
Ruta 23 Repsol es ese bar restaurante en Muel que necesitas conocer. Con una puntuación de 4 sobre 5 y más de 5054 opiniones, es el lugar perfecto para parar y disfrutar de un buen menú tras un viaje. La decoración moderna y acogedora te hará sentir en casa, y su oferta gastronómica no te decepcionará. Puedes elegir entre un menú de 11€ que incluye opciones como pollo guisado, espinacas a la crema y chuletas de cerdo, todos preparados al punto.
Además, no solo se trata de comer; puedes disfrutar de unas cervezas frías en su terraza/jardín, y, si necesitas repostar, ¡también hay gasolinera! La ubicación es genial, justo en la Autovía A-23 (Mudéjar), lo que lo convierte en un alto en el camino ideal. Ir en busca de un buen plato aquí es una experiencia que vale la pena, así que ¡anímate a probarlo!
Horarios Ruta 23
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ruta 23
Dónde está ubicado el bar restaurante Ruta 23 Repsol
¡Hey! Si alguna vez estás de paso por Muel, en la provincia de Zaragoza, no te puedes perder el Ruta 23. Este bar restaurante es un verdadero hallazgo para los que, como tú y yo, valoramos la buena comida y un ambiente acogedor sin que nos cueste un ojo de la cara. La calidad-precio es excelente, y la verdad es que, tras probarlo, te aseguro que será un sitio fijo en tus paradas. ¡Solo cuesta entre 10 y 20 euros por persona!
Nosotros paramos allí mientras viajábamos de vuelta de San Sebastián a Valencia. Mi amigo Manuel dijo: “Si hay camiones aparcados, es que hay buena comida”. Al principio me sonó un poco a broma, pero ¡madre mía, tenía razón! Entramos y la rapidez del servicio nos dejó flipando. El trato del personal es buenísimo y la comida es de lo mejorcito. Comimos los famosos bocadillos de panceta con queso, y si te digo que la carne estaba riquísima, ¡me quedo corto! Con unas croquetas y unos torreznos, total de 47,20 € para cuatro. Un chollo.
El ambiente es muy agradable, puedes charlar sin problema y, aunque había bastante gente, no tuvimos que esperar más de 10 minutos para que nos atendieran. Eso sí, el nivel de ruido es bajo, así que si vas en grupo -ya sea de dos o de ocho-, ¡te aseguro que podrán disfrutar de una buena conversación! En cuanto a la comida, todo está hecho como en casa. ¡Acierto total! Si tienes intolerancia al gluten, no te preocupes, también se preocupan por eso.
Entonces, ¿dónde está el bar restaurante Ruta 23 Repsol? Solo tienes que dirigirte a la Autovía Mudéjar, kilómetro 255, y allí lo encontrarás. Así que no dudes en desviar un poco tu ruta, te prometo que no te arrepentirás. ¡Vamos a por esos torreznos! ️
Cuál es la puntuación promedio de Ruta 23 Repsol según las opiniones de los clientes
Y ya que estamos hablando de Ruta 23, tengo que contarte sobre nuestra experiencia ahí. Fue una parada inesperada de vuelta a casa durante las vacaciones, y la verdad es que acertamos de lleno. El menú que pedimos estaba delicioso: primero, segundo, bebida, postre y pan, todo por 14,5€. ¡Y no me digas que no es una ganga! Ah, y pedimos café por 1€ más. Te lo recomiendo si andas de paso y no sabes dónde parar a comer o picar algo rápido. Por el precio que tiene, entre 10-20€ por persona, no hay mucho que pensar.
El ambiente estaba bastante animado, aunque el nivel de ruido era alto. No te preocupes, se puede conversar sin problemas. Ideal si vas en grupo, porque hay muchas plazas libres para aparcar y, lo mejor, ¡es aparcamientos gratuito! Así que no tendrás que preocuparte por dónde dejar el coche. Puedes ir con tus amigos, la familia o incluso solo; aquí hay espacio para todos.
Hablando del servicio, me pareció aglomerado pero eficiente. Comimos sin esperas, y los camareros eran súper agradables. Te hacen sentir como en casa, lo que se agradece al final de un largo viaje. Sinceramente, si vuelvo a pasar por ahí, no dudaré en repetir, porque hasta la sopa de cocido estaba de sobresaliente.
Ahora bien, no todo son rosas; vi alguna experiencia negativa en reseñas. Hay opiniones que mencionan un menú algo decepcionante y un servicio menos que óptimo. Pero, bueno, no se puede gustar a todos. En general, probablemente la puntuación promedia de Ruta 23 sería un 4 estrellas considerando las reseñas tanto buenas como malas. Así que, si te lanzas a probarlo, ¡hazlo con ánimo y buen hambre!
Cuántas opiniones tiene Ruta 23 Repsol en total
Y, bueno, ya que hemos hablado de Ruta 23, hay que mencionar que la experiencia puede ser un poco variada, dependiendo del día que elijas. Por un lado, tienes momentos estupendos como cuando pides esos bocatas de lomo, queso y beicon que tanto te gustan, pero, oye, no entiendo por qué el camarero se empeña en cobrarte cada ingrediente por separado. ¿En serio? Siempre es un poco ridículo ver eso en la cuenta. Al final, pagas más y te quedas con una sensación extraña. Pero bueno, ¡lo que importa es la comida y la compañía, no?
Por otro lado, hay días en que todo va sobre ruedas. Así que si te topas con ese menú del día, es probable que te lleves una grata sorpresa. Recuerdo que una vez pedí arroz aragonés y guiso de cordero, y la verdad es que estaba para chuparse los dedos. Todo buenísimo, y el servicio es A+ aquí. Siempre hay un camarero que está atento a lo que necesitas sin que tengas que esperar mucho. De esas veces que te sientes bien bien atendido, ¿sabes?
Y si te preocupa el ambiente, algunos dicen que a veces puede ser algo bullicioso, pero yo creo que no está nada mal. Perfecto para una buena charla y, sobre todo, un cafecito después de estirar las piernas. ¿Quién no quiere eso en un día de viaje? Además, hay un buen espacio para aparcar, lo que siempre es un alivio. Las perras también están de lujo porque pueden hacer su necesidad sin problema en el campo cercano.
Si nos ponemos a contar cuántas opiniones hay, Ruta 23 Repsol tiene un total de ocho opiniones registradas. Así que ya ves, la gente habla y a veces bien, a veces no tanto. Pero al final, es un lugar que, a pesar de sus altibajos, se ha ganado un huequito en nuestro corazoncito viajero. ¡Así que, próxima parada en la ruta!
Qué tipo de ambiente ofrece Ruta 23 Repsol a sus visitantes
La última vez que pasamos por Ruta 23 en Muel, la experiencia fue bastante interesante. Por un lado, el trato fue genial y, aunque ya sabemos que los precios en estas áreas de servicio suelen estar un poco inflados, nos pareció que estaba razonable. La comida tenía ese toque de hogar, sobre todo la tortilla de patatas y unas buenas tapas, que en este sitio son bastante populares. Si eres de los que busca un lugar para parar a medio camino, aquí generalmente puedes comer por 10-20 € por persona.
El ambiente es lo que más me gusta, la verdad. Aunque la terraza de hojalata no es lo ideal, porque parece un poco como estar en un corral, el interior tiene ese aire acogedor que te hace sentir bien al entrar. Es cierto que hay días que está muy concurrido y el servicio, aunque generalmente es rápido, a veces se siente un poco ajetreado. El trato es amable, pero a veces parece que les urge recoger los platos. Eso puede ser un poco agobiante, especialmente si aún estás disfrutando tu comida.
En cuanto a la zona exterior, hay un espacio verde cercano donde puedes soltar a tus animales si decides llevarlos. Y para los que viajan en grupo, hay un aparcar muy amplio para camiones y coches, lo que siempre es un punto a favor. Aunque hay opiniones divididas, para nosotros, el hecho de tener un sitio donde parar, comer bien y continuar el viaje es todo un plus. Eso sí, si llevas un grupo grande, podría ser mejor avisar con antelación para evitar sorpresas.
Hablando de sorpresas, hay quienes han tenido experiencias bastante negativas aquí. Parece que han tenido problemas con grupos grandes en ocasiones, donde el servicio no ha sido el mejor. Algunos viajeros se quejan de que, a pesar de tener reservas, les han tratado mal o no les han servido lo que pidieron. Pero si se toma en cuenta el flujo de gente y el movimiento constante, es comprensible que en ciertos momentos puedan fallar.
¿Y qué tipo de ambiente ofrece Ruta 23 Repsol a sus visitantes? La respuesta es que combina un ambiente acogedor con un ritmo vivo. La sensación de estar rodeado de gente, el murmullo y el aroma a comida recién hecha crean una atmósfera bastante agradable, perfecta para un alto en el camino. Aunque en los días de mayor afluencia puede llegar a ser frenético, en general te sientes como en casa, lo cual es lo que todos buscamos cuando hacemos una parada para reponer energías.
Cuál es el precio del menú en Ruta 23 Repsol
La verdad es que Ruta 23 ha estado dando un poco de que hablar últimamente, ¿no? Si alguna vez pensabas en parar a comer allí, ya te digo que te lo pienses dos veces. Uno de los comentarios más flojos es sobre el trato al cliente, donde un tipo se fue a casa sin haber disfrutado de su comida porque, ¿adivina qué? El camarero se la quitó antes de que terminara el primer plato. ¡Eso es un no rotundo! Con un servicio así, es difícil querer volver. A veces parece que el personal se pone nervioso y se olvidan de que los comensales no son un estorbo, sino gente que quiere disfrutar del momento.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias mejores. Gente que ha dejado claro que la calidad de la comida no es la cuestión, porque la comida es, en general, buena, aunque parece que las raciones han disminuido y los precios se mantienen o hasta suben. No es lo que esperarías cuando la calidad baja a costa de porciones más pequeñas. Entiendo que pueden haber cambios en la gestión que afectaron estos detalles, y eso es una lástima porque el lugar tenía mucho potencial.
A pesar de todo, a algunos les resulta un buen sitio para parar a comer algo rápido mientras están en carretera. De hecho, hay opiniones que destacan que el ambiente es animado, aunque a veces un poco ruidoso para mantener una charla tranquila. Si te quieres reponer, podrías encontrarte con opciones como bocadillos o platos combinados y te atenderán rápidamente. Por ejemplo, el menu suele rondar entre 10 y 20 euros por persona. Así que, si decides dar una oportunidad al lugar, ten en cuenta que el tráfico de clientes puede que no te deje disfrutar de una charla tranquila, pero algo para picar siempre encuentras.
Qué platos están incluidos en el menú de 11€
Sólo para ponerte al día, en nuestra última parada en la Ruta 23, tuvimos una experiencia bastante irregular. Primero paramos para comprar unos bocadillos y, sinceramente, la cosa no fue tan agradable como esperábamos. Había una señora delgada que no paraba de dar voces tomando comandas, y cuando finalmente llegó nuestro turno, la vimos preparar tres bocadillos de tortilla... ¡con las manos sucias! No sé tú, pero para mí eso es un gran no. Aunque salieron de la cocina y decidí llevarme los míos, no creo que vuelva fácil a ese lugar. Comida: 1, Servicio: 1.
Un par de días después, decidimos arriesgarnos de nuevo y paramos en otro sitio que tenía varias reseñas positivas. Y vaya sorpresa nos llevamos. El menú casero por 13 euros incluía primer plato, segundo, postre y una bebida. ¡Todo delicioso! El trato del personal fue de 10, te hacían sentir como en casa. No parecía un bar de carretera, sino más bien un bar de toda la vida. Así que si alguna vez pasas por Muel, asegúrate de comer allí que no te vas a arrepentir. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Luego, también tuvimos una mala experiencia en otra ocasión. Entramos apenas a tomar algo y lo primero que notamos fue el precio de la caña de cerveza: 2,80 euros, sin mencionar el pintxo de tortilla que no tenía ni sabor, por 3,90 euros. Me sentí casi como si estuviera en un área de servicio de la AP68, en lugar de un bar donde te esperas algo decente. De verdad, si pasas por ese lugar, considera mejor ir a alguno de los bares del pueblo que están solo a cinco minutos y tienen una mejor relación calidad-precio.
En cuanto al menú de 11€, te puedo decir que es toda una ganga. Incluye primero, que podría ser una sopa o una ensalada; un segundo que suele ser carne o pescado; un postre que puede variar entre flan, natillas o incluso fruta; y, por supuesto, una bebida. Así que si buscas algo rico y casero, ese menú es una opción brutal. ¡No te lo pierdas!
Ruta 23 Repsol tiene opciones para disfrutar de bebidas además de la comida
Así que, después de un largo viaje, llegamos a Ruta 23, y ¡vaya sorpresa! Este bar-restaurante en Muel, Zaragoza, se rinde fácilmente con sus bocadillos a la brasa. Lo mejor de todo es que tienen una variedad que te deja con el agua a la boca: churrasco, panceta, chorizo... ¡La lista es interminable! Lo genial es que, aun llegando a las 16:00 h, nos hicieron un bocadillo de panceta sin problemas. Esto es un punto a favor total, porque, seamos sinceros, a veces no caes en la comida a la hora normal y aquí te solucionan esa papeleta. Sin duda, volveremos en nuestro próximo viaje.
El ambiente está muy cuidado y, aunque a las horas punta suele estar concurrido, el servicio fue impresionante. Tuvimos que esperar un poco, pero nos atendieron rápido y eso siempre es un plus. Además, el menú es bastante asequible, solo 13€ por un montón de comida deliciosa. Y hablo en serio, no pude comer todo lo que me sirvieron, y eso que me encanta comer. El servicio y la atención son de 5 estrellas, cada camarera parecía tener un ojo por donde hacían falta más refuerzos. Siempre es bueno cuando puedes disfrutar de buena comida rápida, especialmente si estás de paso.
Si eres celíaco, aquí están al tanto de las necesidades alimenticias. Me sorprendió ver que tienen pan sin gluten ¡y que se preocupan por la contaminación cruzada! La tortilla que nos sirvieron estaba buenísima, y las croquetas ni se digan. El comedor amplio hacía que el lugar se sintiera cómodo, y el hecho de que todo estaba tan limpio es un gran punto a favor.
Y ya que mencionamos las bebidas, la respuesta es un rotundo sí. Ruta 23 no solo se enfoca en la comida; también tienes un buen surtido de bebidas para disfrutar mientras picoteas. Así que, si te apetece tomarte una cervecita o un refresco mientras saboreas esos bocadillos a la brasa, ¡estás en el lugar correcto! Sin duda un sitio que recomiendo a todos.
Hay una terraza o jardín disponible para los clientes en Ruta 23 Repsol
Y seguíamos hablando de la Ruta 23, ese bar-restaurante en Muel, Zaragoza. La verdad es que la experiencia fue un poco agridulce, ¿no crees? Empezamos con unos cortados que, sinceramente, estaban bastante fuertes; a mí me gusta el café, pero estos parecían más un café de concentración que otra cosa. Y el bollo, aunque era industrial, sorprendentemente estaba bueno, aunque el precio de 2€ me parecía un poco excesivo, considerando que no era algo casero. Así que, si decides ir, ve con la mente abierta pese a esos “detalles” preciosos. ¡Ah! El ambiente estaba tranquilo, con las mesas limpias y bien cuidados, lo que siempre suma puntos.
Cuando nos sentamos a comer, optamos por los platos combinados, que, por cierto, eran una buena opción, aunque las patatas fritas estaban un poco más hechas de lo ideal. Imagino que todos hemos pasado por eso. Una cosa que me pareció curiosa es que si pides el menú, te llevan al comedor y te sirven, pero si eliges de la carta, ¡toca levantarse y pedir en la barra! En cuanto al precio, entre 30-40€ por persona más o menos, que está dentro de lo normal por la zona, aunque podría ser mejor en la calidad de la comida, la nota no sería la más alta.
Ah, no hablemos de la parte de tomar algo. Lo intenté con un vermut casero y, sinceramente, el precio de 3.50€ se siente un poco como si te estuvieran cobrando como si fuera un producto de alta gama. Eso, aunado a que no tienen libro de reclamaciones, me dejó una sensación de desconfianza. Hay que ser realistas, si vuelvo, será más por la ubicación que por las bebidas, porque mirar la nota y ver qué costó un vermut de este tipo es un poco decepcionante.
Y ya que mencionamos el ambiente, tengo que decir que las tostadas y el café estaban perfectamente acordes al precio, así que si buscas algo más casual y sin pretensiones, podría funcionar. El ruido era moderado, y, lo más importante, hay muchas plazas libres para aparcar, ¡incluso para camiones! Así que no te preocupes por el coche, que poder encontrar un lugar es fácil.
Y, para acabar, sí, hay una terraza disponible en Ruta 23, lo que te da la oportunidad de disfrutar del aire libre si el clima acompaña. ¡Siempre es bueno tener la opción de sentarse fuera, sobre todo cuando el sol asoma! Así que, si te decides a visitarlo, ya sabes que puedes hacerlo disfrutando del exterior.








