
Si buscas un lugar donde saborear auténtica cocina catalana, no puedes dejar de visitar Masía Can Palau en Vilanova del Vallès. Este sitio, ubicado en una impresionante masía del siglo X, ofrece un ambiente acogedor y relajado, ideal para disfrutar de una comida con amigos o en familia. Su menú destaca por especialidades como caracoles, carnes a la brasa y bacalao, además de otros manjares de temporada como calçots y rovellons. Y no te preocupes por el aparcamiento, ya que cuentan con parking privado.
La experiencia no se queda solo en la comida; su tranquila terraza y el parque exterior con zona infantil hacen que sea perfecto para una salida en los días soleados. Con más de 2000 reseñas y una valoración de 4.1 en Restaurant Guru, todo el mundo coincide en que este lugar merece una visita. Si te apetece un buen rato en un sitio con encanto y buena comida, Masía Can Palau es tu destino ideal. ¡No olvides hacer tu reserva!
Horarios Restaurant Masia Can Palau
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:30 |
| martes | 13:00–16:30 |
| miércoles | 13:00–16:30 |
| jueves | 13:00–16:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 19:00–24:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 19:00–24:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Masia Can Palau
Dónde se ubica Masía Can Palau
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un sitio chulo para comer, Masía Can Palau es el lugar ideal. Este restaurante de cocina catalana, ubicado en Carrer de Can Palau, 1, 08410 Vilanova del Vallès, Barcelona, ¡es simplemente espectacular! Lo probamos un grupo de 9 y todos coincidimos en que nos encantó. Desde que llegamos, el ambiente es muy acogedor y rústico, perfecto para desconectar un poco de la ciudad. Además, la atención fue de 10; nuestro mesero, Axel, nos trató como reyes.
Uno de los platos estrella es el menú de calçots, ¡y vaya que le dimos caña! Traían calçots ilimitados y vino ilimitado. ¡Una buena sorpresa para nuestros paladares! Todo por unos 36€ por persona, un precio más que razonable para tanta calidad. Aunque algunos de nosotros probamos el menú de temporada y se notaba que estaba bien elaborado. Y ni hablemos de los postres... ¡el cheesecake es de otro nivel! Tenéis que probarlo, de verdad.
Aunque hubo alguna queja puntual sobre los calçots, porque no estaban tan sabrosos como esperábamos, la carne a la brasa fue un gran acierto. Eso sí, a veces un poco de falta de comunicación en el servicio porque nos hicieron esperar un poco. Pero, oye, ¡los postres caseros compensaron todo! Es un place donde se come bien y a buen precio, entre 30-40€ por persona, perfecto para compartir un buen rato con la familia o amigos.
Ah, y si lo tenéis en mente para una ocasión especial, ¡escuché que se celebran bodas allí! Un amigo celebró la suya y todo le salió de maravilla. El entorno es precioso, con tonos otoñales que hacen que la foto sea aún más bonita. Y para llegar, no os preocupéis, ¡solo está a 30 minutitos en coche desde Barcelona! Así que ya sabéis, si buscáis un cambio de escenario y buena comida, Masía Can Palau es el lugar. ¡No os arrepentiréis!
Qué tipo de cocina se ofrece en Masía Can Palau
Y bueno, la cosa es que cuando fuimos a Masía Can Palau, teníamos muchas ganas de probar esos famosos calçots que tanto habíamos escuchado. Reservamos con más de dos semanas de anticipación porque se llenaba a toda hora. Pero al llegar, nos sentaron en una mesa diminuta que apenas cabía lo que pedimos. Imagínate, el espacio era tan justito que los platos apenas cabían. La verdad, una experiencia algo decepcionante.
Cuando llegó el momento de los calçots, nos llevamos una sorpresa en frío. Los calçots estaban fríos y sin sabor, ¡vaya chasco! Decidimos pedir otra tanda pensando que quizás habíamos tenido mala suerte, pero para nuestra sorpresa, ¡estaban igual! Y la salsa también venía tan fría como si la acabaran de sacar de la nevera. La comida no cumplió nuestras expectativas en absoluto, y la atención del personal era un poco caótica; los camareros se gritaban entre ellos, y eso no ayudó a que nos sintiéramos cómodos.
Ahora, en otra experiencia que escuché de unos amigos, me contaron que el lugar tiene un bonito patio exterior donde se puede comer. Ellos probaron el menú de calçots, que estaba a 35 euros con calçots ilimitados. Sin embargo, comentaron que la carne estaba un poco dura y fría, como si hubiera estado cocinándose durante horas. Ellos sí quedaron contentos con la tarta de queso, que parece que es un must si visitas el lugar.
Y lo mejor de todo es que uno de mis colegas salió encantado después de su visita. Dijo que la relación calidad-precio es inmejorable y que todo lo que pidieron, desde la fideuá hasta la parrillada, ¡estaba de lujo! Además, alabó el servicio, especialmente a un camarero llamado Matías que fue súper atento. Le pusieron un 10 a la experiencia, así que supongo que depende de cuándo vayas y de lo que pidas.
En conclusión, Masía Can Palau ofrece cocina catalana, con un enfoque especial en los calçots, asados y platos típicos de la región. Pero parece que la calidad puede variar bastante, así que si decides ir, ¡esperemos que tengas más suerte que nosotros!
Cuál es la historia de la masía donde se encuentra el restaurante
Así que, como te decía, si buscas un lugar para comer en Vilanova del Vallès, Masia Can Palau es simplemente mágico y maravilloso. La comida es exquisita y cuidada en cada detalle; aquí no hay duda de que el chef pone su *corazón y alma* en cada plato. La atención del personal es excepcional, siempre te hacen sentir como en casa. Imagínate celebrar allí algún evento especial, es la opción perfecta para crear memorias increíbles. Con una puntuación de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, ¡te aseguro que no vas a querer salir de allí!
Y hablando de la comida, ¡no puedes dejar de probar las croquetas y sus especialidades veganas! Son absolutamente fabulosas, hechas con ingredientes frescos y con mucho cuidado. Si tienes suerte, podrás disfrutar de la vista del pequeño corral que tienen, con gallinas y hasta pavos reales. En cuanto a precios, puedes comer bien por unos 20-30 € por persona, que a mí me parece una ganga viendo la calidad que ofrecen. ¿Sabías que cuentan con cómodas zonas de comedor, tanto interiores como en su encantadora terraza? El ambiente es ideal para relajarse y disfrutar.
He oído que incluso su servicio merece un aplauso, con camareros que no solo son amables, sino que realmente se preocupan por tu experiencia. Matías, uno de los camareros, ha sido mencionado por muchos como un crack en la atención. 100% recomendado para cualquiera que quiera gozar de una buena comida. De verdad, que no tuviste que esperar prácticamente nada, ¡qué maravilla no tener que hacer cola para disfrutar de una buena comida!
Si te preguntabas sobre la historia de la masía, es interesante saber que se trata de un antiguo corral que ha sido transformado en este encantador restaurante. Al llegar, te sientes como si regresaras a otra época, pero con todas las comodidades modernas. La masía está cargada de historia y ese encanto rural que te envuelve, lo que la hace aún más especial. Así que, si tienes la oportunidad de ir, no te lo pienses, ¡lo vas a disfrutar un montón!
Qué especialidades destacan en el menú de Masía Can Palau
La verdad es que, si estás buscando un lugar para disfrutar de la cocina catalana con un ambiente acogedor, Masía Can Palau es una opción estupenda. No es solo que esté situado en una masía bonita, sino que también hay un toque de magia en el lugar. El personal es extremadamente amable y profesional, aunque tengo que admitir que durante mi visita, el comedor donde nos pusieron estaba un poco frío, lo que hizo que no pudiera disfrutar de la comida tanto como quería. Aún así, los menús alrededor de 30 euros son muy buenos y tienen una gran variedad de platos.
Hablando de la comida, a pesar de que la parrillada de verduras me llegó un poco fría, esto no opacó la experiencia, ya que la fideuá, el entrecot y la tarta de queso son simplemente espectaculares. Sin mencionar la Crema Catalana que, si eres fan del postre, no puedes dejar de probar. El local también cuenta con una terraza encantadora para esos días soleados, además de amplias salas que son perfectas para grupos.
Si decides ir, asegúrate de probar los Ous Estrellats Amb Pernil y los canelones XL. La variedad es amplia y siempre hay un “pica pica” para compartir, que es una buena manera de empezar. Aunque tuvimos una pequeña confusión con el vino que no era el más adecuado, eso es parte de la aventura. El servicio, aunque podría tener sus altibajos, tiene su propio encanto, y, honestamente, siempre hay esos camareros que te hacen sentir como en casa.
En cuanto a las especialidades del menú de Masía Can Palau, no te puedes perder la fideuá, el entrecot y, por supuesto, la estrella del espectáculo, la tarta de queso. La Crema Catalana es un must si eres amante de los postres. Así que ya sabes, si te pasas por allí, prepárate para una experiencia culinaria que, aunque tiene sus detalles a mejorar, realmente vale la pena.
Qué son los calçots y los rovellons
Y bueno, después de toda la odisea, les cuento que al final llegamos a Restaurant Masia Can Palau. La idea era disfrutar de nuestra calçotada anual, pero la realidad fue un poco más caótica de lo que esperábamos. Nos dieron la hora a las 14:30h y hasta ahí todo parecía ir bien, pero con tantas restricciones y cambios, el clima ya estaba más difícil que hacer cabriolas con zapatos de plomo. Nos advirtieron que si alguien fallaba, tendríamos que pagar su menú, y aunque nos dieron un poco de grasa al principio, la cosa se puso más fea cuando nos metieron en ese comedor abarrotado.
El lugar estaba lleno de ruido y de mesas largas, lo que hicieron que nos sintiéramos como sardinas enlatadas. Imagínense, estábamos 8 adultos y dos crías con sus carritos, y tuvimos que dejar los carritos en el coche porque ¡no había hueco! Ah, y esa cuestión de las tronas para las niñas… ¡uf! Después de un poco de pelea, nos trajeron unas, pero luego resultó que estaban en la zona de paso y un camarero sequejaba de lo lindo mientras casi tumbaba a una de las peques. En fin, el servicio iba a mil y cada vez que faltaba algo teníamos que estar llamando. Sin embargo, los calçots estaban buenos, aunque un poco crudos, y la carne también estuvo decente, aunque no había un trozo de cada tipo por persona.
Y la chica que tenía restricciones alimentarias, ni hablar. Le dijeron que no había carta para ofrecerle y le acabaron cobrando 12,90€ por una ensalada. Hasta que se fueron los de las mesas de los lados no pudimos comer medio a gusto, pero lo compensaron un poco con un buen postre. Aun así, observamos que en otras mesas servían chupitos de cortesía y en la nuestra ni eso. Al final, para pagar había que recordar la paga y señal y presentar el justificante del bizum... Un desastre total en lo que respecta al servicio.
Y, ya que lo preguntan, los calçots son una especie de cebollas tiernas que se asan a la parrilla y se sirven con salsa romesco, un manjar en Cataluña. Los rovellons, por otro lado, son unos hongos muy apreciados en la gastronomía catalana, perfectos para acompañar o incluso como plato principal. Pero, sinceramente, si buscas una experiencia relajante y disfrutar de esos sabores como se debe, yo no recomendaría repetir aquí. ¡Así que a buscar otro sitio para la próxima!
Hay opciones de menú para niños en Masía Can Palau
La verdad es que Masía Can Palau tiene un encanto especial. El otro día probé el menú semanal y, ¡vaya experiencia! La comida estaba deliciosa y el entorno era justo lo que se busca en un lugar con historia. La decoración tradicional te hace sentir como si hubieras viajado en el tiempo. La atención fue de primera, con un ambiente que te hace querer quedarte un rato más. En general, 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. No hay duda de que aquí se cuida cada detalle.
Por otro lado, hay algunas opiniones que no son tan positivas, como aquella historia de las moscas por todo el local. A veces la fama en Instagram no se traduce en una realidad satisfactoria. Recuerdo que un comensal mencionó un error de reserva y, tras un largo trayecto, se encontró con un lugar que no cumplió sus expectativas. El tema de la limpieza y la actitud del encargado fue un *fiasco total*. La verdad es que, si te vas a quejar de algo, es mejor hacerlo parar no perder tu tiempo y dinero en un sitio que no lo merece. Hay alternativas como Can Naimó que destacan en calidad y trato. Bueno, ya sabes, cada uno tiene su experiencia.
Pero volviendo a lo positivo, el otro día cené en familia y nos dejaron muy buen sabor de boca. Los chicos que atendían fueron super amables y la comida, genial. Las patatas caseras eran pura felicidad y la butifarra con judías, ¡espectacular! Y no me puedo olvidar de los postres caseros. La masía estaba decorada con tanto gusto que hasta en los exteriores quisieras cenar a gusto durante el verano. Además, el precio fue muy razonable considerando la calidad y cantidad. Y para rematar, nos dejaron llevar a nuestro perrito, lo que siempre suma puntos en mi libro.
Y sobre el tema de si hay opciones de menú para niños, suele haber platos adaptados especialmente para ellos, aunque puede variar. Sería bueno que al hacer tu reserva preguntes para asegurarte de que tienen algo que les encante a los peques. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que busques un sitio único, Masía Can Palau podría ser una gran opción!








