supe que iba a ser una comida de esas que se disfrutan de verdad, hacía tiempo que no tenía una experiencia tan buena. El servicio fue encantador, super atento, con ese toque de amabilidad que se siente desde el primer momento. El camarero se notaba que sabía de lo que hablaba; me recomendó algunos platos y los explicaba de lujo. Vamos, que si no sabes qué pedir, no hay problema, ¡te asesoran sin problema!
En cuanto a la comida, ¡qué delicia! Probé la crema de alcachofa y La Huerta, que son entrantes vegetarianos. Ambos platos fueron un espectáculo, me sorprendió la cantidad de opciones que había, incluso para quien tiene restricciones alimentarias. ¡Incluso llevamos a una persona celíaca y pudo escoger entre varias opciones! Y es que, aunque aparcar puede ser una tarea complicada allí, vale totalmente la pena el esfuerzo después de disfrutar de esos manjares. En general, me gasté entre 50 y 60 € por persona, pero cada céntimo estuvo más que justificado.
El ambiente del lugar era tranquilo, hasta que un grupo de 8 personas entró y pareció que el silencio se evaporó. ¡Menudo contraste! Creo que, sin querer, el alcalde de Camprodon decidió retarse en volumen con sus amigos. Así ya no fue tan fácil mantener esa conversación de camaradería, pero no le restó a la calidad de la comida. Las vieiras con jamón y trompetas de la muerte son un must, así que no te las puedes perder si decides ir.
Ah, y si te interesa saber sobre el menú Petit àpat, te cuento que es una opción de menú entre semana que sorprende por solo 25 €, con unas raciones que están para chuparse los dedos. Pero atención, los postres son otra historia, son de esos que te hacen querer volver a por más. Sin duda, si estás en Camprodon, Cal Marquès debe estar en tu lista, ¡te lo aseguro!
Qué platos se pueden encontrar en el menú degustación Simbiosi
Siguiendo con el tema de la comida en Cal Marquès, hay que decir que el lugar está en una antigua casa señorial, lo que le da un toque especial, aunque no puede decirse que sea “acogedor” como tal. Pero oye, está todo bien y limpio, incluidos los aseos, así que eso siempre suma, ¿no? Lo mejor es que las mesas son limitadas, así que si te decides a ir en fin de semana, sería ideal que reservaras con tiempo. El servicio es bastante atento, lo que siempre se agradece cuando quieres disfrutar de una buena comida.
Hablando de la comida, yo me lancé por el menú, que no es de los más baratos porque el vino no entra en el precio, pero no está mal. Los primeros platos estaban muy bien; el carpaccio de bou y la coca de recapta son opciones que realmente valen la pena. De los segundos, no puedo dejar de mencionar la carne guisada a fuego lento, que estaba increíble, aunque el bacalao nos sorprendió al estar crudo y frío en algunas partes. Pero, ¡los postres! Esos sí que estaban buenos, así que de todos modos, salí con buen sabor de boca.
Por otro lado, también se escuchan maravillas sobre otros platos. He oído decir que la cua de bou y el coulant de crema catalana son imperdibles. Todos los que han probado estos platos dicen que son simplemente increíbles. La atención del personal siempre es un plus; son amables y simpáticos, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable.
Si te preguntas qué platos puedes encontrar en el menú degustación Simbiosi, parece que la calidad de los productos y la elaboración cuidada son dos de los sellos distintivos de este restaurante. De lo que he escuchado, incluyen algunas delicias como el tartar de vedella, que es un must para los amantes de la carne. Y el coulant de crema catalana sigue siendo un favorito de todos. Sin duda, vale la pena ir a disfrutar de un pueblo tan bonito como Camprodon y dejarse sorprender por lo que ofrecen. ¡Totalmente recomendable!
Es Cal Marquès un buen lugar para ir con amigos
Así que, después de pasar un buen rato explorando Camprodon, Cal Marquès se presenta como un lugar acertadísimo para tomar un respiro y disfrutar de buena comida. Desde que entras, se nota el trato estupendo del personal, que es la mar de amable. El local, un edificio histórico, está lleno de encanto y cada rincón tiene su propia historia. La atmósfera es tranquila, ideal para relajarte y saborear cada bocado.
Lo mejor de todo, si paseas por allí un sábado al mediodía, hay un menú de 21 euros que es una auténtica maravilla. La presentación de los platos es espectacular y se nota que han puesto cariño en cada receta. No olvides probar el rabo de toro; es de lo más recomendable. La atención del personal es tan eficaz y simpática que te harán sentir como en casa desde el primer momento.
A la hora de los postres, la cosa se pone aún mejor. Las creaciones dulces son un remate espectacular para una comida que ya ha sido excelente. La carta de vinos es bastante interesante, y si te animas, pregunta a las camareras; son súper simpáticas y te ayudarán a elegir el vino perfecto para tu comida. Y hablando de la comida, no olvides los platos de caza; el ciervo es una deliciosa opción que seguramente te encantará.
Entonces, ¿es Cal Marquès un buen lugar para ir con amigos? ¡Totalmente! Además de que la comida es fantástica, el ambiente es acogedor y la atención no podría ser mejor. Ya sea que estés buscando un sitio para charlar, reírte o simplemente disfrutar de una buena comida en buena compañía, este restaurante es una opción que merece la pena. Así que, ¡no dudes en hacer una reserva!
Cuál es la calificación de Cal Marquès en Restaurant Guru
Y hablando de Cal Marquès, tengo que contarles que, después de mi última visita, quedé encantado. Este sitio tiene un ambiente tranquilo y acogedor, ideal para disfrutar de una buena comida tras un día explorando Camprodon. La decoración es preciosa, y se siente esa historia en el aire. Tiene un menú diario realmente atractivo por 24,90€, pero, ojo, la bebida va aparte. Te acabas dejando unos 30€ por persona si te animas con una copa. Pero siendo sinceros, ¡vale la pena!
La verdad es que la comida está espectacular. Cada plato es como una pequeña obra de arte, lleno de sabores que se mezclan con gusto. Y no solo eso, el servicio es super atento. Desde que entras, te sientes como en casa gracias a la amabilidad del personal. Recuerdo que cuando pedimos el menú, los camareros nos explicaron cada plato con tanto entusiasmo que solo aumentó nuestra expectativa. ¡Y no nos decepcionó para nada! Lo que probamos estaba excelente en calidad, y los postres… ¡no te los puedes perder!
Esa mezcla de un lugar bonito, comida sabrosa y un trato increíble te deja con ganas de volver. Así que si están pensando en hacer una parada en Camprodon, Cal Marquès es definitivamente una opción que no deben dejar pasar. Y si piensan ir, les recomiendo reservar con tiempo; siempre hay movimiento y, como dicen, '¡el que no corre vuela!'
Ah, y si están curioseando qué tan bien se desempeñan en la web, Cal Marquès tiene una calificación de 4.9 en Restaurant Guru. Así que ya ven, ¡sólo son buenas razones para darles una oportunidad en su próxima visita!








