
Saona Benicàssim es un lugar que no te puedes perder si estás en la zona. Este restaurante, situado en Av. Ferrandis Salvador, 8, está en primera línea de costa y rodeado de los encantadores Jardines del Torreón, justo al lado del anfiteatro Pepe Falomir. Aunque ahora está cerrado temporalmente, puedes acercarte a su sucursal en Saona Castellón, a tan solo 14 km, para seguir disfrutando de su oferta gastronómica.
Imagina sentarte en su maravillosa terraza mientras saboreas platos deliciosos con una vista espectacular al mar. Es el sitio perfecto para una cena relajante o un almuerzo con amigos, disfrutando de esa brisa marina que revitaliza. Además, sus menús cóctel son ideales para compartir bocado a bocado en un ambiente auténticamente mediterráneo. ¡No hay duda de que Saona es el lugar para disfrutar momentos especiales!
Horarios Saona Benicàssim
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| martes | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Saona Benicàssim
Dónde se encuentra el restaurante Saona Benicàssim
Si estás buscando un buen lugar para hacer una parada y disfrutar de una buena comida, Saona Benicàssim es tu sitio ideal. Ubicado en la Avenida Ferrandis Salvador, 8, este restaurante tiene una vibra que simplemente no te puedes perder. Imagínate disfrutando de una comida deliciosa con vistas al mar; el ambiente es perfecto. El local es bonito y tiene una temperatura excelente para que puedas relajarte mientras te deleitas con su oferta culinaria.
Y hablemos de la comida, ¡que es el centro de todo! Aquí puedes encontrar un menú equilibrado y de calidad que seguro te sorprenderá. El arroz con bogavante es una auténtica maravilla que no puedes dejar de probar. El servicio es muy amigable; gente como Sandra y Cristian te hacen sentir como en casa, con un trato tan cálido que te hace querer volver una y otra vez. El ambiente es acogedor y con un nivel de ruido moderado, perfecto para disfrutar de una buena charla mientras saboreas tus platillos.
Si vas en grupo, no te preocupes por esperar, porque aquí no hay tiempo de espera. Puedes empezar a disfrutar de la comida deliciosa de inmediato. Las tortitas de tataki de atún con aguacate y mahonesa de wasabi son un must que tienes que probar. Además, Claudia, otra de las camareras, es super atenta y se asegura de que tengas todo lo que necesites, lo cual hace la experiencia aún mejor.
Y bueno, un punto importante: aunque puede ser un poco difícil aparcar, siempre hay opciones de aparcamiento gratuito en la calle. ¡Y lo mejor de todo! Si decides darte un paseo después de comer, estás cerca de la playa, perfecto para bajar la comida. Así que si te preguntas, '¿Dónde se encuentra el restaurante Saona Benicàssim?', ya lo sabes: está en la Avenida Ferrandis Salvador, 8, 12560 Benicàssim, Castellón. ¡No dudes en visitarlo, te encantarán!
Está Saona Benicàssim abierto actualmente
Y bueno, ¿has oído hablar de Saona Benicàssim? Es uno de esos lugares que, al principio, puede parecer que se te va de presupuesto, pero en realidad vas a flipar con lo asequible que es. El menú diario está genial, ¡solo 13.99€ entre semana! Eso es menos de lo que gastarías en algunos bares. Además, la comida está hecha con productos de calidad, y cuando pruebas esos canelones trufados o los de verdura, te aseguro que se te va a hacer la boca agua. De verdad, merecen la pena.
Y no solo es la comida lo que destaca; el ambiente es estupendo, con esa brisa del mar justo enfrente. Imagínate disfrutando de unos chicharrones de lujo y una buena charla con amigos, ¡mejor plan no hay! El servicio también está a la altura, en especial con gente como Edi y Sandra, quienes te atienden con una sonrisa y se aseguran de que no te falte nada. Es como si estuvieras en casa, pero con unos platos que ni tú podrías cocinar tan bien.
Os estoy diciendo, la comida es espectacular. Si te gusta el salmón, prepárate para disfrutarlo aquí; está increíble. Y ese toque personal del camarero Israel, que siempre está al tanto de lo que necesitas, hace que la experiencia sea aún más agradable. Puedes ir en grupo, ya que es un sitio que se adapta a todos. La verdad es que no tengo ninguna queja, solo ganas de volver.
Y aquí va la buena noticia: ¡Saona Benicàssim está abierto actualmente! Así que si estás en la zona, no te lo pienses mucho. A partir de junio, será buena idea hacer una reserva, especialmente si quieres uno de esos asientos con vista al mar. Anímate a visitarlo; ¡no te vas a arrepentir!
Cuál es la dirección de Saona Benicàssim
Y bueno, no puedo dejar de hablar de Saona Benicàssim. ¿Has ido alguna vez? El otro día celebramos el cumpleaños de mi madre y salimos súper contentos. La comida estaba deliciosa y el servicio fue de 10, gracias a Israel, Alex y el resto del equipo, que fueron súper amables y atentos. Optamos por el menú de grupo, y aunque parecía que no íbamos a llenarnos, ¡resultó estar bien completo! Pasamos un tiempo genial y, además, el entorno ayuda un montón. Te apuesto que no te arrepentirías de ir ahí.
Ya hemos vuelto un par de veces y siempre ha sido sensacional. La última vez, Mateo nos atendió maravillosamente, siempre con una sonrisa. Mi consejo es que vayas al atardecer: la vista al mar es espectacular y la brisa marina hace que todo sea aún más mágico, acompañado de buena música. La comida, en serio, ¡es increíble! Tienes que probar el costillar y las tortitas de tataki de atún sobre aguacate. Aparte, como detalle, Mateo nos regaló unas croquetas porque uno de los platos tardaba un poquito más. ¡Un gran gesto! Sin duda, volveremos pronto, ¡ya estoy deseando!
Una de las cosas que siempre digo de este lugar es que el servicio ha mejorado mucho con el tiempo. La última vez que fui, Claudia nos atendió genial, y las vistas, ¡ni se diga! El menú degustación que pedimos estuvo fabuloso, especialmente el pastel a elección de los postres. Estábamos casi solos ya que era tarde y finales de septiembre; un ambiente perfecto para disfrutar con amigos.
Así que, si te preguntas ¿cuál es la dirección de Saona Benicàssim? Es en Av. Ferrandis Salvador, 8, 12560 Benicàssim, Castellón. No dudes en ir, ¡te aseguro que lo disfrutarás al máximo!
Qué lugares emblemáticos se encuentran cerca de Saona Benicàssim
¡Te cuento que fuimos a Saona Benicàssim y la experiencia fue algo genial! Hicimos la reserva por la web y, ¡qué bien!, a la hora señalada ya teníamos nuestra mesa lista, en el comedor interior y con aire acondicionado. Que en esas calores se agradece, ¿verdad? La atención estuvo a cargo de Rebeca, un amor de persona que siempre tenía una sonrisa y nos aconsejó genial con la elección del menú. La comida estaba muy bien, sobre todo en relación calidad-precio, aunque si eres de los que comen bastante, puede que te quedes un poco corto con las porciones.
El ambiente del local es otro de sus puntos fuertes. Espacio amplio, sin ruido excesivo, lo que permite charlar cómodamente. Aparte, el servicio fue rapidísimo, no tuvimos que esperar nada. Eso sí, hay que anotar que el emplatado podría mejorar un poco (pero a quién le importa, ¿no?), y las patatas de la carne de pluma llegaban un pelín frías. Pero, ¡vamos! Que lo demás estuvo correcto. En cuanto a platos, no te pierdas la tarta de limón y la ensaladilla rusa con mayonesa de piparras y crujiente. ¡Delicias!
Hablando de la comida, nos decidimos por un menú de noche que, aunque estaba buenísimo, quizás no dará para aquellos que son de buen diente. En fin, ¿quién se puede resistir a un buen arroz caldoso con bogavante, verdad? Una experiencia un poco caótica porque nos atendieron cuatro camareras distintas, y esto alargó el tiempo de espera, pero la verdad es que el ambiente era bonito y se podía conversar fácilmente.
Si estás preguntando qué lugares emblemáticos hay cerca de Saona Benicàssim, pues tienes la playa de Benicàssim a dos pasos. Imagina terminar la cena y dar un paseíto. También está el castillo de la playa, un sitio que no te puedes perder, sobre todo para captar unas fotos espectaculares. Así que después de cenar, no dudes en explorar un poco. Aquí te dejo el dato: ¡volveremos sin duda!
Qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza de Saona Benicàssim
Y después de un par de días explorando la costa, decidimos hacer una parada en Saona Benicàssim, que tiene su sede en Av. Ferrandis Salvador, 8. La verdad, ¡no nos decepcionó! El local es muy agradable y perfectamente situado, justo en la playa del Torreón. Así que si quieres relajarte después de un día de playa, este es el lugar ideal.
La comida nos sorprendió y no solo por lo bien presentada que estaba, sino también por la calidad de los ingredientes. Te recomiendo probar el salmorejo y la fideuá negra; son una delicia. Las croquetas variadas también valen la pena, y la ensaladilla rusa con mayonesa de piparras y crujiente... ¡Uff, para chuparse los dedos! Eso sí, un pequeño detalle a tener en cuenta: el pan y las bebidas son aparte del menú, así que planifica un poco. Los precios son bastante razonables, entre 20-30 € por persona, lo que no está nada mal para lo que ofrecen.
No puedo olvidarme del servicio. Aunque la cocina tardó un poco en sacar los platos, lo compensa con un trato excepcional. Santi, nuestro camarero, se llevó toda nuestra atención; fue increíblemente amable y ofreció recomendaciones perfectas. La atención fue tan profesional que se notaba que quería que disfrutáramos la experiencia al máximo, y eso siempre suma a la experiencia. El único pero sería la lentitud, pero en un lugar con tan buena comida, uno puede hacerse la idea de esperar. ¿Quién se queja cuando el ambiente es tan acogedor?
En cuanto a las vistas desde la terraza, ¡es un auténtico lujo! Puedes disfrutar del atardecer sobre el mar mientras tomas una copa. Las vistas son espectaculares, así que si tienes la oportunidad, asegúrate de agarrar una mesa afuera. Te aseguro que vale la pena cada minuto. Aunque hay que tener en cuenta que aparcar puede ser algo complicado en la zona, ya que no tienen parking propio, pero siempre hay opción de aparcar en la calle de forma gratuita. Así que, ¿qué más se puede pedir? Un lugar mágico, donde se cuida cada detalle, y con vistas que te roban el aliento. ¡Definitivamente volveremos!
Qué tipo de ambiente se ofrece en Saona Benicàssim
Y hablando de Saona Benicàssim, ¡qué sorpresa más agradable nos llevamos! Nos sentamos y, literalmente, en un abrir y cerrar de ojos, ya estábamos cenando. El servicio es de 5 estrellas, y eso no se puede negar, sobre todo gracias a Israel, que nos hizo sentir como en casa y nos arrancó unas cuantas risas. En serio, ¡era como salir a cenar con un amigo! Si te decides a ir, prepárate para comer agustísimo.
La experiencia fue espectacular de principio a fin. Te atienden rápido, pero sin que sientas que hay presión para comer. La comida llegó bien espaciada y a la temperatura ideal. Las recomendaciones de Israel fueron clave: ¿te imaginas cenar sin probar ese delicioso plato que te sugieren? Además, los precios son muy razonables, por detrás de 20-30 € por persona, lo que está genial para la calidad que ofrecen.
Pueden ir grupos de todos los tamaños, así que ya sabes, si organizas una cena con amigos o familia, aquí no hay problema. El nivel de ruido es bajo, perfecto para charlar sin necesidad de gritar, y hay aparcamiento gratuito en la calle, así que no hay excusa para no visitarlo. ¡Lo único que me gustaría es repetir otra vez y llevar a más amigos para que también lo disfruten!
El ambiente en Saona Benicàssim es simplemente encantador. Las vistas son increíbles y la decoración te hace sentir en un lugar acogedor. Aunque hayas ido a comer al menú del día, ¡no dudes en darte un capricho en la cena! La comida es deliciosa y siempre tienen algo para ofrecerte que seguramente te encantará. En general, es un lugar donde la buena comida y el buen trato se combinan perfectamente. ¡Definitivamente se ha convertido en mi restaurante favorito de la zona!
Qué tipo de menús se pueden encontrar en Saona
Ya te digo, a pesar de que tuvimos un pequeño incidente con un gato en nuestra última visita a Saona Benicàssim, siempre terminamos amando este lugar. Mis hijas y mi hermana son completamente alérgicas a los gatos, así que imagínate la situación. La camarera nos dijo que no podía hacer mucho al respecto, aunque el gato estaba de lo más cómodo porque los comensales de la mesa de al lado le estaban dando de comer. A veces pienso que debería haber una regla sobre no alimentar a los animales en el restaurante, porque al final, el gato se quedó ahí todo el tiempo. Pero en fin, después de un rato, se fueron esos clientes maleducados y, como por arte de magia, el gato también desapareció. Israel, el camarero, hizo lo que pudo para ayudar, y la verdad es que eso suma muchos puntos. Es de esos que siempre está atento y te hace sentir como en casa.
La comida, como siempre, espectacular. El arroz caldoso con bogavante es un plato que no puedes dejar de probar, así como el pulpo, que está para chuparse los dedos. A pesar del pequeño traspié, el ambiente era bastante tranquilo. Casi podrías escuchar tus pensamientos, lo que siempre es un plus si quieres disfrutar de una buena conversación. ¿Y sabes qué? No tuvimos que esperar nada por nuestra comida, lo cual es ideal cuando llevas a la familia. Si hay algo que aprecio, es no tener que esperar demasiado, especialmente cuando tienes hambre.
Y hablando de la atención, creo que es un punto clave en Saona. En otros lugares de la cadena sinceramente no me había ido tan bien, pero en este me sorprendí gratamente. Melisa, nuestra camarera, fue absolutamente encantadora y se notaba que estaba realmente interesada en que tuviéramos una buena experiencia. La decoración y la atmósfera son muy acogedoras, y hacen que la cena sea aún más especial. Definitivamente, volveremos, ¡y espero que Mateo esté ahí!
En cuanto a los menús, dentro de Saona puedes encontrar una variedad bastante interesante. Se mueven entre platos de mariscos, arroces y opciones más tradicionales como hamburguesas. Si estás pensando en comer algo especial para compartir con tu familia o simplemente quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado, aquí tienes opciones sabrosas que se sitúan entre los 20 y 30 € por persona. En resumen, ¡lo recomiendo a ojos cerrados!
Es posible encontrar una sucursal de Saona si el de Benicàssim está cerrado
Así que como te decía, Saona Benicàssim fue una experiencia top. Fui a comer con mi madre y, aunque ya habíamos probado el de Valencia en otras ocasiones y nos había encantado, esta vez no se quedó atrás. Desde que llegamos, el servicio fue excepcional. Siempre es un gusto ver a gente que disfruta lo que hace y, en este caso, Israel, nuestro camarero, se ganó el premio al mejor servicio del día. Su sonrisa y amabilidad hicieron que todo fluyera mucho mejor.
Ahora, hablemos de la comida. Pedí arroz con pollo teriyaki, que estaba de lujo, aunque me pareció un poco escaso de arroz. Pero no hubo drama, porque Israel se encargó de que me lo cambiaran sin dudarlo. La actitud de los chicos es digna de mencionar; siempre están atentos y dispuestos a hacerte sentir bien. ¡Esos detalles cuentan un montón!
Al final del día, salimos bien satisfechas, no solo por la comida, que ya es un puntazo, sino por el trato recibido. Es una de esas veces que reafirmas por qué un lugar tiene 5 estrellas. El ambiente, el servicio y lo que comes, todo se junta para hacer de cada visita algo especial.
Y si te preguntas si hay otra sucursal de Saona por ahí, la respuesta es que sí. Si el de Benicàssim está cerrado, siempre puedes darle una oportunidad al de Valencia que, de verdad, no decepcionan. En resumen, en cualquier momento que busques un buen lugar para comer, Saona siempre será una buena elección. ¡Anímate a probar!








