
Cal Ticus es ese tipo de lugar que simplemente grita comida casera y deliciosa. Situado en Carrer Raval, 19 en Sant Sadurní d'Anoia, este restaurante familiar se especializa en la cocina de mercado con productos locales, todo en un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Imagina disfrutar de tapas como patatas bravas y croquetas, o un buen pulpo a la parrilla después de un día explorando la zona, ¡porque aquí la comida es un verdadero festín para los sentidos!
Al llegar, te das cuenta de que Cal Ticus no es solo un restaurante más; es un lugar donde se celebra todo lo que hace única a la región del Penedès. La filosofía del slow food se nota en cada plato, desde su deliciosa paella hasta el pastel de pescado que querrás repetir. Además, con un menú de mediodía a 25 € y una calificación de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru, no hay duda de que la experiencia es genial tanto para grandes como para pequeños. ¡Así que ven a disfrutar de un buen rato en este rincón tan especial!
Horarios Cal Ticus
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:30–17:30 |
| jueves | 12:30–17:30 |
| viernes | 12:30–17:30 |
| sábado | 12:30–17:30 |
| domingo | 12:30–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cal Ticus
Dónde se encuentra Cal Ticus
¡Hey, gente! ¿Conocéis Cal Ticus? Si estáis planeando una escapada a Sant Sadurní d'Anoia, este restaurante se ha convertido en un imprescindible. Está en Carrer Raval, 19, y la verdad es que vale la pena hacer un alto allí. La comida tiene una calidad exquisita, y aunque el menú de fin de semana supuestamente costaba 28€, ahora está en 35€, lo que quizás lo hace un poco caro, sobre todo porque sólo incluyen agua. Pero si queréis disfrutar de algo más, las copas de vino están a 6€ cada una, así que... quizás sea mejor pedir una botella, ya que las copas son bastante pequeñas.
Hablando de la comida, hay que reconocer que lo que probamos estuvo delicioso y bien elaborado. Para un grupo de 3-4 personas, el precio por persona ronda entre 40 y 50€, y aunque el servicio fue un poco regular, el ambiente estaba en su punto. Bajo, tranquilo, ideal para charlar sin problemas. Eso sí, aparcar puede ser un reto, así que mejor iremos en transporte público si podemos.
Una de las cosas que más nos sorprendió fue la variedad de productos locales. ¡Algunas especialidades son de carne de caza, como el jabalí! Y claro, si estáis en la tierra de los cavas, no podéis dejar pasar la espectacular carta de vinos. Para los que tengan ganas de compartir, los platos llegan muy bien presentados y con un sabor increíble. El ambiente es cálido y animado, perfecto para disfrutar con amigos. La experiencia merece un 5 estrellas sin dudarlo.
Entonces, para los que os estéis preguntando ¿dónde se encuentra Cal Ticus? La respuesta es que está en Carrer Raval, 19, 08770 Sant Sadurní d'Anoia, Barcelona. Así que ya sabes, ¡no lo dejéis pasar en vuestra próxima visita!
Qué tipo de cocina ofrece Cal Ticus
Y si hablamos de la atención del personal, no puedo dejar de mencionar a Oriol y Meritxel. Son de esos camareros que te hacen sentir como en casa desde el primer momento, muy amables y con un conocimiento impresionante sobre el menú. Te lo juro, si no sabes qué pedir, simplemente háblales y seguir sus recomendaciones va a ser un acierto. Cuando fuimos, probamos los bunyols de bacallà que son simplemente deliciosos, y ese arroz negro con sepia… ¡uf! No me hizo falta ni sacar la foto de lo bueno que estaba, se desapareció en un abrir y cerrar de ojos.
Ahora, déjame decirte, el ambiente en Cal Ticus es una maravilla. Con un local bien decorado y confortable, es el tipo de lugar donde te puedes quedar charlando horas. Aparte, está en una buena zona de Sant Sadurní d'Anoia, así que si quieres hacer un plan completo, puedes pasear un rato antes de sentarte a comer. ¡Por cierto! Si vas en coche, hay montones de plazas libres en las cercanías, muchas son de aparcamiento gratuito, así que olvídate de esa preocupación.
Aunque, ojo, como en todo, hay que tener en cuenta algunos detalles. Leí que hay momentos en que el servicio puede no ser el más rápido, ya que en una de las reseñas decían que tardaron 16 minutos en servir un café con solo tres mesas ocupadas. Así que quizás es mejor evitar las horas picos si no quieres esperar, pero no te dejes que eso te desanime. La cocina que ofrecen es realmente de calidad y siempre han sido muy bien valorados por sus sabores intensos y su presentación cuidada. Variedades como el arroz negro, canelons de rostit y, por supuesto, esos bunyols de bacallà son el sello de lo que puedes esperar allí. La experiencia es única y vale cada euro de esos 30 a 50 € por persona. ¡No lo dudes, tienes que ir!
Cuáles son algunas de las tapas populares en el menú
Y si hablamos de Cal Ticus, la verdad es que es un lugar que no decepciona. El ambiente está súper bien cuidado, con una decoración moderna que invita a relajarse, ya sea en la terraza o en el interior. El servicio es de 4 estrellas, realmente te hacen sentir como en casa, y eso siempre es un plus. Aunque la carta no es extensa, hay algo para todos: desde arroz y pica-pica hasta carne y pescado, así que siempre encuentras algo que te apetecerá. Y sí, la comida es buena, de verdad, con un enfoque en productos locales y de proximidad. Pero eso sí, las raciones son más bien justas, así que cuidado si vas con hambre, porque puede que te quedes con ganas de más.
Hablando de platos, las patatas bravas "tata" son un must, ¡tan ricas! Y los buñuelos, ¡deliciosos! Pero tal vez nos hubiera gustado ver un poquito más en las porciones, ya que vinieron solo 4 unidades. En cuanto a los platos principales, más que correctos, pero de nuevo, la cantidad no siempre se alinea con el precio. Al final, por unos 30-40 € por persona, uno espera salir completamente satisfecho, ¿no? Aunque la atención fue genial, sí que notamos algunos extras que nos sorprendieron: el agua filtrada y el pan, aunque estaban ricos, nos parecieron un poco caros.
Para rematar, el tema de los chupitos nos dejó un poco impactados. Normalmente, en muchos sitios, eso sería un gesto de cortesía, pero aquí nos cobraron 4 € por uno. ¡Y eso, que la buena onda del lugar lo merece! En fin, lo importante es que el menú degustación ofrece una buena variedad de vinos y cavas, y el personal se esfuerza por atender adecuadamente a grupos, lo cual es un plus, aunque en un par de ocasiones tuvimos que lidiar con el volumen de algunas mesas. Pero eso ya es otro cantar.
En cuanto a las tapas populares, definitivamente las patatas bravas y los buñuelos son de los más destacados. La variedad que ofrecen realmente se nota y, aunque podrían considerar poner un poco más de guarnición, las opciones son suficientemente ricas como para disfrutar y volver. Así que, si te animas a ir, ¡no dudes en probarlas! Te aseguro que pasarás un buen rato.
Qué platos destacan en la carta de Cal Ticus
Y, siendo sinceros, si no has probado Cal Ticus, te estás perdiendo de algo muy especial en Carrer Raval, 19, 08770 Sant Sadurní d'Anoia. La verdad es que es mi restaurante favorito en el pueblo, y te digo que no es por casualidad. La comida es fabulosa y el trato es simplemente exquisito. Los precios son muy razonables para la calidad que ofrecen, así que aquí puedes disfrutar sin preocuparte por vaciar tu billetera.
Además, si eres un amante del vino, este es el lugar ideal para ti. Tienen una carta de vinos amplia que podría dejar a cualquiera emocionado. Aunque el menú puede parecer un poco escaso en algunos días, como cuando fuimos durante el Cavatast, asegúrate de probar el arroz negro. ¡Es verdaderamente delicioso! Y el servicio, ni hablar; son rápidos y muy amables, lo que hace que la experiencia sea aún mejor.
Lo que más me gustó de la última vez que fui fue que el ambiente es muy acogedor, perfecto para pasar un buen rato. Disfrutamos de un menú de fin de semana hecho con productos locales y, sin exagerar, nos encantaron todos los platos. Hay algo en la forma en que presentan la comida que hace que todo se vea aún más apetitoso, y la atención del personal es un valor añadido que realmente marca la diferencia.
Sobre los platos que destacan en Cal Ticus, la capipota y la tarta de queso con un toque de queso azul son auténticas joyas que no puedes dejar de probar. Cada bocado de esa tarta me hizo sentir que estaba en el cielo. Y a pesar de que el restaurante estaba lleno, el servicio fue muy atento y rápido. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable, Cal Ticus es la respuesta. ¡No dudes en volver, te aseguro que no te arrepentirás!
Qué es la filosofía del “slow food” y cómo se aplica en este restaurante
Y ya que estamos hablando de Cal Ticus, déjame decirte que me he quedado encantado. Este lugar se merece todas esas 5 estrellas que le han dado. Desde el momento en que entras, el ambiente es súper acogedor, con un toque sencillo pero bonito que te hace sentir como en casa. Justo en Carrer Raval, 19, al lado de las bodegas, es el sitio ideal para reponer fuerzas después de un día de catas en Sant Sadurní d'Anoia. El servicio es otro nivel, con un equipo que se preocupa de verdad por hacerte sentir bien. El chico que me atendió fue un verdadero crack; se notaba que sabía lo que hacía y me ayudó a elegir entre las opciones vegetarianas del menú.
Y ni hablar de la comida. ¡Es una maravilla! Me quedé sorprendido por cómo cada plato estaba cuidado hasta el último detalle. La patata brava es un must, pero si puedes, prueba las navajas a la plancha; están en su punto. Y no te olvides del arroz de gamba... ¡espectacular! Las raciones son generosas, así que no te quedas con hambre. Y si eres amante del postre, tienes que esperar un poco por la torrija, pero créeme que vale la pena. La presentación de todo es simplemente alucinante; no me pude resistir a sacar un par de fotos antes de hincarle el diente.
En cuanto a la parte del vino, tienen una gran variedad que no puedes pasar por alto. Hay un mural de vinos a la vista que te hace sentir como un experto al elegir. ¿Te gusta arriesgarte? ¡Déjate sorprender! Acompañar la comida con un buen vino aquí es casi obligatorio, especialmente teniendo en cuenta la rica tradición vinícola de la zona. Y lo mejor de todo, el precio es más que adecuado. Se nota que han pensado mucho en la relación calidad-precio.
Ahora, sobre la filosofía del “slow food”, aquí me parece que está super presente. En lugar de apresurarte a comer, el ambiente permite que disfrutes de cada plato como se merece. Cada detalle en la presentación y la calidad de los ingredientes te invitan a saborear, a ralentizar el ritmo y apreciar la gastronomía que oferta este lugar. Así que, si buscas una experiencia donde la comida no solo se consuma, sino que se valore, Cal Ticus es sin duda un lugar al que volver. ¡Te lo recomiendo totalmente!
Cal Ticus es un restaurante familiar y amistoso para niños
Y si pasas por Sant Sadurní d’Anoia, de verdad, no te puedes perder Cal Ticus. Este lugar se merece las 5 estrellas que le han dado todos los que lo han probado. No solo hacen un menu de entre semana excelente, sino que además todo lo que preparan está hecho con productos de km0, lo que significa que están potenciando lo mejor de la región. La verdad, es un placer comer aquí y sentir que estás apoyando a los productores locales. ¡El trato es tan acogedor que te sentirás como en casa!
Recuerdo el día que fui con mi mujer y pedimos una esqueixada de primero, que estaba deliciosa, suave y sabrosa. De segundo, nos lanzamos a una paella negra que estaba para chuparse los dedos, con una textura que ni te imaginas. Y ni hablar de los creps y la crema catalana de postre, ¡una delicia total! Ah, y el cava que sirven es buenísimo, aunque no me acuerdo del nombre. Lo mejor es que vayas y lo pruebes tú mismo. Eso sí, te recomendaría que reserves mesa antes porque el lugar no es muy grande, pero vale totalmente la pena.
Y hablando del ambiente, ¡qué sorpresa tan grata! Los comentarios que había escuchado eran todos positivos, y al ir me quedé impresionado. El arroz negro es de otro nivel, y el bacalao que pedimos estaba para llorar de lo bueno que estaba. Y eso que soy alérgico a varias cosas, pero Joan, el chico que nos atendió, fue un verdadero crack y se aseguró de que todo estuviera bien para mí. Te transmite mucha confianza, lo cual es fundamental cuando eres sensible a ciertos alimentos.
¿Y qué tal es para familias? Te cuento, la atención es espectacular, y ¡hasta al perro le traen agua! Así que sí, Cal Ticus es un restaurante amigable para niños y familias. Todo el mundo sale satisfecho, y los platos son tan bien presentados que incluso los peques se van a enredar con sus comidas. En resumen, si buscas un lugar donde comer en familia y disfrutar de un buen rato, este es el sitio. ¡Ya me contarás cómo te va cuando lo pruebes!
Cuál es el precio del menú de mediodía en Cal Ticus
Y bueno, si te cuento un poco más sobre Cal Ticus, no puedo dejar de mencionar lo increíble que fue la experiencia. La verdad, lo descubrimos casi por casualidad después de visitar las cavas Freixenet, y ¡vaya que fue un gran hallazgo! La comida es simplemente excelente; tienen un menú diario de 4 platos que te deja deseando más. Y el ambiente, con esa terraza encantadora, hace que todo sea aún más especial. Si buscas un lugar donde disfrutar de buenos momentos y buena comida, este es el sitio.
Hablando de la comida, cada plato que probamos fue espectacular. ¡No te vayas sin probar la torrija con crema y helado! Es un postre que no olvidarás fácilmente, te lo aseguro. Personalmente, el cava que ofrecen es de lo mejor. La atención fue otro punto fuerte; Joan y Noelia nos atendieron de lujo, siempre amables y llenos de recomendaciones que no fallaron.
Y un detalle a tener en cuenta: aunque las porciones son un poco justas, la calidad de lo que sirven compensa totalmente. Ya estamos planeando una nueva visita porque, sinceramente, vale la pena. La experiencia gastronómica que ofrecen es única y, ¿sabes qué? Estar en Sant Sadurní y no pasar por aquí sería un error.
En cuanto al precio del menú de mediodía en Cal Ticus, generalmente, puedes esperar pagar entre 20 y 30 euros por persona, lo que me parece muy razonable considerando la calidad del lugar. Sin duda, una inversión que vale la pena para hacer de tu día algo memorable.








