
El Restaurante-Hotel Fornos, situado en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza, es el lugar perfecto si buscas una buena comida que combine tradición y un toque de innovación. Aquí, la cocina es equilibrada, saludable y llena de sabores auténticos, con un menú de fin de semana que destaca por sus platos de cocina local y bilbilitana. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un delicioso ternasco de Aragón o unas raciones generosas con un servicio amable, este es tu sitio.
Además, el Fornos no solo es un restaurante, también es un hotel que puede ser tu refugio después de un día explorando Calatayud. Con precios entre €23 y €30, puedes disfrutar de un menú diario que incluye un entrante, un plato principal y un postre, todo acompañado de un buen vino de la DO Calatayud. ¡No te olvides de mirar las reseñas que lo colocan como uno de los mejores en la zona y haz tu reserva para no quedarte sin mesa!
Horarios Restaurante-Hotel Fornos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–23:00 |
| martes | 7:00–23:00 |
| miércoles | 7:00–23:00 |
| jueves | 7:00–23:00 |
| viernes | 7:00–23:00 |
| sábado | 7:00–23:00 |
| domingo | 7:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante-Hotel Fornos
Dónde se encuentra el Restaurante-Hotel Fornos
¡Hey! ¿Estás planeando un viajecito y buscas un lugar donde quedarte? Déjame contarte sobre el Restaurante-Hotel Fornos, una joyita que descubrí en Calatayud. Está en una ubicación genial, en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza, justo donde necesitas estar para disfrutar de la ciudad. La verdad, el sitio es muy limpio y el personal es súper amable, lo que siempre se agradece. Y si eres de los que no pueden dejar a tu peludito atrás, ¡este es tu lugar! Tienen una política pet-friendly que me encantó.
Hablando de comodidad, los colchones de la habitación son bastante decentes. No tienes que preocuparte de pasar una noche incómoda, algo que les pasa a veces, incluso en sitios más caros. A mí me permitió disfrutar de mi estancia sin quejarme cada cinco minutos de la cama. Eso sí, si llevas a tu mascota, por favor, compórtate. Es un hotel, no una guardería, pero nosotros lo hicimos bien y no tuvimos ningún problema. Siempre es bueno llevar su cama y juguetes para que se sienta como en casa.
Si vas por trabajo o simplemente por placer, la ubicación es otro punto a favor. Está cerca de la UNED, así que es ideal si tienes algún asunto por allí. Solo una cosa: una mini nevera en la habitación no hubiese estado nada mal, pero bueno, tampoco se puede tener todo. Ah, y en el desayuno, podría haber un par de opciones más, ya que era un poco justito, pero el café estaba rico.
Y no puedo dejar de mencionar el Restaurante Fornos. ¡Comí allí y fue todo un acierto! La atención fue súper rápida y la comida... ¡muy rica y raciones generosas! Por solo 23 € por persona, definitivamente tenía más que suficiente para salir rodando. El ambiente era agradable, lo que lo hacía perfecto para disfrutar de una buena comida, así que si vuelvo a Calatayud, ten claro que repetiré.
En resumen, si buscas un lugar donde alojarte en Calatayud, el Restaurante-Hotel Fornos es una opción excelente y está en P.º Cortes de Aragón, 5, 50300 Calatayud, Zaragoza. Así que anímate, seguro que no te arrepientes.
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante-Hotel Fornos
Hoy hemos tenido la suerte de comer en el restaurante Fornos y, sinceramente, ¡una gran elección! Al llegar, no teníamos reserva, pero, para nuestra sorpresa, el equipo fue súper amable y nos ofreció una mesa de inmediato. El comedor se fue llenando rápidamente, lo que siempre es una buena señal. El menú de fin de semana está a un precio muy razonable, así que probablemente repitamos si volvemos a Calatayud. La variedad de platos fue destacable y no puedo dejar de mencionar lo amables que fueron todos. ¡El servicio fue excelente!
En cuanto al hotel, nos quedamos un poco más de lo que esperábamos y fue una grata experiencia. Aunque no es nada del otro mundo, hay ciertos básicos que son muy importantes y aquí los cumplen. Las habitaciones están limpias, lo que siempre se agradece y, sorprendentemente, parece que están bien insonorizadas, ya que no escuchamos nada de ruido exterior. La ubicación es perfecta, justo en el centro, lo que facilita visitar los principales puntos de interés. Y, por si fuera poco, el personal de recepción era bien amable, lo que añade un plus a la experiencia.
No todo fue perfecto, claro. Noté que, a veces, se escuchaba un poco a los otros huéspedes. Tal vez sería ideal que trabajaran en la insonorización de las habitaciones. Pero, la verdad, tampoco fue tan molesto como para arruinar nuestra estancia. Digamos que, en general, la limpieza y la atención fueron de un nivel bastante alto.
No sé qué más decir, pero oímos opiniones muy diversas. Algunos hablaban maravillas, mientras que otros se quejaban de la comida. En nuestro caso, lo que probamos estaba muy bien, así que quizás fue un mal día para quienes tuvieron una mala experiencia. Lo mejor, si me preguntan, es que el restaurante ofrece una cocina variada que incluye platos típicos y algunas opciones más modernas. Aunque no puedo asegurar que todo sea perfecto para todos los gustos, ¡definitivamente vale la pena intentarlo!
Cuáles son algunas especialidades del menú en el Restaurante-Hotel Fornos
La verdad es que el Restaurante-Hotel Fornos es una opción bastante buena si andas buscando un lugar para hospedarte en Calatayud. La relación calidad/precio es bastante favorable y, honestamente, el servicio es rápido y correcto. Ideal si vas en grupo o en pareja. Además, el ambiente es bastante tranquilo, perfecto para relajarte después de un día de turismo. Y hablando de eso, su ubicación es céntrica, así que no tendrás problema en conocer los alrededores.
Las habitaciones son cómodas y, aunque he escuchado que falta una nevera pequeña para que puedas tener tus bebidas a la mano, el espacio es limpio y acogedor. He tenido la suerte de quedar satisfecho con mi estancia un par de veces y siempre he notado que el personal es super amable. Eso sí, hay que admitir que el tema del parking puede ser un poco inconveniente, ya que tienes que dejar el coche un poco alejado. Pero bueno, eso no opaca el buen rollo general del sitio.
Cuando hablábamos de la cocina, me encanta que tengan platos clásicos como los guisantes con jamón, que son una auténtica delicia. Y si eres de carne, la paletilla es de las que quitan el hipo. A veces he perdido la cuenta de lo bien que se come allí. Aunque en una de mis visitas, noté que el menú de grupo no era el mejor; nos estrecharon un poco y el emplatado dejaba que desear. La carne estaba decentemente buena, pero hubo fallos con el postre y la distribución del vino. Aún así, no quiero que eso te desanime; lo importante es que lo demás se mantiene en un nivel alto.
Así que, ¿cuáles son algunas especialidades del menú en el Restaurante-Hotel Fornos? Te puedes deleitar con los guisantes con jamón y la paletilla, junto a otros platos que, aunque a veces no brillan por su presentación, seguramente también llenarán tu estómago. Y ya sabes, si decides ir, disfruta de la experiencia y no dudes en compartir tus impresiones. ¡La buena comida y un buen rato están asegurados!
Qué platos se destacan en el menú de fin de semana
Y bueno, a veces uno se encuentra con experiencias de todo tipo, ¿verdad? Aunque elegimos un menú especial en el Restaurante-Hotel Fornos porque íbamos en familia, la verdad es que fue una decepción total. La comida no estaba a la altura del precio que pagamos, y es que casi todos dejaron la comida en los platos. Algunos esperaban hasta 5 minutos para que les sirvieran, mientras que otros tenían el plato en la mesa y miraban con burla. ¡Menuda faena! Si decides ir, yo no recomendaría ese menú, en absoluto.
Por otro lado, la experiencia en el hotel tuvo su lado positivo. La recepción fue súper amable; te ayudaron con todo lo que necesitamos y sí, ¡eso siempre se agradece! Luego, las camas eran muy cómodas y el precio del hotel me pareció genial. Para un viaje de negocios o en grupo, lo recomiendo 100%. El hotel tiene una buena ubicación, está justo en la avenida principal, así que no te costará recorrer el centro de Calatayud a pie.
En cuanto al restaurante, es un lugar estupendo. La cocina es cuidada, sabrosa y variada; se nota que hay un maestro cocinero detrás de todo esto que sabe lo que hace. Además, el servicio es muy eficiente, siempre atentos a lo que necesitas. Si te gusta comer en un sitio amplio y luminoso, entonces estás en el lugar adecuado. Puedes disfrutar de una comida sin sentirte apretado en una mesa incómoda, algo que se aprecia.
Y ya que mencionamos los menús, para el fin de semana destacaría la comida abundante y rica que ofrecen. No hay que olvidar que el trato con los camareros es bueno; siempre hay una sonrisa y dispuestos a ayudarte. Aunque si decides pedir ese menú especial, puede que tengas una experiencia algo diferente. Hay opciones que realmente valen la pena, pero asegúrate de preguntar qué platos son los más recomendados por ellos. ¡Así que a disfrutar!
Es posible disfrutar de opciones saludables en el menú del Fornos
La verdad es que el Restaurante-Hotel Fornos es uno de esos lugares que sorprende por lo que ofrece. La última vez que fui, estuvimos comiendo en familia y decidimos probar el menú de fin de semana por solo 22€ por persona. La relación calidad-precio está bastante bien en comparación con otros sitios de Calatayud. Lo mejor de todo es que las mesas son amplias y hay suficiente distancia entre ellas, lo que te da una sensación de comodidad para charlar y disfrutar. Además, está en la primera planta, y hay un ascensor para acceder sin problemas. Y, por cierto, los servicios estaban impecables: con jabón y papel en perfectas condiciones.
El hotel en sí es pequeño, y aunque ostenta apenas 2 estrellas, la comida es caserita y se deja querer. He ido en varias ocasiones con amigos y familiares, y siempre nos han atendido muy rápido. Cierto es que el menú diario tiene una gran relación calidad-precio. Aunque algunas porciones podrían parecer un poco escasas, sobre todo el bacalao, la presentación de los postres compensa. Te recomiendo probar el mousse de café, ¡está delicioso!
Ahora bien, no todo es perfecto. Las habitaciones pueden ser algo pequeñas y puede que las paredes no aíslen tanto como quisiéramos, ya sabes cómo es eso de estar en un hotel de 2 estrellas. Aún así, me sorprendió la atención en recepción; el chico era muy amable y todo estaba limpio. Y aunque el sitio es un poco cutrecillo en algunos aspectos, su ubicación en el centro agrega un plus que merece la pena.
Tuvimos un pequeño tropiezo cuando fuimos a comer antes de las 15:00 y nos informaron que la cocina ya estaba cerrada, a pesar de que en la puerta ponía que cerraban a las 15:30. La excusa del encargado fue que “el cocinero estaba muy cansado”. ¡Vaya! Es un detalle que podrían mejorar, dado que hay que cuidar esos horarios.
Hablando de la comida, me encanta saber que al menos hay opciones saludables en el menú del Fornos. Puedes encontrar ensaladas que aunque son 'normales', ofrecen buena cantidad y son frescas. La cocina es variada y bien hecha, así que si buscas un plato más ligero, seguramente puedes elegir algo que se adapte a tus gustos. Así que, si decides visitarlo, ¡no dudes en preguntar por opciones más sanas!
Hay menú diario disponible en el Restaurante-Hotel Fornos
Sinceramente, Fornos es un lugar con un encanto especial. Aunque es un hotel de dos estrellas, se siente más como un cinco en cuanto a la atención al cliente que recibimos. Miguel, el recepcionista, se merece un premio. Un auténtico crack. Nos ayudó con todo cuando el GPS nos llevaba por caminos raros. Siempre con una sonrisa, hizo que la llegada fuera un paseo. Normalmente uno no se fija en esas cosas, pero de verdad, su actitud es lo que hace la diferencia.
En cuanto a la ubicación, no puede ser mejor. Estás en el centro de Calatayud, con terrazas, sombra y todo a la vuelta de la esquina. Lo que sí, avisar a los que usen máquina de apnea: no hay enchufes en las mesitas de noche. Es un poco rollo si las necesitas, así que mejor que se lo lleven a la cama. Y un pequeño truco: si te haces un lío con tus cosas, asegúrate de traer tu propio secador, porque aquí no tienen. Pero vamos, el lugar es tranquilo, limpio y te hace sentir como en casa.
La verdad es que la habitación era sencilla y cómoda. Aunque mencionaron que el colchón podría estar un poco blando, yo la encontré en perfecta forma. Hay que ver lo cremosas que pueden ser esas almohadas, ¿verdad? Si hay algo que definitivamente podría mejorar sería la bañera, que resbala un montón. Un poco de protección sería genial para evitar accidentes. Pero en general, era un espacio perfecto para un viaje en grupo con amigos.
Ahora, y para la pregunta del millón, sí hay menú diario disponible en el Restaurante-Hotel Fornos. Así que si al final del día estás cansado de pasear y disfrutar del ambiente, puedes quedarte a cenar y probar algunos platos locales. Es una buena manera de terminar el día y no tener que preocuparte por dónde ir a cenar. ¡Todo un acierto!
Cuánto cuesta aproximadamente el menú diario en el Restaurante-Hotel Fornos
Así que improvisamos y decidimos comer en el Restaurante-Hotel Fornos un domingo, y, sinceramente, ¡menuda elección! La oferta de 20€ por su menú era difícil de igualar. Te aseguro que el lugar no defraudó en absoluto. La comida fue todo un festín. Me acuerdo perfectamente del ciervo con salsa y boletus que estaba para chuparse los dedos, y el arroz caldoso de pescado que tenía un sabor increíble. No te olvides del cardo con salsa de almendras que también nos hizo la boca agua. Y ya cuando llegó el postre, la cuajada con miel y nueces y la tarta de queso con helado fueron la guinda del pastel. Ah, y nos sorprendieron con un detalle: ¡unas olivas para picar! Sin duda, es un sitio al que repetiríamos sin pensarlo.
Por otro lado, también aprovechamos para quedarnos en el hotel esa noche, y mira que llevábamos a nuestra mascota con nosotros. Para nuestra sorpresa, no pusieron ninguna pega en absoluto, lo que se agradece un montón. Las recepcionistas fueron un encanto, siempre con una sonrisa. La habitación estaba perfecta: limpia y con baño individual. Los colchones y cojines eran súper cómodos, aunque la entrada a nuestra habitación era un poco justa. Pero, vamos, por lo que pagamos, la relación calidad-precio es inmejorable. Además, su ubicación es fantástica, justo al ladito del casco antiguo, en una avenida llena de bares y cafeterías.
El hotel se siente muy centrado, y no puedo dejar de mencionar lo limpio y aseado que estaba todo. El personal es otro punto fuerte: son súper simpáticos y siempre dispuestos a ayudar. Aunque, eso sí, unas tuberías ruidosas *te pueden sacar un poco de la tranquilidad*. El desayuno que incluía el precio era un poco escaso—tenías café y zumo de naranja, y la opción de elegir entre croissant o tostadas—but hey, al menos lo prepararon al momento. La buena noticia es que el hotel está rodeado de bares donde es fácil encontrar un buen lugar para cenar o comer, aunque ojo con el aparcamiento si llevas coche, ya que todo es zona azul.
Eso sí, no todo fue perfecto. Hubo una camarera que estuvo un poco fuera de lugar, antipática y con actitud, lo que nos dejó un regusto un poco amargo. Pero bueno, al final esos detalles no opacan la experiencia general. En cuanto al menú diario en el Restaurante-Hotel Fornos, aproximadamente ronda los 20€, y te aseguro que por lo que ofrecen, ¡es una auténtica ganga!
Qué bebidas se ofrecen junto con el menú diario
Así que, volviendo a mi experiencia reciente en el Restaurante-Hotel Fornos en Calatayud… ¡menuda etapa de aventuras! Había pedido que me limpiaran la habitación durante mi estancia, pero parece que el personal estaba muy ocupado y nunca llegó nadie a hacerlo. Di una queja en recepción, pero, sinceramente, todavía estoy esperando una respuesta. En fin, no todo puede ser perfecto, ¿verdad?
Pero no todo fue negativo. La ubicación del hotel es realmente impresionante. Si vas durante las fiestas de San Roque, como hice yo, ¡te va a encantar! Estás a solo unos pasos del ambiente festivo sin el ruido abrumador. Para ser sincero, me sorprendió el poco ruido que llegaba a la habitación, incluso con las peñas tan cerca. Además, el personal fue muy amable y servicial. De verdad, eso marca la diferencia cuando buscas un lugar acogedor para alojarte. Y lo mejor: la comida en el restaurante es más que aceptable, ¡hay abundancia y calidad! Sin duda, volveré el próximo año.
Hablando de la comida, el restaurante ha sido todo un hallazgo, con menús a buen precio y una relación calidad-precio más que razonable. Es un sitio con buen ambiente y, lo mejor, ¡también hay opciones para los amantes de la familia! Eso sí, recuerda que hay que mantener un poco de respeto en los pasillos para no molestar a los demás, una pequeña llamada a la responsabilidad que todos deberíamos tener en cuenta.
Por cierto, si te preguntas sobre las bebidas que ofrecen junto con el menú diario, suelen tener opciones refrescantes como agua, refrescos o incluso vino local. Así que ya sabes, si te animas a pasar un buen rato, ya tienes un buen plan. Sin dudas, si estás por la zona, ¡este lugar merece una visita!
Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante-Hotel Fornos
La verdad es que, si estás buscando un lugar donde comer bien sin arruinarte, el Restaurante-Hotel Fornos en P.º Cortes de Aragón, 5, Calatayud es una opción que no decepciona. La última vez que fuimos, pedimos un par de platos y, te aseguro, todo estaba delicioso. Empezando por el codillo, que estaba tan tierno que casi se deshacía en la boca. Y no se queda atrás la ternera, jugosa y llena de sabor. Lo que más nos sorprendió fueron los postres, sinceramente, ¡no podíamos dejar de comerlos!
Eso sí, hay que ser justos también. Si bien comimos como reyes, el hotel en sí no es el más espectacular del mundo. La cama se hundía un poco y la habitación era un pelín pequeña. Además, el baño estaba un tanto sucio, y el suelo en general estaba un poco destrozado. Por lo menos, si hay algo que resaltar, es que el personal es muy atento y siempre está dispuesto a ayudar. Pero, ¡ojo!, no esperes lujos porque el precio tampoco te lo permite. En cuanto a la ubicación, está bastante bien, aunque no hay parking disponible, lo que a algunas personas se les puede hacer un poco complicado.
Si te preguntas si es necesario hacer una reserva para comer, te diría que depende un poco de la hora. En general, puedes encontrar mesa sin problemas, pero si vas en un fin de semana o en temporada alta, mejor llama antes para asegurarte de que hay sitio. ¡No querrás quedarte sin probar esa comida tan buena! Así que ya sabes, si decides ir, prepárate para comer, disfrutar y, sobre todo, pasar un buen rato.








