El Viejo Negroni

El Viejo Negroni

El Viejo Negroni está en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza, en la Plaza Santa Cruz 13-15. Este lugar es una mezcla perfecta entre vermutería, coctelería y bar de tapas donde puedes disfrutar de una experiencia gastronómica casual. Aquí la comida es casera y deliciosa, con raciones generosas de ensaladas y platos elaborados que no te decepcionarán. No te pierdas el canelón de rabo de toro, la carrillera de cerdo y las brochetas de pulpo, rape y vieira; son opciones que sorprenden a cualquiera.

Además, si eres celíaco, te sentirás a gusto porque realizan verificaciones para que puedas disfrutar de las tapas sin preocupaciones. Con un servicio ágil y un personal amable que habla inglés, la experiencia es todavía más placentera. Y si después de comer tienes sed, ¡no olvides probar su famoso negroni, una excelente forma de redondear tu visita! Con 24 mesas en la terraza, es el lugar ideal para relajarte con un café cortado o una refrescante limonada.

El Viejo Negroni

Bar restaurante
4
1.206Reseñas
Fotos
C. de la Sta. Cruz, 13, 15, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza
876 01 96 99

Horarios El Viejo Negroni

DíaHora
lunes12:00–16:00, 19:00–23:00
martes12:00–16:00, 19:00–23:00
miércoles12:00–16:00, 19:00–23:00
jueves12:00–16:00, 19:00–23:00
viernes12:00–16:00, 19:00–23:00
sábado12:00–16:00, 19:00–23:00
domingo12:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Viejo Negroni

Dónde se encuentra el Viejo Negroni en Zaragoza

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor, el Viejo Negroni es el sitio perfecto para ustedes. Ubicado en Calle de la Santa Cruz, 13-15, en el Casco Antiguo de Zaragoza, este bar restaurante ha conquistado a todos con sus tapas y platos increíbles a un precio muy accesible. Con una valoración de 5 estrellas, no es de extrañar que sea tan popular.

Una de las cosas que más me ha gustado es que hay opciones para todos los gustos, desde tapas ricas hasta una cena más formal. Si no saben por dónde empezar, ¡definitivamente tienen que probar los huevos rotos con jamón! Otro clásico es la brocheta de pulpo o los langostinos al ajillo. Y ojo, que la salsa de los langostinos pide pan, así que vengan preparados para disfrutar. ¡Todo lo que pedimos estaba espectacular! Además, el servicio de Amelia y Dani es excepcional, hacen que te sientas como en casa.

El ambiente es súper agradable, perfecto para compartir con amigos o tener una cita. Y si planean ir, les recomiendo hacer una reserva, ya que puede llenarse bastante. Y no se preocupen si tienen restricciones alimentarias, que aquí son súper flexibles.

Así que ya saben, para una comida deliciosa, un trato amigable y un sitio en el que se sienten cómodos, el Viejo Negroni es el lugar al que tienen que ir. Si se preguntan dónde se encuentra, simplemente busquen Calle de la Santa Cruz, en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza, ¡no se arrepentirán!

Qué tipo de establecimiento es el Viejo Negroni

La verdad es que El Viejo Negroni es uno de esos lugares que nunca defrauda. Si andas buscando un sitio bien ubicado, este bar restaurante en la Calle de la Sta. Cruz, 13, 15, en el Casco Antiguo, es ideal para cenar o tomar algo antes de salir a dar una vuelta por el centro. La decoración interior es súper original, lleno de detalles que le dan un encanto especial. Y, si decides sentarte en la terraza, ¡estás en un sitio perfecto! La plaza es amplia y tienes un pequeño jardincito al lado donde la brisa se siente de maravilla. Te lo recomiendo a ojos cerrados.

Hablando de la comida, aquí la cosa se pone muy buena. La variedad de platos es increíble y todos están elaborados con materia prima de primera. Los que fuimos en grupo pedimos varias cosas para ir picando, y, la verdad, cada plato tenía su magia. Desde los canelones de toro hasta la deliciosa tarta de queso que se lleva la palma como una de las mejores que he probado. Por cierto, si tienes la oportunidad, no te pierdas el arroz de secreto, ¡espectacular! Además, el personal es muy atento y simpático, lo que siempre mejora la experiencia.

En cuanto a precios, no son nada desorbitados. La relación calidad-precio es bastante ajustada y eso es un plus. Normalmente, puedes salir de allí habiendo comido bien por entre 20 y 30 euros por persona. Si decides solo picar, el gasto puede ser aún menor, ¡de 1 a 10 euros por algunos platos! En general, salimos contentísimos, y creo que lo mejor de todo es que cada visita me deja ganas de volver para probar más delicias.

Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es El Viejo Negroni? Sin duda, es un bar restaurante donde la calidad de la comida se combina a la perfección con un ambiente acogedor y un servicio excepcional. Es ese lugar donde puedes disfrutar de una buena cena con amigos o simplemente relajarte con una bebida tras un día de turismo. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de comida se ofrece en el Viejo Negroni

Y hablando de buena comida, no puedo dejar de mencionar el Viejo Negroni. Este lugar en C. de la Sta. Cruz, 13, 15, en pleno Casco Antiguo de Zaragoza, ha sido todo un hallazgo. La cena que disfrutamos allí fue de 4 estrellas. La comida estaba deliciosa, y la rapidez en el servicio realmente lo hizo especial. El personal fue súper amable, siempre atentos a cualquier cosita que necesitáramos en la mesa. ¡Gracias por hacernos disfrutar de un buen momento!

Si decides ir, lo encontrarás en una coqueta plazoleta, justo a un paso de la catedral, y cuentan con una terrazita encantadora donde sentarse bajo el sol. Nosotros llegamos a última hora y nos trataron de maravilla. El camarero fue un crack, nos hizo unas recomendaciones sobre los platos y la cantidad que debíamos pedir; ¡dos platos para compartir fueron más que suficientes para nosotros! La carta no es inmensa, pero es muy variada y tiene algo para todos los gustos. Optamos por huevos rotos con patatas y jamón y lomo con guarnición, y todo estaba increíble.

Al día siguiente, volví a probar su comida con algunas amigas y me quedé impresionada, no solo por la calidad sino también por el ambiente. La terraza estuvo de lujo, perfecta para tapeo al aire libre. En cuanto al precio, me parece que merece la pena: entre 10 y 20 € por persona para la cena, o un poco más si decides hacer un almuerzo copioso. Si eres de buen comer, te va a encantar la carbonara que hacen sin nata, ¡un 10 seguro!

En resumen, el Viejo Negroni ofrece una experiencia gastronómica en la que se pueden encontrar tapas y platos variados, desde deliciosas croquetas hasta un espectacular canelón de rabo. Sin duda, es un sitio que te hará querer volver y repetir. Y lo mejor es que no hay que esperar, así que si llevas a los peques, como nosotros lo hicimos con nuestros adolescentes, no tendrás problemas. Así que, ¿a qué esperas para probarlo?

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

La verdad es que no puedo dejar de recomendar El Viejo Negroni. Este bar restaurante en C. de la Sta. Cruz, 13, 15, en el Casco Antiguo de Zaragoza es un sitio que tiene todo lo que necesitas para disfrutar de una velada memorable. La decoración es absolutamente encantadora, con un ambiente que se siente acogedor y único. Lo mejor de todo es que, además de estar en una zona emblemática como la Plaza Santa Cruz, la gastronomía es de alto nivel. Ya te digo que he estado allí varias veces y cada vez me sorprende cómo pueden mantener la calidad. Y si te preocupa el servicio, ¡no te preocupes! El personal siempre ha sido muy atento y rápido.

Obviamente, no todo es perfecto, y aunque generalmente la experiencia es increíble, hubo un pequeño detalle en una visita donde un tinto de verano en vaso pequeño me salió por 4,10 €, lo que me pareció un poco excesivo, sobre todo con el juego de hielo que traía. Pero eso es un detalle menor. A veces, puede que te pongan en una situación incómoda si hay reservas para comer y tienes que desocupar la mesa de la terraza, pero eso sucede en los lugares populares. Pero en general, la rotación es buena y no debería ser un problema encontrar sitio para comer al aire libre.

Hablando de comida, ¡es todo un festival de sabores! Te recomiendo probar los chips de berenjena y el secreto ibérico, que son platos que realmente destacan en el menú. Las raciones son generosas y llenas de sabor, lo cual es un plus en un lugar como este. Los postres también son una delicia; créeme, no querrás irte sin probar alguno. El ambiente perfecto, la buena comida y el trato cercano hacen que este lugar sea un 5 estrellas en mi lista.

Así que, para tu próxima cena, ¿por qué no te animas a darles una oportunidad? Te prometo que no te vas a arrepentir. ️✨

Es el Viejo Negroni adecuado para personas celíacas

Así que, después de la experiencia que tuvimos ayer, no puedo dejar de recomendar El Viejo Negroni. La comida estaba exquisita y el servicio fue, simplemente, fantástico. Tienes que probar la croqueta de bogavante, ¡es una auténtica delicia! La verdad es que ha sido un placer comer en un lugar donde los platos están tan bien cuidados. Eso sí, un pequeño detalle: no tienen cafetera. Pero, con lo buena que estuvo la comida, ni siquiera me importó demasiado. ¡Definitivamente, volveremos!

Otro punto a favor es su ubicación, en pleno Casco Antiguo, pero se siente lo suficientemente tranquilo como para disfrutar de una comida sin prisas. ¿Sabías que tienen una terraza preciosa con árboles? Fue un verdadero lujo disfrutar de la brisa mientras comíamos, sobre todo con el calor que hacía ese día. La atención de la camarera también fue excelente, aunque se notaba que estaba sola y el servicio fue un poco más lento de lo habitual. Pero todo vale la pena cuando al final te sorprenden con un mousse que está cojonudo. Si vuelves a Zaragoza, este lugar debe estar en tu lista.

En cuanto a la variedad de platos, aunque algunos pueden parecer un poco insípidos, todos tienen algo que los hace especiales. Pedimos el menú número dos, y aunque las croquetas no impresionaron, la carne era increíble. Además, nos sirvieron platos generosos; la parrillada de verduras estaba en su punto y los canelones de rabo, no te los puedes perder. Así que, si buscas algo casual y tranquilo cerca del Tubo, ¡este es el sitio!

Y para finalizar, sobre si es adecuado para personas celíacas: la comida está bastante bien presentada y aunque hay opciones limitadas, tienen en cuenta las necesidades dietéticas. Sin embargo, mejor que lo consultes directamente con el personal, ya que ellos son súper amables y estarán encantados de ayudarte. Así que, si te animas a visitarlo, ¡prepárate para una experiencia sabrosa! ️

Cómo se asegura el restaurante de la seguridad de los celíacos

Y hablando del Viejo Negroni, no puedo dejar de mencionar lo agradable que fue comer en su terraza exterior. Fue una buena elección, aunque, ya que hicimos picoteo, hay que decir que pedimos unas 6 croquetas variadas que estaban realmente ricas. La tempura de verduras con salsa romesco también fue un acierto, pero el risotto dejó un poco que desear; estaba un poco seco y un pelín quemado. A pesar de eso, la atención al cliente fue correcta, y nos dejaron recomendar qué pedir, lo cual siempre es un punto a favor.

El local es acogedor y la terraza tiene su encanto, aunque hay que mencionar que si te sientas fuera, asegúrate de que abran las sombrillas; si no, podrías llevarte alguna sorpresa, como me pasó a mí con un pájaro, ¡menos mal que solo me rozó! El camarero que nos atendió fue muy atento y nos hizo buenas recomendaciones; de las tapas que probamos, destaco la brocheta de pulpo y esos irresistibles chips de berenjena. Luego también pedimos un postre casero que, todo hay que decirlo, ¡era enorme!

El ambiente es bueno y la comida está bien en general, pero sí que notamos que los precios son un poco elevados. Compartimos un surtido de croquetas y, aunque estaban buenas, algunas estaban frías por dentro; eso es lo típico de freír sin descongelar bien. Sin embargo, platos como la carrillera y el canelón de rabo de toro tuvieron buena aceptación, ¡muy buenos de verdad! Pero cada uno acabó saliendo con el vino que se nos subió a 17,50 € por persona, así que mejor ir sin ganas de hacer el tour de las tapas y estar preparado para soltar un poco más de lo habitual.

Y ya que estamos hablando de la comida, algo que me llamó la atención es que el restaurante parece tener en cuenta a los celíacos. Mientras comíamos, escuché a un grupo de comensales preguntar sobre opciones sin gluten. El personal se mostró muy informado y aseguraron que tienen medidas para evitar la contaminación cruzada. Así que si estás buscando un sitio seguro para disfrutar, parece que están haciendo un esfuerzo en este aspecto. Aunque, bueno, como en todos lados, siempre es bueno preguntar y asegurarse.

Cuál es la experiencia gastronómica que ofrece el Viejo Negroni

Y si hablamos del Viejo Negroni, no puedo dejar de mencionar cómo nos sorprendió la comida. Empezamos con un surtido de croquetas que estaba de-en-chupete. Después nos animamos a probar el risotto de rabo de toro y, sinceramente, ¡no me arrepiento! El pulpo a la gallega también se llevó un aplauso. Pensamos que deberíamos volver para darle una oportunidad a los huevos rotos con bogavante, que nos habían recomendado. Todo esto por un precio que ronda entre los 20 y 30 euros por persona, lo cual no está nada mal para lo que ofrecen.

No puedo dejar de mencionar al equipo que nos atendió. La camarera Amelia y el cocinero Álvaro se esforzaron por hacernos sentir como en casa. Con su trato cercano, hicieron que la experiencia fuera aún más especial. Aunque notamos que a veces el servicio podría mejorar un poco —a veces uno se siente un poco presionado para terminar—, hay que reconocer que, sobre todo en el grupo, fue todo un placer disfrutar de una cena donde el ambiente era tan agradable.

Además, la ubicación del bar es un plus. Está en una plaza tranquila, ideal para disfrutar de una comida sin la locura del bullicio. Tienen una terraza espectacular, donde aunque en plena ola de calor íbamos a 36 grados, estábamos muy a gusto debajo de los árboles. La sardina ahumada y los buñuelos de bacalao son un must, y si tienes peques, hay opciones que seguro les encantarán.

En resumen, la experiencia gastronómica que ofrece el Viejo Negroni es un equilibrio perfecto entre un buen servicio, comida rica y bien presentada, y un ambiente acogedor y tranquilo. Si buscas un lugar donde disfrutar de platos variados, desde opciones tradicionales hasta algunas veganas como el falafel, ¡este es tu sitio! Además, la limpieza y atención al detalle son dignos de mencionar. No dudes en hacer una reserva porque, con lo bien que se come, ¡el lugar se llena! Sin duda, lo recomendaré cada vez que alguien me pida recomendaciones en Zaragoza.

Qué tipo de bebida se recomienda para disfrutar después de la comida

Y bueno, hablando de experiencias en el Viejo Negroni, déjame contarte un par de cosas que te harán pensar dos veces antes de ir. Yo fui con un grupo de amigos, éramos cuatro, sin referencias previas, y la verdad es que empezábamos con una buena vibra, pero todo se fue al traste. A las 15:00 hicimos nuestra reserva, y a las 15:25 ya estábamos esperando nuestros entrantes. Lo curioso es que, cuando finalmente nos trajeron la comida, nos avisaron que la cocina había cerrado y no habría platos principales. Claro, a nosotros, que éramos seis comensales más un niño de cuatro años, se nos quedó una cara de incredulidad total. ¡Imagina la situación!

Las croquetas fueron lo más desesperante, esperando casi 50 minutos para que salieran de cocina. Y tras recordarles un par de veces que nos hicieran el favor de traérnoslas. Cuando al fin llegaron, ¡sorpresa! Mi pequeño se atragantó con un hueso de 3 centímetros que encontró en una de ellas. Aparte de eso, lo de los ingredientes es un tema aparte: no los indican en ninguna parte. Así que si alguna vez decides ir, te aconsejo que preguntes plato por plato. Nunca se sabe si alguien puede tener alguna intolerancia o simplemente preferir otro tipo de sabores. Después de esa experiencia, no recomendaría este lugar, la verdad.

En cuanto al tema de los precios, es otra de esas sorpresas que te deja sin palabras. Casi 30 € por cuatro buñuelos y una ración de ensaladilla rusa para cuatro no parece tener mucho sentido, ¿no crees? Y lo que aún choca más es que, aparentemente, tienen la política de no servir café después de comer. Te lo dicen directamente, como si fuera una promoción para que te vayas rápido a otro sitio. ¡Menuda experiencia!

Ahora bien, si decides arriesgarte y acabar en el Viejo Negroni a pesar de lo que he contado, te recomendaría que, después de la comida, te tomes un buen vino. Entre todas las opciones que tienen en la carta, parece que cuesta un rato encontrar la botella adecuada porque pasamos por seis elecciones hasta que por fin nos sirvieron algo decente. Así que, hazlo fácil: llama a la camarera o al camarero y que te recomiende uno que no tarde tanto en llegar. Una vez que tengas el vino en mano, a lo mejor, hasta olvidas el mal rato... ¡o no!

Fotografías El Viejo Negroni

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