
Rocapins es un restaurante que no te puedes perder si andas por Calella. Situado en Carretera N-2, Km. 666, este rincón acogedor te ofrece una ubicación privilegiada junto a la playa, perfecta para disfrutar de una buena comida con vistas al mar. Aunque su puntuación de 2,5 estrellas no es la mejor de la ciudad, su menú variado y su ambiente relajado lo convierten en un lugar ideal para una escapada culinaria.
Aquí la clave es probar su arroz, un plato que muchos aseguran que vale la pena. Con más de 14 menús y opciones de bebidas, seguro que encuentras algo que te guste. Si estás buscando una forma de disfrutar el día con amigos o familia, Rocapins tiene lo que necesitas para hacerlo agradable. Así que, ¿por qué no pasar un rato y descubrir qué tiene para ofrecerte?
Horarios Rocapins
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–18:00 |
| martes | 10:00–18:00 |
| miércoles | 10:00–18:00 |
| jueves | 10:00–18:00 |
| viernes | 10:00–18:00 |
| sábado | 10:00–18:00 |
| domingo | 10:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Rocapins
Dónde se encuentra Rocapins
¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles de mi experiencia en Rocapins, un restaurante que se encuentra en Carretera N-2, Km. 666, 08370 Calella, Barcelona. Prepárense para la historia, porque no fue lo que esperaba. Después de tres años pensando que estaba bien, decidí regresar con un grupo de amigos. ¡Gran error! La paella que pedimos no fue solo una decepción, fue una auténtica estafa. Al final, el arroz parecía más un plato de agua hervida que algo digno de estar en una paellera, y por 19 euros, encima, un trozo de sepia. Sí, gastamos 80 euros en total esperando una comida deliciosa, y lo único que recibimos fue un montón de tiempo perdido.
Hablemos del servicio, que, sinceramente, dejó mucho que desear. Tuvimos que esperar más de dos horas para que nos sirviesen, lo que ya es un desastre en sí mismo. Lo más increíble fue que, cuando pedí una hoja de reclamaciones –algo que jamás había hecho en mis 47 años– no solo el trato fue inapropiado, sino que la joven que nos atendió se mostró con una soberbia que no me esperaba. La comida estaba tan insípida que ni siquiera se podía hablar de una paella, y cuando le pedí que la repitieran, me miró como si le hubiera dicho que había traído un extraterrestre. Vaya experiencia.
Y para rematar, hay que mencionar el genial sistema de “mc-paella” que tienen montado: vas a buscar tu pedido y tienes que transportarlo tú mismo, como si de un fast food se tratara, pero a precios de restaurante. ¡Bravo, Rocapins! Al menos se ahorran en camareros, pero claro, eso no se traduce en mejores precios para el cliente. Además, un helado de limón a 7,50 euros... en serio, ¿quién se cree eso? En resumen, la calidad de la comida y la amabilidad del servicio son inversamente proporcionales. Así que, si quieren disfrutar de un día de playa sin estafas, les recomiendo que lleven su propia comida a la cala en lugar de arriesgarse aquí.
Así que, ya saben, si están pensando en ir a Rocapins, quizás mejor piensen dos veces. Por si acaso, les dejo la ubicación: está en Carretera N-2, Km. 666, 08370 Calella, Barcelona. ¡Suerte y que sus experiencias gastronómicas sean mucho más agradables que la mía!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Así que, después de cruzar esas escaleras que te llevan directo al cielo (bueno, un cielo más bien playero), llegas a Rocapins, y déjame decirte, el paisaje es increíble. Está ubicado en la carretera N-II, Km. 666, 08370 Calella, Barcelona, justo en la playa de Roca Pius. Aunque eso de subir las escaleras puede ser un reto, la vista desde arriba lo compensa totalmente. Eso sí, prepárate para algo de aventura al aparcar, porque encontrar lugar puede ser un verdadero juego de paciencia.
Cuando llegues, ya sabes que aquí el servicio es self service, así que olvídate de que alguien te sirva en la mesa. Pides en la barra y, si no eres cuidadoso, puedes acabar con tu comida en el suelo al intentar bajar las escaleras con la bandeja. Pero oye, ¡las vistas lo valen! El ambiente, rodeado de naturaleza y con un toque relajado, hace que el momento sea agradable. Te recomiendo que reserves con antelación, sobre todo si planeas ir en grupo, porque los asientos se llenan rápido.
Y sobre la comida, bueno, digamos que es un punto medio. Tienen una carta variada que está bien para un pica pica. Si quieres algo más contundente, como una paella, lo mejor es pedirla con un día de antelación. Te advierto que puede ser un poco aguada, así que entra con la mentalidad de disfrutar la experiencia más que la comida en sí. Por otro lado, si te sientes cansado, puedes alquilar hamacas por 10€ al día y relajarte frente a la playa.
Ah, y hay algo que no olvidarte: el WC funciona con un euro, a menos que consumas dentro, ¡así que ya sabes! Así que, si decides lanzarte a la aventura de Rocapins, prepárate para un día relajado, con buena compañía y unas vistas que quitan el aliento desde la playa.
Qué tipo de ambiente ofrece Rocapins
Así que después de esa experiencia con la paella en Rocapins, puedo decirte que fue toda una odisea. Nunca pensé que una 'paella' pudiera ser tan mala, ¡de verdad que la peor que he probado en mi vida! Fuimos toda la familia, cinco personas, afortunadamente mi hermano decidió encargar una paella para cuatro. ¿Te imaginas el sablazo de más que nos habríamos llevado? Aquello parecía más un experimento culinario fallido que una delicia marina. ¡No sabía a nada! Y cuando se lo comentamos al cocinero, qué risas, nos salió con que su paella no lleva pastillas de Avecrem, sino que está hecha con caldo casero que tiene “la esencia de la closca”. ¡Me muero!
A pesar de que el marisco estaba comestible, la cosa esa de la paella la dejamos casi intacta. Y lo peor de todo es que el servicio es a tu cuenta; tú te tienes que levantar y recoger la comida desde la barra, como si fueras el camarero de tu propia mesa. La simpatía del personal estaba a la misma altura que el sabor de su famosa paella, o sea, por el suelo. Pero bueno, mi rubio se lo decía a su aire, “eso es comida para hoy y hambre para mañana”, y con razón, porque ni en broma consideramos el volver.
Ahora, la otra experiencia en la playa de Rocapins fue bastante diferente. Este chiringuito es un lujo, se accede a través de unas escaleras, y ¿te digo un secreto? No aceptan tarjetas de crédito, así que asegúrate de llevar dinero en efectivo. El aparcamiento es un rollo, pues encontrar un lugar sin arriesgarte a que te multen es un desafío. Si vas, a reservar la paella te recomiendo que lo hagas un día antes, porque realmente son famosas. Al menos aquí el ambiente es mucho más agradable, con una playa limpia, perfecta para pasar la tarde, y las duchas siempre disponibles para que te refresques después de un buen baño.
Entonces, ¿qué tipo de ambiente ofrece Rocapins? Te diría que es un sitio que busca dar un toque elegante con su chiringuito, ideal para disfrutar de un día de playa, aunque un poco más desenfadado. Con su atmósfera relajada, pero alerta por lo del servicio, aquí todo es un poco menos formal. La vista y la ubicación son espectaculares, pero la comida… bueno, mejor disfrutar de las vistas que del menú. ¡Así que ve preparado y con las expectativas claras!
Rocapins tiene vista al mar
Te cuento que el otro día estuve en Rocapins, ese restaurante que está justo en la Carretera N-2, Km. 666, 08370 Calella, Barcelona, y tengo que decir que tengo sentimientos encontrados. Las estrellas aquí brillan con fuerza: le daría un sólido 4 estrellas. El lugar es muy bonito y pintoresco, con un ambiente tranquilo que invita a relajarse. La verdad que nos gustó muchísimo comer allí y sin duda volveremos. Eso sí, tengo algunas sugerencias que ojalá tomen en cuenta. Por un lado, deberían ampliar la variedad de tapas en su menú, y por otro, la playlist que sonaba no me convenció del todo. Escuchar Evanescence y otros clásicos del 2000 mientras comes, no sé, como que no va con la onda chillout que el lugar sugiere.
Luego, en otro momento también me di una vuelta por un restaurante a pie de playa que, la verdad, se siente muy agradable. Está rodeado de plantas que te dan una frescura increíble. Ten cuidado y reserva con tiempo si planeas comer paella, ya que la gente corre para pillarla. Aquí el servicio es un poco a lo “self-service”, ya sabes, vas y recoges tu pedido en la barra, pero debo admitir que la paella le faltaba un poco de sabor. El ambiente, sin embargo, sigue siendo espectacular. Y, eso sí, la combinación de playa, buena comida, y un chill relax lo hacen una buena opción para pasar el día.
Una experiencia que no fue tan grata fue en un lugar que tenía unas opiniones severas. Imagínate, un sitio tan bonito, justo en una roca con vista al mar, pero la comida era un fiasco total. Comida congelada y un servicio que dejaba mucho que desear. Las chicas en la barra parecían más ocupadas que amables, y te hacían sentir como si estuvieras interrumpiéndolas al pedir algo. ¿Para qué arriesgarse a un bocadillo aguado en un lugar tan bonito? ¡Una pena!
Hablando de vistas, Rocapins sí tiene vista al mar, lo cual es un gran plus. Imagina disfrutar de tus platos con ese panorama de fondo. Así que, si decides ir, al menos tendrás un espectáculo natural mientras comes. ¡Ya no hay excusas para no disfrutar del ambiente!
Cuál es la puntuación actual de Rocapins
Y hablando de Rocapins, ¿qué te puedo decir que ya no sepas? Llevo yendo a comer su paella de marisco desde que era chico, y de verdad, no hay nada como disfrutarla rodeado de árboles, plantas y esas vistas increíbles de la playa a un tiro de piedra. Si tienes la oportunidad de ir, la disfrutas por 17 euros por persona, que honestamente vale cada céntimo. En septiembre puede que no haya camareros, pero realmente no importa, sobre todo si estás de vacaciones. Aquel ambiente satisface todas las expectativas y, al final del día, lo que cuenta es lo bien que lo pasas.
Además, en nuestro último paso por allí, nos pedimos una ración de sepia por solo 9 euros, entonces, imaginándote una mesa con una paella para dos, dos copas de vino y dos refrescos, el total fue de 52 euros. ¡No me parece nada caro para la experiencia y la calidad que ofrece! La verdad, me encantaría agradecer a la familia que ha mantenido a flote este lugar durante tantos años. Es un pequeño pedazo de paraíso donde podemos revivir los mejores momentos de la playa.
No sé tú, pero para mí, siempre es un gusto ir a Rocapins y pasar el día en la playa acompañado de sus paellas. Lo único que quizás sería mejor sería que te sirvieran en la mesa, pero con las vistas y esas aguas cristalinas, verdaderamente merece la pena ir a recoger tu pedido en la barra. Y a estas alturas, ya se nos ha convertido en una tradición: ¡no hay verano sin Rocapins!
Si piensas en llegar a la Cala Rocapins, prepárate para una pequeña aventura. Tienes que entrar en el restaurante (que lleva el mismo nombre) y al bajar las escaleras se te van a presentar unas vistas que son para enamorar. Todo decorado con plantas y un ambiente muy acogedor. Después, la vista que te espera en la cala es simplemente espectacular. ¡Un sitio que no puedes dejar de recomendar!
Así que, de acuerdo con lo que me contaron y también de mi propia experiencia, la puntuación actual de Rocapins es sólida: 5 estrellas. ¡Totalmente merecido por la buena comida, el ambiente y la experiencia que te regala cada visita!
Por qué se recomienda visitar Rocapins a pesar de su puntuación de 2,5 estrellas
Y ya que estamos hablando de Rocapins, no puedo dejar de mencionar la ubicación espectacular donde se encuentra, justo a pie de mar. Es uno de esos lugares donde te sientas y, mientras disfrutas de la comida, aprovechas para contemplar esas vistas al mar impresionantes. Dicen que el ambiente es bastante divertido, sobre todo en verano, perfecto para relajarse después de un día de playa. ¡Pero ojo! No te esperes un servicio completo con camareros, aquí te toca ser tu propio camarero. Esto puede ser un poco incómodo, especialmente cuando los precios son un poco más altos de lo que uno podría esperar, pero al menos te sirve para hacer ejercicio, ¿no?
Igual, hay opiniones divididas sobre la comida. De lo que he leído, los mejillones y las almejas son todo un acierto, mientras que la paella puede ser un poco decepcionante. Eso sí, el pulpo no parece haber dejado buena impresión. A veces, uno tiene que arriesgarse y probar diferentes platos, pero si decides ir, quizás mejor optar por los clásicos. Ah, y no te olvides del agua, porque el café también puede jugar un papel importante a la hora de disfrutar tu comida.
Es cierto que parecen varios aspectos a mejorar: el trato al cliente y la falta de camareros son puntos que no pasan desapercibidos. También la anécdota de la familia que se sintió maltratada y expuesta ante una situación complicada no deja en buen lugar al lugar. Pero, a pesar de su puntuación de 2,5 estrellas, hay quienes encuentran un respiro en la comida buena y el ambiente ameno. A veces, el destino tiene su forma de sorprenderte, y lo que buscas es ese momento de escape frente al mar, algo de buena compañía y algunas tapas para compartir, además de esa experiencia playera que a todos nos gusta. ¿No crees que vale la pena probarlo, aunque sea una vez?
Qué platos son destacados en el menú de Rocapins
A veces, uno se siente arrastrado hacia esos lugares que parecen tenerlo todo, como el Rocapins en la Carretera N-2, Km. 666, 08370 Calella, Barcelona. Pero, claro, hay que tener cuidado. Para unos, este restaurante es un auténtico hallazgo en la playa que eleva el nivel del típico chiringuito playero a un restaurante más bien decente. Imagínate disfrutar de una paella deliciosa con el sonido de las olas de fondo, mientras el servicio es rápido y esmerado. La ubicación es simplemente encantadora, y es fácil dejarse llevar por un día de sol y buena compañía, ¿pero es suficiente?
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay quienes han tenido experiencias bastante desalentadoras. Algunos han llegado a calificar la paella como la peor que han probado en su vida, un color un tanto extraño, un sabor que ni se asomaba a marisco y un aspecto más caldoso que tentador. Todo esto se complica si le sumas que pretenden que pagues al momento, algo que a muchos les deja una sensación desconcertante. ¡Y ojo!, no olvides que es solo en metálico. Así que, si decides ir, ten esa parte en cuenta o podrías tener un pequeño imprevisto.
Y aunque hay que reconocer que las vistas al mar son de esas que no se olvidan fácilmente, la calidad de la comida y el trato del personal dejan mucho que desear para otros. Algunos decidieron no volver nunca más después de que les sugirieran cambiar su paella insípida sin solución y, por si fuera poco, que tuvieran que pagar por las bebidas en vez de recibir una disculpa. Esos momentos surrealistas pueden hacer que decidamos pasar de un sitio que debería ser un lugar de relax y disfrute.
Si te preguntas por los platos destacados en el menú de Rocapins, la oferta parece incluir la famosa paella, que debería ser el plato estrella, aunque la calidad puede ser un riesgo. Sin embargo, lo que se escucha en torno es que opciones más seguras podrían ser aquellas que son menos arriesgadas, como algunos entrantes o los clásicos en la carta del mar. Si decides arriesgarte, ¡notas cómo te va! Pero asegúrate de estar decidido y con efectivo en el bolsillo. ¡Buena suerte en tu aventura culinaria!
Cuántas opciones de menús ofrece Rocapins
La verdad es que Rocapins tiene un ambiente bastante bonito, pero hay que ser realista. Acudimos con ganas de disfrutar de una buena comida, especialmente de su famosa paella de mariscos, y tuvimos que cargar nuestras propias bandejas. ¡Sí, leíste bien! No hay servicio de mesa aquí. Tienes que ir tú mismo a buscar la comida. Es un tanto cómico pensar que en un restaurante te envían a hacer un viaje de ida y vuelta con las bandejas. Lo que menos te esperas es tener que hacer ejercicio en un restaurante, ¿verdad?
Luego está el tema del clima. ¡Hacía un calor horrible y no había ventiladores ni aire acondicionado! Y cuando finalmente te sientas a comer, no hay forma de refrescarte. Es un poco absurdo, porque si vas a pagar 30-40€ por persona, esperas algo más que un menú de "100 montaditos". La paella estaba decentita, pero nada del otro mundo. En serio, fue poco gustosa y no la recomiendo para nada. No entiendo cómo no mejoran eso, dado que la comida debería ser la estrella del lugar.
Por otro lado, hay opiniones divididas. Algunos dicen que el ambiente es tranquilo y que hay buena atención del personal. Para otros, ha sido una experiencia más bien mala. Un amigo que fue se llevó una decepción con la paella de cangrejos, y hasta le dijeron que no tenían vasos para llevar su bebida. Si esto no es razón suficiente para no volver... Al menos, también te cuento que ofrecen varias opciones de menús, aunque la calidad es, como dicen muchos, más bien regulera. Así que ten cuidado al elegir y piénsalo dos veces antes de hacer esa parada en Rocapins.








