Calabuch

Calabuch

Calabuch es el lugar ideal para disfrutar de una buena comida en Plaça de Bous, 4, 12598 Peníscola. Este bar restaurante, a un paso del castillo, se destaca por su estupenda relación calidad/precio. Si te encanta el marisco, no te puedes perder su mariscada, ¡aunque las almejas un poco secas! El resto de los productos son frescos y excepcionales. Además, el servicio es de primera; la amabilidad de los profesionales hace que la experiencia sea aún mejor.

Con 22 platos y bebidas en su carta, tendrás mucho donde elegir. Desde pulpo y mejillones al vapor hasta patatas bravas y pescadito, cada bocado es una delicia. Ya sea que vayas en grupo o en pareja, te aseguro que no te arrepentirás de reservar mesa en este acogedor rincón mediterráneo. ¡Anímate a probarlo, 100% recomendado!

Calabuch

Bar restaurante
4,5
939Reseñas
Fotos
Plaça de Bous, 4, 12598 Peníscola, Castelló
964 48 00 28

Horarios Calabuch

DíaHora
lunes10:30–16:30, 19:00–0:30
martes10:30–16:30, 19:00–0:30
miércoles10:30–16:30, 19:00–0:30
jueves10:30–16:30, 19:00–0:30
viernes10:30–16:30, 19:00–0:30
sábado10:30–16:30, 19:00–0:30
domingo10:30–16:30, 19:00–0:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Calabuch

Dónde se ubica Calabuch

¡Hola, amigos! Hoy les quiero hablar de un lugar que seguro les va a encantar cuando estén en Peñíscola. Se llama Calabuch, un bar restaurante que está en la Plaça de Bous, 4, 12598 Peníscola, Castelló. Desde que llegamos, nos sorprendió la buena onda del lugar, ¡hasta parece que lo lleva una familia local! Han logrado crear un ambiente muy acogedor y cercano, así que si buscan un sitio donde sentirse como en casa, aquí lo han encontrado.

La comida está muy rica, de eso no hay duda. Tienen un menú del día a solo 17,50€, y no se crean que es un menú aburrido. ¡Nada que ver! Incluye ensalada y un segundo platillo a escoger, además de postre y bebida. La ensalada estaba sabrosa, y los platos como la paella, los mejillones, los chipirones y el pescadito frito están de lujo. Como decía uno de mis amigos, “¡todo estuvo buenísimo!” Y sí, lo confirmo, nos encantó todo.

Hablando del servicio, ¡es de lo mejor! No tuvimos que esperar nada para que nos atendieran. Desde que entramos, el personal fue muy agradable y rápido, lo que siempre es un plus cuando uno tiene hambre. A pesar de que había bastante gente, el dueño, José, fue súper amable y nos hizo sentir bienvenidos desde el minuto uno. De verdad, el ambiente es perfecto para disfrutar de una buena comida después de visitar el castillo de Peñíscola.

Y ya que lo mencionamos, ¿dónde se ubica Calabuch? Se encuentra en Plaça de Bous, 4, justo al pie del castillo, lo que lo convierte en un lugar ideal para ir después de un buen paseo. Si están planificando su próxima visita a este fabuloso destino, les aseguro que Calabuch debe estar en su lista. ¡Nosotros sin duda volveremos en estos días!

Cuál es la especialidad del restaurante Calabuch

Y bueno, ¿cómo no hablar de Calabuch después de una experiencia así? Este bar restaurante, que está situado justo a los pies del castillo en Plaça de Bous, 4, en Peñíscola, nos dejó encantados. Desde el momento en que entras, el personal te hace sentir como en casa, ¡y eso que fuimos un fin de semana bastante concurrido! La atención es realmente amable y atenta. La relación calidad-precio es increíble, lo que es un plus en cualquier salida. Es el tipo de lugar donde te sientes bienvenido y no te importa quedarte un rato más disfrutando de la cena.

Pedimos varias tapas de mar y, de veras, estaban deliciosas. Todo fresco, bien preparado, y los sabores eran una locura. Los calamares a la romana y las gambas al ajillo se robaron el show. Y el alioli, ¡es que no puedes dejar de comerlo! Lo que más nos sorprendió es que, a pesar de lo concurrido que estaba, el servicio fue rápido y siempre con una sonrisa. Si buscas un ambiente sencillo pero acogedor, definitivamente es un lugar ideal para disfrutar de buena comida sin que se te dispare el presupuesto. Yo no lo dudaría en recomendarlo.

El menú del día también es bastante bueno; por un precio de 20 a 30 euros por persona, comimos un arroz negro que estaba impresionante, con el punto de cocción perfecto y un sabor que no puedes dejar de recordar. Se nota el cariño que ponen en cada plato y, la verdad, salir de allí satisfecho es lo más normal. Aunque, honestamente, fue un poco molesto el tema del humo en la terraza. No sé si era porque era de noche o qué, pero eso sí que podría mejorarse.

Hablando de sus especialidades, te puedo decir que los arroces son un clásico en este sitio. El lenguado, las sardinas y el arroz, todos bien frescos y sabrosos, hacen de Calabuch un lugar al que definitivamente quieres volver. Si buscas un sitio donde comer bien y disfrutar de un ambiente familiar, este es tu lugar. ¡No dudes en hacer una parada ahí la próxima vez que estés en Peñíscola!

Qué tal es la relación calidad/precio en Calabuch

La verdad es que Calabuch es un auténtico hallazgo en Peñíscola. Te cuento que hemos ido dos veces seguidas porque la atención es de 5 estrellas. El dueño, que parece haber nacido para la atención al cliente, te hace sentir como en casa. Además, las raciones son super abundantes, el producto es siempre fresco y de calidad, y el mejor de todo, los precios son muy buenos. No exagero al decir que es el mejor restaurante de la zona, ¡así que los canarios estamos más que agradecidos!

Y es que, cada vez que estamos en Peñíscola, no nos falla. Siempre vamos a comer aquí y, honestamente, no sé cómo lo hacen, pero el trato es siempre exquisito. Hemos probado varios menús, desde el de 18,50 que incluye ensalada clásica, mariscos y una deliciosa paella de bogavante, hasta el menú diario de 17,50 que no tiene nada que envidiar. De verdad que la comida y el servicio son un 10. Todo está riquísimo, en especial los surtidos de mariscos y la paella marinera. ¡Quedarás encantado!

En nuestra última visita, tuvimos que esperar un poco porque había más gente, pero viene siendo normal si consideras lo popular que es el lugar. El único “pero” que puedo mencionar es que el lavabo es algo pequeño y no muy limpio; sin embargo, eso no arruina la experiencia. Todo el resto fue tan genial que nos dejó con ganas de repetir. La relación calidad/precio en Calabuch es insuperable. ¡Con menús que rondan los 10-30 €, sales súper contento, con el estómago lleno y el corazón aún más! Si quieres disfrutar de buena comida en un ambiente familiar, no dudes en visitarlo.

Qué platos se recomiendan en Calabuch

La verdad es que Calabuch es un lugar que te deja con ganas de volver, y no es para menos. Desde que pones un pie en el restaurante, te das cuenta de que la calidad y el precio son el mejor de la plaza. ¿Tapas? Sí, pero aquí las paellas marineras son de otro nivel. La amabilidad y simpatía de los camareros hacen que la experiencia sea aún más agradable, como si estuvieras en casa pero con un servicio de 5 estrellas.

Recuerdo que hice una reserva para comer con mi esposa y fue un acierto total. El menú por 17,5€ está muy bien, sobre todo porque incluye primero, segundo, tercero, pan, bebida y postre. La ensalada verde llegó rapidísimo, y el segundo ni tardó, ¡como 8 minutos! Pero lo mejor fue cuando pedimos un arroz negro para dos y en menos de 15 minutos ya estaba en nuestra mesa, con ese sabor que te hace querer más. No hay duda de que repetiré.

Lo que realmente destaca de Calabuch, además de la comida, es el trato. Todo el personal es increíblemente atento. Fue una experiencia tan buena que si pudiéramos dar más puntos al servicio, lo haríamos. Agradecemos cada detalle, desde la atención hasta las pequeñas sorpresas, como recibir una botella de vino en lugar de copas. Y, por supuesto, esos chupitos para cerrar con broche de oro.

Si te preguntas qué platos se recomiendan en Calabuch, ¡te lo digo ya! No dejes de probar la paella marinera, el arroz con bogavante, los chipirones fritos, los mejillones al vapor, y si eres fan del pescado, no te pierdas el pescadito frito y los chipirones a la plancha. En resumen, ¡un festín que no te querrás perder!

El restaurante ofrece marisco fresco

Ya te conté cómo fue nuestra experiencia en Calabuch, y déjame añadir que realmente nos sentimos como en casa. El personal, en especial el dueño, fue increíble; siempre atento a nuestras necesidades y asegurándose de que tuviéramos todo lo que necesitábamos. Eso siempre suma puntos, ¿no? Se nota que les gusta lo que hacen y eso se siente en el ambiente. Al final, lo que uno busca es un lugar donde relajarse y disfrutar sin preocuparse por nada más.

Hablando de disfrutar, la comida estuvo espectacular. Pedimos el famoso arroz negro y sinceramente, ¡no nos decepcionó! Tenía un sabor profundo y el arroz estaba en su punto perfecto, ni muy blando ni muy duro. También probamos unos chipirones fritos y mejillones al vapor que estaban de rechupete. Con un precio de 17,50 €, el menú incluía bebida, pan y postre, lo que me parece una relación calidad-precio excepcional. Y lo mejor de todo, ¡no hubo tiempo de espera!

Claro, tengo que mencionar que cuando fuimos, había un ambiente muy agradable; ideal para disfrutar de la comida al aire libre, especialmente si te sientas en la terraza con vistas al castillo de Peñíscola. Eso sí, es buena idea reservar, porque suele llenarse rápido. Por cierto, el trato fue genial, tanto de parte de Silvia como de José, quienes fueron súper amables y rápidos. Así que, si piensas en hacer una escapada, dejar que ellos se encarguen del servicio es una buena jugada.

Y, ya que estamos, hablemos de mariscos. Si te preguntas si Calabuch ofrece marisco fresco, la respuesta es sí. Durante nuestra visita, la calidad de los mejillones al vapor y los chipirones fritos nos dejaron claro que no escatiman en frescura. Así que no dudes en dejarte tentar por sus opciones de mariscos; valen totalmente la pena. Sin duda, ¡volveremos si se nos presenta la oportunidad!

Cómo es el servicio en Calabuch

Te cuento que si estás en Peñíscola y no has probado Calabuch, ¡definitivamente te estás perdiendo algo increíble! Este bar restaurante, situado en Plaça de Bous, 4, es todo un referente en la ciudad. Josep y su familia lo hacen todo con tanto cariño que cuando entras, ya te sientes como en casa. Es de esos lugares a los que siempre vuelves, así que planifica bien la visita porque se recomienda hacer una reserva. Si no, puedes encontrarte esperando un ratito, aunque la espera no es larga, ¡prometido!

Las raciones aquí son abundantes y riquísimas. Recuerdo que un amigo pidió un menú para niños, ¡y hasta los peques limpiaron los platos! Es genial ver cómo se lo pasan bien y, además, el trato de los camareros, siempre amables y atentos, hace que la experiencia sea aún mejor. Y te lo digo yo, que no soy de la zona pero me dejaron una impresión brutal. Cada vez que visito, me siento como si estuviera de regreso con viejos amigos.

Hablando de la comida, el surtido de mariscos y el arroz con bogavante son de los platos que no puedes dejar de probar. Te juro que cada bocado es una fiesta de sabores. También son expertos en la fritura: los chipirones y el pescadito frito son pura delicia. Puedes disfrutar de todo esto en su patio o terraza exterior, que además tiene un ambiente muy acogedor. Eso sí, si vienes en coche, ten en cuenta que aparcar puede ser un poco complicado, pero cerca del puerto hay opciones de aparcamiento gratuito.

Ahora, al tema del servicio. En Calabuch, el servicio es rápido y eficiente, con camareros que saben lo que hacen y están siempre dispuestos a ayudar. La atención al cliente es, sin duda, un 10, y muchas reseñas lo confirman. Así que si buscas un lugar donde la comida casera, el buen trato y una relación calidad-precio excelente se unan, ya sabes a dónde ir. ¡Seguro que volverás!

Cuántos platos y bebidas hay en la carta de Calabuch

La verdad es que Calabuch se ha convertido en nuestro nuevo lugar favorito en Peñíscola. Después de varios intentos para conseguir mesa, al fin lo logramos y, ¡vaya si valió la pena! El menú del día es una joya, con una propuesta muy variada por solo 18,50€. Te lo digo de verdad, la ensalada de primero era sencilla, pero cumplía su función. Y hablando de platos, los chipirones fritos y los mejillones al vapor estaban para repetir. Sin olvidar el ***arroz negro***; no quedó ni un grano en el plato. Eso sí, el postre, aunque era una panacotta, se quedó un poco en lo normalito. Pero bueno, sin duda, volveremos en cuanto tengamos otra oportunidad. ¡Ah! Y reserva con antelación, porque a este sitio le gusta llenarse.

Pasamos dos días por Peñíscola y, cada vez que pensábamos en qué cenar, ¡terminábamos en Calabuch! Nos encantó tanto el primer día que reprogramamos nuestros planes. La atención del personal es de cinco estrellas, siempre amigables y con una sonrisa. De verdad que la atención es insuperable. También me encantó la variedad; hay desde una buena fritura, pasando por un plato combinado, hasta un sabroso arroz. ¡Imagina! Han sido días de disfrutar en la mesa, y déjame decirte que ¡repetiremos sin dudarlo!

Al final del viaje, nos quedamos impresionados con la calidad y el precio del menú. Todo lo que probamos, desde los chipirones a la plancha, mejillones y boquerones en vinagre, hasta un delicioso cremaet de ron, estaba espectacular. Ellos tienen un gran enfoque en calidad y precio, por lo que volveremos, eso está más que claro. Además, nuestra experiencia fue más que perfecta, incluso con un niño y un carro, no hubo ningún problema.

¿Y cuántos platos y bebidas tienen en la carta de Calabuch? No sé la cifra exacta, pero te puedo asegurar que la variedad es enorme. Tienen de todo, desde tapas hasta arroces y postres, así que las opciones son infinitas. Es un sitio que no te puedes perder en Peñíscola. ¡A disfrutar!

Se pueden hacer reservas en Calabuch

Y para seguir con lo que te contaba, Calabuch es el lugar ideal si estás buscando algo en el centro de Peñíscola. Está en Plaça de Bous, 4, así que no tienes que perderte en laberintos para llegar. Desde el momento en que entras, te sientes como en casa. La atención es inmejorable, y eso se nota, porque siempre tienen una sonrisa y están listos para ayudarte. Lo mejor es que el servicio es rápido y muy atento, perfecto para esos días en los que no quieres esperar mucho para disfrutar de un buen plato.

Nosotros optamos por el menú del día, y ¡vaya elección! Los entrantes estaban riquísimos, pero la paella marinera para tres fue lo que realmente nos dejó boquiabiertos. ¡Deliciosa! Y no hablemos de la relación calidad-precio… ¡increíble! Con ese menú, quedamos más que satisfechos y ya estamos pensando en nuestra próxima visita. Definitivamente, Calabuch se ha ganado un lugar en nuestra lista de restaurantes obligatorios cada vez que volvamos a Peñíscola.

Otra cosa que me encantó fue el parte de los platos. Elegimos el menú de bogavante, que te prometo es lo mejor de Peñíscola. La paella que probamos es de las mejores que hemos comido, y si piensas en la relación calidad-precio, te aseguro que no hay nada igual. No olvides pedir los mejillones al vapor o los chipirones fritos, que son un acierto total. Es que, además, con un precio que va entre 20-30 €, sales rodando de allí con la barriga más que feliz.

Por cierto, entiendo que quieras saber si se pueden hacer reservas en Calabuch. La buena noticia es que puedes hacerlo. Aunque a nosotros no nos hizo falta porque el dueño nos ayudó a conseguir una mesa, siempre es recomendable reservar, especialmente en temporada alta. Así que si decides ir, no dudes en llamar y asegurarte tu sitio en este increíble restaurante. ¡Te va a encantar!

Calabuch es adecuado para grupos grandes

¿Ya has oído hablar de Calabuch, el bar restaurante en Plaça de Bous, 4? Si no, ¡deberías! La vibra ahí es increíble, perfecta para relajarse después de un día en la playa. Imagínate llegar y sentir ese ambiente cálido y acogedor. La decoración es un encanto, con un toque rústico que hace que te sientas como en casa, pero con la emoción de estar en un lugar nuevo. ¡Es perfecto para una noche con amigos!

Hablando de la comida, aquí es donde realmente te va a encantar. Tienen una variedad de platos que van desde tapas frescas hasta platos más elaborados. Te prometo que tendrás que probar sus bravas, son de otro nivel. ¡Y ni se te ocurra irte sin probar sus arroces! Si quieres una recomendación, el arroz negro es simplemente espectacular; no sólo es delicioso, ¡sino que también se ve impresionante en la mesa!

Y si el hambre no es problema, lo que sí es una certeza es que disfrutarás de buena música y quizás un poco de deporte si hay algún partido. Es el tipo de lugar donde puedes relajarte, charlar y disfrutar de una buena conversación. Hay algo especial en la atención del personal; siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte a elegir lo mejor del menú. Siento que cada vez que voy, salgo con un nuevo amigo.

Ahora, lo de si Calabuch es adecuado para grupos grandes... ¡sin duda! Tienen espacio suficiente para acomodar a tu grupo, y lo mejor de todo es que el ambiente sigue siendo genial, sin perder esa cercanía y atención. Ya sea que estés planeando una celebración o simplemente una reunión con la familia, definitivamente será un acierto elegir este lugar. ¡Así que comienza a organizar esa quedada!

Fotografías Calabuch

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